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Mala Conducta en Perros

Historia en Breve -

  • La mayor parte del "mal" comportamiento de un perro; por ejemplo, ser hiperactivo, jalar la correa y saltar, está arraigado en algo que un humano hizo o no hizo, en muchas interacciones previas con el perro
  • La hiperactividad es inusual en los animales; la mayoría de los perros "hiperactivos" tienden a no hacer mucho ejercicio y carecen de una estimulación mental adecuada
  • Es natural que los perros jalen la correa, aunque casi cualquier perro podría ser entrenado para no hacerlo
  • A menudo, en el caso de un perro, saltar es el equivalente a saludar a las personas con un gran abrazo y un beso; podrías eliminar este comportamiento al enseñarle a tu perro una conducta positiva alternativa
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En un Cerrar de Ojos, Convierte a Tu Mascota en una Bestia de Cuatro Patas

Julio 17, 2017 | 6,208 vistas
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Por la Dra. Becker

La mayoría de los expertos en comportamiento animal están de acuerdo en que la conducta canina indeseable casi siempre podría estar ligada a algo que un humano hizo o no en la vida de un perro, ya sea de manera intencional o accidental. De hecho, muchos dueños de perros se sorprenden al saber que ¡el comportamiento que les molesta de ellos, realmente, es un comportamiento que han alentado inadvertidamente!

Tres ejemplos de comportamientos no deseados que en realidad son el resultado de la interacción humana (o la falta de una interacción adecuada) con los perros son la llamada hiperactividad, jalar la correa, y saltar sobre las personas.

Hiperactividad

Hoy en día, el término "hiperactivo" es utilizado todo el tiempo por los padres de mascotas que tienen perros muy activos. Pero a pesar de la popularidad del término, el síndrome clínico de la hiperactividad, en realidad, es muy poco frecuente en las mascotas.

Los veterinarios y los conductistas de animales están de acuerdo en que la mayoría de los síntomas de hiperactividad de los que los dueños se quejan, en verdad, son comportamientos específicos de la raza, ocasionados por una carencia de estimulación física o mental apropiada, o una combinación de ambas.

Es importante reconocer la diferencia entre el comportamiento canino que es anormal, y el comportamiento que verdaderamente es normal, pero indeseable, dadas las circunstancias del perro.

Hay muchas cosas que podrían afectar el comportamiento de tu mascota, incluyendo si está solo o es ignorado la mayor parte del tiempo, si no hace suficiente ejercicio, o no ha recibido un entrenamiento de obediencia.

También, es posible que fuera condicionado — a través de tus respuestas repetidas y posiblemente no intencionales — a utilizar la actividad física para llamar la atención; o es castigado por un comportamiento no deseado, en lugar de ser recompensado por realizar un comportamiento deseado.

Si notas que tu perro está mucho más calmado después de haber estado en el parque de perros, o de haber corrido en el jardín con tus hijos, durante una hora, puedes sacar la lógica conclusión de que, quemar la energía física y mental tiene un efecto positivo en su comportamiento.

Los perros que no satisfacen sus necesidades diarias de actividad, interacción social, estimulación mental y enriquecimiento ambiental, podrían parecer hiperactivos en su intento por satisfacer esas necesidades, dentro de las limitaciones de su entorno.

Como Corregir el Comportamiento:

Dado que muy pocos perros son clínicamente hiperactivos, como primer paso, mi recomendación es evaluar el estilo de vida de tu perro, desde todos los ángulos.

Asegúrate de que haga una gran cantidad de ejercicio riguroso, hasta que tu perro te indique que está cansado. Elije actividades que disfrute hacer, de esta manera, estará emocionado de realizarlas.

Proporciónale estimulación mental con rompecabezas, juguetes dispensadores de premios, caminatas, natación y otras actividades al aire libre, que estimulen los instintos naturales de tu perro.

Concéntrate en el comportamiento deseado que tu perro realiza, en vez de lo que no quieres que haga. Los perros responden al refuerzo positivo de modificación del comportamiento, que no incluye un castigo.

Inscribe a tu perro en una actividad o clase de obediencia que le ayude a enfocarse, tal como olfatear.

Proporciónale a tu perro una alimentación nutricionalmente balanceada, adecuada para su especie, para evitar una intolerancia alimenticia, deficiencia de aminoácidos (la deficiencia de triptófano es común en los tipos de alimentación caseros, y podría afectar negativamente en el comportamiento de los perros) y alergias comunes en perros alimentados con alimentos comerciales para mascota, de baja calidad.

Creo que los veterinarios subestiman la frecuencia con que la sensibilidad alimenticia contribuye al comportamiento inquieto e hiperactivo.

Analiza junto con tu veterinario integrativo si los suplementos como la L-teanina, ashwagandha, rhodiola, GABA, melatonina, lúpulo, manzanilla, raíz de valeriana, esencias florales y aceite CBD podrían ser ideales, en caso de que a tu mascota se le haya diagnosticado ansiedad o hiperactividad.

Jalón de la Correa

Este es un comportamiento natural de la mayoría de los perros, que fácilmente pasa desapercibido, en especial, si caminas con un perro de tamaño pequeño o mediano, que al jalar no produce el riesgo de dislocarte el brazo. Pero si lo permites, tu perro aprenderá muy rápidamente a interpretar la tensión de la correa como una señal para ir a toda velocidad.

