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Alimentación Carcinógena

Historia en Breve -

  • Hoy hablé con el Dr. Robert Turesky, un científico investigador que analizó y descubrió carcinógenos de carne cocida en el pelaje de sus perros, por lo que decidió publicar sus hallazgos en una revista científica
  • Los perros del Dr. Turesky llevaban una alimentación a base de croquetas hechas con productos de aves de corral por lo que concluyó que tanto el alimento para mascotas seco como a base de productos de aves de corral son un problema – especialmente porque muchas mascotas comen este tipo de alimento dos veces al día, todos los días de sus vidas
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¿Estás Alimentando a Tu Mascota con Carcinógenos Sin Saberlo?

Mayo 23, 2017 | 8,840 vistas
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Por la Dra. Becker

Hoy hablé con el Dr. Robert Turesky, un científico investigador que trabaja para la División de Ciencias de la Salud Ambiental en el Departamento de Salud del Estado de Nueva York.

El Dr. Turesky publicó un artículo muy interesante en Journal of Agricultural and Food Chemistry titulado Biomonitoring the Cooked Meat Carcinogen 2-Amino-1-methyl-6-phenylimidazol [4,5-b] pyridine in Canine Fur, que llamó mucho mi atención. Le pedí al Dr. Turesky que explicara ese extenso título en términos más sencillos.

Él explicó que la 2-amino-1-metil-6-fenilimidazol [4,5-b] piridina es un nombre muy largo para un carcinógeno o agente causante de cáncer. Por lo general, este nombre científico se abrevia como PhlP.

El Dr. Turesky y sus compañeros de investigación están muy interesados en una clase de sustancias químicas llamadas aminas aromáticas heterocíclicas que se forman en las carnes bien cocidas, los productos provenientes de aves de corral y otros productos a base de proteínas y su papel potencial en el cáncer humano.

Uno de los objetivos de la investigación del Dr. Turesky es desarrollar métodos para monitorear la exposición a estas sustancias químicas en humanos y uno de los métodos que está utilizando analiza la bioacumulacón de algunas sustancias químicas en el pelo. Cuando comemos estos alimentos, son absorbidos por el tracto gastrointestinal, pasan a través del hígado, después por el llamado metabolismo de primer paso y una pequeña porción de las sustancias químicas termina en el torrente sanguíneo.

De allí pasan a través de la circulación sistémica. Y finalmente, una pequeña porción de la sustancia química alcanza el folículo piloso y queda atrapada. A medida que crece el pelo, la sustancia química también crece y esta actividad puede monitorearse.

En un Experimento Inesperadamente Aparecen Carcinógenos en el Pelaje de Perro

El Dr. Turesky es capaz de remover el pelo, cortarlo, abrirlo y hacerle un análisis químico a través de métodos de espectrometría de masas. Primero probó esto con sus propios perros, con el fin de ver si podía detectar exposición a carcinógenos potenciales en su pelaje.

En realidad no esperaba obtener un resultado positivo, porque sus perros no comen bistec a la parrilla o hamburguesas. Así que le sorprendió mucho descubrir que el pelaje de sus perros tenía carcinógenos.

Después del experimento con sus perros, el Dr. Turesky hizo una colaboración con la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Minnesota y realizaron un pequeño estudio piloto con aproximadamente 15 perros. Trece de los 15 perros dieron positivo a carcinógenos en su pelaje.

Le pregunté al Dr. Turesky si había realizado este tipo de investigación en ratones u otros animales. Me contestó que se ha realizado mucho trabajo para evaluar estas sustancias químicas, incluyendo estudios experimentales en modelos animales que utilizaron ratones y ratas. Los Institutos Nacionales de Salud también han realizado estudios en primates no humanos.

Algunas de estas sustancias químicas han demostrado ser carcinógenas en estos modelos animales. En base a la bioquímica en la investigación realizada con animales, el Dr. Turesky y otros investigadores han tratado de extrapolar a los seres humanos.

Él señala que basado en un estudio de modelo animal de un perro, se demostró que una clase de sustancias químicas estructuralmente relacionadas llamadas aminas aromáticas son carcinógenas para la vejiga.

