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Comportamiento Canino

Historia en Breve -

  • El dolor crónico, daño cognitivo, cambios en la visión, olfato y oído, y problemas metabólicos se vuelven más comunes conforme tu perro gana más edad y cada uno de estos síntomas podrían contribuir al mal humor y la agresividad
  • Si tu perro era propenso a la ansiedad cuando era un cachorro, es probable que se vuelva incluso más ansioso con la edad, lo que podría ocasionar agresividad contra los extraños o las mascotas con las que no está familiarizado
  • Un entrenador profesional o experto en el comportamiento podría modificar la conducta de tu mascota y darte algunas soluciones prácticas para reducir su agresividad
 

Ahora Más Que Nunca Tu Mascota Mayor Necesita Tu Cuidado Servicial

Octubre 24, 2016 | 1,894 vistas
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Por la Dra. Becker

¿Has notado que tu perrito, que alguna vez fue relajado y despreocupado se ha vuelto ansioso, gruñón o notablemente más agresivo? Los cambios en el comportamiento y la personalidad de los perros no son poco conocidos, especialmente conforme envejecen.

Desafortunadamente, algunos de los dueños podrían llegar a deshacerse de sus viejas mascotas en vez de intentar entender las razones subyacentes de sus cambios de personalidad y tomar las medidas necesarias para afrontarlos.

En un estudio publicado en Journal of Applied Animal Welfare Science, el 65 % de los dueños que abandonaron a su perro en un albergue reportaron una razón conductual – con mayor frecuencia agresividad – como fundamento de su decisión.1

Los perros abandonados también tendieron a ser significativamente más viejos, lo que sugiere que, en algunos casos, un problema conductual persistente, en combinación con la edad, podría haber ocasionado que sus dueños llegaran al límite.

Puedes evitar que esto pase en tu propia familia si entiendes primero algunas de las razones comunes por las que un perro "bueno" podría volverse "malo" de pronto.

Pon Atención a los Cambios Conforme Tu Perro Envejece

El dolor crónico, daño cognitivo, cambios en la visión, olfato y oído, y problemas metabólicos se vuelven más comunes conforme tu perro gana más edad y cada uno de estos síntomas podría contribuir al mal humor y la agresividad.

Tu perro podría asustarse con más facilidad, lo que podría ocasionar la agresividad aparentemente sin provocación. Si tu perro se siente más vulnerable o débil, podría actuar de forma agresiva debido al miedo o podría morder a cualquier persona que lo toque en un área que le duele.

Si tu perro era propenso en lo más mínimo a la ansiedad cuando era cachorro, como en el caso de la ansiedad por separación o de las fobias al ruido, es probable que se vuelva más ansioso con la edad.

Esto, a su vez, podría ocasionar más irritabilidad y miedo, lo que podría causar agresividad contra los extraños o las mascotas con las que no esté familiarizado. Tu perro también podría tener menos tolerancia a que lo toquen y podría actuar de forma agresiva si intentas sujetarlo.

Otros problemas médicos, como cambios en la movilidad y las hormonas, también podrían ocasionar mayor agresión. Además, los perros de todas las edades podrían verse afectados por los cambios en tu hogar (como la incorporación de un bebé o mascota nuevos) y podría estar malhumorado hasta que haya tenido tiempo suficiente de acostumbrarse.

El Deterioro Cognitivo También Podría Ocasionar Agresividad

Con la edad, también podrían aparecer cambios en el funcionamiento cerebral de tu perro. Los perros que padecen deterioro cognitivo o demencia podrían desear interactuar menos con otras mascotas e incluso con sus dueños. Si los presionas para jugar o interactuar, algunos perros podrían agitarse, angustiarse o incluso volverse agresivos para poner un alto a la interacción.

Un perro con demencia podría desorientarse o asustarse con facilidad, lo que también podría ocasionar una agresividad que antes no era característica en él. Incluso si tu perro mayor está bastante saludable, no lo despiertes con un susto – si debes despertarlo, intenta soplar un poco sobre él, pues es mucho menos estresante.

Los cambios de personalidad, mayor irritabilidad y menos paciencia son como la regla más que la excepción en los perros adultos y podrían aumentar incluso más con el deterioro cognitivo.

