Seria Llamada de Atención para los Propietarios de Perros que Ignoran Esto

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Enero 17, 2018 | 3,714 vistas

Historia en Breve

  • Muchos propietarios de perros no le ponen atención al estado en que se encuentran los ojos de sus mascotas; pero, en realidad, hay diversos padecimientos oculares caninos muy comunes sobre los que tienes que estar informado
  • El síndrome del ojo seco no parece ser un problema grave, pero si no es atendido, podría causar ceguera
  • Dos trastornos que podrían afectar a los párpados son el entropión, en el cual el párpado inferior gira hacia adentro, y el ectropión, en el cual el párpado inferior cae o se pliega hacia afuera
  • El glaucoma es una enfermedad ocular grave y dolorosa que, en última instancia, podría causar que tu perro pierda la vista
  • Cualquier cambio en los ojos o la vista de tu perro debe impulsarte a acudir con tu veterinario lo antes posible

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Si eres como la mayoría de los dueños de perros, es probable que le restes importancia a la salud ocular de tu mascota pero, en realidad, hay una asombrosa cantidad de padecimientos que podrían afectar los ojos y la capacidad para ver de tu compañero canino, incluyendo los siguientes.

10 Enfermedades Oculares Comunes en los Perros

Ojo Cherry. El término médico para denominar esta enfermedad es prolapso de la tercera glándula del párpado. Los perros tienen una membrana en el borde de cada ojo, ubicada debajo del párpado inferior, que alberga una glándula lagrimal. Cuando esta glándula se encuentra saludable no es visible en tu perro.

Pero ocasionalmente, la glándula explota o se abulta, y se manifiesta como un tejido de color rojizo, espeso e irritado en el borde interno del ojo de tu cachorro. Y una vez que esta glándula aparece, podría inflamarse cada vez más e incluso desarrollar una infección.

Afortunadamente, el ojo cherry no suele ser doloroso para los perros. Sin embargo, debido a que la glándula ya no se encuentra en su posición normal, podría evitar que el ojo tenga una lubricación adecuada.

Úlcera corneal. Las úlceras corneales son lesiones en la córnea, que por lo general son causadas por una abrasión, arañazo, punción u otro trauma ocular. Otras causas podrían ser un cuerpo extraño en el ojo, quemadura química, infección, falta de lagrimeo adecuado, incapacidad para cerrar completamente los párpados, entropión (cuando el párpado se pliega hacia adentro), enfermedades y parálisis del nervio facial.

Estas úlceras, a veces denominadas como queratitis ulcerosa, son lesiones oculares comunes en perros (y gatos), y podrían causarle mucha irritación e incomodidad a tu mascota.

Una úlcera corneal podría afectar desde una hasta las cuatro capas. Una úlcera leve o superficial solo involucra al epitelio. Las úlceras se consideran graves o profundas cuando también afectan las capas media e interna de la córnea.

Síndrome del ojo seco o queratoconjuntivitis seca (KCS, por sus siglas en inglés). El síndrome del ojo seco es un padecimiento en el que no se produce la mezcla de lágrimas, que consiste en aceite, mucosidad y principalmente agua. Solo se secretan el aceite y mucosidad, razón por la cual las mascotas que padecen KCS tienen una secreción gruesa y amarilla en los ojos.

Los ojos se enrojecen y con el tiempo, la córnea se vuelve color marrón. Si este padecimiento no es atendido, podría causar ceguera.

Glaucoma. En el caso de los perros, el glaucoma puede ser una enfermedad primaria o secundaria. El glaucoma primario es hereditario y ocurre en muchas razas, incluyendo al Cocker Spaniel, Basset Hound, Chow chow, Jack Russell, Shih Tzu y Husky Siberiano. Por lo general, el glaucoma primario comienza en un ojo y eventualmente afecta a ambos ojos.

El glaucoma secundario ocurre cuando hay otras enfermedades oculares presentes que inhiben el drenaje del humor acuoso dentro del ojo. Estas enfermedades incluyen a la inflamación ocular (uveítis), cataratas en etapa avanzada, cáncer ocular, luxación del cristalino y desprendimiento de retina crónico.

La creciente presión dentro del globo ocular causada por el glaucoma produce dolor. La presión podría ser mucho mayor en los perros, en comparación con los humanos; por lo que podemos suponer que esta enfermedad es más dolorosa para los perros que para las personas. Probablemente, el dolor del glaucoma se sienta como un fuerte dolor de cabeza.

