Ignora Esto y Rápidamente Te Arrepentirás

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Agosto 06, 2017 | 3,750 vistas

Historia en Breve

  • La deshidratación es diferente a la sed ya que podría ser amenazante, además, no todas las mascotas deshidratadas presentan sed como síntoma
  • Hay muchas causas para la deshidratación en perros y gatos, la pérdida de líquido en el tracto urinario o tracto gastrointestinal es una de las más comunes
  • Una manera para poder verificar el nivel de hidratación de tu mascota es levantar con cuidado una parte de su piel por atrás del cuello, si queda levantada como una casa de campaña, tu perro o gato puede estar deshidratado
  • El paso más importante para diagnosticar la deshidratación, es encontrar la causa subyacente y solucionarla
  • Una de las mejores cosas que puedes hacer para mantener a tu perro o gato bien hidratados es alimentarlos con una dieta rica en humedad según su especie

Por la Dra. Becker

Muchas personas piensan erróneamente que la deshidratación y la sed son más o menos lo mismo. Y aunque es verdad que tener sed es una de las maneras en la que nuestros cuerpos nos avisan que debemos hidratarnos, la deshidratación en realidad es un problema médico que pone en riesgo la vida y que no siempre presenta a la sed como un síntoma.

El término médico para la deshidratación es “bajo volumen de sangre circulante”, nos da una mejor idea de qué tan serio puede ser el problema. La deshidratación reduce el volumen tanto de la sangre como de los fluidos intracelulares que corren por el cuerpo, que a su vez reducen la administración de oxígeno a tejidos y órganos, así como a la eliminación de deshechos.

La deshidratación también desequilibra los electrolitos como el calcio, magnesio, sodio y potasio, los cuales pueden intervenir con el funcionamiento normal de los órganos y sistemas del cuerpo. Si una mascota deshidratada no es re hidratada rápido, puede morir rápidamente.

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más fluido del que recibe. Esto puede ser por falta de alimento y líquidos. También puede suceder como resultado de la pérdida creciente de líquidos por medio de la orina, diarrea o pérdida de sangre. Para una mascota que está enferma, ambas circunstancias son posibles.

Un animal con vómito, diarrea o que padece neumonía, por ejemplo, o bien que ha experimentado pérdida de sangre no querrá comer ni beber, o no será capaz de comer o beber lo suficiente para mantenerse diariamente con la pérdida de líquido que sufre su cuerpo. El no poder reponer los líquidos que se han perdido puede poner a tu mascota en un aprieto.

Las Causas de la Deshidratación

La deshidratación se puede deber a diferentes trastornos y enfermedades. Cualquier padecimiento que inflame o irrite cualquier región del tracto gastrointestinal, de la boca al recto, puede causar pérdida de líquidos y deshidratación.

Los ejemplos van desde babeo excesivo, jadeo, úlceras, una infección bacteriana, viral o por hongos, parásitos gastrointestinales u obstrucción del tracto digestivo. El vómito y la diarrea que podrían ser por diferentes cuestiones, son las principales causas de deshidratación en perros y gatos.

Otras causas de pérdida de líquidos abarcan:

El desencadenante más común para la deshidratación en perros y gatos es la pérdida de líquidos del tracto urinario o gastrointestinal.

Lamentablemente, otras causas de deshidratación en perros que son sumamente comunes y se pueden evitar por completo, es dejarlos afuera bajo un clima caluroso y darles un plato de agua al aire libre que se calienta.

Los Síntomas de Deshidratación

Los síntomas de la deshidratación son el resultado de un desequilibrio en los electrolitos del cuerpo y puede impactar virtualmente en todos los sistemas del cuerpo de tu perro o de tu gato, incluido el tracto gastrointestinal, el sistema nervioso central, los músculos, riñones, tracto respiratorio, presión arterial y función cardíaca.

Debes poner especial atención a síntomas como turgencia en la piel, en el sentido de que cuando levantas con cuidado una parte de la piel por detrás del cuello de tu mascota, esta permanece levantada como una tienda de campaña. En una mascota hidratada, la piel vuelve a su sitio nuevamente.

Otros síntomas de deshidratación abarcan:

Piel suelta o arrugada

Rápida pérdida de peso

Depresión

Frecuencia cardiaca elevada

Vómito

Micción excesiva

Jadeo

Pulso débil

Diarrea

Letargo

Babeo excesivo

Ojos hundidos

Falta de apetito

Debilidad

Encías pegajosas y secas

Colapso

Diagnosticar la Deshidratación

Una deshidratación significativa en sí se pude detectar fácilmente por un veterinario. Aun y cuando no resulte obvio al momento en el que el veterinario examine al animal, pues la condición va de la mano con muchos alimentos para perros y gatos, bien se puede asumir que, si tu mascota ha tenido vómito, diarrea o no está comiendo ni tomando agua, es muy probable que tenga deshidratación.