El jalón de la correa no solo es molesto, sino posiblemente peligroso. Si la correa está unida al collar de tu perro, podría causarle una lesión en el cuello o la espalda. Si él es de raza grande o gigante, podría causarte una lesión, e inclusive, que te lleve arrastrando.

Como Corregir el Comportamiento:

Estos son los pasos generales involucrados en el entrenamiento para que tu perro camine con una correa:

Permítele que tenga la libertad de moverse y arrastrar su correa un poco, luego recoge el extremo opuesto. Deja que te guíe por unos segundos mientras levantas un poco la correa del suelo. Reduce la velocidad para obligarlo a disminuir la suya, en última instancia, para que se detenga. Toma un breve descanso para elogiarlo y darle afecto.

Enseguida, déjalo que jale la correo, pero cuando la levantes esta vez, llámalo y quédate quieto. Si jala la correa, mantente firme sin jalarlo hacia ti. El objetivo es enseñarle a mantener la correa floja por sí mismo, al moverse en tu dirección. Cuando relaje la correa, elógialo y llámalo hacia ti.

Si se dirige hasta ti, lo adecuado es darle más elogios y un premio de entrenamiento. Si se detiene antes de llegar hasta ti, tensa la correa lo suficiente como para aplicar un poco de presión en ella. Inmediatamente, llámalo para que regrese. Elógialo mientras se dirige a ti, y dale premios cuando regrese.

Solo se necesita dos o tres repeticiones para que los perros entiendan que si no jalan la correa obtendrán elogios y premios.

Cuando tu perro haya aprendido a acercarse a ti para no jalar la correa, podrás comenzar a retroceder, mientras él viene hacia ti, para mantenerlo en movimiento.

Enseguida, gira y camina hacia adelante para que él te siga. Si pasa de largo, dirígete en otra dirección para que vuelva a seguirte. El objetivo es enseñarle a seguirte mientras mantiene la correa floja.

En función del temperamento de tu mascota, al inicio, será suficiente con hacer sesiones de cinco a quince minutos. Practica el control de mando sobre tu perro, en intervalos de 30 segundos, durante cada sesión. Desde el primer momento en que comiences su entrenamiento con correa, asegúrate de no proporcionarle nada si jala la correa.

A algunos perros les toma más que a otros a aprender a mantener la correa floja. Trata de ser paciente y no luches por imponer tu voluntad sobre la de él. No grites, jales o utilices la correa para corregirlo o castigarlo. Detente antes de que uno de los dos se fatigue o quede exhausto.

Después de cada breve sesión de mando, elogia libremente a tu perro, y pasa unos minutos jugando con la pelota o algún otro juego que le guste.

Saltos

Algunas veces, cuando los dueños de los perros acaban de conocer por primera vez a su nuevo cachorro o perro adulto, el comportamiento de saltar podría ser una acción adecuada en ese momento. Evidentemente, tu nuevo y peludo miembro de la familia se encuentra feliz de conocerte, y ¿Acaso esto no es algo adorable? Por lo tanto, ríes cuando lo hace, y lo acaricias mientras lo alejas de ti, o esperas hasta que él decida bajar.

Y ¿Cuál es el resultado? Que Solovino el saltarín aprende que a) Te gusta cuando salta, y b) Le pones atención cuando salta. Su comportamiento de saltar ha sido recompensado y reforzado.

Inevitablemente llega el momento en que Solovino debe aprender a mantener las cuatro patas en el suelo. Un perro que salta podría representar una amenaza para las personas que tienen problemas para mantenerse de pie, las personas que sostienen o cargan algo, amigos y extraños que visten ropa fina, niños pequeños y otros más.

Como corregir el comportamiento:

Arrodillarse frente a un perro que salta, o peor aún, patearlo como una forma de castigo (o simplemente, alejarlo de ti) es improductivo, porque él no aprenderá una conducta más aceptable para reemplazar el comportamiento inaceptable. Además, esto podría causarle lesiones al perro y/o ti mismo, si utilizas la rodilla o el pie contra él.

También, existe la cuestión de que, refuerzas involuntariamente su mal comportamiento, ya que le pones mucha atención cuando salta. El perro necesita un comportamiento de reemplazo, que sea igualmente motivador; por ejemplo, enseñarle que debe sentarse para saludar a todos. La posición de sentado se convierte en el comportamiento alternativo que se recompensa con caricias y/o un premio alimenticio.

Mientras le enseñas a sentarse para saludar a las personas, es importante dejar de reaccionar cuando salte sobre ti. Date la vuelta, mantente de pie e ignóralo. Esto significa todo lo contrario de lo que él quiere (atención), y le envía el mensaje de que no te gusta su entusiasta rutina de saltos.

Eventualmente, tu perro entenderá que permanecer sentado de buena manera le proporcionará la atención que busca cuando salta. Otra opción es enseñarle a tu perro el comando "off". Si él salta, debes decir el comando, y luego, debes recompensarlo una vez que sus cuatro patas toquen el suelo.

[+] Fuentes y Referencias
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