Los Perros Reciben Este Cuidado 5x Más a Menudo Que los Gatos, Pero ¿Por Qué?

Articulo Anterior Siguiente Articulo
Febrero 21, 2017 | 2,145 vistas

Historia en Breve

  • Los gatos, no visitan al veterinario tan a menudo como sus colegas caninos
  • Existen muchas razones lógicas para evitar visitar al veterinario, aunque, en realidad los gatos deben asistir al veterinario por lo menos una vez al año
  • Es importante encontrar a un veterinario que no insista en seguir un programa de vacunación o en utilizar productos innecesarios para el control de plagas, en especial para gatos que viven únicamente en interiores
  • También es importante encontrar una clínica veterinaria o una clínica móvil, que sea para gatos únicamente o que siga normas de trato felino amigable
  • Hay muchas cosas que puedes hacer por tu gato como principal promotor de una excelente experiencia durante sus visitas al veterinario

Por la Dra. Becker

Si compartes tu vida con un gato y un perro, y eres como la mayoría de los propietarios de mascotas, tu amigo canino visita al veterinario con mucha más frecuencia que tu gato.

De hecho, según un informe, por cada 5 perros sólo 1 gato es revisado por el veterinario, aunque hay varios millones más de gatos que de perros entre las mascotas en los Estados Unidos.1

Hace poco, una compañía de alimentos para mascotas realizó una encuesta a más de 1,000 propietarios de gatos y perros para evaluar sus "opiniones y motivaciones", con los siguientes resultados:2

La falta de visitas médicas preocupa a los veterinarios, especialmente a los médicos profesionales en felinos y a los grupos de defensa de los gatos como el CATalyst Council y otros. Su preocupación es comprensible, pero también lo son las razones por las que los gatitos no llegan al veterinario con tanta frecuencia, entre las que se encuentran:

Entonces, ¿qué debe hacer un propietario de gatos consiente?

Mis Recomendaciones Para las Visitas al Veterinario

Ante todo, trata de encontrar un veterinario cuya filosofía de trabajo te haga sentir cómodo. Puede ser un veterinario holístico o integral, o un veterinario convencional que no promueva vacunas, desparasitantes o medicamentos veterinarios en cada visita.

Además, deberás velar por los intereses de tu gato y rechazar las sugerencias del veterinario cada vez que sea necesario, con amabilidad pero con firmeza. Ten presente que tú decides qué tratamientos y productos químicos se administran a tu mascota.

Desafortunadamente, todavía hay muchos médicos convencionales que vacunan mascotas y recomiendan productos innecesarios para el control de plagas durante las visitas médicas de rutina.

De preferencia, recomiendo visitas de chequeo general, dos veces al año por las siguientes tres razones:

  1. Los cambios en la salud de tu gatito pueden ocurrir en periodos cortos de tiempo, en especial en su interior donde no puedes verlo, por ejemplo, cambios repentinos en la salud renal
  2. Por lo general, los gatos enfermos no muestran síntomas de malestar, pero una detección temprana permite una intervención temprana
  3. Las visitas semestrales te dan a ti y al veterinario la oportunidad de seguir de cerca los cambios en el comportamiento y actitud de tu gato, que requieran mayor investigación

Los gatos sanos más jóvenes deben ver al veterinario al menos una vez al año. Los gatitos mayores de siete años y aquellos con padecimientos crónicos deben ser revisados dos veces al año o incluso más seguido si es necesario.

También recomiendo realizarle a tu gato exámenes físicos en casa, de manera habitual, para aprender a reconocer lo que es normal y lo que no. Esto le ayudará a mantenerse en buena salud, y si pueden visitar al veterinario sólo una vez al año, los exámenes en casa te ayudarán a reconocer cambios en la salud de tu gato entre cada revisión.

Encontrar Una Clínica Veterinaria Para Gatos

Debido a que las visitas veterinarias estresan mucho a los gatos, recomiendo encontrar una clínica sólo para gatos o una que siga las medidas adecuadas para que sus pacientes felinos estén tan cómodos y relajados como sea posible.

La Asociación Americana de Profesionales Médicos para Felinos (AAFP, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Internacional de Medicina Felina (ISFM, por sus siglas en inglés) crearon un conjunto de Normas de Trato Felino-Amigable3 que ofrece sugerencias para los veterinarios que quieren crear un ambiente agradable para sus pacientes gatos. Éstas incluyen:

Gestión de los olores en la clínica. Los gatos son macrosmáticos, lo que significa que su sentido del olfato está muy desarrollado, esto les lleva a comportarse de maneras específicas. Ciertos aromas, por ejemplo, ambientadores, desinfectantes o la sangre, pueden provocar que los gatos se sientan ansiosos o temerosos.

