Los Perros Anhelan los Elogios Tanto como los Premios

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Mayo 01, 2017 | 3,734 vistas

Historia en Breve

  • Un pequeño estudio reciente ha intentado responder la pregunta de si los perros prefieren recibir más premios que elogios, o viceversa
  • Los investigadores utilizaron imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf) para observar la actividad neuronal de 15 perros a los que se les presentó la oportunidad de recibir elogios de parte de sus dueños, o apetitosos premios
  • La mayoría de los perros (13 de 15) mostraron la misma o mayor actividad cerebral cuando fueron elogiados; solo 2 perros mostraron una consistente preferencia por los alimentos
  • Un previo estudio para determinar si los perros preferían recibir caricias a elogios concluyó que, de forma evidente y consistente, ellos preferían ser acariciados

Por la Dra. Becker

¿Alguna vez te has preguntado secretamente si tu mejor amigo canino te vendería por un apetitoso premio?

Esa es una pregunta lógica porque después de todo, la mayoría de los perros se sienten bastante motivados por los alimentos. Es por eso que existen entrenamientos donde se utilizan premios. Es la razón por la que los entrenadores y expertos en el comportamiento de los perros, casi siempre sugieren utilizar recompensas alimenticias para ayudar a moldear el comportamiento de las mascotas.

Así que, si alguna vez te has preguntado, "¿El pequeño Max (o Molly) me ama, o simplemente está interesado en la comida que le proporciono?" No eres el único. Pero hay una razón para tomarlo en serio en función de los resultados de un pequeño estudio reciente que evaluó qué es lo que más prefieren los perros — recompensas alimenticias, o elogios de parte de sus humanos.

Algunos Perros Valoran los Elogios Tanto como los Premios

Un equipo de investigadores de la Universidad de Emory utilizó imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf) para analizar el cerebro de 15 perros, mientras sus dueños los elogiaban o les ofrecían premios alimenticios.1

En primer lugar, los perros fueron entrenados para asociar tres objetos diferentes con tres resultados diferentes. Un camión de juguete color rosa significaba una recompensa alimenticia; un caballero de juguete color azul significaba un elogio verbal de parte del dueño del perro; y un cepillo no significaba ninguna recompensa. Los perros fueron sometidos a 32 ensayos por cada objeto, mientras la máquina IRMf registraba su actividad cerebral.

Previsiblemente, los 15 perros reaccionaron más intensamente al camión y al caballero de juguete que con el cepillo para pelo. Además:

La conclusión fue que para la mayoría de los perros (13 de los 15), las áreas cerebrales responsables de las recompensas y la toma de decisiones, demostraron la misma o mayor actividad cuando fueron elogiados, que cuando recibieron un premio.

La Mayoría de los Perros Buscan una Interacción Humana Para Su Propio Beneficio

En la segunda fase del experimento, los perros fueron colocados en un sencillo laberinto construido con puertas de bebé. En el laberinto, había un tazón de comida al final de una de las rutas; y al final de la segunda ruta, sus humanos se sentaron dándoles la espalda. La mayoría de los perros tomaron la ruta que los llevó hacia sus dueños, y recibieron los elogios.

Los perros que se dirigieron hacia el tazón con el alimento fueron los mismos que demostraron tener una preferencia por los premios — más que por los elogios — durante el escaneo con IRMf.

Gregory Berns, neurocientista de Emory y autor principal del estudio, lo resumió de la siguiente manera:

"Tratamos de comprender la base del vínculo entre perros y humanos, ya sea que se trate principalmente por los alimentos, o la misma relación.

De los 13 perros que completaron el estudio, nos percatamos que la mayoría de ellos preferían los elogios de sus dueños, más que recibir comida, o parecían gustarle ambos por igual.

Solo dos de los perros eran verdaderos glotones, y demostraron una fuerte preferencia por los alimentos".2

Uno de los perros glotones era una mezcla de terrier de pelo corto llamado Ozzie. En el 100 % de las veces, Ozzie eligió el alimento más que los elogios de su dueño. (¡No te preocupes—de todas maneras, su dueño entiende que Ozzie es un entusiasta de los alimentos y lo ama de todos modos!)

La sabiduría convencional sostiene que los perros son principalmente "máquinas pavlovianas", dice Berns. En otras palabras, su única motivación son los alimentos, y simplemente, los seres humanos en sus vidas, son un medio para alcanzar un fin. Sin embargo, una visión más moderna es que, los perros también buscan tener contacto humano para su propio beneficio.

