Esta Novedosa Terapia Ayuda a Curar las Heridas y Calma el Dolor

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Marzo 24, 2017 | 3,980 vistas

Historia en Breve

  • La hidroterapia, también llamada terapia acuática, puede ser un excelente tratamiento, alivio del dolor y puede proporcionar beneficios emocionales para los perros
  • Los perros lesionados o postoperatorios son candidatos perfectos para la terapia acuática
  • Los perros de más edad, especialmente los que tienen problemas de artritis y movilidad, pueden aliviarse del dolor y renovar su confianza con la hidroterapia
  • Otros problemas de salud en los perros que se pueden curar con la terapia de movimiento del agua son los problemas para caminar y lesiones en la columna

Por la Dra. Becker

La hidroterapia, también llamada terapia acuática, es una de mis favoritas terapias de rehabilitación física para mascotas, porque el movimiento en el agua proporciona innumerables beneficios. Puede ser ideal para ayudar a los perros con lesiones, aliviar el dolor y proporcionar beneficios emocionales.

El propósito de cualquier tipo de terapia física es ayudar al paciente, ya sea humano o canino, a recuperar la capacidad funcional, optimizar el movimiento de todas las partes del cuerpo y mejorar la calidad de vida.

La Hidroterapia es Perfecta para los Pacientes Caninos Postoperatorios

Si tienes un perro que tuvo una cirugía, el rol de la rehabilitación y especialmente la terapia en el agua puede ser súper útil.

Los músculos de un perro comienzan a atrofiarse dentro de un día o dos después de una lesión o cirugía. Si no se empieza rápidamente con la rehabilitación, el área de la herida o lesión experimentara más inflamación debido a la falta de movimiento. También podría haber pérdida del control muscular, menor estabilidad en las articulaciones y mayor rigidez de los tendones y los músculos.

Las actividades normales de carga de peso que detienen y revierten estos padecimientos, a menudo no son permitidos durante semanas después de la cirugía. Pero la mayoría de los perros pueden comenzar la terapia física pasiva unos días después de la cirugía y la terapia acuática en cuanto les retiren las puntadas.

La hidroterapia normalmente implica una caminadora sumergida en el agua y/o la natación. Las caminadoras sumergidas o subterráneas son una excelente manera de hacer uso de las actividades funcionales naturales de tu perro como caminar, trotar y correr. La caminadora aprovecha los patrones caninos naturales de la caminata, lo que ayuda a mejorar la amplitud de movimiento después de una lesión o cirugía.

Al mismo tiempo, la inmersión en el agua proporciona una resistencia suave, que ayuda a desarrollar y a mantener la fuerza muscular de tu perro. La flotabilidad del agua reduce la presión de las articulaciones lesionadas o dolorosas. La terapia de agua también mejora la salud cardiovascular, la fuerza muscular y el rango de movimiento de tu mascota. Con la nadada tu perro utiliza sus movimientos caninos naturales para mejorar su movilidad.

Prácticamente todos los sistemas de órganos de tu perro están relajados y estimulados simultáneamente durante el tiempo que está en el agua. Los problemas de la piel se atenúan, el dolor y los espasmos musculares disminuyen, disminuye el estrés y se estimulan las funciones metabólicas y hormonales.

La hidroterapia también puede beneficiar al sistema linfático, disminuir la inflamación en todo el cuerpo y apoyar el proceso digestivo.

Problemas de Salud Caninos Que se Benefician de la Terapia del Movimiento en el Agua

La hidroterapia no es sólo para perros postoperatorios. También puede ser increíblemente beneficiosa para una amplia gama de problemas discapacitantes que a menudo se presentan en perros de trabajo y de rendimiento, perros de agilidad y mascotas de familia, incluyendo:

Problemas para caminar

Lesiones de los tejidos blandos

Dolor

Lesiones en la columna

Artritis

Lesiones por uso excesivo

Lesiones de las articulaciones

Inflamación

Padecimientos geriátricos, incluyendo la mielopatía degenerativa

Los especialistas en rehabilitación canina suelen trabajar con veterinarios para crear un programa específico para cada perro. La rehabilitación incluyendo la terapia acuática puede ser tan corta como dos visitas o hasta tres visitas semanales durante tres meses o más.

