¿Tu Mascota Está Sedienta y Cansada? Su Hígado Podría Estar Almacenando Este Mineral

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Julio 16, 2017 | 2,139 vistas

Historia en Breve

  • Algunas mascotas, los perros con más frecuencia, desarrollan cambios en el hígado que ocasionan que este atrape y almacene el cobre alimenticio, esto provoca una enfermedad tóxica conocida como enfermedad de almacenamiento de cobre
  • El trastorno de almacenamiento de cobre puede ser subclínico (asintomático), agudo o crónico y progresivo
  • Los síntomas son letargo, falta de apetito, sed en exceso e ictericia
  • Las mascotas con el trastorno de almacenamiento de cobre requieren de un tratamiento de por vida; entre más pronto se diagnostique a tu perro, mejores serán las probabilidades de que lleve una vida normal y de buena calidad
  • Debes brindarle una alimentación equilibrada nutricionalmente libre de cobre o baja en este, junto con suplementos que ayuden en el funcionamiento del hígado

Por la Dra. Becker

El cobre es un oligoelemento importante vital para la producción de enzimas y otros procesos celulares. Tu mascota metaboliza el cobre en su alimentación y se guarda en el hígado, el exceso se secreta en la bilis y es eliminado del cuerpo a través de las heces y la orina.

Algunos animales nacen o desarrollan cambios en el hígado que atrapan al cobre dentro de varias células hepáticas, lo cual ocasiona toxicidad. La enfermedad de almacenamiento de cobre es exactamente como su nombre lo dice. Se trata de una acumulación anormal de cobre en el hígado, la cual puede ocasionar daño progresivo y cicatrización del hígado, mejor conocida como cirrosis. A este trastorno también se le conoce como hepatotoxicosis de almacenamiento de cobre.

Las Mascotas con Mayor Riesgo de Padecer Hepatotoxicosis

La enfermedad de almacenamiento de cobre es más frecuente en Bedlington, Terrier Skye y West Highland, así como en el Dóberman Pinscher. Los Bedlington Terriers generalmente adquieren hepatitis crónica como resultado de una serie de rasgos heredados que ocasionan que el cobre permanezca en el hígado en lugar de ser eliminado del cuerpo.

Los perros con el gen generalmente desarrollan necrosis hepática aguda antes de que lleguen a los 6 años de edad, sin embargo, el control de crianza de razas ha ayudado a disminuir el número de casos.

En cuanto a los Dóberman, la sangre puede funcionar de manera irregular tan pronto como cumplen un año de edad, pero esta enfermedad normalmente suele ser asintomática hasta que llegan a la edad de 7 años. En los Terriers Westies y Skye, el trastorno puede presentarse en cualquier momento y la acumulación de cobre puede hacerse evidente desde que cumplen el año.

Los Dálmata y Labradores que padecen este trastorno generalmente son de mediana edad y desarrollan síntomas relacionados con hepatitis crónica. Este trastorno puede presentarse en gatos, pero afortunadamente, es muy poco común que se presente. El trastorno de almacenamiento de cobre puede ser el resultado de:

Clasificaciones y Síntomas del Trastorno de Almacenamiento de Cobre

La enfermedad de almacenamiento de cobre generalmente pertenece a una de estas tres clasificaciones.

  1. Enfermedad subclínica, quiere decir que el animal padece el trastorno pero no presenta síntomas evidentes
  2. Enfermedad aguda, la cual se ve con mayor frecuencia en perros jóvenes y provoca necrosis hepática o muerte del tejido hepático
  3. Enfermedad crónica y progresiva, la cual generalmente se presenta en perros de mediana edad y perros en edad avanzada que ya padecen una enfermedad crónica hepática y cirrosis

Los síntomas de dicha enfermedad son:

Letargo

Diarrea

La acumulación de líquidos en el abdomen (ascitis)

Anorexia

Sed y orina en exceso

Orina de color oscuro y con orina con hemoglobina

Depresión

Ictericia (color amarillento de la piel o de las membranas mucosas)

Sangrado espontáneo

Vómito

Anemia

Heces negras o alquitranadas

Ocasionalmente, también puede haber trastornos del sistema nervioso como resultado de la incapacidad del hígado para deshacer el amoníaco en el cuerpo. Esto puede provocar síntomas neurológicos como tropezar y dar vueltas.

