¿Sabes Cómo Ayudar a Calmar la Inflamación en Tu Mascota?

Inflamación en Perros

Historia en Breve -

  • Un nuevo estudio sugiere que el número de genes antiinflamatorios que posee una especie animal influencian la esperanza de vida de esa especie
  • Por ejemplo, los ratones tienen 5 copias del gen antiinflamatorio CD33rSIGLEC y una esperanza de vida promedio de 2 años, mientras que los humanos tienen 14 copias del gen y viven hasta los 80 o más
  • La inflamación crónica es un marcador del envejecimiento y de las enfermedades graves, como el cáncer
  • El gen CD33rSIGLEC controla la cantidad de inflamación producida por la respuesta del sistema inmunológico del cuerpo a una infección o lesión, la cual evita el daño innecesario a los tejidos normales

Por la Dra. Becker

De acuerdo con un estudio reciente, la cantidad de genes que combaten la inflamación que posee un animal puede determinar qué tanto vive.

El estudio observó 12 especies mamíferas diferentes, entre las cuales se encuentran los ratones y los humanos, y descubrió que los animales con más copias de un gen llamado CD33rSIGLEC, un gen antiinflamatorio, tienen una esperanza de vida más larga.1

Los investigadores del estudio también criaron una población de ratones con menos copias del CD33rSIGLEC. Los ratones con un gen CD33 menos, que experimentaron la inflamación a una edad temprana, desarrollaron canas, desorientación y adelgazamiento de la piel prematuramente, tuvieron niveles más altos de especies reactivas al oxígeno (oxidantes) y no vivieron tanto tiempo como los ratones normales.

De acuerdo con el Dr. Ajit Varki de la Escuela de Medicina de San Diego, de la Universidad de California, y co-autor del estudio:

“Aunque no es completamente definitivo, este descubrimiento es provocador. Hasta donde sabemos, es la primera vez que se relaciona la esperanza de vida con el número de copias de un gen simple".2

Lo Bueno y lo Malo de la Respuesta Inflamatoria

La inflamación ocurre cuando las bacterias, virus, toxinas u otro tipo de trauma atacan los tejidos del cuerpo de tu mascota. Cuando el sistema inmunológico libera sustancias químicas para combatir la infección o reparar el tejido, ocasiona que la sangre se filtre a través de los vasos sanguíneos, lo que genera el enrojecimiento y la hinchazón relacionada con la inflamación.

La inflamación normal desencadenada por el sistema inmunológico es una respuesta saludable del mecanismo de defensa natural del cuerpo. Sin embargo, cuando hay una respuesta prolongada del sistema inmunológico que ocasiona inflamación crónica, puede ser dañino e incluso amenazante para la salud de tu mascota.

La inflamación crónica puede ser el resultado de muchas cosas, como sensibilidad a ciertos alimentos o un ataque autodestructivo del cuerpo (enfermedad inmunomediada o autoinmune). La actividad inflamatoria de largo plazo puede ocasionar una cantidad de trastornos, como el cáncer.

Mayor Cantidad de Genes Antiinflamatorios = Mayor Esperanza de Vida

Ya que la inflamación crónica está relacionada con la edad y debido a que innumerables medicamentos para tratar las enfermedades crónicas funcionan al reducir la inflamación, los investigadores de UC San Diego quisieron ver si los genes CD33 están relacionados con la longevidad. Estos genes juegan un papel crítico para reducir la inflamación después de la respuesta inicial del sistema inmunológico hacia un patógeno o lesión.

El significado original de inflamación en latín es “prender fuego”. Pascal Gagneux, de la UC San Diego y coautor del estudio con Varki, dijo para Live Science, “Lo ideal es no quemar todo el vecindario para matar a un solo chico malo".3

El trabajo de los genes CD33 es controlar el “fuego” (inflamación) para que la respuesta del sistema inmunológico no cause daños innecesarios a los tejidos saludables. En teoría, mientras más genes CD33 haya en el cuerpo, éste vivirá más.

Los genes CD33 colocan sus moléculas de azúcar en muchas células del cuerpo y estas moléculas señalan al sistema inmunológico que no hay que atacar esas células, lo que controla la inflamación. El ratón promedio tiene 5 copias del gen CD33; el ser humano promedio tiene 14. La esperanza de vida normal de los ratones es de alrededor de 2 años; los humanos frecuentemente viven hasta los 80 o incluso hasta los 100 años de edad.

