¿Qué Hay Detrás de la Epidemia de la Enfermedad del Ligamento Cruzado Craneal?

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Mayo 25, 2016 | 2,881 vistas

Historia en Breve

  • La enfermedad del ligamento cruzado craneal (LCC) es un problema común en los perros de raza grande, especialmente en ciertas razas. El padecimiento es poco frecuente en los gatos
  • Los ligamentos cruzados son los principales estabilizadores de las articulaciones de la rodilla, y las lesiones van desde esguinces leves hasta desgarres completos
  • Las dos principales formas de lesiones que se producen en el LCC es: 1) el trauma físico extenso (lesiones notables), y 2) la deficiencia nutricional, que debilita los ligamentos con el paso del tiempo, lo que predispone al animal a una ruptura sin un trauma notable. La terapia nutricional es la mejor forma de prevenir una lesión de LCC, especialmente en perros con predisposición genética.
  • La ruptura o desgarre completo de LCC es una causa común de cojera de las extremidades posteriores, dolor y artritis en los perros afectados, pero los esguinces son mucho más comunes
  • Hay muchos tratamientos eficaces para las lesiones de LCC parcialmente desgarrado, los cuales han demostrado ser beneficiosos para aliviar el dolor y ayudar a los perros a recuperar su movilidad
  • Las opciones no quirúrgicas para tratar la enfermedad LCC incluyen la acupuntura, masajes, terapia con láser, ejercicio terapéutico, la pérdida de peso en perros obesos y la terapia nutricional, incluyendo los suplementos
  • Cada situación y paciente de LCC es diferente, por lo que el reto para los veterinarios es encontrar un enfoque de tratamiento multimodal que se adapte mejor a las necesidades de cada perro y a los dueños

Por la Dra. Becker

Desafortunadamente, en la actualidad la enfermedad del ligamento cruzado craneal (LCC) es un problema demasiado común en los compañeros caninos. Si ha conocido a un perro con una lesión del LCC, sabe lo grave y debilitante que puede ser.

La enfermedad afecta a los perros de todos los tamaños y edades, pero es predominante en algunas razas, incluyendo:

Akita

Terranova

Retriever de Chesapeake

Rottweiler

Labrador Retriever

San Bernardo

Mastín

Staffordshire Terrier

Los estudios han identificado un componente genético de la enfermedad en los perros de raza Terranova y Labrador.

Las razas con pocas probabilidades de desarrollar la enfermedad de LCC incluyen al Basset Hound, Perro Salchicha, Galgo, y el Viejo Pastor Inglés. Esta condición de salud es poco frecuente en los gatos.

¿Qué Son los Ligamentos Cruzados? y ¿Cuál Es Su Función?

Los ligamentos cruzados son bandas de tejido fibroso, dos por cada articulación de la rodilla (llamada "articulación femoro tibio rotuliana o corvejones") en las patas traseras de los perros. Los ligamentos conectan el fémur, que es el hueso por encima de la articulación de la rodilla, con la tibia, el hueso por debajo de ella.

Los ligamentos cruzados son los principales estabilizadores de la articulación de la rodilla. Se cruzan uno sobre el otro, con una banda que va desde el interior hacia el exterior de la articulación de la rodilla, y el otro desde el exterior hacia el interior. En los seres humanos, el LCC se llama ligamento cruzado anterior (LCA).

Dentro de la articulación de la rodilla entre el fémur y la tibia hay un material cartilaginoso llamado menisco. El trabajo del menisco es absorber los golpes y apoyar el soporte de la carga, y puede ser dañado cuando hay una lesión en los ligamentos cruzados.

Causas de la Enfermedad de LCC

La ruptura de LCC es una razón muy común de cojera en la extremidad posterior, el dolor y la artritis de la rodilla, en los perros afectados. Las rupturas pueden ser parciales o totales.

