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Enfermedades Zoonóticas

Historia en Breve -

  • Más de seis de cada 10 enfermedades infecciosas en humanos se originaron en animales
  • La saliva, sangre, orina o heces infectadas de un animal, pueden transmitir enfermedades zoonóticas, ya que la persona podría haber sido picada por una garrapata o mosquito transmisor de la enfermedad
  • Algunos ejemplos de enfermedades zoonóticas incluyen la giardiasis, enfermedad por arañazo de gato, toxoplasmosis, anquilostomas y las lombrices intestinales
 

6 De Cada 10 Enfermedades Infecciosas Comienzan en Este Lugar 'Improbable'

Julio 23, 2016 | 2,781 vistas
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Por la Dra. Becker

Un número sorprendente de enfermedades puede ser transmitido de los animales a los humanos y viceversa. De hecho, son bastante comunes, y se estima que más de seis de cada 10 enfermedades infecciosas en humanos se originaron en animales. 1

Las enfermedades zoonóticas pueden ser transmitidas a través de las mascotas familiares, de zoológicos, en ferias o encuentros con la fauna silvestre. Estas enfermedades también se propagan por contacto directo con animales mientras trabaja, como el manejo del ganado.

En algunos casos, es necesaria una mordida para transmitir la enfermedad. En otros casos, la infección puede ser ocasionada por un rasguño o consumir un producto de origen animal contaminado (como la leche o carne). La saliva, sangre, orina o heces de un animal infectado pueden propagar enfermedades zoonóticas, ya que podrías ser picado por una garrapata o mosquito transmisor de la enfermedad.

5 Enfermedades Zoonóticas de las Que Debes Estar Enterado

Las siguientes enfermedades zoonóticas se encuentran entre las más comunes en los Estados Unidos. Si has estado en contacto con animales y presentas cualquiera de los síntomas descritos, busca atención médica.

1. Enfermedad Por Arañazo de Gato

La bartonelosis, también conocida como "enfermedad por arañazo de gato", es causada por la bacteria Bartonella. Se cree que el 40 % de los gatos, en particular los que son menores de 1 año, podrían portar la bacteria, aunque probablemente no muestren ningún signo de enfermedad.2

Si eres mordido o arañado por un gato que tiene esta bacteria, podrías desarrollar la enfermedad por arañazo de gato, que causa síntomas como fiebre, dolor de cabeza, falta de apetito, dolor, entumecimiento, debilidad y fatiga. Además, podrías presentar dolor o inflamación en los ganglios linfáticos.

2. Giardiasis

La giardia es un tipo de parásito que podría infectar a los perros o gatos. A menudo se propaga a través de las heces de un animal infectado o al exponerse al agua contaminada. La giardiasis causa diarrea, heces grasosas, calambres abdominales, náuseas y vómitos.

Si tu mascota tiene problemas gastrointestinales (GI) crónicos, vale la pena realizarle una prueba de giardia. Veo muchos animales con problemas gastrointestinales crónicos, como diarrea persistente o mala absorción, los cuales dan positivo a giardia.

Para evitar que tu mascota (y por consiguiente tú) padezca giardiasis, no albergues a tu mascota en cuartos cerrados con otros animales posiblemente infectados.

Limpia los excrementos de tu mascota en exteriores, y no permitas su acceso a zonas donde otros animales defequen. De igual forma, no permitas que tu mascota beba de fuentes de agua al aire libre.

3. Anquilostomas

Los anquilostomas son parásitos microscópicos que tu mascota podría adquirir al consumir heces o tierra contaminada. Los cachorros y gatitos también podrían ser infectados a través de la leche de su madre, si ella tiene una infestación por anquilostoma.

Asimismo, también puedes adquirir anquilostomiasis al entrar en contacto con el suelo contaminado por heces de animales infectados (incluso si no los consumes, ya que la anquilostomiasis puede penetrar la piel).

Usualmente, aparecerá una erupción en el sitio donde la larva de anquilostoma penetra la piel (a menudo en las manos o los pies).

En los seres humanos, una infección por anquilostomas puede solucionarse por sí sola en aproximadamente 6 semanas, pero puede ser mortal en los animales o causarles anemia, diarrea, desnutrición y pérdida de peso, por lo que si notas estos síntomas, sin duda es una infección veterinaria.

4. Lombrices Intestinales

Las lombrices intestinales son grandes y tienen la apariencia parecida a un espagueti. Tu mascota podría infectarse al consumir heces contaminadas, y los cachorros y gatitos pueden ser infectados por sus madres durante el embarazo.

Asimismo, puedes adquirir una infección de lombriz intestinal a través de tu mascota o al entrar en contacto con el suelo contaminado. Estos gusanos se propagan rápidamente y podrían hacer que tu mascota tenga un vientre con un aspecto inflamado, junto con una diarrea leve y deshidratación.

