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Ataque Epiléptico en Gatos

Historia en Breve -

  • La gravedad de las convulsiones en los felinos puede ser tan leve como un tic en el ojo, o puede provocar un mal evento. Los gatos tienden a presentar crisis epilépticas parciales que afectan a una sola zona del cuerpo
  • Las causas que provocan convulsiones en los felinos son los desórdenes cerebrales, enfermedad sistémica, exposición a toxinas, y un nuevo tipo de convulsión descubierta recientemente que parece ser provocada por ciertos sonidos normales en el ambiente
  • La mayoría de las convulsiones en los gatitos duran de 30 a 90 segundos. Sólo requieren cuidados veterinarios de emergencia si el gato tiene una convulsión grande, no sale de ella, o si las presenta consecutivamente
  • Un enfoque conservador para tratar las convulsiones que no amenazan la vida en los gatos es empezar con las terapias holísticas y agregar medicamentos al protocolo solamente si es, o si se vuelve, necesario
  • También se recomienda llevar una alimentación libre de carbohidratos , que contenga una gran cantidad de proteína y cantidades moderadas de grasa
 

Uno de los Eventos Más Espantosos Que le Podría Suceder a Tu Mascota

Octubre 23, 2016 | 2,606 vistas
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Por la Dra. Becker

De todos los trastornos que pueden presentarse en la familia felina, una convulsión probablemente es una de las cosas más espantosas que puedes presenciar. Las convulsiones en los gatitos generalmente son precedidas por un aura durante en la que el gato podría parecer estar aturdido o asustado, podría esconderse, o buscar comodidad en su humano.

Una vez que comienza una convulsión grande, el gatito caerá a un costado. Su cuerpo podría volverse inmóvil o podría empezar a patalear. Muchos gatos también aprietan la quijada, babean en exceso, vocalizan, y pierden el control de esfínteres.

El episodio dura entre 30 a 90 segundos. Después de una convulsión, los gatitos pueden estar confundidos o desorientados. Podrían vagar sin sentido o sin ritmo, portarse inquietos, experimentar dificultad para ver y tener sed o hambre.

La recuperación después de un episodio algunas veces es inmediata, o puede tomar hasta 24 horas para que el gato se sienta y se comporte normal nuevamente. Muchos gatos tienen la primera convulsión entre las edades de 1 a 4 años.

Tipos de Convulsiones

Una convulsión pequeña es el tipo menos fuerte, y puede ser tan leve como presentar un tic en un ojo.

Como se describió antes, una convulsión grande es el extremo contrario, el gato pierde la conciencia, generalmente cae al suelo, patalea, tiene espasmos, se sacude, vocaliza, y podría orinar o defecar.

El estado epiléptico es una convulsión grande que no tiene resolución. Esta es una emergencia médica en la cual el animal deja de respirar y puede morir. Si tu gato experimenta una convulsión grande y no logra salir de ella (si dura más de 90 segundos), es crucial que lo lleves a un hospital veterinario de emergencia para salvar su vida.

Los gatos (y los perros pequeños) generalmente adquieren algo conocido como crisis epiléptica parcial donde sólo una parte del cuerpo presenta la convulsión. Puede verse como un tic, temblor o calambre. Es importante abordar este problema con tu veterinario, pero no necesitas apartar una cita para cuidados urgentes.

Las convulsiones consecutivas son eventos que ocurren varias veces al día. Muchas de estas son situaciones que requieren cuidados urgentes. Si tu gatito ha presentado más de una convulsión en el día, definitivamente deberías hacer una cita inmediatamente con el veterinario. Este tipo de convulsión puede desencadenar más convulsiones y/o convulsiones cada vez más intensas.

Causas de Convulsiones Felinas

Trastornos cerebrales. Un trauma en la cabeza que resulta en hinchazón cerebral puede provocar convulsiones, como también puede provocarlas una hemorragia cerebral, enfermedades inflamatorias autoinmunes en el sistema nervioso central, o un coágulo de sangre (un infarto).

