Si Tu Perro Se Llega a Infectar, Este Virus Se Convertiría en una Sentencia de Muerte Promulgada

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Mayo 28, 2017 | 3,106 vistas

Historia en Breve

  • El virus de la rabia es una infección inflamatoria muy grave, usualmente fatal, que afecta al cerebro y al sistema nervioso central
  • En los Estados Unidos, el virus de la rabia es transmitido con mayor frecuencia, a las mascotas, a través de una mordedura de un animal silvestre infectado
  • Una vez que el virus llega al cerebro, el animal infectado experimentará entre una y tres fases de la infección, junto con los síntomas asociados
  • El diagnóstico de la rabia en animales vivos implica tener un breve período de cuarentena, así como obtener muestras de fluidos de los animales que son asintomáticos
  • La rabia es una enfermedad mortal, pero podría prevenirse con una vacuna inicial contra el virus en el momento adecuado, seguida de una dosis de refuerzo, según lo establecido por la ley, o al realizar pruebas de titulación en las mascotas que están en riesgo

Por la Dra. Becker

El virus de la rabia, también conocido como encefalomielitis viral aguda, es una infección inflamatoria extremadamente grave, que generalmente es fatal, afecta al cerebro y al sistema nervioso central (SNC).

La rabia es un simple virus que tiene una cadena de ARN del género Lyssavirus, el cual pertenece a la familia Rhabdoviridae, y que es transportado en la sangre y saliva de los animales infectados.

¿Cómo Se Transmite el Virus de la Rabia?

En el caso de los perros y gatos que viven en los Estados Unidos, muy frecuentemente, el virus de la rabia es transmitido cuando un zorro, mapache, zorrillo, coyote o murciélago infectado muerde a una mascota. Las partículas infecciosas del virus están presentes en la saliva de estos animales, para poder transmitir la enfermedad de manera más eficiente.

Una cuestión que es extremadamente inusual, pero también se ha documentado, es la incidencia de transmisión a través de exponerse a los gases que emite un animal en estado de descomposición que estaba infectado.

Esta transmisión suele ocurrir en cuevas donde hay grandes poblaciones de murciélagos infectados. Es algo que debes tener presente, si tienes un perro de caza o te gusta explorar cuevas con tu perro.

La rabia es una enfermedad zoonótica, lo que significa que también podría ser transmitida a los seres humanos, a través de animales infectados. Una vez que el virus de la rabia entra en el cuerpo de una mascota, se multiplica en las células musculares, y luego se propaga a los nervios motores y sensoriales periféricos cercanos, los cuales lo transportan al cerebro y al sistema nervioso central (SNC).

Durante el período de incubación, antes de que el virus ingrese al SNC, el animal infectado no manifiesta síntomas y no puede transmitir la enfermedad.

El virus se mueve con relativa lentitud, con un promedio de tiempo, desde que hubo exposición hasta el impacto cerebral, de tres a ocho semanas, en los perros, y de dos a seis semanas, en los gatos. Sin embargo, se han reportado períodos de incubación de hasta seis meses, en el caso de los perros.

Las Fases de la Rabia y Sus Síntomas Asociados

Una vez que el virus de la rabia llega al cerebro, el animal experimentará una, dos o tres fases de la infección. Además, en este punto, el virus se transportó a las glándulas salivales, donde podría ser transmitido a través de una mordedura.

La primera fase de la rabia es la fase prodrómica, que usualmente dura entre uno y dos días, en los gatos, y de dos a tres días, en los perros. Los síntomas que se presentan durante esta fase podrían incluir fiebre, ansiedad, nerviosismo y la sensación de querer estar solo. Las mascotas que normalmente son amistosas podrían manifestar timidez, irritabilidad u hosquedad.

Por lo general, curiosamente, los animales agresivos podrían volverse dóciles y cariñosos. Estas características son muy observadas en animales silvestres que están infectados. Además, la mayoría de las mascotas se lamerán persistentemente en la zona donde fueron mordidos.

La segunda fase de la rabia consiste en, ya sea, la fase de furia o la fase paralítica, que también se llama fase muda. En la fase de furia, que podría durar de uno a siete días, los síntomas incluyen agitación, irritabilidad, hipersensibilidad al ruido y estímulos visuales, vagar de un lado al otro y comportamientos agresivos.

Con el tiempo, el animal se desorienta, comienza a tener convulsiones y finalmente muere.

De la fase paralítica podría seguir, ya sea, la fase prodrómica o la fase de furia; y por lo general, se observa de dos a cuatro días después de que se notan los primeros signos de la enfermedad. Durante esta fase, los nervios situados en la cabeza y garganta son afectados, lo cual ocasiona un babeo excesivo, porque la mascota ya no puede tragar eficientemente.

También, podría provocar una respiración significativamente dificultosa, tener la mandíbula caída, y sonidos provocados por una obstrucción en las vías respiratorias, ya que los músculos del diafragma y de la cara se paralizan. El animal se debilitará de forma progresiva, y eventualmente tendrá una insuficiencia respiratoria y morirá.

Diagnóstico de la Rabia

La rabia es un virus que actúa rápidamente, y debe ser tratada tan pronto como los síntomas aparezcan, en caso de que la mascota tenga alguna posibilidad de supervivencia.

Si tu perro o gato ha peleado, ha sido mordido o arañado por otro animal, o si sospechas que podría haber entrado en contacto con un animal que padezca rabia, debes llevarlo con tu veterinario o a una clínica de emergencia de forma inmediata.