Casi No Hay Investigaciones Sobre los Carcinógenos Potenciales en el Alimento para Mascota

Sólo logré encontrar un artículo en otra revista relacionado con el alimento para mascotas y los carcinógenos potenciales. El estudio se titula Mutagenic Activity and Heterocyclic Amine Carcinogens in Commercial Pet Food y fue publicado en julio del 2013 en la revista Mutation Research.

Este estudio demostró que de los 25 alimentos comerciales para mascota analizados en busca de actividad mutagénica (la capacidad para inducir mutaciones en las células), todos excepto uno tuvieron una respuesta positiva. Catorce de los 25 alimentos se analizaron para mutagénicos o carcinógenos de aminas heterocíclicas y todos menos uno contenían un carcinógeno.

A partir de estos hallazgos, se planteó la hipótesis de que existe una relación entre las aminas heterocíclicas alimentarias y el cáncer en los animales que consumen estos alimentos.

Por lo tanto, parece que sólo hay dos estudios publicados, incluyendo el del Dr. Turesky, que demuestran que cuando los animales comen productos de carne cocida a altas temperaturas, podría haber carcinógenos presentes.

Me parece sorprendente que el estudio del Dr. Turesky es tan sólo el segundo artículo publicado que habla sobre este tema y me pregunto si esto se debe a que a la comunidad veterinaria y a la industria del alimento para mascota simplemente no les interesa.

El Dr. Turesky respondió que no sabe si la industria del alimento para mascota está interesada en el tema o no, pero que hay muchas investigaciones en curso sobre cómo esta clase de sustancias químicas afectan a los seres humanos.

Él dice que hay un gran interés por parte de la comunidad de epidemiología molecular acerca del papel que desempeñan las carnes bien cocidas en el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

El Dr. Turesky dijo que este tema no ha sido estudiado a profundidad en modelos animales como canes, pero que ciertamente a él y a sus colegas les encantaría poder explorar el papel potencial de los alimentos procesados por calor y el cáncer canino.

La Mayoría de las Mascotas Sólo Comen Alimento Procesado Desde que Nacen Hasta que Mueren

Los perros comen consistentemente estos tipos de alimentos, mientras que la mayoría de los humanos tienen dietas muy diversas. Así que el nivel de consumo y exposición de un perro podría ser mucho mayor que el de un humano y como resultado, su riesgo también es aún mayor. El Dr. Turesky cree que deberían realizarse más investigaciones sobre estas sustancias químicas y el alimento para mascotas procesados por medio de calor.

Estoy de acuerdo. Lo cierto es que muy pocas mascotas consumen alimento fresco o sin procesar. La mayoría de los perros y gatos son alimentados con alimentos extruidos. "Extruido" significa la pasta o mezcla de ingredientes que es cubierta con colorante y cocida a muy altas temperaturas.

Esto no sólo cambia la actividad molecular del alimento, sino que de acuerdo con la investigación del Dr. Turesky, también podría contribuir potencialmente con una mayor carga carcinógena.

Le pregunté al Dr. Turesky que si cuando analizó a sus propios perros logró descubrir el nivel de material carcinógeno en el pelaje. Me explicó que hay diferentes niveles de acumulación de carcinógenos en el pelaje o cabello humano. Uno de los factores principales es la pigmentación.

En su artículo, él señala que uno de los perros que analizó fue Moses, su perro Boyero de Berna. Moses tiene un hermoso pelaje color negro sobre su espalda y una melena blanca. Cuando analizó su pelaje, resultó que el pelaje negro contenía todo el carcinógeno PhIP, mientras que el pelaje blanco no contenía este carcinógeno.

El Dr. Turesky cree que la razón detrás de esto es que los pigmentos en el pelaje como la melanina o los derivados de la melanina tienen una afinidad muy alta para este carcinógeno, así que se acumula más en animales con pelaje oscuro que en animales con pelajes más claros.

Otro factor es el nivel de exposición, que depende de la alimentación individual. Otras influencias pueden incluir las enzimas y los factores metabólicos involucrados en el procesamiento de los carcinógenos.

El Alimento Seco para Mascota y las Proteínas de Aves de Corral Son un Problema Especial

Le pregunté al Dr. Turesky si en su pequeño estudio con 15 perros los alimentó con alimento seco. Quería saber si había diferencias entre los perros alimentados con alimento enlatado o alimento no procesado como los liofilizados crudos y los perros alimentados con croquetas. Él explicó que por lo que recordaba todos los perros, menos uno, fueron alimentados con alimento seco.