Los tumores cerebrales son una causa común de convulsiones en gatos mayores. Es muy poco común que un gato mayor de repente desarrolle epilepsia. Si tu gatito ya es mayor y empieza a presentar convulsiones, desgraciadamente, lo más probable es que se trate de un tumor cerebral.

Las infecciones bacterianas, virales, fúngicas y parasitarias que afectan al cerebro también pueden causar convulsiones, así como enfermedades tales como la peritonitis infecciosa felina (FIP por sus siglas en inglés) que provoca lesiones en el cerebro.

Enfermedad sistémica. Ciertos trastornos que empiezan en otras partes del cuerpo pueden afectar el funcionamiento del cerebro de tu gato y provocar convulsiones. Uno de estos es la hipertensión (presión arterial alta), la cual en los gatitos generalmente es el resultado de una enfermedad renal.

La enfermedad hepática, como el cortocircuito del hígado puede provocar convulsiones de manera indirecta. La función del hígado es procesar las toxinas, y si no puede realizar su trabajo efectivamente, se pueden acumular tóxicos en el torrente sanguíneo de tu gatito que podrían cruzar la barrera hematoencefálica.

Tu gato puede desarrollar un trastorno llamado encefalopatía hepática que puede provocar convulsiones debido a la actividad de las toxinas.

Exponerse a toxinas. El plomo, mercurio o el envenenamiento por plantas puede provocar convulsiones en tu gatito. También se sabe que los fertilizantes, pesticidas, insecticidas y herbicidas, como lo es el anticongelante (glicol de etileno), causan convulsiones.

Aplicarle a tu gato un medicamento contra pulgas y garrapatas—especialmente uno que esté diseñado para uso exclusivo en perros—también puede desencadenar convulsiones.

Los medicamentos humanos como los AINE (antinflamatorios no esteroideos), antihistamínicos, antidepresivos y medicamentos diabéticos, así como medicamentos veterinarios, también pueden provocar convulsiones en gatos.

Exposición a ciertos sonidos. Los investigadores veterinarios en el Reino Unido publicaron los resultados de un estudio de un fenómeno descubierto recientemente—convulsiones en gatos relacionadas con el sonido. Lo llamaron trastorno felino de convulsiones reflejo audiogénicas (FARS por sus siglas en inglés).

Los sonidos que con mayor probabilidad pueden provocar una convulsión en los gatos de estudio son:

Arrugar el papel aluminio

Teclear;
Pulsar el ratón

Golpear una cuchara de metal con un tazón de cerámica

El sonido que hacen las monedas y las llaves

El sonido que se hace al tocar el vidrio

Clavar un clavo

El sonido que hace el papel o las bolsas de plástico

El chasquido de la lengua del dueño del gato

Los 96 gatos en el estudio tenían entre 10 y 19 años de edad, los investigadores creen que debido a que otros animales mayores tienden a presentar otros problemas de salud, es posible que se pase por alto un trastorno epiléptico.

Los investigadores confirmaron que evitar realizar esos sonidos reduce las convulsiones de los gatos, y entre más alto era el volumen del sonido, más grave era la convulsión.

Qué Hacer Si Tu Gatito Tiene una Convulsión

Si tu gatito se convulsiona, intenta no entrar en pánico.

Asegúrate de proporcionarle un lugar seguro durante la convulsión y tomarlo con mucho cuidado porque podría rasguñarte o morderte.

Usa una sábana o una almohada para evitar que se caiga del sillón, de la cama, o de las escaleras durante la convulsión. Si necesitas llevarlo rápidamente al veterinario o a una clínica de emergencia para animales, llévalo envuelto en una toalla gruesa para mantenerte a ti y a él a salvo durante el viaje.

Habla con tu veterinario sobre ello tan pronto como sea posible, a menos que, por supuesto, la convulsión sea grave y tu mascota no salga de ella, en este caso debe buscar inmediatamente ayuda veterinaria de emergencia.

Si tu veterinario descarta todas las causas potenciales de la convulsión de tu mascota, el diagnóstico será de epilepsia idiopática, es decir convulsión de origen desconocido. La mayoría de los veterinarios tratan dichos casos con medicamentos anticonvulsivos, los cuales tienen graves efectos secundarios potenciales.

