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Colangiohepatitis en Mascotas

Historia en Breve -

  • La colangiohepatitis, que tiene tres formas, es una inflamación hepática y de los conductos biliares. Este trastorno es más común en gatos que en perros
  • La mayoría de los pacientes que padecen colangiohepatitis, también tienen al menos una enfermedad simultánea, tal como la enfermedad inflamatoria intestinal o pancreatitis
  • Los síntomas de la colangiohepatitis dependen de la forma que adopte, e incluyen fiebre, inflamación y dolor abdominal, deshidratación, falta de energía y apetito, y vómitos intermitentes
  • El tratamiento de esta enfermedad depende de su origen. En la mayoría de los casos, los medicamentos llamados coleréticos son suministrados para adelgazar la bilis para que esta pueda fluir más fácilmente fuera de la vesícula biliar
  • Los veterinarios integrativos utilizan una variedad de terapias de apoyo eficaces para la colangiohepatitis
 

Una Enfermedad Donde las Modalidades Holísticas Casi 'Hacen Milagros'

Julio 10, 2016 | 3,645 vistas
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Por la Dra. Becker

La colangiohepatitis es una palabra que describe la inflamación hepática y de los conductos biliares. Esta enfermedad se observa con menos frecuencia en perros que en gatos, y es una causa frecuente de la enfermedad hepática felina, especialmente en los gatos de raza Persa, Himalaya, y los Siameses.

La colangiohepatitis y lipidosis hepática (hígado graso) representan alrededor de dos tercios de todas las enfermedad hepáticas en los gatos.

El hígado desempeña muchas funciones corporales importantes, una de los cuales es ayudar a tu mascota a digerir la comida que come al producir y secretar la bilis.

La bilis es un líquido café-verdoso que viaja desde el hígado por los conductos biliares hasta la vesícula biliar, donde se almacena hasta que sea necesitado por los intestinos.

Cuando es requerido por los intestinos (usualmente después una comida que contiene grasa), la vesícula biliar se contrae para impulsar la bilis por un gran conducto llamado conducto biliar común hasta el intestino delgado, donde ayuda con el proceso digestivo, al descomponer las grasas alimenticias para que puedan ser absorbidas por el cuerpo.

La bilis sirve para muchas otras funciones corporales importantes. Destruye a los parásitos, promueve la peristalsis (contracciones musculares en forma de onda que mueven a los alimentos por el tracto digestivo), y une a las toxinas producidas por el hígado para que puedan ser transportadas al intestino y eliminadas del cuerpo.


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El hígado desempeña muchas funciones, una de ellas es ayudar tu mascota a digerir comida al producir/secretar bilis http://bit.ly/2akmFFz


Tipos de Colangiohepatitis

Hay tres formas de colangiohepatitis:

  1. Supurativa, o de formación de pus, que a menudo tiene un repentino inicio de fiebre.
  2. No supurativa, la cual es recurrente y tiene un muy mal pronóstico.
  3. Linfocítica-plasmacítica, en la que los linfocitos y las células plasmáticas invaden y rodean la vena portal del hígado y con frecuencia también el conducto biliar y la arteria del hígado. Generalmente, esta es crónica y de larga duración, y con el tiempo, tiende a evolucionar en cirrosis o cicatrizar el hígado.

Independientemente de la forma que adopte, la inflamación y tumefacción que causa la enfermedad inhibe el flujo apropiado de bilis, los cual causa que sea retenida en el hígado y las vías biliares, que produce una situación llamada "hígado estancado".

Ya que la bilis es un líquido digestivo altamente ácido, cuando no fluye libremente puede causar irritación, congestión, y un daño tisular significativo.

La Mayoría de Gatos con Colangiohepatitis Tienen Enfermedades Simultáneas

La mayoría de los gatos con colangiohepatitis también tienen la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) — alrededor del 80 %, según un estudio. Además, muchos tienen pancreatitis, que es la inflamación del páncreas.

Esto es debido a que el conducto pancreático que transporta las enzimas digestivas al intestino se abre en el mismo puerto que el conducto biliar común.

Estos dos conductos comparten una entrada común en el intestino, lo que significa que si las bacterias invaden la entrada, tanto el hígado como el páncreas pueden inflamarse e infectarse.

En la IBD, las células de la mucosa intestinal se irritan e inflaman, lo cual interfiere con la absorción de nutrientes, que a su vez altera la población de bacterias intestinales.

Puede ocurrir un crecimiento excesivo de bacterias, o las especies de bacterias más agresivas pueden asumir el control y rápidamente invadir el conducto biliar y el páncreas.

Esta combinación de colangiohepatitis, enfermedad inflamatoria intestinal y pancreatitis a menudo es referida como triaditis, y las tres enfermedades deben atenderse para que el paciente se recupere.

Síntomas y Causas de Colangiohepatitis

Los signos típicos de colangiohepatitis supurativa incluyen fiebre, inflamación y dolor abdominal, ictericia (coloración amarillenta cutánea y en la esclera), y deshidratación. Las mascotas que padecen colangiohepatitis supurativa lucen y se sienten muy enfermas.

La causa de esta forma de la enfermedad puede ser una infección bacteriana o el resultado de una obstrucción en el conducto biliar o bloqueo de la vesícula biliar.