La palabra "ruptura" o "desgarre" dibuja una imagen mental de una lesión en un ligamento sano que se produce repentinamente (aguda). Sin embargo, de acuerdo con el Colegio Americano de Cirujanos Veterinarios (ACVS, por sus siglas en inglés), en la gran mayoría de los perros afectados, el ligamento se deterioró gradualmente durante un período de meses o años.1

Cuando hay una ruptura o desgarre en LCC, los huesos de la rodilla ya no se mueven normalmente y tu perro tendrá dificultades para poner peso sobre la pierna sin que esta colapse. Esto se debe a que la tibia ya es sostenida por el ligamento cruzado y empuja hacia adelante cuando se ejerce cualquier peso en la pierna.

De hecho, en los desgarres completos (imagina una cuerda rota por la mitad), solo la corrección quirúrgica o el reemplazo hará que la articulación funcione correctamente de nuevo.

El tipo de técnica quirúrgica seleccionada y la competencia del cirujano tienen mucho que ver con el éxito en el resultado, junto con la terapia de rehabilitación y asistencia para las articulaciones, a largo plazo.

Sin embargo, la mayoría de los perros sufren de constantes esguinces y no de rupturas completas (imagina una cuerda desgastada). En estas situaciones, te recomiendo evitar la cirugía tanto como sea posible, al establecer un protocolo de control intensivo.

Las lesiones de LCC son dolorosas para tu perro, y sin el tratamiento adecuado, pueden resultar en un daño articular permanente. Desafortunadamente, se estima que del 40 a 60 % de los perros con la enfermedad de LCC en una rodilla, llegan a desarrollar el problema en la otra rodilla.

¿Será la Cirugía la Única Opción Para Atender el Daño de LCC?

Tradicionalmente, la cirugía ha sido el tratamiento recomendado para perros con LCC dañado, y muchos veterinarios continúan insistiendo en que es el único remedio eficaz.

Sin embargo, otros miembros de la comunidad veterinaria (incluyéndome) preferimos adoptar un enfoque más conservador, enfoque multimodal, siempre que sea posible.

La Dra. Brenda Kennedy, una veterinaria que trabaja con Canine Companions for Independence, una organización que ofrece perros de asistencia de razas grandes para personas con discapacidad, dijo para Veterinary Practice News:

"La terapia física se puede realizar para ayudar a la estabilización dinámica de la rodilla al mejorar la fuerza musculoesquelética en la extremidad afectada. El manejo del dolor con medicamentos, inyecciones de Adequan, y otras terapias, como el láser o la acupuntura, pueden ayudar a disminuir el malestar.

"Estos tratamientos son opciones viables para los pacientes que no pueden someterse a cirugía y pueden ser muy útiles para los perros después de la cirugía".2

Kennedy y otros expertos coinciden en que mantener a los perros delgados es la clave tanto para prevenir las lesiones de LCC como para ayudar a los animales afectados a mantener su movilidad:

"Ya que sólo entrenamos Labrador Retriever, Golden Retriever y cruces de los dos, tenemos una población de perros que son susceptibles al desgarre del ligamento cruzado", dice Kennedy.

"Esta es una de las razones por las que les hacemos hincapié a nuestros voluntarios y graduados en la importancia de mantener una masa corporal magra en estos perros desde una edad temprana--en la actualidad, esta es una de las mejores herramientas de prevención".3

De acuerdo con el veterinario Dr. Simon Roe, del Centro Medico Randall B. Terry Companion Animal Veterinary Medical Center de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, un grupo al que parece que le ha ido especialmente bien con el tratamiento no quirúrgico para la enfermedad de LCC, al menos en el corto plazo, es el de perros que tienen un peso menor a 33 libras, que son delgados y solo moderadamente activos.4

Opciones No Quirúrgicas

La Dra. Narda Robinson, quien dirige el Centro de la Universidad del Estado de Colorado para la Medicina Integrativa y Comparativa del Dolor, cree que hay muchas opciones no quirúrgicas para los perros con lesiones de LCC.

Estas incluyen la acupuntura, masajes, terapia con láser, ejercicio terapéutico, la pérdida de peso en perros obesos, productos farmacéuticos y suplementos.

"En la medicina humana, los cirujanos más conservadores recomiendan varias semanas de rehabilitación y control del dolor antes de considerar la cirugía", dice Robinson.