El diagnóstico de rabia en un perro o gato que está vivo, se realiza al anotar su historial clínico y observar los síntomas. Las mascotas que son sospechosas de padecer rabia son puestas en cuarentena en una perrera cerrada, en una clínica veterinaria, durante 10 días, y son cuidadosamente monitoreados.

Si tu mascota demuestra síntomas progresivos de la enfermedad mientras se encuentra en cuarentena, el veterinario tomará muestras de fluidos para que sean evaluados. Si las muestras dan positivo a la rabia, lamentablemente, la ley requiere que tu perro o gato sea eutanasiado.

Los animales que mueren por una sospecha de infección de rabia son diagnosticados post mortem (posteriormente al fallecimiento) con una prueba de fluorescencia de anticuerpos directa, realizada en un laboratorio aprobado por el estado. Todos los casos confirmados de rabia deben ser reportados al departamento de salud del estado.

Desafortunadamente, no existe un tratamiento ni cura contra la rabia. Por lo general, los animales que se encuentran desprotegidos mueren entre 7 y 10 días después de la aparición de los síntomas.

¿Cómo es el Proceso de Prevención y Vacunación Contra la Rabia?

Debido a que la rabia es una enfermedad devastadora y fatal, es importante que protejas a tu perro o gato al vacunarlo según sea apropiado y requerido por la ley, así como evitar situaciones en las cuales tu mascota podría estar expuesta a un animal que padezca rabia. Las vacunas contra la rabia son las únicas vacunas que obligatorias por ley, en los 50 estados.

Estas vacunas, al igual que todas las demás, tienen la posibilidad de provocar reacciones adversas o estas podrían variar desde muy leves a profundas, incluyendo a la anafilaxia y muerte.

Afortunadamente, ahora los 50 estados tienen un protocolo de aplicación de dosis de refuerzo de cada tres años, después de suministrar la segunda vacuna. Sin embargo, algunas leyes de los condados y ciudades podrían ser diferentes, por lo que es importante consultarlo con tu veterinario o departamento local de control de animales, para obtener más información.

La cantidad de la dosis de la vacuna contra la rabia que se suministra es un tema muy debatido entre los veterinarios. Si bien, la mayoría de los veterinarios integrativos consideran que aplicar un enfoque "universal" de vacunación provoca que los perros de menos de 40 libras estén en riesgo de presentar reacciones debido a la vacuna contra la rabia, aun así, la ley obliga a que todos los perros reciban una dosis de 1 mililitro.

Por fortuna, recientemente, el Dr. John Robb expuso este tema a nivel nacional de forma pública, y esperamos que esto cause una mayor concientización, que impulse cambios en este requerimiento, en cada uno de los estados.

Algunos estados permiten exenciones médicas de las vacunas contra la rabia en el caso de que las mascotas estén enfermas, o que anteriormente hayan presentado una reacción adversa a la misma. A lo largo de los años, he hecho muchas exenciones médicas en mascotas que estaban crónicamente enfermas o en riesgo de tener una reacción tóxica a esta vacuna.

En vez de eso, realizo una prueba de titulación de anticuerpos antirrábicos, y en muchos casos estas mascotas no requieren recibir vacunas adicionales.

Recomendaciones Adicionales Para Que la Vacunación Sea Más Segura

Le recomiendo encarecidamente esperar hasta que la mascota sea tan mayor como lo permita la ley, antes de suministrar la primera vacuna contra la rabia. En algunos estados, esto es de seis meses de edad; en otros, es antes. Usualmente, se requiere una dosis de refuerzo en un plazo de 12 meses.

Después de proporcionar la segunda inyección, le recomiendo insistir en suministrar la vacuna contra la rabia de cada tres años. En realidad, la vacuna de cada tres años es idéntica a la vacuna que se suministra anualmente, por lo que se le provee la protección requerida por la ley, pero con intervalos mucho menos frecuente. Esto significa suministrar una menor cantidad de vacunas a lo largo de la vida de las mascotas, lo que se traduce en mascotas más saludables.

Además, la vacuna contra la rabia nunca debe administrarse en combinación, ni al mismo tiempo que, otra vacuna. Las vacunas antirrábicas se deben suministrar de forma independiente, separadas de todas las demás vacunas, al menos por dos semanas. Ya que la rabia es la única vacuna requerida por la ley, te recomiendo que esta sea la única vacuna que le suministres a tu mascota de nuevo. Podrías realizar una titulación para comprobar todas las demás enfermedades.

También, recomiendo suministrar un remedio homeopático de desintoxicación, llamado Lyssin, para la vacuna contra la rabia, especialmente si tu mascota ha tenido una reacción adversa. Después de cada vacunación, debes monitorear cuidadosamente, y en todo momento, el área donde se aplicó la inyección. Si notas alguna inflamación o cualquier anormalidad o cambio en la apariencia de la piel, tal como un bulto, irritación o fuego, comunícate inmediatamente con tu veterinario.

El objetivo de la comunidad veterinaria integrativa es que la fundación Rabies Challenge Fund, que inicialmente fue creada por el inmunólogo, el Dr. Ron Schultz, y la veterinaria, la Dra. Jean Dodds, demuestre que la vacuna contra la rabia proporciona un período de inmunidad superior a tres años.

En última instancia, eso significaría que las mascotas recibirían una menor cantidad de vacunas; lo que le permitirá a los animales estar protegidos inmunológicamente, pero sin presentar el riesgo de daño acumulativo provocado por la vacuna, a lo largo de su vida.