Coprofagia: ¿Tu Perro Tiene Este Hábito Repugnante? Qué Hacer…

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Diciembre 21, 2015 | 11,271 vistas

Historia en Breve

  • Una preocupación de muchos dueños en la salud de sus perros, es la coprofagia, que es el término científico del acto de comer heces. Con excepción de una madre canina o felina, que come las heces de su camada como un mecanismo de protección, comer heces se considera (por no decir repulsivo) un comportamiento anormal.
  • Los perros comen heces por una variedad de razones que pueden tener una causa médica o conductual. Las causas médicas pueden incluir la deficiencia de una enzima, una insuficiencia pancreática, una mala absorción intestinal, y parásitos gastrointestinales. Los perros con una alimentación basada en comida seca, a menudo desarrollarán coprofagia como forma de compensar la deficiencia crónica de una enzima.
  • Las causas del comportamiento pueden incluir ansiedad, tensión, y vivir en situaciones en las que el alimento es escaso. El comportamiento se puede aprender también de otros perros.
  • Un pequeño estudio conducido en la Universidad de California, Davis reveló que los comedores de heces tienden a vivir en hogares con muchos perros y son “comedores codiciosos”. Los investigadores concluyeron que el hábito pudo haberse convertido en un impulso natural para mantener la guarida limpia y para proteger a los miembros de la manada de parásitos intestinales.
  • Las recomendaciones para dueños de mascotas coprófagas incluyen proveerle una alimentación apropiada según su especie, recoger inmediatamente las heces del perro, asegurarse que el perro no tenga acceso a las cajas de arena, y cerciorarse de que la mascota obtenga suficiente ejercicio y estímulo mental.

Por la Dra. Becker

Lo creas o no, uno de los temas más frecuentemente buscados por los lectores de mi boletín Mascotas Saludables, es el acto de comer heces. ¡Pareciera que hay muchas mascotas (sobre todo perros) que les gusta comer heces!

Pienso que todos concordamos en que esto es un tema repugnante, pero es un problema común que debe ser tratado.

La coprofagia es el término técnico del acto de comer heces. Se considera inadecuado, por no mencionar que es un asqueroso comportamiento alimenticio. La única excepción es una madre canina o felina, que deliberadamente come las heces de su camada para esconder su olor, mientras los bebes aún están vulnerables y ocultos en la guarida o el nido.

Razones Médicas de la Coprofagia

Los perros comen heces por muchas razones. A veces hay un problema médico subyacente, como la deficiencia de una enzima o insuficiencia pancreática. La mala absorción intestinal y los parásitos gastrointestinales también son razones médicas comunes subyacentes de coprofagia.

En mi consultorio, recomendamos a los clientes traer a sus perros cada seis meses para un análisis de parásitos en los excrementos. Los perros sanos pueden terminar con parásitos intestinales por comer excrementos; así que, dos análisis anuales de excremento puede ser una herramienta muy útil.

El páncreas de un perro secreta enzimas digestivas que ayudan a la digestión del alimento, pero muchos perros no producen lo suficiente de estas enzimas y termina siendo deficiente. Puesto que las heces de otros animales son una buena fuente de enzimas digestivas, los perros con una deficiencia injerirán a veces excremento rico en enzimas. De hecho, las heces de conejo son una fuente muy rica no sólo en enzimas, sino también en vitamina B, que es por lo que muchos perros, si se les da la oportunidad, devorarían felizmente el excremento de conejo.

En mi experiencia, los perros que llevan una alimentación a base de comida seca procesada, buscarán a menudo otras fuentes de enzimas digestivas para compensar una deficiencia crónica de la enzima causada por una alimentación biológicamente inadecuada.

Los gatos con deficiencia de enzimas, problema de mala absorción, y/o que son alimentados con comida de baja calidad, pueden hacer tentadoras para los perros las cajas de arena de los gatos. Muchos alimentos secos baratos para mascota contienen ingredientes imposibles de digerir, así que pasan directamente a través del tracto gastrointestinal del gato y salen por el otro lado, sin digerirse. Esto proporciona a los perros que comen excremento, un festín de "botanas" felinas directamente de la caja de arena.

Causas Comportamentales

Algunos perros, especialmente aquellos en guarderías, pueden comer excremento debido a que se sienten ansiosos o estresados.

La investigación, también sugiere que los perros que son castigados debido a la eliminación inapropiada, se convencen a sí mismos que las heces son malas, así que esconden la evidencia al comérsela.

He visto muchos casos de coprofagia en perros de criaderos. Los perritos que pasan hambre, son destetados demasiado pronto, tienen que luchar con otros por el alimento, o son forzados a estar por semanas en una jaula pequeña sin estímulo físico o mental, tienen un riesgo elevado de convertirse en comedores habituales de heces.

La coprofagia también puede ser un comportamiento aprendido. Los perros comedores de excremento más viejos, pueden de hecho "predicar con el ejemplo" alentando a perros más jóvenes en el hogar a adquirir el desagradable hábito.

Curiosamente, algunos perros son absolutamente selectivos sobre el excremento que están dispuestos a comer. Algunos favorecen solo "paletas de excremento" (heces congeladas). Otros comerán solamente las heces de un animal en particular, y otros, incluso, solo disfrutaran sus hábitos en ciertos momentos del año.

Estudio Investiga el Comportamiento de Comer Excremento

En 2012 un investigador de la Universidad de California, Davis colecto 1,500 encuestas en Internet de dueños de mascotas, para aprender más acerca de los perros que comen excremento. El estudio encontró que:

Los investigadores concluyeron, en base a lo último que encontraron que, ya que los comedores de excremento prefieren heces "frescas", el hábito pudo desarrollarse a partir de un deseo natural de mantener la guarida limpia y a los miembros de la manada protegidos de parásitos intestinales, que todavía no se habrían incubado en una etapa infecciosa.

Los investigadores también encontraron que los aditivos alimenticios solamente son disuasivos eficaces el 0 a 2 por ciento del tiempo, castigarlos tampoco es eficaz. Los collares electrónicos y el refuerzo en base a recompensas, como el adiestramiento con clicker también son ineficaces. El equipo de UC Davis concluyó que la mejor solución es supervisar y recoger la popó de tu perro.

Sugerencias Para los Dueños de Mascotas Coprófagas

Si a pesar de hacer tu mejor esfuerzo, el comportamiento de comer excremento de tu perro no está mejorando, o está empeorando, te recomiendo hacer una cita con el veterinario para eliminar cualquier razón médica subyacente de su comportamiento.