"... Las personas con las que he hablado en todo el país, con frecuencia me dicen que después de proporcionarle al perro terapia de apoyo y el tiempo para sanar, la cojera del perro se soluciona. No en todos los casos, pero si en muchos de ellos".5

Robinson no apoya en lo absoluto las cirugías de LCC, tales como la Osteotomía niveladora de la meseta tibial (TPLO, por sus siglas en inglés) como una medida preventiva para los perros a los que les va bien con las terapias no quirúrgicas:

"Teniendo en cuenta la cantidad de dolor y disfunción crónica que puede resultar de un enfoque altamente invasivo, tal como la TPLO", dice Robinson, "no puedo ver la justificación en hacer pasar un perro por este tipo de experiencia traumática con el fin de evitar una posible cojera posterior. No tiene sentido".6

Estrategias Para el Tratamiento No Quirúrgico de las Enfermedades del LCC

Atender sin tratamientos quirúrgicos las enfermedades de LCC implica tres estrategias esenciales:

Con demasiada frecuencia veo a veterinarios convencionales controlar el dolor, pero no hacen nada para reforzar la integridad del ligamento restante o cartílago de soporte. En realidad, proporcionar alivio al dolor sin ralentizar la degeneración puede empeorar la situación, lo que le permite al perro utilizar excesivamente la rodilla lesionada y elevar la posibilidad de que un desgarre parcial se convierta en un desgarre completo.

Emplee agentes condroprotectores (CPA, por sus siglas en inglés) tan pronto como sea posible para ayudar a disminuir aún más el daño en las articulaciones. Para las razas genéticamente predispuestas esto significa iniciar con los CPA de forma proactiva, de los 6 meses a 1 año de edad. Los CPA más utilizados son el mejillón Perna (mejillón de labios verdes), la membrana de cáscara de huevo, el sulfato de glucosamina, metilsulfonilmetano (MSM, por sus siglas en inglés), y el myristoleate cetílico.

Los perros que han sufrido un daño grave en el LCC deben tener un protocolo gradual para las articulaciones por el resto de sus vidas, para frenar la enfermedad degenerativa de las articulaciones de la rodilla lesionada y mejorar la capacidad de recuperación de los ligamentos en la rodilla opuesta.

Seis Protocolos Que Utilizo con Mis Pacientes con LCC

He creado un programa de seis protocolos para mis pacientes:

El suplemento, ejercicio y el régimen alimenticio exacto están basados en las circunstancias, la edad, nivel de actividad específica de cada perro y trabajo (por ejemplo, los atletas de agilidad y perros policía tienen diferente tensión en los ligamentos que otros perros).

Quiero enfatizar que no hay enfoque de tratamiento "fórmula" cuando un perro es diagnosticado con daños de LCC, ni se debe continuar indefinidamente un tratamiento sin reevaluar periódicamente la situación.

Colabora con un veterinario proactivo quien cambiará los protocolos conforme el cuerpo tu perro lo indique, es una parte fundamental para el control de las "articulaciones de los perros" durante toda su vida. Se requerirá un protocolo de cambio dinámico que satisfaga las necesidades musculoesqueléticas de tu perro durante todo el proceso de envejecimiento para ralentizar eficazmente la degeneración con el tiempo.

Los medicamentos deben administrarse durante el tiempo que sea necesario para controlar tanto el dolor de la lesión de LCC, así como cualquier dolor inadaptado que se desarrolla como resultado, como el dolor de espalda baja.

También, utilizo inyecciones de Adequan y terapia plasma rica en plaquetas7 para frenar la degeneración articular y promover la producción de líquido articular en casos de problemas crónicos de rodilla.

Además, incorporo muchos antiinflamatorios naturales para un control a largo plazo, incluyendo:

Uña del diablo

Superoxido dismutasa (SOD, por sus siglas en inglés)

Hierba de Santa María o matricaria

Serrapeptasa

Escutelaria

Cúrcuma y jengibre

Boswellia

Corteza de sáuce

S-adenosil-metionina (SAMe, por sus siglas en inglés)

Enzimas proteolíticas

Si el paciente consume una alimentación deficiente, yo siempre recomiendo una transición—al propio ritmo del perro--a una alimentación balanceada, adecuada a su especie y rica en ácidos grasos omega-3, que ayudan de forma natural a controlar la inflamación en el cuerpo.