Un desafío mayor es identificar la causa subyacente de la deshidratación, porque casi siempre es un síntoma de otro problema. Las pruebas de diagnóstico incluirán un hemograma completo y perfil bioquímico del suero, volumen de células empaquetadas (PCV por sus siglas en inglés), pruebas de proteína plasmática total (TPP por sus siglas en inglés), un análisis de orina y una prueba fecal para detectar parásitos gastrointestinales.

Los resultados de estas pruebas le indicarán al veterinario mucho acerca de la salud general de tu mascota y del funcionamiento de sus órganos, y podrá advertir la existencia de deshidratación. El aumento del volumen de las células repletas y los niveles totales de proteínas plasmáticas, aunado a un resultado anormal de la gravedad específica de la orina, indican en definitiva una deshidratación de moderada a grave.

Con base en los resultados iniciales de estas pruebas de diagnóstico, se podrá requerir de otras pruebas para identificar la causa subyacente de la deshidratación de tu mascota. Estas pueden comprender de rayos x, ecografía, orina o cultivos fecales, pruebas de ingestión tóxica, pruebas para evaluar la función de las glándulas suprarrenales y/o un estudio de bario para evaluar las estructuras del tracto gastrointestinal.

Las mascotas muy jóvenes o geriátricas que pierden el apetito o tienen incluso un par de episodios de vómito o diarrea pueden deshidratase muy rápidamente y deberían ser atendidas de inmediato por un veterinario.

Una disminución repentina del peso corporal es un indicio de que tu mascota también sufre de una grave pérdida de agua corporal.

El Tratamiento para la Deshidratación

Las medidas para tratar la deshidratación de tu mascota son remplazar los líquidos que ha perdido, corregir cualquier anormalidad de electrolitos e identificar y resolver la causa subyacente.

Una mascota con deshidratación de moderada a severa se le necesitará hospitalizar y dar fluido intravenoso y una solución electrolítica lentamente por 24 a 48 horas, según su nivel de deshidratación. La tasa de reposición de líquidos se calcula con base en cuán tan severa es la deshidratación y el tamaño del animal, su peso, salud en general y otros factores.

Comúnmente, a estos pacientes también se les monitoreará su frecuencia cardiaca y presión arterial, así como otros tipos de monitoreo como gasto urinario y peso corporal.

Solucionar la deshidratación es tan sencillo como administrar los líquidos de nuevo al cuerpo para remplazar los que se han perdido. Sin embargo, el desafío es comprender por qué tu mascota se deshidrató en primer lugar.

Prevenir la Deshidratación en Tu Mascota

Los perros y en especial los gatos, están diseñados para obtener gran parte del agua que sus cuerpos necesitan de los alimentos que comen, así que asegúrate de que estés alimentando a tu mascota con una dieta balanceada según su especie que sea rica en humedad de forma natural. Esto no incluye a la croqueta, que tiene un contenido muy bajo de humedad.

La croqueta promedio contiene 11 % de humedad. La dieta evolutiva del perro y del gato contiene alrededor de 70 %. Si una mascota que consume croquetas no bebe agua extra necesaria para la hidratación, esta puede vivir en un estado constante de deshidratación de bajo grado.

La comida seca es problemática en especial para los gatos, porque ellos no suelen tomar el agua a diferencia de los perros. La mayor parte del tiempo se encuentra medianamente deshidratado.

Deja varios recipientes de agua filtrada limpia en recipientes de vidrio o acero inoxidable alrededor de la casa para animar a tu mascota a beberla. Reemplaza el agua varias veces al día. También puedes utilizar una fuente de agua para mascotas. Tengo pacientes con mininos que beben solamente de una fuente o de un grifo del fregadero que gotea.

Si al parecer tu mascota no bebe suficiente agua de su recipiente, intenta agregarle un poco de caldo de hueso o jugo de una lata de sardinas. También he tenido éxito añadiendo al agua potable una tableta de electrolitos natural llamada Bioplasma.

Si tu mascota vomita o tiene diarrea que no mejora en un día o poco más, es buena idea llamar a tu veterinario. Esto es rotundamente crucial en el caso de que mascotas muy jóvenes, animales adultos o geriátricos y mascotas con enfermedades crónicas.