Los Genes Antiinflamatorios Probablemente Ayudan a Controlar el Estrés Fisiológico

Los investigadores de UC San Diego observaron una relación entre un mayor número de genes CD33 y una esperanza de vida más larga, que ocurría en una variedad de especies mamíferas, como gatos, perros, ratas, zarigüeyas, tití, cerdos, vacas, macacos Rhesus, orangutanes, chimpancés, caballos y elefantes.

Los investigadores especulan que los genes CD33 se habían desarrollado en los mamíferos para ayudar a controlar el estrés fisiológico creado por el proceso inflamatorio, que a su vez limita el daño molecular y extiende la longevidad.

Sin embargo, los investigadores aún enfrentan el dilema “¿qué llegó primero, el huevo o la gallina?” ¿Qué llegó primero…el gen CD33 de la longevidad? ¿O será que los mamíferos longevos desarrollan más de estos genes para equiparse a sí mismos para combatir las respuestas inflamatorias durante una vida más larga?

De acuerdo con los autores del estudio, los genes CD33 por sí mismos no explican la vida extremadamente larga de los seres humanos. Como nosotros, los elefantes también tienen 10 copias del gen, pero no viven más de 65 años. Los investigadores proponen que los genes CD33 pueden extender la vida hasta los 60 años, pero otro, u otros mecanismos deben estar involucrados en la prolongación de la vida humana hasta una edad muy avanzada.4

Alimentar a Tu Mascota Para Prevenir o Controlar la Inflamación

En los perros y gatos (y en los humanos) cualquier cosa que genere o promueva la inflamación aumenta el riesgo de una enfermedad grave, como el cáncer. De hecho, las investigaciones señalan al cáncer como una enfermedad inflamatoria crónica.

Y mientras que no se puede hacer nada acerca del número de genes antiinflamatorios con los que nació tu mascota, hay una forma importante con la que puedes ayudar a controlar la inflamación en tu compañero de cuatro patas y eso es a través de la alimentación que le das.

Uno de los contribuyentes más grandes de las condiciones inflamatorias es una alimentación demasiada alta en ácidos omega-6 y demasiada baja en omega-3. Los omega-6 aumentan la inflamación, la proliferación de las células y los coágulos sanguíneos, mientras que los omega-3 hacen lo inverso.

Desafortunadamente, la alimentación occidental típica – tanto de los humanos, como de las mascotas - está sobrecargada de ácidos grasos omega-6 y es deficiente en omega-3.

Por ejemplo, la mejor alimentación para prevenir el cáncer es una que brinde los componentes nutricionales necesarios para mantener las células saludables y para reparar las que no lo son.

Las células de cáncer necesitan la glucosa en los carbohidratos para crecer y proliferar. Si limitas o eliminas esa fuente de energía, haces lo mismo con el crecimiento del cáncer. Esa es una de las razones por las que siempre disuado a las personas a alimentar a sus mascotas con una dieta alta en carbohidratos - los carbohidratos son nutrientes pro inflamatorios.

Los carbohidratos que deberías mantener alejados de la alimentación de tu mascota son los granos procesados, las frutas con fructosa y los vegetales almidonados, como las papas. Todos los alimentos secos contienen algún tipo de almidón (no es posible producir croquetas sin él), lo cual es una de las razones por las que no soy fanática de la comida seca para mascotas.

Las células cancerígenas generalmente no pueden utilizar las grasas alimenticias como energía, así que cantidades adecuadas de grasas de buena calidad son nutricionalmente saludables para los perros y los gatos.

Una alimentación saludable y adecuada para la especie de los perros y los gatos – una que es antiinflamatoria y anticancerígena – consiste de alimentos reales y enteros, preferiblemente crudos, orgánicos y que no sean transgénicos, e involucra:

Una alta cantidad de proteína de alta calidad, como carne de músculos, órganos y huesos (la proteína debe representar el 75 por ciento de la alimentación de un perro saludable y el 88 por ciento de un gato) Algunas añadiduras benéficas, como probióticos, enzimas digestivas y alimentos verdes
Niveles moderados de grasa animal Un suplemento entero de vitaminas y minerales, que satisfaga las deficiencias adicionales de vitamina E, zinc, hierro, cobre, manganeso y vitamina D que encontramos en la mayoría de las dietas caseras (las cantidades que hay que añadir deben estar basadas en lo que la alimentación no brinda)
Altos niveles de EPA y DHA (ácidos grasos omega-3) Alto contenido de humedad
Algunos vegetales frescos y un poco de fruta, en puré Nada de granos; ni de almidones

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