Dado que los carbohidratos (maíz, trigo, arroz, soya, mijo e incluso las papas) promueven la inflamación, recomiendo una alimentación antiinflamatoria natural para perros y gatos, y en especial aquellos con problemas musculoesqueléticos, para ayudar a disminuir, en vez de desarrollar una inflamación adicional.

Terapia Física y Otras Modalidades

Una vez que el dolor y la cojera de un paciente mejoran, puede establecerse un programa de rehabilitación física para mejorar la función y restaurar la fuerza. Me encanta usar la terapia de agua para ayudar a los perros a recuperarse de lesiones de LCC, ya que les ayuda a desarrollar la fuerza y ​​la masa muscular con poca o ninguna molestia.

Los pacientes pueden hacer ejercicio en una caminadora bajo el agua en una postura normal y sin poner peso sobre las articulaciones dañadas. El agua también proporciona resistencia durante el movimiento, lo que ayuda a fortalecer los músculos.

Durante este tiempo, también suelo recomendar la terapia con láser, el Assisi loop,8 la acupuntura y la electroacupuntura para ayudar a aliviar el dolor articular. Hay algunos excelentes remedios homeopáticos que pueden ser beneficiosos, según los síntomas específicos de tu perro.

La atención quiropráctica puede ayudar a los desequilibrios de postura de tu perro, y podría ayudar a reducir la tensión compensatoria en la otra rodilla.

Es importante tener en consideración que, incluso con una terapia intensa, hay casos en que con el tiempo se produce la ruptura completa. Es por eso que muchos perros terminan requiriendo cirugía de LCC, para mantener una excelente calidad de vida.

Cada paciente y situación es diferente, por lo que siempre el reto es encontrar cuales son los métodos de tratamiento más adecuados y útiles para la mascota y su familia.

Un Gran Problema Evidente: Mack Truck Contra la Deficiencia Nutricional

Afortunadamente, los veterinarios convencionales ahora reconocen lo que los veterinarios holísticos han sabido por mucho tiempo: que los ligamentos sanos simplemente no se rasgan de forma espontánea.

En una lesión de LCC se producen una de dos cuestiones, la primera de ellas es un traumatismo agudo y notable (imagina que eres atropellado por un automóvil, que saltaste de un coche en movimiento o del balcón del segundo piso, etc.). Si no hay un trauma notable, no hay una razón para que un ligamento saludable se rompa lentamente, ¿verdad?

Sabemos que los perros tienen el propósito de correr por las escaleras, deslizarse sobre el hielo de vez en cuando (o un piso resbaladizo), y saltar sobre el sofá en repetidas ocasiones sin desgarrarse un ligamento. Y sin embargo, en mi práctica he visto pacientes que desarrollaron lesiones de LCC, que simplemente viven sus vidas normales, sin traumas. ¿Qué pasa?

Yo sabía que no era así como se suponía que los cuerpos saludables responderían a un estilo de vida activo. No se supone que el cuerpo se lesionará al realizar las actividades diarias. Pero definitivamente, las lesiones del LCC fueron las lesiones en los tejidos blandos más comunes que he visto en mi práctica.

Solo algunas de estas lesiones fueron causadas por un trauma lo suficientemente importante como para justificar una ruptura. Este hecho extraño me hizo buscar pistas desde hace más de 15 años. Lo que encontré en mi práctica fue que los perros con lesiones de LCC estaban en cuatro categorías:

Los casos de trauma evidente fueron raros y fáciles de identificar, y en mi mente, la única razón lógica para que los perros saludables se desgarraran súbitamente un ligamento sería un accidente traumático.

Los perros de razas grandes y gigantes, tuvieron más lesiones de LCC que los perros más pequeños, pero aún esa era una pequeña fracción de mis pacientes. La genética podría desempeñar una pequeña parte,9 pero el otro 75 % de los perros que observé tenían un daño de LCC que no encajaba en las tres primeras categorías.