Y cree que el único perro que no fue alimentado con croquetas fue el que tuvo los menores niveles – de no ser que menor nivel – de carcinógenos en su pelaje.

También quería saber si el Dr. Turesky hizo algún cambio en la alimentación de sus perros después de encontrar los carcinógenos en su pelaje. Me contestó que sí hizo cambios en la alimentación de sus perros. Su alimentación previa era a base de proteína de aves de corral.

Resulta que bajo ciertas condiciones de cocción se producen mayores niveles de PhIP en los productos de aves de corral. Los niveles pueden variar tremendamente, todo depende de la duración y de qué tan alta sea la temperatura de la cocción.

El Dr. Turesky decidió que no quería que sus mascotas siguieran llevando una alimentación a base de productos cocidos de ave de corral. Así que la cambio por una alimentación a base de pescado – salmón y arenque. No ha vuelto a analizar el pelaje de sus perros porque toma algo de tiempo antes de que se remplace el pelaje por completo. Pero en un tiempo, planea volver a analizarlo para ver si hubo una reducción en los niveles de PhIP en el pelaje.

Le pregunté si les da croquetas y me dijo que sí, porque como todos sabemos, es todo un desafío cambiar a un alimento fresco y crudo, esto se debe en parte a la practicidad de las croquetas. Pero desafortunadamente, no importa la fuente de proteína en el alimento de mascotas en forma de croquetas, porque todos son extruidos a temperaturas extremadamente altas.

Las Altas Temperaturas y un Mayor Tiempo de Cocción Aumentan los Niveles de Carcinógenos

Le pedí al Dr. Turesky que hablará sobre las diferencias entre las carnes procesadas a 200°F versus 400°F - ¿Hay alguna temperatura a la cual estos materiales carcinógenos sean más frecuentes?

Él respondió que no podía responder esto con respecto al alimento para perro, pero en el caso de los alimentos humanos, en términos generales, mientras mayor es la temperatura y el tiempo de cocción, mayores son los niveles de PhIP y otras aminas heterocíclicas presentes en la carne cocida.

Por ejemplo, si asa la carne en lugar de freírla o ponerla a la parrilla (el asado se hace a temperaturas más bajas), no producirá cantidades significativas de estos carcinógenos. Pero cuando aumenta la temperatura por encima de los 350°F, estas sustancias químicas se producirán a mayores niveles.

Se forman en la superficie en la carne que entra en contacto con el elemento caliente, que es el lugar donde está más alta la temperatura. De acuerdo con el Dr. Turesky, por lo general estos carcinógenos se producen en las superficies externas o las carnes cocidas como las hamburguesas o en la piel o superficie de las aves de corral, en lugar de en el centro de la carne.

Le expliqué al Dr. Turesky que la mayoría de los ingredientes en las croquetas para mascotas han sido procesados dos veces. Primero se procesan para producir harina de carne y después son sometidos a un segundo proceso de cocción. Así que otra pregunta que tengo es, hay muchos procesos de procesamiento que se realizan a altas temperaturas, ¿esto representa un riesgo para una exposición aún mayor a los carcinógenos?

¿Realizarán Más Estudios Sobre los Carcinógenos en el Alimento Procesado para Mascota?

El Dr. Turesky recalcó que los niveles de carcinógenos en la alimentación canina – al igual que en la alimentación humana – son bajos, pero a diferencia de los humanos, muchas mascotas consumen alimentos procesados día, tras día, todos los días de su vida. De hecho, están expuestos hasta en el útero.

El Dr. Turesky espera hacer más investigaciones sobre este tema tan importante no sólo para la salud humana, sino también para la salud canina. Ha tenido algunas pláticas con las compañías de alimento para mascotas, así como con algunas organizaciones que patrocinan las investigaciones sobre salud en mascotas, pero como sabemos, es muy difícil de conseguir financiación.

Me gustaría agradecerle al Dr. Robert Turesky por pasar unos minutos platicando conmigo sobre su importante descubrimiento de carcinógenos en el pelaje canino. Espero poder seguir sus investigaciones futuras.