Ocultar
Visitas al Veterinario

Historia en Breve -

  • Escoge un veterinario holístico que trate a tu mascota con gentileza y activamente trate de reducir su miedo durante las visitas
  • Evita sacar tu cargador para mascotas sólo cuando van al veterinario; en casa tenlo como un lugar seguro para que tu gato o perro tomen una siesta o cenen
  • Lleva una cobija con la que esté familiarizado, un juguete o una de tus camisetas usadas al veterinario; pon el objeto junto a tu mascota en la mesa para examinar para darle consuelo
Artículo Anterior Siguiente Artículo
 

Simples Pasos Para Reducir el Estrés Para Tener Agradables Visitas al Veterinario

Octubre 1, 2016 | 2,336 vistas
| Available in EnglishAvailable in English

Por la Dra. Becker

En una encuesta a dueños de gatos, 58 % dijo que sus gatos odian ir al veterinario. Probablemente como resultado esto, más de la mitad de los gatos en Estados Unidos no han ido al veterinario durante el último año.1 Los perros también pueden estresarse con las visitas al veterinario, pero no tiene por qué ser así.

Primero que nada, debes escoger un veterinario holístico que trate con cuidado a tu mascota y activamente ayude a reducir su miedo, tal vez al ofrecerle premios, ponerse al nivel de tu perro (incluyendo conducir el examen en el piso si tu perro odia la mesa para examinar) y hablar en voz suave.

Idealmente, tu veterinario debería hablar contigo primero antes de intentar acercarse a tu mascota, lo que ayuda a tu mascota a acostumbrarse a su presencia en el cuarto. Acercarse de lado también ayuda, en lugar de llegar de frente, lo cual puede intimidar a las mascotas.

Esto es importante por varias razones, incluyendo el hecho de que estar estresado puede alterar los resultados de los exámenes y hacer el diagnóstico más difícil.

Además, es más probable que una visita al veterinario particularmente estresante se grave en la memoria de tu perro, lo que hará que la próxima visita le cause aún más miedo y estrés. Los siguientes consejos te pueden ayudar a que logren visitar al veterinario sin estrés para ti ni para tu mascota.2

11 Pasos Para Reducir el Estrés de Ir al Veterinario

1. Enséñale a Tu Mascota a Disfrutar su Portador

Uno de los aspectos más estresantes de visitar al veterinario para muchos dueños de gatos es meterlos en su portador. Evita sacar el portador sólo cuando van al veterinario.

Es mejor tenerlo en casa como un lugar seguro donde tu gato puede tomar una siesta o cenar. De esta forma, estará más feliz de entrar cuando necesites que lo haga (lo mismo sucede con los perros y sus jaulas).

2. Familiariza a Tu Mascota con su Veterinario

Lleva a tu gato o perro a la oficina del veterinario un día en el que se sienta bien. Déjalo oler la sala de espera y hasta echar un vistazo a una sala de examinación si el personal está de acuerdo. Dale un o dos premios y luego regresa a casa. La próxima vez, pensará que el veterinario es un buen lugar para visitar.

3. Familiariza a Tu Mascota con tu Carro

Si a tu mascota le da miedo salir en carro, intenta hacer viajes cortos para que se sienta más cómodo. Vayan en carro a algún lugar divertido, como el parque o la casa de un amigo que a donde tu perro le gusta ir — no sólo al veterinario.

4. Escoge un Momento Tranquilo

Si la visita no es particularmente urgente, escoge un tiempo del día que el veterinario esté menos lleno. Visitar cuando hay menos animales en el lugar y el tiempo de espera es más corto será menos estresante para tu mascota. Si esto no es una opción, espera en el auto hasta que llegue la hora de tu cita.

Puedes entrar y decirle al personal que llegaste, luego llevar a tu mascota directo a la sala de examinación cuando el personal te diga que puedes pasar.

5. Acostumbra a Tu Mascota a Que la Agarren

Las mascotas que están acostumbradas a que les agarren las patas, orejas, colas y otras áreas, toleran el examen del veterinario mucho mejor que las que temen que las agarren. Es mejor hacerlo cuando tu mascota es un cachorro o gatito, pero incluso las mascotas adultas pueden disfrutar (o por lo menos tolerar) que las agarren.

6. Tienes Que Estar Preparado y Calmado

Tu mascota se percata de tus cambios emocionales. Si estás nervioso y fatigado mientras van al veterinario, sólo añadirá tensión a tu perro.

Antes de que vayas, prepárate con el historial médico de tu mascota y toma tu tiempo para no sentirte apurado. También, intenta hablarle a tu mascota en una voz calmada y suave.

7. Mantén Segura a Tu Mascota

Incluso si tu mascota normalmente está contigo, puede comportarse diferente en el consultorio del veterinario. Los perros deben estar atados y los gatos (y otros animales más pequeños) deben de estar seguros en su portador.