Los animales castrados (esterilizados y capados), tienen más daño de LCC que los animales intactos. Las hormonas sexuales parecen tener un efecto protector sobre el sistema musculoesquelético.10

La grasa o la falta de condición afecta más a sus ligamentos que en los perros que son más delgados, pero mis pacientes no tenían grasa ni tampoco estaban fuera de condición. Eran animales saludables, activos. Ellos no estaban vacunados en exceso, ni castrados.

Esto dejaba a la alimentación como una posible causa de la gran mayoría de las lesiones de LCC que observé en mi práctica.

El Ingrediente Faltante: Manganeso

Continué mi investigación y surgió un factor recurrente en la resistencia del tejido conectivo: el consumo alimenticio del manganeso (Mn).

El manganeso es necesario para desarrollar y mantener un ligamento fuerte y saludable. Los requisitos de manganeso de un perro son altos. Las fuentes alimenticias varían en la cantidad de manganeso presente.

Aquí puedes observar la diferencia entre la carne de pato salvaje y carne de pato domesticado, como se muestra en esta gráfica, desarrollada por el formulador de alimentos para mascotas, Steve Brown:

Nutrientes Unidad/1000 KCal Pato Salvaje Pato Domesticado
Mg g 0.1 0.04
Fe mg 20.27 6.00
Cu mg 1.52 0.59
Mn mg 0.09 0.04
Zn mg 3.75 3.4
Se mg 0.09 0.03

Desgraciadamente, aún tengo clientes que no consideran seguir recetas cuando preparan alimentos caseros para sus perros. La mayoría de estos alimentadores que utilizan el "modelo de presa" asumen erróneamente que todos los minerales están presentes dentro de la variedad de la mezcla de órganos, huesos y carne orgánica de animales de pastoreo, con que alimentan a sus perros.

Pero está claro que el número de desgarres de LCC no traumáticos que mi contraparte el cirujano veterinario ortopédico estaba curando, nos expone una imagen diferente. Muchos de mis clientes que han preparado los alimentos caseros para sus perros perdieron de vista a este mineral esencial (entre otros) en los alimentos.

El Manganeso en la Alimentación Canina Ancestral

Entonces, ¿De dónde proviene el manganeso en la alimentación ancestral? Steve Brown también me respondió a esta pregunta. La carne, el hígado y los huesos contienen cantidades muy pequeñas, pero no son cantidades suficientes para satisfacer las necesidades diarias de un perro (y, por lo tanto, esta es la razón por la que tantos perros tienen deficiencia de manganeso).

La fuente más rica de manganeso proviene de las piezas y partes de animales con las que ninguno de nosotros los alimentaríamos, sobre todo el pelo, plumas y lana:

Las Partes del Cuerpo de los Animales Que Contienen Manganeso

Hueso

1.5 a 2 ppm

Hígado

1.4 a 2.5 ppm

Páncreas

1.2 a 1.6 ppm

Testículos

1.3 ppm

Pelo de una vaca adulta

12 ppm

Pelo de cabra

11 ppm

Plumas de gallinas jóvenes

11.4 ppm

Lana de borrego

18.7 ppm

La alimentación y el estilo de vida ancestral presentaron una abundancia de oportunidades para consumir manganeso, una historia muy diferente a la actual alimentación de los perros. La alimentación ancestral proporcionó, en promedio, 3.1 mg de manganeso por 1000 kcal (calorías). De hecho, esta fue ¡una alimentación que proporcionaba naturalmente mucho apoyo a los ligamentos!

Los requisitos mínimos de manganeso de la AAFCO (Asociación de Oficiales Americanos de Control de Alimentos) son 1.8 mg por 1000 kcal de alimentos (y éstas son las nuevas normas, los viejos estándares eran menos de 1.4 mg por 1000 kcal). Esto es aproximadamente un ¡50 % menos de lo que ofrecía la dieta ancestral!

Esto significaba que mis colegas veterinarios convencionales, quienes recomendaron una "comida para perros" regular (croquetas formuladas con disposiciones mínimas de nutrientes de la AAFCO) también deben haber observado una gran cantidad de lesiones de LCC no traumáticas.

