Se Extiende Rápidamente y Hace Miserable a Tu Mascota – ¿Es Grave?

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Junio 18, 2017 | 3,624 vistas

Historia en Breve

  • El infecta el tracto respiratorio de los gatos, y es sumamente infeccioso
  • Este virus se transmite por contacto directo, de gato a gato, a través del aire, cuando un gato infectado estornuda y también por medio de objetos contaminados con los que el gato entra en contacto
  • En la mayoría de los gatos, los síntomas de la infección son los estornudos, escurrimiento nasal, conjuntivitis, problemas respiratorios y pérdida del apetito
  • La mayoría de los gatitos que son infectados por el calicivirus desarrollan síntomas leves que no requieren de un tratamiento
  • Las infecciones más graves requieren hospitalización y estabilización

Por la Dra. Becker

El calicivirus, también llamado calicivirus felino o CVF — para abreviarlo — es una típica enfermedad respiratoria observada en gatos. Al igual que el virus del herpes felino, el calicivirus causa la gran mayoría de las infecciones del tracto respiratorio superior en los gatos. El virus infecta el tracto respiratorio, incluyendo a los pulmones, nariz, boca (a veces origina úlceras en la lengua), intestinos y al sistema musculoesquelético.

El calicivirus es sumamente contagioso y se observa con mayor frecuencia en refugios, criaderos, y otras instalaciones similares, en las que hay una gran cantidad de gatitos alojados juntos en un ambiente posiblemente muy estresante. Esta enfermedad podría aparecer en gatos de cualquier edad, pero los gatitos de más de 6 semanas parecen ser los más susceptibles.

Hay una vacuna contra el calicivirus que muchos veterinarios recomiendan; pero yo no lo hago. La vacuna del calicivirus es similar a la vacuna de la tos de perrera —para perros—de las cuales existe gran cantidad de evidencia que prueba que son prácticamente inútiles para disminuir la prevalencia de la enfermedad.

También, es importante saber que volver a vacunar contra el calicivirus no necesariamente proporciona más protección. Debido a que la mayoría de los gatos son vacunados contra este virus cuando reciben una serie de vacunas básicas, continuar revacunándolo año tras año no hace nada para estimular protección adicional. No soy fanática de revacunar contra el calicivirus.

Cómo Se Transmite el Calicivirus

El calicivirus se propaga a través del aire, cuando un gato infectado estornuda. A medida que las gotitas, que contienen partículas virales infecciosas, caen al suelo, contaminan las superficies sobre las que aterrizan. Además, el virus podría encontrarse en las partículas de polvo y en la caspa.

El calicivirus podría ser transferido a los objetos que utilizan un gato infectado, como los comederos y bebederos, cajas de arena, y la cama. Otros gatos que entren en contacto con esos objetos podrían infectarse.

Finalmente, el virus podría transmitirse por contacto directo entre gatos. Si un gato sano es expuesto a la saliva, secreción nasal u ocular, o heces de un gatito infectado, podría infectarse. Es por eso que si tienes un gato que no está vacunado y se encuentra solo en un ambiente interior, es muy importante que no lo expongas a—por ejemplo—un gato salvaje rescatado, o un animal callejero que lleves a casa.

Síntomas de la Infección

El calicivirus muta muy fácilmente, lo que significa que hay muchas diferentes cepas del virus en la naturaleza, algunas de las cuales causan enfermedades más graves que otras.

La mayoría de las veces, el virus se manifiesta como una infección aguda del tracto respiratorio superior con síntomas que incluyen estornudos, escurrimiento nasal, y enrojecimiento de los ojos (conjuntivitis). De igual manera, los gatos infectados podrían estar letárgicos, perder el apetito (porque no pueden oler debido a toda esa congestión), tener una fiebre muy baja y experimentar dificultades para respirar, así como toser. Los gatitos muy pequeños podrían desarrollar neumonía.

Por lo general, los síntomas aparecen de repente y podrían durar de unos días a unas pocas semanas. Otros signos menos comunes de CVF podrían incluir:

Inusualmente, el calicivirus podría manifestarse como una infección sistémica virulenta de CVF o CVF-SV, que implica cepas altamente patógenas del virus. Estas mutaciones permiten que la infección ataque a los órganos principales y a las células que recubren los vasos sanguíneos.

El CVF-SV podría originar una enfermedad grave, incluyendo neumonía, hepatitis (inflamación del hígado), pancreatitis, hinchazón y ulceración de la piel, y sangrado de la nariz y los intestinos. Una vez más, esta manifestación es extremadamente rara. La mayoría de los gatos que contraen el calicivirus presentan síntomas similares a un mal resfriado.

Diagnóstico del Calicivirus

Tu veterinario anotará todo el historial de los síntomas de tu gato y hará un examen físico. Asimismo, realizará un conteo sanguíneo completo (CSC), un perfil de química sanguínea, y un análisis de orina. Además, necesitará hacer una prueba de anticuerpos de CVF, para evaluar el nivel de antígenos o anticuerpos del calicivirus, en el sistema de tu gato.

Asimismo, se podría realizar una prueba más avanzada que implica cultivar virus aislados a través de una técnica llamada cultivo celular. Tu veterinario también podría tomar una radiografía del tórax para detectar cambios en el tejido pulmonar de tu gato o para descartar una neumonía.

Opciones de Tratamiento

Afortunadamente, la mayoría de los gatos que padecen calicivirus tienen infecciones leves y no requieren atención veterinaria. Pero los gatitos que desarrollan neumonía o problemas de sangrado tendrán que ser hospitalizados y estabilizados. Las infecciones secundarias, si están presentes, también deben ser controladas.

Algunas veces los gatitos jóvenes necesitan una ronda de fluidos intravenosos (IV) para solucionar la deshidratación, junto con un apoyo nutricional.

Inhalar vapores o hacer una nebulización con plata coloidal podría ser muy eficaz para los gatos que presentan congestión nasal severa, en especial para los más pequeños.

De igual manera, en este tipo de situaciones, utilizo nosodes homeopáticos, con resultados realmente agradables. También, podría ser muy útil utilizar inmunoestimulantes, tales como la hoja de olivo y los arabinogalactanos.

Los gatos que se recuperan de una infección por calicivirus requieren recibir excelentes cuidados, incluyendo hacer una limpieza alrededor de los ojos y la nariz para prevenir la acumulación de secreciones pegajosas. Los gatos que padecen CVF deben ser animados a comer, especialmente si no pueden oler su comida.

Podría ser de utilidad calentar suavemente el alimento, junto con levantar el tazón de modo que el aroma esté más cerca de la nariz del gatito. También, podrías añadir un poco de caldo de hueso, pollo cocinado ligeramente o un complemento encima de los alimentos para animar a tu gato a comer.

El pronóstico para los gatos que padecen calicivirus depende de la gravedad de los síntomas. La mayoría de los gatitos se recuperan en una semana, pero en casos muy graves, un gatito podría tardar varias semanas en recuperarse por completo.