"Los perros son individuos y sus perfiles neurológicos se ajustan a las opciones de comportamiento que realizan", dice Berns. "La mayoría de los perros alternaron entre los alimentos y sus dueños, pero los perros que presentaron una mayor respuesta neural a los elogios optaron por ir hacia sus dueños entre el 80 y 90 % del tiempo.

Esto demuestra la importancia de que los perros obtengan una recompensa social y elogios. Puede ser similar a la forma en que los seres humanos sentimos cuando alguien nos elogia."3

La otra cara de la moneda—en comparación con Ozzie—era una mezcla de Labrador con Golden Retriever llamado Kady, que tenía una muy constante preferencia por los elogios. Esto sería muy lógico si estás familiarizado con estas razas, ya que tienden a estar excepcionalmente motivadas por el deseo de complacer a sus humanos.

Es por eso que hay tantos Labradores y Golden Retrievers que trabajan haciendo terapia, mientras que los perros que no están muy motivados por los elogios podrían ser más adecuados para el trabajo que requiere un cierto grado de independencia, tal como la búsqueda y el rescate.

El Estudio Anterior Midió el Valor de las Caricias Frente a los Elogios

Si te parece algo sorprendente que, al parecer la mayoría de los perros en el estudio de Emory valoran los elogios y premios de forma muy similar, probablemente te sorprendería menos saber acerca de los resultados de un estudio anterior, que demuestra que a tu compañero peludo le encanta ser mimado.

Los investigadores de la Universidad de Florida y de la Universidad de Arizona se dispusieron determinar si los perros favorecen a las caricias más que las elogios verbales, y de igual manera, si a los perros les importaba que los acariciaran o los elogiaran—ya sea, sus dueños o extraños.4

Los investigadores trabajaron con tres grupos de perros—de refugios, de familias que fueron probados con extraños, y de familias que fueron probados con sus humanos. Cada perro fue llevado a una sala con su correa para reunirse con dos asistentes sentados en sillas.

En el caso de los dos primeros grupos de perros, ambos asistentes eran desconocidos, pero para el tercer grupo, un asistente era un extraño y el otro era el dueño del perro. Uno de los dos asistentes saludó al perro con elogios; el otro saludo involucró acariciarlo.

El perro fue llevado a un punto en la habitación donde fue colocado a la misma distancia de ambos asistentes, se le quitó la correa, y la interacción voluntaria del perro con cada asistente se midió en sesiones de 10 minutos.

Durante cada sesión, los asistentes solamente ofrecieron elogios, o solo lo acariciaron por 5 minutos. Posteriormente, cambiaron los roles en los 5 minutos restantes. Los perros fueron medidos de acuerdo con la cercanía física y la cantidad de tiempo que pasaron con cada asistente.

Evidentemente, las Caricias son las Ganadoras

Los resultados del experimento fueron contundentes — cada uno de los perros prefirió las caricias más que los elogios verbales. Los perros no solo pasaron más tiempo con la persona que los acariciaba; sino que, lo hicieron aun cuando su dueño era el que los elogiaba, y un extranjero era que los acariciaba.

Y cuando los asistentes cambiaron de lugar, a mitad de la sesión, los perros continuaron acudiendo con la persona que los acariciaba. Es posible que una de las razones por las que los perros están tan apegados a recibir caricias, sea porque su ritmo cardíaco y presión arterial disminuyen al ser acariciados por los humanos.5

Así que, ya sea que se trate de perros de refugios o de familias, y si están con sus humanos o personas extrañas, los perros siempre elegirán las caricias por encima de los elogios. Ellos nunca se cansarán de ser acariciados. Y si bien, los elogios verbales les interesaron temporalmente, no se clasificaron más alto en comparación con cualquiera de las interacciones en general.

Según los investigadores, estos resultados confirman que acariciar proporciona el refuerzo positivo para el comportamiento canino. Probablemente, ser acariciado es un estímulo que refuerza naturalmente a los perros, mientras que los elogios, por sí solos, no son eficaces, y podrían requerir ser utilizados junto con los alimentos o caricias.6

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Social, Cognitive and Affective Neuroscience July 7, 2016
  • 2, 3 Emory University, August 16, 2016
  • 4 Behavioural Processes, Vol. 110, January 2015, pp 47-59
  • 5 Conditional Reflex: A Pavlovian Journal of Research & Therapy, 1968, Vol. 3, Iss. 2, pp 69-80
  • 6 Journal of the Experimental Analysis of Behavior, May 2014, Vol. 101, Iss. 3, pp 385-405