Y, en efecto, esto fue cierto. Las lesiones de LCC son las lesiones de tejidos blandos más comunes que actualmente se observan en la medicina veterinaria.

La Alimentación Casera Basada en el "Modelo de Presa" Proporciona Muy Poco Manganeso

Una comida casera tipo modelo de presa de carne magra "80/10/10" (mezcla de carne/hueso/órganos) suministra 0.22 mg Mn por cada 1 000 Kcal. El Pollo 80/10/10 suministra 0.12 mg Mn por cada 1 000 Kcal. ¿Qué significa eso? Esta alimentación de origen animal de excelente calidad, es aún más deficiente que las cantidades mínimas más bajas recomendadas por la AAFCO.

Estos hechos ponen de relieve dos cosas. En primer lugar, la diferencia entre suministrar solo los nutrientes suficientes para sobrevivir (las normas de la AAFCO) contra el suministro de una vasta cantidad de nutrientes necesarios para desarrollarse (los parámetros de la alimentación ancestral) significa que muchos perros alimentados con comida comercial/alimento seco terminan en la oficina de un veterinario cirujano ortopédico.

En segundo lugar, los alimentadores que se basan en el modelo de presa--aquellas personas que gastan mucho dinero para alimentar con comida fresca pero desbalanceada a los perros con ligamentos cruzados desgarrados—necesitan reevaluar que tan bien trabaja realmente el "equilibrio con el paso del tiempo".

Otras Fuentes de Manganeso

En este punto, es posible que te preguntes que otros alimentos contienen manganeso. Steve Brown preparo algunos números para esa cuestión, basado en los datos alimenticios del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

Desafortunadamente no puedes (o no deberías) alimentar con los siguientes alimentos en concentraciones suficientemente altas para satisfacer las necesidades de manganeso de tu perro, sino que debes agregarlos en pequeñas cantidades para que pueda ser beneficioso (los alimentos en color rojo son adecuados para perros):

Contenido de Manganeso en los Alimentos Seleccionados

Alimento Mg Por 1000 KCal Gramos Necesarios para Obtener 1 Mg de Manganeso KCal Total Después de Agregar 1 Mg de Manganeso
Clavo de olor, molido 225 2 4.5
Canela, molida 127 6 8
Salvado de trigo, crudo 61 9 16
Espinacas, crudas 43 111 23
Mejillón azul, crudo 41 29 24
Salvado de arroz, crudo 40 7 25
Germen de trigo, crudo 40 7.5 25
Moras azules, crudas 24 155 42
Lechuga de hoja verde, cruda 19 400 53
Salvado de avena, cruda 15 104 68
Espirulina, seca 5 53 200
Hígado de res, crudo 2.3 323 418
Corazón de res, crudo 0.3 2857 3053
Carne oscura de gallina, magra y cruda 0.15 5556 6528
Carne de res, molida, 90 % magra, 10% de grasa , cruda 0.06 10000 16955

Como Prevenir las Lesiones de LCC

Mi recomendación para evitar lesiones de LCC es simple:

No adivines la dieta de tu perro. Aliméntalo con una comida casera y fresca que estés seguro que está balanceada para un consumo óptimo de nutrientes (y no sólo de manganeso, todos los nutrientes). Mantén a tu perro en buena condición, intacto (opta por una esterilización moderada de los ovarios o vasectomía, cuando sea posible), y realiza una prueba de anticuerpos..

Creo firmemente en la genómica nutricional; puedes regular ya sea hacia arriba o hacia abajo, el potencial genético a través de lo que alimentas a tu perro. Si los perros consumen una alimentación que ayuda a sus ligamentos, no deben presentar un daño degenerativo cruzado con el tiempo, a menos que sean atropellados por un Mack Truck. ¿Cómo sabes que alimentas a tu perro con una comida rica en manganeso?

Si tu perro ha sufrido una lesión de LCC, colaborar con un buen centro de rehabilitación canino y un veterinario proactivo le proporcionará a tu perro las mejores posibilidades de recuperarse de esta lesión común.

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