Es Necesario Buscar Ayuda Profesional

Si tu perro se ha vuelto agresivo de manera imprevisible y llegaste al punto de tener miedo de que esté cerca de los extraños o incluso de tus propios hijos, todavía hay esperanzas.

Un entrenador profesional o experto en el comportamiento podría modificar la conducta de tu mascota y darte algunas soluciones prácticas para que pueda permanecer en tu casa.

Por ejemplo, la Dra. Ilana Reisner, veterinaria especialista en conducta animal y portavoz de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria, aconseja a los padres que eviten dejar a sus hijos en un cuarto con un perro que haya mordido en el pasado, a menos de que también estén presentes dos adultos (y que uno de ellos vigile de cerca al perro en todo momento).2

La Dra. Reisner también sugiere buscar la ayuda de un especialista de conducta animal que pueda visitar tu hogar y trabajar con todos los miembros de la familia para encontrar una solución. Las hierbas tranquilizantes y la acupuntura también pueden ser útiles en conjunto con la modificación del comportamiento. Existen varios nutracéuticos excelentes que mejoran el rendimiento cognitivo que también podrían ser benéficos para los perros mayores.

Algunos Cambios Que Puedes Hacer Para Apoyar el Buen Comportamiento de Tu Perro Mayor

Mientras que la mejor forma de atender la agresividad sin provocación es con la ayuda de un profesional, hay muchas soluciones que puedes intentar tú mismo si tu perro tan solo se ha vuelto más gruñón, ansioso, irritable o asustadizo con la edad.

Para empezar, respeta sus límites. Si ya no parece disfrutar que le acaricies la panza, no lo fuerces. Y si gruñe, evita castigarlo por ello. En cambio, reconoce que tu perro te está dando una advertencia o diciéndote que necesita salir de esa situación.

Deja de hacer lo que esté incomodando a tu perro o llévalo a un lugar donde se sienta seguro nuevamente.

Además, si sabes que los ruidos fuertes ponen ansiosa a tu mascota, intenta evitarlos en tu hogar y asegúrate de tomar precauciones adicionales durante las tormentas, el cuatro de julio o las reuniones grandes en tu casa.

Un perro que solía ser social durante las fiestas y eventos familiares podría excluirse a sí mismo. Podría ser más seguro mantener a los perros más viejos en una habitación separada con un juguete para morder durante los eventos sociales.

Por ejemplo, podrías crear un espacio cómodo para tu perro en una habitación silenciosa, con música suave o ruido blanco, para proteger a tu perro del estrés excesivo.

Además, deberías buscar cuidados veterinarios preventivos regulares para tu perro. Tú mascota debería ir al menos una vez al año a una revisión regular y un análisis del funcionamiento de sus órganos, el cual ayuda a identificar los cambios degenerativos antes de que ocurra el fallo de un órgano.

Sin embargo, si es más viejo o tiene un problema crónico de salud, sería sensato llevarlo cada seis meses a una revisión con un veterinario proactivo que se especialice en medicina funcional.

Durante estos exámenes los veterinarios proactivos miden la masa muscular, el alcance de los movimientos, la salud cognitiva y los primeros cambios en la visión y los otros sentidos, los cuales son menos problemáticos al identificarlos y tratarlos de forma temprana.

Tu veterinario podría ayudar a determinar si tu mascota tiene áreas dolorosas y, si padece dolor crónico o agudo, brindarte opciones naturales para su alivio. Esto por sí solo podría cambiar dramáticamente el comportamiento de tu mascota de forma positiva.

Es importante tener en cuenta que, si tu mascota tiene un cambio repentino de personalidad o comportamiento, casi siempre hay una razón subyacente. Una vez que hayas descubierto cuál es, por lo general hay medidas que puedes tomar para mejorarlo.

Como los seres humanos, los perros se vuelven más cascarrabias con la edad avanzada. En vez de asumir que no hay nada que hacer, reconoce que esto significa que dependen más que nunca de tu cuidado atento y enfrenta la situación en cuanto notes cambios menores en su comportamiento.