Estas Criaturas Necesitan Azúcar – O Se Morirán de Hambre

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Mayo 05, 2015 | 2,571 vistas

Historia en Breve

  • Una nueva investigación sobre por qué los colibríes, a diferencia de la mayoría de las aves, tienen un paladar dulce ha revelado una interesante adaptación evolutiva
  • En los vertebrados, incluyendo a los humanos, los receptores en la lengua identificados como T1R2 y T1R3 trabajan en conjunto para darnos la capacidad de degustar los sabores dulces
  • Las aves, incluyendo a los colibríes, no tienen el receptor T1R2, pero en los colibríes las proteínas en la superficie de T1R1 y T1R3 han evolucionado para detectar los alimentos dulces

Por la Dra. Becker

En algún lugar a lo largo de su historia evolutiva, las aves perdieron su capacidad de probar el azúcar. Pero según una nueva investigación, los colibríes han sido capaces de restaurar su gusto por lo dulce mediante la reasignación de un tipo específico de receptor utilizado para detectar los sabores salados o picantes.

Un equipo de científicos de la Universidad de Harvard, la Facultad de Medicina de Harvard, la Universidad de Tokio, la Universidad de Dublín City, y de la Universidad de California Davis, realizó el estudio que fue publicado el año pasado en la revista Science.1

La Mayoría de las Aves Carecen de Papilas Gustativas Para los Sabores Dulces 

La lengua contiene receptores en la superficie (papilas gustativas) conocidos como T1Rs que diferencian entre los sabores. En los vertebrados, incluyendo los humanos, los receptores T1R2 y T1R3 trabajan juntos para darnos la capacidad de degustar los sabores dulces. Las aves no tienen los genes que codifican los T1R2, sin embargo, los lagartos si los tienen. Esto sugiere que los receptores dulces desaparecieron en algún momento durante la evolución de las aves.

Los colibríes, como resultado, han desarrollado una solución a la falta de un paladar dulce. Los pequeños pájaros no sólo se alimentan con el néctar, dada la opción, elegirán los alimentos de sabor dulce por encima de los ofrecimientos que no son dulces. Los colibríes, tanto en el laboratorio como en la naturaleza, mostraron una preferencia por el líquido azucarado con sacarosa sobre el agua.

Y los investigadores descubrieron la razón. Parece que en los colibríes otro par de receptores - T1R1 y T1R3 - trabajan juntos para detectar los sabores dulces. Curiosamente, mientras que las aves disfrutaron de un endulzante bajo en calorías llamado eritritol, sus receptores de sabor dulce no respondieron al aspartame.

Otros vertebrados utilizan el receptor T1R1 para degustar los alimentos salados (picantes o salados), pero parece que en los colibríes, las proteínas en la superficie de T1R1 y T1R3 se han alterado para en su lugar detectar alimentos dulces.

Los Colibríes Ocupan un Nicho Ecológico Único

Los colibríes pasan la vida vacilando entre el azúcar y el hambre. Sus metabolismos hiperactivos a menudo requieren que cada día coman más que su peso en comida para sobrevivir.

Los colibríes ocasionalmente comen insectos, pero su principal fuente de alimento es el néctar de las flores. Ya que el néctar no es una fuente de alimento para la mayoría de otras aves en el planeta, el colibrí ocupa un espacio único en el medio ambiente.

Estos pajaritos son muy adaptables, viven a lo largo del Norte y Sur de América en hábitats tan diversos como regiones montañosas de gran altura hasta selvas tropicales. También se han diversificado en más de 300 especies.

El Cambio en los Receptores del Gusto del Colibrí Puede Haber Ocurrido en Varias Ocasiones

De acuerdo a Maude Baldwin de la Universidad de Harvard, y autor principal del estudio:

"El cambio en el receptor del gusto ciertamente no fue el único factor o aspecto de la biología de los colibríes que fue importante [para que ellos se alimentaran de néctar], pero parece que jugó un papel importante," dice Baldwin. "Hay muchos cambios fisiológicos y de comportamiento que se han producido entre los colibríes y sus antepasados: el tamaño corporal pequeño, un pico largo y los cambios en sus alas que les permitió flotar.”2

Los investigadores creen que el resurgimiento de los receptores de azúcar en colibríes podría haber ocurrido varias veces.

"Las aves son descendientes de los dinosaurios carnívoros, así que tal vez este gen se perdió desde el principio debido a la alimentación de sus antepasados", dijo Baldwin. "Eso sería muy interesante, pero aún no estamos seguros.”3

Los investigadores esperan futuros estudios sobre otras especies de aves que aman el néctar para ver qué similitudes, si es que hay, existen entre su evolución de un paladar dulce y el de los colibríes.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Science, August 22, 2014, Vol 345, No 6199, pp 929-933
  • 2 New Scientist, August 21, 2014
  • 3  LiveScience, August 21, 2014