Estos Hot Spots Aparecen de Repente y Son Difíciles de Erradicar

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Septiembre 03, 2017 | 2,720 vistas

Historia en Breve

  • Un hot spot o parche caliente es un área infectada e inflamada de la piel, que tu mascota rasca, lame y muerde de manera obsesiva
  • Los hot spots pueden desarrollarse muy rápidamente, son dolorosos y sensibles al tacto
  • Aliviar los hot spots implica no sólo la curación de la herida, sino también encontrar la causa subyacente para prevenir su reaparición

Por la Dra. Becker

Un hot spot, también conocido como parche caliente en tu perro (o menos probable, en tu gato) es un área dolorosa de la piel donde la carne está viva, por lo general tiene un color rojo intenso y con frecuencia, el pelo ha sido lamido, restregado o arrancado con los dientes.

Normalmente,la zona en y alrededor del hot spot está irritada y huele mal. El término médico para los hot spots es dermatitis piotraumática o pioderma superficial. Pero hot spot (parche caliente) es un término que describe mucho mejor la piel inflamada e infectada de tu mascota.

¿Qué Provoca los Hot Spots?

Casi cualquier cosa (piensa en mordeduras de pulgas o alergias estacionales) que haga que tu perro se rasque, lama o muerda un área de la piel hasta que ésta se irrite e inflame, lo cual establece las condiciones para la aparición de los hot spots.

Los hot spots también se producen cuando las bacterias naturales de tu perro sobrepoblan zonas de su piel. Cuando una infección surge de las bacterias del propio perro, casi siempre hay una causa que lo origina. Con frecuencia, los hot spots aparecen en perros con sistemas inmunológicos de bajo rendimiento. Una vez que la piel está roja y viva, está preparada para infectarse, lo que crea un círculo vicioso de picazón, rascado y más lesiones en la piel.

Es importante comprender que los parches calientes pueden aparecer muy rápidamente. Por ejemplo, puedes dejar tu perro en perfectas condiciones una mañana para ir a trabajar, y para la hora en que regreses a casa, esté obsesionado con un área de su piel que está irritada, inflamada y con secreciones.

Los hot spots tienden a ser muy dolorosos y sensibles al tacto. Cualquier perro puede desarrollar este padecimiento, pero es más común verlo en perros con pelaje espeso, piel sucia y/o húmeda, así como en perros con alergias, incluidas las alergias a las pulgas.

Tratar la Herida

Paso #1: Eliminación del pelo

Afeitar el pelo, en y alrededor de la zona afectada. Es probable que no te guste esta idea, pero si no le quitas el pelo, el pus lo dejará atrapado en la herida y será mucho más difícil de curar.

De hecho, el pelo en y alrededor del área afectada puede crear el ambiente perfecto para que la herida se agrande y la infección empeore. Así que te recomiendo afeitar el área del parche caliente y luego marcar los extremos de la lesión con un plumón tipo Sharpie para que puedas saber si la infección se está expandiendo.

Si la infección continúa propagándose, sabrás que no la estás tratando con eficacia en casa y deberías visitar al veterinario de tu perro lo antes posible. Algunos hot spots pueden causar fiebre y graves problemas subyacentes en la piel, así que si después de unos días ves que la herida se extiende en lugar de mejorar, es hora de buscar atención veterinaria.

Una vez que hayas afeitado la zona e identificado los bordes, haz el pelo hacia atrás hasta que veas piel sana.

Paso #2: Desinfectar la herida

Ahora puedes comenzar a desinfectar la herida con cuidado, usa una solución que elimine las bacterias.

Te recomiendo emplear de povidona yodada (marca Betadine). Es orgánica, no tiene efectos secundarios y es eficaz para el control de la mayoría de las bacterias de la piel. Diluye la solución con agua purificada hasta que esté del color del té helado. Aplícala sobre la herida con una gasa o tela suave.

Durante los primeros días es probable que la herida supure un poco, por lo que tendrás que repetir el procedimiento de desinfección tantas veces como sea necesario, con el fin de mantener el área limpia, seca y sin pus.

