Estas Cosas Pueden Afectar las Patas de Tu Mascota Como un Zapato Inadecuado

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Enero 19, 2018 | 3,092 vistas

Historia en Breve

  • Tu perro mueve sus patas constantemente y por ello, pueden sufrir graves daños
  • Por lo general, las heridas menores en sus patas y garras sanan rápidamente por sí solas, sin embargo, existe una serie de enfermedades y trastornos que pueden dañar directa o indirectamente las patas de tu perro
  • Algunas de estas condiciones incluyen infección por levaduras, infestaciones de ácaros (sarna demodécica), garrapatas y algunos trastornos autoinmunes
  • Si notas algún cambio en la apariencia de sus patas o garras, o bien, parece que tiene dolor, consulta a tu veterinario cuanto antes

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Al igual que los pies humanos, las patas de los perros se mueven constantemente. Nuestros amigos peludos no utilizan calzado ni se preocupan por dónde andan o lo que pisan, por ello, sus patas y garras pueden sufrir graves daños. En el caso de los perros atléticos, de caza o de trabajo, esto resulta mucho más probable.

Afortunadamente, las patas caninas son resistentes y duraderas, por lo cual, las heridas menores en sus patas o garras suelen sanar rápidamente y por sí solas.

No obstante, muchos dueños desconocen la existencia de diversas enfermedades y trastornos caninos que parecen no tener relación alguna con las patas y las garras de las mascotas, sin embargo, sus repercusiones pueden ser significativas. Entre dichas afecciones, podemos encontrar las siguientes.

5 Afecciones que Pueden Dañar las Patas de Tu Perro

1. Infección por Levaduras. Por naturaleza, los perros tienen en su cuerpo, e incluso en sus patas, un índice normal y saludable de levadura. Estos niveles saludables de flora son posibles gracias a un sistema inmune equilibrado.

Los perros inmunodeprimidos o con un sistema inmune deficiente pueden acarrear una infección por levaduras, de forma paralela, un sistema inmunológico hiperactivo puede acarrear alergias.

La levadura tiene un aroma muy característico, por ende, puedes averiguar si tu perro tiene esta infección por su olor. Algunas personas opinan que es un olor similar al pan con moho; otros lo comparan con el olor a palomitas o frituras de maíz.

Algunas personas se refieren a esta infección como 'Patas de Fritos'. Es un olor penetrante, mohoso y muy desagradable.

El crecimiento excesivo de levadura provoca demasiada picazón, por tal motivo, los perros que sufren infección por levaduras se rascan constantemente. Si el problema reside en sus patas u orejas, tu perro no podrá dejarlas de tocar. Asimismo, si restriega su trasero contra el suelo constantemente para rascarse, es posible que tenga dicha infección.

El diagnóstico definitivo de una infección por levaduras debe ser hecho por un veterinario mediante citología (al mirar la muestra de hisopado cutáneo con un microscopio) o mediante un cultivo (al enviar la muestra al laboratorio donde las células se cultivan e identifican en una placa de Petri).

2. La Sarna Demodécica. La sarna demodécica también se conoce como sarna roja, sarna folicular o demodicosis, y comúnmente se ve en cachorros. Es causada por la especie de ácaro Demodex canis, el cual, vive dentro de los folículos pilosos, y por lo general, es propio de un sistema inmune deficiente o débil.

Existen 3 variedades de sarna demodécica, una de ellas se denomina pododermatitis demodécica. La pododermatitis ataca a las patas y crea infecciones bacterianas secundarias entre los dedos y las almohadillas.

Por lo general las infecciones secundarias están acompañadas de ácaros y esto hace que dicha afección cause una gran comezón. Asimismo, es probable que notes cierta pérdida de pelaje, calvas, costras y llagas en la piel.

Los ácaros viven en todos los perros, por ello, la presencia de ácaros demodécicos (que solo puede determinarse con un raspado cutáneo o una biopsia) no confirma el diagnóstico. Para establecer un diagnóstico de sarna demodécica, los ácaros deben estar acompañados de lesiones cutáneas.

