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Cáncer de Huesos en Perros

Historia en Breve -

  • El osteosarcoma es un cáncer de hueso muy agresivo que se diagnostica en 8,000 a 10,000 perros al año
  • La enfermedad es rara en gatos y se ve más a menudo en perros de razas grandes y gigantes. Los perros de más de 90 libras representan aproximadamente el 33 por ciento de los casos de osteosarcoma
  • Los primeros síntomas del cáncer de hueso muchas veces son sutiles y pueden incluir hinchazón, cojera intermitente y fracturas. A medida que progresa la enfermedad, el dolor y la cojera aumentan rápidamente
  • El osteosarcoma se diagnostica mediante rayos-X, y muestras de tejido. El cáncer se clasifica como etapa I, II o III (la etapa más avanzada)
  • Desafortunadamente, el osteosarcoma tiene un mal pronóstico. El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y extender la cantidad y calidad de vida lo más que sea posible
 

No Ignores las Señales Tempranas de Este Cáncer Agresivo

Agosto 2, 2015 | 6,635 vistas
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Por la Dra. Becker

El osteosarcoma es un cáncer de hueso muy agresivo que desafortunadamente tiende a extenderse rápidamente (metástasis) a otras partes del cuerpo. El osteosarcoma es raro en gatos, pero en los Estados Unidos se diagnostica en 8,000 a 10,000 perros cada año y representa casi el 85 por ciento de todos los tumores de huesos caninos.

Perros con Mayor Riesgo de Osteosarcoma

La edad promedio de diagnóstico es alrededor de los 8 años y los perros de más de 90 libras representan casi un tercio de los casos. En los perros de raza grande y gigante, la mayoría de los tumores se presentan en las extremidades, llamado esqueleto apendicular.

Las razas con mayor riesgo de osteosarcoma incluyen San Bernardo, Gran Danés, Irish Setter, Dóberman Pinscher, Rottweiler, Pastor Alemán y Golden Retriever.

Los perros de menos de 30 libras representan menos del 5 por ciento de los casos de osteosarcoma. En estos perros, el cáncer generalmente afecta el esqueleto axial, que incluye los huesos del cráneo, columna vertebral, costillas y esternón.

Los factores ambientales que pueden aumentar el riesgo incluyen:

  • Rápido crecimiento de cachorros de razas grandes y gigantes
  • Género (los machos tienen un riesgo de 20 a 50 por ciento mayor)
  • Colocación de implantes metálicos para reparar fracturas
  • Esterilización o castración a temprana edad
  • Posible trauma en los huesos, especialmente las lesiones óseas contundentes

Síntomas del Osteosarcoma

Muchos de los primeros síntomas del cáncer de hueso muchas veces son sutiles y pueden incluir hinchazón, cojera intermitente, y dolor articular y óseo. Algunas veces también puede presentarse letargo y pérdida del apetito. Debido a que el hueso con un tumor canceroso no es tan fuerte como un hueso normal, incluso las lesiones menores pueden causar fractura patológica del hueso debilitado.

Si el osteosarcoma está en otra parte del cuerpo, los síntomas dependerán de su ubicación. Por ejemplo, si el cáncer está en la mandíbula, el animal tendrá dificultad para abrir el hocico o comer. En el caso de los gatos, los huesos nasales ocasionalmente se ven afectados por este tipo de tumor, lo que puede causar descarga nasal y problemas para respirar.

A medida que progresa la enfermedad, se vuelve más dolorosa ya que el tumor crece y comienza a destruir el hueso. La cojera intermitente se volverá más frecuente hasta que sea constante, generalmente dentro de 1 a 3 meses de la aparición.

Diagnóstico y Etapas del Osteosarcoma

Las principales pruebas de diagnóstico para el osteosarcoma son los rayos-X, y la histopatología (análisis de tejido). En los rayos-X, el osteosarcoma tiene una característica lítica o un aspecto “apolillado.” Se debe llevar a cabo una biopsia ósea o aspiración con aguja de las áreas sospechosas para confirmar el diagnóstico.

Dado a que muchos gatitos cojean más y sienten más dolor después de la biopsia ósea, es mejor realizar un aspirado con aguja en lugar de la biopsia.

Generalmente, también se realizan análisis de sangre y los rayos-X torácicos para buscar otras lesiones y problemas médicos subyacentes. Dado a que más del 90 por ciento de los tumores de osteosarcoma se extienden hasta los pulmones para cuando la enfermedad es diagnosticada, también se utilizan tomografías computarizadas y resonancia magnética (MRI) para hacer una mejor evaluación de los pulmones, y para evaluar más detalladamente el estado general de la mascota.

La enfermedad también se clasifica como etapa I (tumores de bajo grado sin evidencia de metástasis), etapa II (tumores de alto grado sin metástasis) o etapa III (cuando hay metástasis).

Opciones de Tratamiento

Desafortunadamente, muchas mascotas diagnosticadas con osteosarcoma tienen un mal diagnóstico. El tratamiento tiene como objetivo aliviar el dolor y extender la cantidad y calidad de vida lo más que sea posible.

Dependiendo de la situación, la opción de tratamiento tradicional es la cirugía, lo que podría o no involucrar amputación de la extremidad afectada y quimioterapia para los animales que son sometidos a la amputación. La terapia por radiación, que se utiliza estrictamente como un tratamiento para aliviar el dolor de hueso y malestar, también podría prescribirse junto con medicamentos para el dolor.

Lamentablemente, muchas veces los dueños de mascota hacen lo que se conoce como “decisión a la ligera” para su mascota. El tiempo de supervivencia de 1 año se logra en el 50 por ciento de los perros con osteosarcoma que son sometidos a la amputación de la extremidad afectada, seguido de quimioterapia. Sin embargo, algunos perros han sobrevivido de 5 a 6 años después del diagnóstico.

La quimio tan sólo se da en casos en los que el tumor principal ha sido removido quirúrgicamente y es totalmente ineficaz en animales que no son candidatos para la cirugía. No recomiendo la quimioterapia en esos pacientes, ya que no he visto que eso ayude a mejorar su esperanza de vida.

Muchos dueños de perros diagnosticados con osteosarcoma eligen evitar la amputación y enfocarse en darle a sus mascotas la mejor calidad de vida durante el tiempo que les queda.

Yo sigo el protocolo del veterinario y médico naturópata, el Dr. Steve Marsden, para mis pacientes cuyos dueños deciden no realizar la cirugía. Su protocolo involucra utilizar formas inyectables de vitaminas A y D, bromelina, ácidos grasos omega-3 y una mezcla de hierbas llamadas l Fórmula Hoxsey con eupatorio. También he utilizado hierbas chinas junto con el protocolo del Dr. Marsden y me ha resultado benéfico.

Realmente siento que este protocolo, además de eliminar todos los alimentos procesados y reducir el consumo de carbohidratos es importante para los pacientes con cáncer y puede darles una mejor calidad de vida durante el tiempo que les queda.