La pauta que sigo es que un gato debe experimentar más de una convulsión grande al mes antes incluso considerar la terapia con medicamentos.

Hay muchas sustancias naturales que pueden ayudar a aumentar el umbral de convulsiones de tu gato y reducir la probabilidad de que ocurran. He utilizado terapias de acupuntura, herbales, homeopáticas, quiroprácticas y nutracéuticas para extender el umbral de las convulsiones.

A menudo me es posible utilizar estas modalidades como un único tratamiento para casos leves. Para los gatitos que presentan convulsiones grandes con frecuencia, generalmente desarrollo un protocolo integral de terapias naturales y terapias con medicamento.

Qué Darle de Comer a un Gato con un Trastorno Convulsivo

En la medicina humana, muchos pacientes con trastornos convulsivos a menudo mejoran después de comenzar a llevar una alimentación cetogénica que no contiene carbohidratos, pero que contiene cantidades moderadas a elevadas de grasa y niveles moderados de proteína. Debido a que esta es la base de la nutrición adecuada para las especies carnívoras, definitivamente tiene sentido que lo sea también para los gatos.

Es importante que tu gato cambie de alimentación lentamente, pero es aún más importante ir más lento cuando se cambia a una alimentación cetogénica, asegúrate de que tú (o el veterinario) calculen las cantidades de calorías de la nueva comida que tu gato necesita al día. Una alimentación alta en grasas significa que el volumen de la comida de tu gato será mucho menor.

Yo empiezo a pasar a los gatos a una alimentación nueva con el uso de varios snacks diarios durante varios días. Luego cambio la mitad de una comida con nuevos alimentos, los mezclo con 50% de la comida anterior. Después de varios días reemplazo toda la comida con la alimentación nueva.

Después de varios días más (o semanas, o lo que sea que se necesite hasta que empiecen a comer del nuevo alimento), lentamente reduzco la cantidad de la comida hasta que solamente coman de su nueva alimentación. Durante este periodo, puede ser beneficioso agregar enzimas digestivas y probióticos.

Es importante entender que proporcionarle alimentos secos o enlatados “libres de granos” no funcionará si tratas de reducir las convulsiones por medio de estrategias de alimentación cetogénica.

Necesitarás personalizar una alimentación completa y equilibrada con la ayuda de un nutriólogo holístico capaz de apoyarte en los diferentes protocolos de macronutrientes que se utilizan en la nutrición para el control de epilepsia.

Evaluar los Factores Que Desencadenan las Convulsiones

También es de suma importancia que registres las fechas, hora e intensidad de las convulsiones de tu gato. Lo creas o no, a menudo veo relaciones entre las convulsiones y un mes en particular, un año o, ¡incluso la fase de la luna! Algunos veterinarios creen que los gatos presentan más convulsiones en las mañanas cuando están descansando.

Si eres capaz de identificar un ciclo de convulsiones en tu mascota, tu veterinario puede ayudarte a desarrollar un plan para controlar estos eventos, el cual siempre debe empezar con el uso de las opciones de tratamiento más seguras y naturales que estén disponibles.

Si tu gato presenta una convulsión que parece que la provoca un sonido en particular, es importante hablar sobre ello con tu veterinario tan pronto como sea posible. Si él o ella está al tanto del FARS y recomienda el uso de terapia con medicamentos, sugiero que procedas con precaución y de ser posible consultes a un veterinario holístico.

Lógicamente que, lo primero que debes hacer es eliminar el sonido que provoca las convulsiones del ambiente de tu gato. Además de los suplementos que pueden ayudar ampliar el umbral de las convulsiones, también recomiendo que consideres el uso de medicinas homeopáticas o medicinas tradicionales chinas antes de escoger un tratamiento convencional.

Sospecho que las vacunas podrían ser una causa del FARS y también de otro tipo de convulsiones felinas, por lo que no recomiendo vacunas adicionales a ningún tipo de gato que sufra convulsiones. De hecho, desintoxicar a estos pacientes de vacunas previas podría resultar muy beneficioso.

[+] Fuentes y Referencias