Esta Infección Puede Causar Debilidad o Algo Peor En Su Mascota

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Abril 12, 2015 | 8,769 vistas

Historia en Breve

  • La Osteomielitis es la inflamación del hueso o médula ósea causada por una infección bacteriana o por hongos que se originan en otras partes del cuerpo
  • Las infecciones por hongos que causan osteomielitis generalmente se dan debido a una enfermedad micótica sistémica. Las infecciones óseas causadas por bacterias generalmente ocurren como consecuencia de mordeduras, heridas o fracturas. Otras causas potenciales son los accidentes o lesiones en un hueso y la infección postoperatoria después de una cirugía ósea
  • Los síntomas iniciales de la osteomielitis incluyen dolor, fiebre e inflamación de los tejidos blandos. Su mascota puede tener letargo, sentirse débil, deprimida y sin ganas de comer. También puede haber cojera episódica y atrofia muscular
  • El diagnóstico incluye precisamente identificar el organismo infeccioso para que puede iniciarse un protocolo de tratamiento apropiado
  • Mientras el hueso está sanando permanecerá inestable. La actividad de su mascota debe ser restringida durante este tiempo. Los casos agudos de la osteomielitis tienden a responder mejor que los casos crónicos

Por la Dra. Becker

La osteomielitis es una inflamación del hueso o médula ósea causada por una infección ya sea bacteriana o micótica. La inflamación puede ser el resultado de una infección crónica o aguda que se origina en otra área del cuerpo y viaja a la médula por el torrente sanguíneo, o puede provenir de otra infección que se encuentra cerca del hueso.

Las Causas de la Osteomielitis

Las infecciones micóticas que terminan en osteomielitis normalmente ocurren debido a una enfermedad sistémica como la criptococosis, la blastomicosis o la fiebre del Valle (coccidioidomicosis).

Las infecciones óseas bacterianas generalmente ocurren por mordidas u otras heridas, algunas veces por fracturas óseas u objetos extraños, como el pasto cola de zorro, que entran en el cuerpo. Por ejemplo, una infección bacteriana en otra área del cuerpo, como una dental o una en el oído, también puede moverse a través del torrente sanguíneo hasta los huesos.

Otras causas de infección pueden incluir accidentes o lesiones que involucran al hueso y a los tejidos blandos o una infección postoperatoria que se desarrolla después de que un perro o un gato recibe un implante quirúrgico o es sometido a otro tipo de cirugía ósea, por ejemplo, la reparación de alguna fractura.

Síntomas de la Osteomielitis

Los síntomas iniciales de la osteomielitis típicamente incluyen dolor, fiebre e inflamación de los tejidos blandos. Su perro o gato puede sentirse débil, con letargo, deprimido o sin ganas de comer. Su mascota también podría experimentar cojera episódica o incapacidad para mover la extremidad afectada en absoluto. Podría ocurrir pérdida de músculo, lo que significa que su mascota no querrá cargar peso sobre la pierna afectada, por lo que los músculos se encogen por la falta de uso.

A menudo las articulaciones empezarán a hincharse a medida que la infección se extiende, y si la condición es crónica, pus o líquido podría drenar de los tejidos blandos que rodean el hueso infectado. Si la infección es el resultado de un hueso roto o reparación de una fractura, la curación del hueso puede verse afectada.

El Diagnóstico

Su veterinario tomará una historia clínica completa y realizará un examen físico y pruebas apropiadas de sangre. Él o ella eliminará el líquido o pus que pudiera estar drenando, quizás la biopsia involucre a los tejidos y ordene unas radiografías y posiblemente un ultrasonido.

Los resultados del laboratorio normalmente revelarán la infección y el nivel de respuesta del sistema inmunológico de su perro. Si sospecha de una infección micótica, podrían requerirse pruebas especiales para aislar e identificar el organismo involucrado.

Las radiografías mostrarán los tejidos blandos inflamados, los cambios en la envoltura fibrosa alrededor del hueso, e incluso el nuevo crecimiento óseo en casos crónicos. Si la infección persiste, la necrosis de hueso también será evidente.

Las imágenes por ultrasonido pueden dar a su veterinario una mejor visión de los huesos, y podrían mostrar las acumulaciones de pus en el hueso. Entonces, el veterinario puede utilizar el ultrasonido para tomar una muestra del líquido y pus en el sitio de infección para analizarlo y eliminarlo.

Las Opciones de Tratamiento

Una vez que el cultivo identifica el organismo específico que causa la infección, su veterinario puede diseñar un protocolo de tratamiento. Es muy importante que el agente infeccioso sea identificado con exactitud a través del cultivo para que pueda aplicarse el tratamiento más adecuado.

Las infecciones óseas son consideradas graves y deben ser tratadas tan agresivamente como sea posible. En perros o gatos con heridas, el primer paso es irrigar la herida para limpiarla y permitir que el pus continúe drenándose lejos del hueso. La extirpación quirúrgica del tejido desvitalizado y necrótico, que son fragmentos de hueso muertos, también podría ser necesaria.

Si un hueso roto está involucrado, debe ser estabilizado para evitar mayores daños alrededor de los tejidos y del hueso restante. Esto puede requerir una cirugía dependiendo de la ubicación y la gravedad de la fractura. En fracturas muy severas, hay un riesgo de que la infección se extienda a otras partes del cuerpo y a otros tejidos. Lamentablemente, a veces es necesario amputar para salvar la vida de una mascota.

Si la infección es bacteriana, se utilizará un tratamiento antibiótico adecuado y será necesario por un período prolongado de tiempo. Mientras está recibiendo éste tratamiento, también necesitará darle a su mascota un suplemento probiótico.

Si se identifica una enfermedad micótica sistémica, el tratamiento incluirá medicamentos antimicóticos.

En repetidas ocasiones necesitará sacar radiografías para determinar cómo se está resolviendo la infección, y en el caso de un hueso fracturado, la manera en que está sanando la rotura.

Cuidados a Largo Plazo Para una Mascota con Osteomielitis

Desde que la osteomielitis puede presentarse como un problema crónico o convertirse en uno, es muy importante tratar la enfermedad de forma rápida y agresiva. Dependiendo de lo severa que sea la infección, el tratamiento puede ser costoso. Los casos de osteomielitis aguda tienden a responder mejor que los casos crónicos.

Es muy importante tener en cuenta que mientras está sanando el hueso se mantendrá inestable. La actividad de su mascota debe ser restringida durante este tiempo. Es mejor establecer un espacio en una zona tranquila de su hogar, lejos de otras actividades o distracciones que pueden tentar a su perro o gato a tener actividad física.

Algunos animales podrían necesitar una jaula o caja para asegurar que no se muevan de una manera que inhiba el proceso de curación. Las salidas al baño deberán ser supervisadas para que su mascota no trate de jugar o correr. Encontrará que es más fácil llevarlo fuera y de regreso hasta que el hueso esté lo suficientemente estable como para aguantar nuevamente su peso.

La fisioterapia controlada realizada por un terapeuta certificado en rehabilitación puede ser muy benéfica para los pacientes durante éste periodo, puede incorporar hierbas estimulantes y nutracéuticos prescritos por su veterinario holístico.