Colocar difusores y atomizadores de feromonas faciales felinas sintéticas (FFF) en toda la clínica. Las investigaciones demuestran que estos productos tienen un efecto calmante en los gastos que sufren de estrés y pueden ayudar a reducir la ansiedad, el miedo y las reacciones agresivas durante las visitas al veterinario.

Reducir lo que los pacientes felinos miran y escuchan durante la revisión. Mantener a otras personas y mascotas lejos de la vista del gato puede aliviar la ansiedad. Si la clínica es capaz de proporcionar una entrada independiente y sala de espera para los gatos, mucho mejor. Los ambientes ruidosos, incluyendo voces fuertes, deben evitarse.

Pregunta a la recepcionista si puedes esperar en el coche con tu gato si crees que sala de espera no es un lugar sereno. Si tu gato debe ser hospitalizado, pide que lo coloquen lejos de perros y ambientes ruidosos.

Los veterinarios que atienden gatos, y sus empleados, deben saber tratar con todo tipo de gatitos de forma segura y eficaz, desde los más dóciles hasta los más "displicentes" (agresivos).

Los gatos demasiado agresivos pueden ser mejor atendidos si se les administra gas sevoflurano (similar al "gas de la risa", utilizado en pacientes con dolor dental) para reducir la ansiedad.

Lo creas o no, tengo una clienta con un gato tan agresivo que lo trae en su propia jaula de viaje (una tina de Rubbermaid), que ella equipó con dos pequeños agujeros que permiten la entrada de oxígeno y gas para que éste sea administrado fácilmente.

Esto reduce de forma significativa el estrés para el gato, para el propietario del gato y para todo el personal veterinario porque un ingreso feliz, tendrá un desarrollo feliz y un feliz regreso a casa.

Si no estás de acuerdo con el trato que recibe tu gato durante sus visitas al veterinario, depende de ti abogar por tu gatito con el veterinario y el personal, o encontrar una clínica más en sintonía con las necesidades especiales de los pacientes felinos.

La forma menos estresante de asegurarte de que tu gato se encuentre saludable sin tener que salir de casa, es considerar la posibilidad de llamar a una clínica veterinaria móvil que lo visite en tu hogar. No todas las ciudades cuentan con el lujo de un servicio veterinario móvil, y no todos los propietarios de gatos pueden costear el gasto adicional, sin embargo, esta es mi recomendación favorita para los gatos con tendencia al estrés.

5 Consejos Más Para las Visitas al Veterinario

1. Haz algunas visitas de simulacro a la clínica veterinaria para ayudar a que tu gato se acostumbre tanto a los viajes en coche como al ambiente de la clínica.

2. Acostumbra a tu gato al contacto. Manipula sus patas, examina sus orejas, corta sus uñas, abre y revisa el interior de su hocico, mueve tus manos sobre sus piernas y cuerpo, y peina o cepilla su pelaje. Si haces esto de manera habitual tu gato será menos propenso a estresarse cuando sea revisado por el veterinario.

3. Acostumbra a tu gato a ser transportado. Si para lo único que tu gato ve la jaula de transporte es para ir al veterinario, no puedes culparlo por entrar en pánico. Mételo en la jaula con algún premio durante 5 minutos al día, una semana antes de la visita.

Incluso considera la posibilidad de alimentar a tu gato dentro de la jaula, y dejar la puerta abierta para promover que la explore por su cuenta una semana antes de la visita al veterinario.

Con mucha anticipación a la hora de su cita con el veterinario, o durante esa mañana, anímalo a que entre por sí mismo a la jaula de transporte. Coloca dentro un artículo que tenga un olor familiar para él, como su cama o su juguete favorito.

4. Considera la posibilidad de administrar un calmante natural antes de la visita como las Flores de Bach o el aconitum homeopático. Habla con un veterinario holístico sobre remedios específicos que pueden ser homeopáticos, herbales o nutracéuticos y podrían ayudar a reducir el nivel de estrés de tu gato.

5. Mantén la calma. Tu gato puede percibir tu ansiedad y estrés, así que mantén la calma. Mantente positivo y avanza al ritmo de tu gato. Pon atención a sus reacciones, y utiliza dulces y otras recompensas para estimular el comportamiento deseado.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Banfield State of Pet Health Report, 2016
  • 2 Royal Canin News Release, August 18, 2016
  • 3 2011 AAFP/ISFM Feline-Friendly Handling Guidelines