Diagnosticar y Tratar la Enfermedad de Almacenamiento de Cobre

El veterinario revisará por completo el historial de tu perro y realizará un examen físico exhaustivo, así como también realizará un examen de diagnóstico que incluye un recuento sanguíneo completo (CSC), un perfil bioquímico, un análisis de orina y una prueba de ácidos biliares en suero. También realizará un ultrasonido abdominal para evaluar el estado actual del hígado. Un diagnóstico definitivo para el trastorno de almacenamiento de cobre requiere de una biopsia hepática, la cual incluye un conteo de la cantidad de cobre en el hígado.

Las mascotas con trastorno de almacenamiento de cobre necesitarán tratamiento de por vida. Así como con cualquier otro trastorno, entre más pronto sea diagnosticada tu mascota y más pronto empiece el tratamiento, mejores serán sus probabilidades de llevar una vida normal de buena calidad. El tratamiento de este trastorno requiere eliminar los niveles tóxicos de cobre del cuerpo y prevenir que se sigan acumulando.

EL enfoque tradicional de los veterinarios para eliminar el exceso de cobre del hígado se lleva a cabo gracias a un medicamento conocido como penicilamina, el cual ayuda a quelarlo (unirlo), liberarlo del tejido hepático y ayudarlo a que se segregue por medio de la orina. Sin embargo, el uso de agentes quelativos para el cobre en los Dóberman es controversial debido a que la enfermedad tiende a progresar a pesar de su uso.

Alimentación y Recomendaciones de Suplementos

Recomiendo ampliamente que se lleve una alimentación hecha en casa libre de cobre lo más pronto posible en los casos de trastornos graves. Se deben proporcionar todos los nutrientes a niveles óptimos con excepción del cobre. Este régimen lo debe formular un nutriólogo veterinario o alguien capaz de crear una alimentación equilibrada nutricionalmente que no lleve cobre.

Otra opción conveniente para los trastornos medios a leves es adquirir alimentos frescos y benéficos para el hígado que estén diseñados con menor cantidad de cobre que de costumbre, tal como la fórmula veterinaria de Darwin diseñada inteligentemente para el hígado. Es muy importante que las mascotas con trastorno de almacenamiento de cobre obtengan niveles óptimos de zinc, ya que las investigaciones demuestran que el zinc es benéfico en la unión del cobre y ayuda a que este sea expulsado del cuerpo.

Las investigaciones también demuestran que algunos animales con este trastorno podrían tener problemas para metabolizar tipos de cobre sintético que se utiliza en muchas mezclas de alimentos para mascotas que se venden a granel. Aumentar los niveles de zinc puede ayudar a reducir la cantidad de cobre que el cuerpo de tu mascota absorbe. También es importante que la alimentación contenga niveles óptimos de vitamina B6 (piridoxina), ya que también puede ser benéfica para eliminar el exceso de cobre del cuerpo.

Si planeas darle a tu mascota una alimentación comercial, es esencial que sea formulada con niveles muy bajos de cobre. La alimentación debe provenir de fuentes de proteína bajas en cobre como son la carne de res, la carne blanca del pollo, el pavo y los huevos. Evita carne que provenga de algún órgano, ya que generalmente contienen cantidades mayores de cobre.

La alimentación comercial debe tener un contenido de cobre menor a 0.5 partes por millón. Menos de 1 parte por millón de cobre es lo que se debe consumir al tomar agua. Si lo que tomas es agua potable, asegúrate de que esta no contenga más cobre.

También debes evitar la vitamina C pues aumenta la absorción de cobre. Los suplementos de vitamina E se recomiendan como terapia antioxidante para ayudar a reducir el daño al hígado. Los suplementos adicionales que pueden resultar muy benéficos son el antioxidante s-adenosilmetionina (SAMe), el ursodiol, que ayuda a promover el flujo de la bilis, la fosfatidilcolina, un agente antifibrótico, y el cardo lechero, que ayuda a proteger las células sanas del hígado.

La recuperación total del trastorno de almacenamiento de cobre es muy rara, pero generalmente es posible controlarla. Como mínimo, la mayoría de los perros con este trastorno deben llevar una alimentación baja en cobre por el resto de sus vidas. Este también es el mejor enfoque que se puede tomar hacia los perros jóvenes con esta enfermedad para evitar la acumulación de cobre en el hígado antes de que se convierta en un problema.