Las sesiones por lo general duran una hora (incluyendo el tiempo en el agua, estiramiento, masaje y evaluación), y en cada visita se evalúa cuidadosamente el avance. La mayoría de los perros también tienen que hacer ejercicios y otras actividades en casa, entre cada visita.

Hidroterapia Para los Perros Mayores

Si tu perro está envejeciendo, es probable que ya no sea tan ágil y tal vez esté perdiendo su movilidad. Esto puede ser un tiempo espantoso para los perros, al igual que para los seres humanos. La hidroterapia no sólo puede ayudarle a tu perro de edad avanzada a liberarse de las articulaciones adoloridas, sino también puede ayudarlo a recuperar su confianza.

El movimiento en el agua también es un excelente ejercicio para los perros mayores que pueden tener dificultad para caminar o correr. Las sesiones de natación regulares pueden ayudar a los perros con sobrepeso a quemar calorías y adelgazar sin causar desgaste adicional en las articulaciones. Los perros con artritis, mielopatía degenerativa, debilidad en las patas traseras o displasia de cadera, por lo general son excelentes candidatos para la terapia acuática.

Consejos Para los Perros con Miedo al Agua

La buena noticia es que la mayoría de los perros pueden aprender a disfrutar de la terapia en agua con una buena motivación, que comienza con una rehabilitación canina de un terapeuta acuático certificado, que tenga experiencia ayudando a los perros temerosos a que tengan confianza con el agua.

Hacer sesiones en la piscina con tu perro debe incluir el entrenamiento para reforzar el comportamiento positivo (incluyendo muchos elogios y premios), y algo de tiempo de juego después para ayudarle a relacionar su estancia en el agua con cosas divertidas y positivas.

En muchos casos, la terapia en el agua se puede lograr en casa, después de unas pocas sesiones exitosas con un médico certificado en rehabilitación para que los dueños puedan aprender bien sobre lo que tienen que hacer.

Si tienes un perro de tamaño mediano o grande, darle acceso a una piscina "apta para mascotas” (en la mayoría de los casos, la que se encuentra en el patio trasero, ya sea sobre el nivel del suelo o subterránea) y si a tu mascota le gusta el agua, obviamente facilitara el proceso.

Cuando tu perro se mete en la piscina, motívalo a que se mueva con el uso de premios, pelotas o con su juguete favorito. Nunca lo dejes desatendido en el agua, y asegúrate que no se sumerja completamente

Para aumentar la resistencia a medida que avanza su recuperación o resistencia, baja el nivel del agua en la piscina o motívalo a que camine en la zona menos profunda o en los escalones.

Si tienes un perro pequeño, puedes utilizar la bañera como una piscina de hidroterapia. Pon una toalla en la superficie de la bañera para que tu perro tenga estabilidad, llénela a un nivel de agua apropiado y hazlo caminar de un lado a otro en el agua. Alternativamente, podrías utilizar una alberca inflable, dependiendo del tamaño de tu perro.

El practicante de rehabilitación te recomendara los ejercicios exactos que debe hacer en el agua y el protocolo de tratamiento que tu perro necesita para beneficiarse de este tipo de terapia ligera, pero muy potente.

La Historia de Chuck

Chuck es una mezcla de pastor australiano que un día de junio, hace unos años, de repente no podía caminar, pero no parecía tener dolor. El veterinario de Chuck le diagnosticó una embolia fibrocartilaginosa, o (FCE, por sus siglas en inglés). El equipo de atención médica de Chuck elaboró ​​un plan de tratamiento para él que incluyó hidroterapia.

Durante su primera sesión con su terapeuta de rehabilitación certificado, los déficits neurológicos más significativos de Chuck se encontraban en su pata delantera izquierda. No podía girar su pata a una posición normal mientras estaba apoyado en sus nudillos.

Para sorpresa de todos, la primera sesión de hidroterapia de Chuck generó una diferencia tan dramática en su movilidad que en su segunda visita pudo entrar caminando a la instalación.

También pudo girar su pata izquierda delantera a una posición normal durante su segunda sesión en la caminadora sumergida, aunque todavía no podía hacerlo fuera del agua. Chuck completó un total de 8 sesiones de terapia en la caminadora sumergida y en cada visita continuó teniendo progresos impresionantes en su fuerza, reflejos y resistencia.

Chuck en el tanque de la hidroterapia

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