Otro síntoma es la pérdida de la vista y, a menudo, eso es lo que hace que los dueños de las mascotas acudan con el veterinario. Por desgracia, la ceguera permanente podría ocurrir en cuestión de horas en casos de glaucoma de rápido desarrollo, donde la presión dentro del globo ocular aumenta muy rápidamente.

Cataratas. Las cataratas forman una nube azul de diversos grados dentro de la cápsula que alberga el cristalino del globo ocular. Las cataratas podrían avanzar muy lentamente a lo largo de muchos años, o aparecer muy rápidamente, lo que puede producir ceguera en pocos días o semanas.

A menudo, las cataratas en los perros son hereditarias. También podrían ser causadas ​​por la diabetes, toxicidad por medicamentos y preventivos para el control de plagas, otra enfermedad ocular subyacente, trauma ocular, deficiencias nutricionales en cachorros y como parte del proceso de envejecimiento.

Si a tu perro se le diagnostican cataratas, las menos problemáticas se tendrán que volver a verificar periódicamente, para saber si han avanzado. Algunas veces se prescriben gotas antiinflamatorias para los ojos.

Pero si la vista de tu mascota se encuentra afectada, su calidad de vida está comprometida, o si las cataratas avanzan rápidamente, algunas veces se recomienda realizar una cirugía para restaurar la capacidad de la vista.

Entropión. Por lo general, un perro que padece entropión entrecierra los ojos y tiene una cantidad excesiva de secreción en el ojo afectado. Algunas veces podría tener sensibilidad a la luz y tocarse los ojos con las patas, especialmente cuando el perro se encuentra en espacios exteriores.

Otros síntomas de entropión incluyen inflamación de la córnea (denominada queratitis), tic ocular, flacidez de la piel alrededor de la cuenca del ojo, o en el peor de los casos, una ruptura de la córnea.

Algunos casos de entropión nunca van más allá de una pequeña molestia, mientras que los casos más severos podrían causar un dolor significativo, ulceración ocular, cicatrices y, finalmente, pérdida de la vista.

Ectropión. El síntoma más común del ectropión es un párpado inferior evidentemente caído. Los perros que son afectados también son propensos a presentar ojos llorosos, conjuntiva enrojecida o inflamada, manchas de lágrimas, inflamación y/o infecciones oculares.

A menudo, los síntomas producidos por el ectropión parecen mejorar, luego se repiten de nuevo. Generalmente, en casos severos, los síntomas no aumentan ni disminuyen, y no mejoran sin tratamiento.

Luxación del cristalino. En algunos perros, los ligamentos del soporte del cristalino se debilitan o se rompen, lo que causa que la lente se desplace de su posición normal. Podría hacerse hacia atrás del globo ocular (luxación posterior), lo que generalmente es indoloro.

Alternativamente, el cristalino podría hacerse hacia adelante del globo ocular (luxación anterior), que bloquea el drenaje del líquido y podría provocar glaucoma o incrementar la presión intraocular (IOP, por sus siglas en inglés), lo cual es extremadamente doloroso y podría causar ceguera permanente.

Se sabe que la debilidad de los ligamentos del cristalino es hereditaria en los terriers, Shar Pei Chino y Border Collie.

Atrofia retinal progresiva (PRA, por sus siglas en inglés). La PRA es una enfermedad hereditaria que ocasiona que los perros pierdan la vista en un período de meses o años. Este padecimiento se observa con mayor frecuencia en las razas Cocker Spaniel, Border Collie, Setter Irlandés, Elkhound Noruego, Schnauzer y Poodle.

La retina, que se encuentra en la parte posterior del globo ocular, está compuesta por bastones que perciben la luz y conos que perciben el color. Normalmente, los bastones y conos maduran cuando un animal alcanza aproximadamente las 12 semanas de edad, pero en algunas mascotas con PRA, nunca maduran completamente, y podrían comenzar a degenerarse a una edad temprana.

Distichiasis. El exceso de vello en las pestañas, que crece en los párpados del perro, roza e irrita la córnea. El ojo afectado se enrojece, inflama y podría desarrollar secreción.

Los perros que tienen este padecimiento son propensos a entrecerrar los ojos o parpadear mucho y a frotarse los ojos con objetos, como muebles o alfombras. En casos severos, la córnea podría ulcerarse y adquirir un color azulado.

Si notas algún cambio en los ojos o capacidad de la vista de tu perro, debes hacer una cita con tu veterinario. Te recomiendo que examinen los ojos de tu compañero canino tan pronto como sea posible, para determinar exactamente qué es lo que le ocurre y si necesita tratamiento.

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