También intenta darle a tu mascota espacio lejos de otras mascotas. No acerques tu perro a otros perros (que probablemente estén estresados) y mantén a tu gatito dentro del cargador en una parte tranquila de la sala de espera lejos de mascotas curiosas.

Otro truco que puedes utilizar es quedarte entre tu perro y otros animales agitados. También puedes asegurarte que tu perro te esté viendo (no a otros animales) para evitar que aumente su ansiedad.

El consultorio del veterinario es un buen lugar para practicar darle órdenes y recompensar a tu perro por su buen comportamiento con premios.

Un perro ocupado y distraído tendrá menos tiempo de estresarse por lo que sigue. Puedes seguir dándole premios por su buen comportamiento durante el examen y después de él.

8. Trae un Objeto de Consuelo

Si tu perro tiene un juguete favorito, deja que lo lleve al veterinario. También puedes llevar una cobija con la que esté familiarizado o una de tus camisetas usadas. Pon la cobija junto a tu mascota en la mesa para examinar para darle consuelo.

9. Avísale al Personal si Tu Perro Está Demasiado Ansioso

Si tu perro está extremadamente estresado por ir al veterinario, avísale al personal para que puedan tomar cuidados adicionales y evitar empeorar su estrés. Probablemente te darás cuenta si este es el caso, pero si no, intenta ofrecerle a tu mascota un premio importante. Si no lo quiere comer, significa que realmente está muy ansiosa.

10. Escoge un Veterinario Que Utilice Técnicas Que No Provoquen Miedo

Sujetar a las mascotas solamente aumenta su trauma de visitar al veterinario. En su lugar, escoge un veterinario que use técnicas que no provoquen miedo, diseñadas para calmar a tu mascota por medio de los exámenes necesarios y tratamientos.

Algunos zoológicos, por ejemplo, han comenzado a preparar animales para recibir tratamiento médico, lo que disminuye la necesidad de sujetarlos y sedarlos, técnicas que en ocasiones son necesarias pero que sólo aumentan el trauma del animal.

Por ejemplo, Lara Joseph de The Animal Behavior Center, hace un trabajo excelente al servir de "interprete" entre los animales y las personas.

El centro provee de talleres educacionales para los dueños de mascotas, cuidadores, zoológicos, educadores de animales salvajes y quien esté interesado en tener una relación cercana con los animales. Joseph explica:

"Enfoco gran parte de mi entrenamiento a que un animal esté listo para ir al veterinario porque quiero que esto sea una buena experiencia para ellos. El entrenamiento comienza con el cargador y me aseguro de que todos los animales quieran entrar a él.

Al prepararlos para ir al veterinario, los entreno para ponerse en posición, poner los cuatro patas en la alfombra y permanecer quietos. Esto ayuda al decirle al animal a dónde irse y quedarse.

Una vez que están en posición, practico con que se concentren en un punto, por ejemplo tocar su frente con mi mano mientras el veterinario examina su cuerpo."

11. Llegando a Casa, Permítele a Tu Mascota Relajarse

Cuando llegues a casa, tu mascota estará cansada y feliz de regresar. Déjala relajarse en su lugar favorito y recobrar su compostura, tranquilamente, a su propio ritmo. Dale espacio si es lo que quiere, pero debes estar atento a cualquier cambio en su comportamiento o reacción a los medicamentos que recibió durante la visita al veterinario.

Los Recursos Naturales Para la Relajación Pueden Ayudar a Algunas Mascotas

Estos pasos pueden ayudar mucho en cuanto a hacer menos estresante la visita al veterinario, pero algunas mascotas también podrían beneficiarse de recursos naturales, sobre todo si tienden a ser de naturaleza nerviosa.

Las feromonas específicas para cada especie son una opción. Estas son substancias químicas que pueden afectar positivamente el estado emocional y comportamiento de un animal. Existe el difusor D.A.P. para los perros y Feliway para los gatitos.

También puedes consultar a un veterinario holístico sobre la homeopatía, medicina tradicional china (MTC) y remedios con Flores de Bach que podrían ayudar a aliviar el estrés de tu mascota.

Algunos productos que yo utilizo, siempre junto con un cambio en el comportamiento, incluyen Calm Shen, acónito homeopático o Hyland's Calms Forte, Bach Rescue Remedy, Stress Stopper o Scaredy Cat de Spirit Essences y otros remedios similares dependiendo del animal y la situación.

Los nutracéuticos calmantes y hierbas que he encontrado, que también pueden ayudar son la albahaca sagrada (Tulsi), valeriana, l-teanina, rhodiola, GABA, 5-HTP y manzanilla. Consulta a tu veterinario holístico para saber cuál opción es la mejor para tu mascota.