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Carcinoma Biliar en Mascotas

Historia en Breve -

  • El cáncer del conducto biliar o carcinoma biliar, es un tipo de cáncer de hígado muy común en gatos y perros, encontrado principalmente en animales domésticos que tienen más de 10 años. Este tipo de cáncer es muy agresivo, y la metástasis ocurre en el 80 por ciento de los pacientes
  • Una posible causa del carcinoma biliar es la exposición ambiental a carcinógenos, así que es importante reducir la exposición de su mascota a agentes carcinógenos transmitidos por alimentos, telas o camas para mascotas tratadas con retardantes de llama y sustancias químicas como herbicidas o pesticidas
  • Los síntomas del cáncer del conducto biliar incluyen hinchazón abdominal, falta de apetito, letargo, sed y micción excesiva, vómito e ictericia
  • El tratamiento ideal para el carcinoma biliar es una cirugía. Incluso con la extirpación exitosamente un tumor y sin metástasis durante la cirugía, el pronóstico para las mascotas con este tipo de cáncer es deficiente
 

¿Su Mascota Duerme Sobre Un Semillero de Cáncer?

Febrero 15, 2015 | 5,390 vistas
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Por la Dra. Becker

Existen dos tipos de tumores en el conducto biliar que afectan a perros y gatos. Uno es el adenoma biliar, que es un tumor benigno, y el otro es el carcinoma biliar, que es maligno (canceroso).

Los adenomas biliares benignos son el tipo de tumor más frecuente en el hígado de los gatos, representando más del 50 por ciento de los tumores principales en el hígado de todos los felinos. Estos quistes son grandes y están llenos de líquido, normalmente no causan problemas hasta que crecen tan grandes que comienzan a presionar a otros órganos. El tratamiento de estos quistes, si es que se convierten en un problema, consiste en drenar el líquido de vez en cuando o removerlos quirúrgicamente.

Carcinoma Biliar en Perros y Gatos

El tema de discusión hoy en día es el otro tipo de tumor del conducto biliar, que es el carcinoma biliar. Carcinoma biliar o del conducto biliar es el tipo de cáncer de hígado más común en los gatos y el segundo más común en los perros. La enfermedad generalmente afecta a los animales mayores de 10 años.

El Carcinoma biliar generalmente se origina en el revestimiento celular de los conductos biliares del hígado. Ocurre más a menudo en los conductos biliares dentro del hígado, llamados conductos biliares intrahepáticos, que en los conductos biliares extrahepáticos situados fuera del hígado. En los perros, es más común encontrar este tipo de tumor en el lóbulo izquierdo del hígado.

Desafortunadamente, el cáncer del conducto biliar es muy agresivo, con la metástasis (propagación de la enfermedad) que ocurre en aproximadamente el 80% de los perros y gatos. Cuando el cáncer se extiende se puede mover a cualquier lugar, pero generalmente involucra a los pulmones. También puede propagarse a los ganglios linfáticos, revestimiento abdominal, intestinos, páncreas, bazo, riñones y vejiga, así como a los huesos. Las complicaciones de la enfermedad incluyen la obstrucción de la bilis dentro de los conductos biliares.

Causas y Síntomas

Posibles causas de carcinoma biliar son las infecciones por parásitos, así como la exposición ambiental a carcinógenos. Le recomiendo mantener a su mascota muy saludable, lo que incluye que reduzca los posibles carcinógenos transmitidos por los alimentos secos creados durante el proceso de extrusión. También recomiendo reducir la exposición de su mascota a toxinas dentro del hogar tales como telas o camas para mascota que han sido tratados con retardantes de llama. Eliminar los herbicidas y pesticidas de césped y jardín también es una acción muy inteligente.

Un perro o un gato con cáncer en el conducto biliar normalmente tienen un abdomen redondo o inflamación causada por un agrandamiento del hígado y/o líquido en el abdomen. Otros síntomas comunes son la falta de apetito, falta de energía, el exceso de sed y orina, vómitos y coloración amarillenta de la piel o la esclerótica de los ojos, que se llama ictericia.

Diagnóstico y Tratamiento

Además de realizar un examen físico a su mascota, su veterinario solicitará un perfil químico de sangre, un conteo sanguíneo completo (CSC) y un análisis de orina. Él o ella buscarán niveles elevados de enzimas hepáticas que indiquen que el hígado está inflamado o que se han derramado enzimas en el torrente sanguíneo, indicando un daño hepático.

Los rayos-X y un ultrasonido también serán necesarios para proporcionar información sobre la textura y el tamaño del hígado y la cercanía a órganos abdominales. Si se sospecha la presencia de cáncer, también se tomarán radiografías de los pulmones de su mascota para ver si la enfermedad se ha esparcido y para evaluar el tamaño de los ganglios linfáticos en la cavidad torácica. Es requerida una biopsia del hígado para confirmar la presencia de cáncer. Este tipo de biopsia a menudo se puede obtener por medio de una aspiración con aguja fina. Si su mascota tiene líquido en el abdomen, su veterinario probablemente obtenga una muestra para analizarla.

El tratamiento ideal para el carcinoma biliar es una cirugía para extirpar el cáncer. No se recomienda la quimioterapia porque no ha mostrado ser eficaz contra esta enfermedad en perros o gatos. Por desgracia, incluso con una cirugía exitosa y poca o casi nada de metástasis del cáncer en todo el cuerpo de la mascota, el pronóstico para las mascotas con cáncer del conducto biliar es muy deficiente.

En mi opinión, involucrase con un veterinario holístico que pueda proporcionar un diagnóstico integral centrado en la calidad de vida de su mascota, control del dolor y varias opciones naturales para ayudar al sistema inmunológico y a la desintoxicación, es el mejor enfoque de tratamiento para esta devastadora enfermedad.