Este tipo de sarna es propia de un sistema inmune débil por predisposición genética, en consecuencia, si un perro adulto recibe dicho diagnóstico, se deben realizar pruebas inmediatas para descartar otras afecciones como la enfermedad de Cushing, hipotiroidismo, dirofilariasis canina, cáncer o inmunodeficiencia.

3. Garrapatas. Si vives en un área endémica con garrapatas, probablemente sabes que, por lo regular, estos parásitos se pueden encontrar entre los dedos tu perro. Por esta razón, es sumamente importante que, durante la temporada de plagas, revises sus patas al menos una vez al día.

Asimismo, revisa las áreas del cuerpo donde las garrapatas pueden esconderse, entre y debajo de sus dedos, orejeras y alrededor de la base de la cola. Quitar inmediatamente las garrapatas es fundamental para prevenir que tu perro adquiera una infección transmitida por estos parásitos o incluso una parálisis.

Si encuentras una garrapata, extráela de inmediato y con mucho cuidado. No olvides cubrir tus manos, de lo contrario podrás contraer una infección al manipular o aplastar la garrapata infectada. Utiliza guantes o, mejor aún, herramientas para eliminar garrapatas. Con las herramientas o un par de pinzas, podrás sujetar la garrapata que se encuentra en la piel de tu mascota.

Extrae cuidadosamente el cuerpo de la garrapata de su piel. Una vez que lo hayas hecho, tírala por el inodoro. Más tarde, puedes utilizar agua con jabón o povidona yodada diluida (Betadine) para desinfectar la piel de tu perro.

También puedes aplicar una gota de aceite de lavanda sobre la picadura. Supervisa esta área de la piel durante los próximos días. Si notas alguna irritación o inflamación, consulta a un veterinario de inmediato.

4. Pénfigo Foliáceo (PF). El PF es una enfermedad autoinmune de la piel que causa pústulas (ampollas llenas de pus) y costras en la superficie de la piel. Debajo de las costras, la piel está en carne viva y puede causar mucho dolor.

Con frecuencia, las pústulas se ven por primera vez en la cara y las orejas del perro, sin embargo, pueden extenderse a otras áreas del cuerpo. Las almohadillas pueden engrosarse y agrietarse, además, tu perro puede mostrar dificultad para caminar.

El sistema inmune de perros con PF interpreta a ciertos componentes normales de la piel como invasores extraños, y en consecuencia los ataca, esto produce inflamación y daño a las 2 capas superiores de la epidermis, además, conduce a la formación de costras.

El pénfigo foliáceo puede ser idiopático (esto significa que no se puede precisar la causa), sin embargo, puede ser provocado por ciertos medicamentos.

Para confirmar un diagnóstico de PF, tu veterinario deberá tomar muestras cutáneas para realizar una biopsia.

El tratamiento tradicional se basa en una terapia prolongada con corticosteroides (por lo general es de por vida), sin embargo, los veterinarios integradores se centran en modular el sistema inmune con hierbas chinas y nutracéuticos, además, evalúan el microbioma e implementan una desintoxicación adecuada.

La PF es un trastorno autoinmune, por ello, si tu perro tiene esta afección, nunca debe ser sometido a vacunas.

5. Onicodistrofia Lupoide Simétrica (SLO por sus siglas en inglés). En realidad, la SLO es una enfermedad autoinmune que afecta específicamente a las garras, las debilita, causa dolor, y pueden caerse. Una vez que las garras se caen o se desprenden, llegan a crecer deformes, secas, débiles y quebradizas. Por lo general, la afección daña múltiples garras en las 4 patas.

Asimismo, La SLO puede causar cojera crónica en perros, dedos hinchados, sangrado en las garras e infecciones secundarias ya sea en la piel o garras. Si tu perro es diagnosticado con esta afección, consulta a un veterinario integrador. En ocasiones, el tratamiento con ácidos grasos esenciales, vitamina E, niacinamida (vitamina B3) y Moringa puede ser efectiva.

Ya sea un rasguño insignificante, o una enfermedad subyacente grave, existen un sinfín de cosas que pueden ser problemáticas para las extremidades de tu perro. Si la apariencia de sus patas o garras cambia de alguna manera, ves que las lame o las muerde, o parece tener problemas para caminar, consulta a un veterinario cuánto antes.

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