Para deshacerte de ellos, debes buscar atención veterinaria, ya que si la infección es transmitida a otro habitante de la casa, especialmente si es un niño, podría ocasionar una grave inflamación de los órganos, problemas de visión o daño en el sistema nervioso central.

5. Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es otra enfermedad parasitaria que puede ser transmitida a los seres humanos y animales a través de un suelo, agua, carne o heces contaminadas. Los gatos se encuentran entre los portadores más comunes de esta infección (a menudo sin mostrar ningún síntoma).

La exposición es más peligrosa para las mujeres embarazadas y las personas que tienen un sistema inmunológico débil.

Los gatos, son más propensos a adquirir la toxoplasmosis--especialmente si cazan presas pequeñas—ya que pasan mucho tiempo al aire libre. Si tu gato consume conejos o roedores al aire libre u obtiene otro tipo de carne cruda de animales que podrían estar infectados con toxoplasmosis, puede infectarse.

Por esta razón, muchos médicos recomiendan que las mujeres embarazadas no recojan o desinfecten la caja de arena de su gato. Si tienes un gato infectado con toxoplasmosis, este será propenso a arrojar la infección en su materia fecal. Si tienes un gato y estás embarazada o tu sistema inmunológico está comprometido por cualquier motivo, es mejor que asignes la tarea de limpiar la caja de arena a otro miembro de la familia o que seas cuidadosa de utilizar guantes cuando manejes la caja.

Brotes de Enfermedades Zoonóticas en los Estados Unidos

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos mantienen una base de datos de los brotes zoonóticos, que son definidos como dos o más personas que adquieren la misma enfermedad de la misma mascota u otro animal.3 Por ejemplo, en el 2016, varias personas se enfermaron con la misma infección por salmonela a través del contacto con aves de corral vivas.

En el 2015, varios brotes de salmonela fueron nuevamente vinculados a las aves de corral vivas, junto con mascotas como geckos crestados y pequeñas tortugas. En los últimos años, la salmonela también fue relacionada con mascotas como ranas acuáticas, erizos y dragones barbudos.

Las reptiles domésticos son una importante fuente de enfermedades zoonóticas en los Estados Unidos. Es posible que todas las tortugas, además de lagartos, serpientes, ranas, salamandras y tritones tengan salmonela. Las bacterias se encuentran de forma natural en estos reptiles y anfibios, e incluso tener una prueba de salmonela negativa no es una garantía de seguridad.

Las tortugas no arrojan salmonela todo el tiempo, así que es posible obtener una prueba de salmonela negativa, incluso si la tortuga está infectada. Se estima que en los Estados Unidos, los reptiles, incluyendo las tortugas, son responsables de 74 000 casos de salmonelosis cada año.4

Cómo Minimizar el Riesgo de Enfermedades Zoonóticas

En la mayoría de los casos, los beneficios de tener una mascota son muy superiores a los riesgos, pero hay algunas medidas lógicas que puedes tomar para minimizar el riesgo de enfermedades zoonóticas.

Ciertas poblaciones, incluyendo a las mujeres embarazadas, niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos, deben tomar precauciones adicionales al pasar tiempo cerca de animales. Muy recientemente, una anciana adquirió una sepsis grave por las bacterias derivada de la boca de su perro.5

Si en un hogar donde hay un animal existe un alto riesgo o individuos inmunodeprimidos, existe un riesgo de intercambio bacteriano. El potencial de la enfermedad varía de mínima a mortal en función de la vitalidad y capacidad de recuperación del sistema inmunológico del ser humano.

Enseguida hay algunos enfoques de sentido común para reducir la exposición:

Si tienes niños menores de 5 años, evita tener reptiles como mascotas

Las mujeres embarazadas deben evitar el contacto con roedores, ya que la exposición linfocítica al virus de la coriomeningitis — presente en algunas ratas--podría causar defectos de nacimiento

Las mujeres embarazadas también deben evitar adoptar un nuevo gato o tener gatos callejeros, para evitar una posible infección por toxoplasmosis

Lava todos los vegetales antes de servirlos a cualquier miembro de la familia, ya sean humanos o peludos.

Si limpias el jardín, utiliza zapatos y guantes de jardinería. Lávate las manos y la piel expuesta, si entra en contacto con el suelo.

Evita que las mascotas y otros animales utilicen como un inodoro la caja arena de tu hijo. Es importante mantener cubierta la arena del área de juego de los niños y cajas de arena, cuando no se utilice.

Protégete bien de las garrapatas. Realiza controles regulares de garrapatas en ti, tus hijos y mascotas. Si es necesario, utiliza repelentes seguros contra garrapatas para evitar que las garrapatas se adhieran.