Los síntomas de la colangiohepatitis no supurativa incluyen a un hígado dilatado, falta de energía y apetito, y vómitos intermitentes.

Generalmente, esta forma de la enfermedad ocurre junto con la obstrucción parcial del conducto biliar, inflamación de la vesícula biliar, piedras en los riñones, o espesamiento en la vesícula biliar. También puede ocurrir con la pancreatitis así como con el IBD.

Como Diagnosticar la Colangiohepatitis

Dado que los síntomas de la colangiohepatitis son comunes en otros trastornos hepáticos graves, a menudo es necesario realizar varias pruebas de diagnóstico para confirmar el diagnóstico. Estos análisis pueden incluir un conteo sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés), perfil bioquímico sanguíneo, análisis de orina, análisis de los ácidos biliares, una prueba de coagulación sanguínea, y rayos X abdominales y/o ultrasonido.

Con frecuencia se recomienda una biopsia hepática guiada por ultrasonido para confirmar el diagnóstico y determinar qué forma de colangiohepatitis está presente. Sin embargo, no recomiendo las biopsias hepáticas guiadas por ultrasonido en pacientes que no son estables, ya que los riesgos pueden ser mayores que los beneficios.

Opciones de Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de colangiohepatitis en tu mascota. Si hay una infección o inflamación presente, debe ser controlada. A veces ocurre una reacción autoinmune que requiere un manejo especial. En la mayoría de los casos, se prescriben coleréticos para adelgazar la bilis y que pueda fluir más fácilmente fuera de la vesícula biliar.

Los veterinarios integrativos utilizan una variedad de excelentes terapias de apoyo para atender la colangiohepatitis. Yo te recomendaría que consideraras investigarlas si tienes una mascota que padezca esta enfermedad.

Utilizamos la S-adenosil metionina (SAMe, por sus siglas en inglés), vitamina B y suplementos de vitamina E y vitamina K. Los alimentos ricos en vitamina K son proporcionados para atender los problemas de coagulación sanguínea. La colina, terapias glandulares, y el cardo lechero también pueden ser muy beneficiosos.

Asimismo, utilizamos remedios homeopáticos basados ​​en los síntomas específicos de tu mascota, y también la medicina tradicional China (TCM, por sus siglas en inglés), la cual se adapta a las necesidades individuales de tu mascota.

En la TCM, la falta de armonía del hígado puede afectar negativamente el comportamiento de tu mascota y contribuir a una variedad de otros síntomas, como oculares, intestinales, cutáneos y neurológicos. Hay muy buenas hierbas chinas que pueden ser eficaces para disminuir la inflamación hepática, independientemente de la causa.

Los animales que están deshidratados o desnutridos pueden requerir fluidos por vía intravenosa (IV, por sus siglas en inglés) durante un período de tiempo. Algunas mascotas requieren un tubo de alimentación, especialmente los pacientes que son gatos, quienes suelen dejar de comer, lo cual es peligroso. Algunas veces, para salvar la vida de un animal, se coloca temporalmente un tubo de alimentación.

El tratamiento puede durar de tres a cuatro meses, y es necesario realizar un seguimiento regular de las enzimas hepáticas de tu mascota. Usualmente, los animales con colangiohepatitis no supurativa requieren terapia a largo plazo, a veces por el resto de sus vidas. Estas son situaciones en las que las modalidades holísticas pueden ser una enorme bendición.

Frecuentemente, pueden sustituir por completo los protocolos farmacológicos convencionales a la terapia de mantenimiento, o al menos reducir en gran medida la cantidad de medicamentos regularmente necesarios, a largo plazo.

Las mascotas que tienen una enfermedad simultánea, tal como la IBD, pancreatitis, ductopenia (insuficiencia hereditaria de conductos hepáticos), o problemas de absorción del intestino delgado, también tendrán que ser atendidos por esos problemas.

A los pacientes con problemas hepáticos les va mejor con una alimentación totalmente natural, rica en antioxidantes alimenticios, carnes aptas para consumo humano, y sin conservadores sintéticos. Reducir la cantidad de "extras" que van al cuerpo de tu mascota significa que disminuyes la carga de trabajo del hígado, lo cual es el objetivo.

Perspectiva a Largo Plazo

El panorama para las mascotas con colangiohepatitis puede ser impredecible. Muchos animales que padecen la forma supurativa de la enfermedad, los cuales son diagnosticados de forma temprana y tratados adecuadamente, pueden tener una recuperación completa.

Es posible hacer una remisión a largo plazo en las mascotas con la forma no supurativa de la enfermedad, que es diagnosticada de forma temprana y tratada a tiempo.

Por desgracia, el pronóstico es mucho menos optimista para las mascotas que no son diagnosticadas hasta que la enfermedad está avanzada. Esto puede suceder cuando los dueños de las mascotas no se percatan que su gato o perro está enfermo, o que esperan demasiado tiempo para hacer una cita con su veterinario.

Esta es una de las razones por las que recomiendo que colabores de forma proactiva con tu veterinario, quien te indicará los análisis sanguíneos regulares de rutina para monitorear de manera constante la salud interna general de tu mascota.