Es posible que los dos primeros días necesites desinfectar la herida incluso cada dos horas. Dependiendo de la gravedad de la infección y de la cantidad de pus, hacerlo dos veces al día debería ser el mínimo absoluto.

Paso #3: Aplicar una solución tópica

Después de limpiar la herida, te recomiendo aplicar una solución tópica como la plata coloidal, aloe puro, una fina capa de miel de manuka, o colocar una bolsa fría de té de manzanilla sobre la herida para brindarle un efecto calmante. Asegúrate de no usar nada que pueda empeorar una herida abierta y viva.

Las soluciones como el vinagre o el aceite de árbol de té tienen propiedades antimicrobianas pero pueden causar gran molestia cuando se aplican sobre una llaga abierta.

Repite el procedimiento de desinfección y la aplicación tópica de un ligero gel calmante natural hasta que la herida disminuya de tamaño, la infección desaparezca y tu mascota ya deje de estar obsesionada con esa área.

Paso #4: Proteger la herida

Asegurarte de que tu mascota no toque su hot spot es vital para la cicatrización. Si tu perro sigue reabriendo la herida, la infección no desaparecerá y el parche caliente se hará más grande. Es probable que tengas que ponerle un collar E para evitar que lama la zona afectada. Una alternativa podría ser ponerle un abrigo ligero o una playera. Sólo asegúrate de que no pueda llevar su lengua o patas hacia la herida.

Encuentra la Causa Subyacente

Para ayudar a tu mascota a cicatrizar y para prevenir futuros hot spots, es importante tratar de encontrar y resolver la causa que los origina.

Las alergias a los alimentos pueden causar hot spots. Si notas que cada vez que tu perro consume un cierto tipo de croquetas surge un parche caliente, hay una gran posibilidad de que sea alérgico a un ingrediente de ese alimento. Si ese es el caso, deberás evaluar los ingredientes de la comida que le brindas a tu mascota y hacer los ajustes necesarios.

Las alergias ambientales también pueden causar parches calientes. Ambrosía, pasto, polen y moho son alérgenos típicos; y también lo son el agua contaminada y el aire sucio. Tendrás que evaluar no sólo la comida de tu perro, sino también su entorno con el fin de buscar fuentes de alérgenos que podrían estar causando hot spots.

La dermatitis alérgica a la picadura de pulgas también es una de las principales causas por las que los animales desarrollan hot spots. Incluso es probable que no veas las pulgas, pero si tu perro es sensible, la mordedura de una sola pulga puede causar un doloroso hot spot. Revisa regularmente a tu mascota con un peine antipulgas y busca suciedad de pulgas.

Los padecimientos dolorosos subyacentes pueden causar parches calientes. Por ejemplo, si tienes un perro mayor que nunca ha sufrido de parches calientes pero de repente comienza a irritar su piel que está sobre una articulación de la cadera, podría tratarse de una respuesta al dolor de la artritis.

Si tu mascota tiene ciática, que es un molesto hormigueo y dolor de nervio, podrías notar que se muerde un tobillo o dedo del pie.

A veces, los hot spots de tu perro tienen causas mentales o emocionales subyacentes, como el trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad por separación o incluso aburrimiento. Los problemas de conducta pueden hacer que se lama y muerda lo cual produce hot spots.

Piel húmeda o sucia. La humedad del verano puede exacerbar la levadura y el crecimiento de las bacterias en la piel, por lo tanto, mantener limpia y seca la piel de tu mascota es importante cuando se trata de prevenir la aparición de hot spots.

Si tu perro disfruta de nadar en lagos o estanques durante el verano, es importante desinfectar su piel cada vez que lo haga, para evitar la aparición de parches calientes.

A veces puede ser muy difícil descubrir la causa de los hot spots de una mascota, pero si sólo tratas la herida y no encuentras el origen del problema, hay una gran posibilidad de que la infección reaparezca.

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