¿Qué tan domesticada esta tu mascota según estas cualidades?

perros con orejas caidas

Historia en Breve -

  • Algunos perros tienen orejas vivaces y puntiagudas, otros tienen orejas caídas; al igual que muchos animales como las ovejas, elefantes y conejos--pero ¿por qué ocurre esa diferencia?
  • Charles Darwin, autor de "On the Origin of Species" (El origen de las especies), en 1868 escribió un segundo volumen que exponía la pregunta, ¿por qué algunas mascotas y ganado tienen orejas "caídas", a diferencia de otros animales?
  • Por extraño que parezca, los animales domesticados son propensos a tener hocicos más cortos, y su pelaje es de color más claro, con frecuencia irregular o multicolor, pero incluso Darwin no pudo descifrar por completo la conexión entre el comportamiento y la apariencia
  • El genetista ruso, Dmitry Belyayev, y el monje de Moravia, Gregor Mendel, continuaron realizando investigaciones relacionadas con zorros plateados y plantas de chícharo común, para analizar más detalladamente el "síndrome de domesticación"
  • En los últimos años, han surgido diversas hipótesis interesantes que evidencian que la domesticación requiere de cambios en el comportamiento animal, y sugieren una relación con las células de la cresta neural

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Una de las cuestiones más interesantes y, en efecto, adorables de los perros, es que los hay en todo tipo de tamaños, colores y estilos, y eso implica sus tipos de cola, formas de cara, pelo y quizás lo más interesante de todo, sus orejas.

Algunos perros tienen orejas vivaces y puntiagudas, diseñadas de tal manera que su funcionamiento interno es más perceptible, mientras que otros tienen orejas caídas, algunas especies tienen unas que son sorprendentemente largas. Otros tipos de animales también las tienen así--por ejemplo, ciertas especies de ovejas, elefantes, cerdos, conejos, gatos y ganado--en función de su tipo.

(Video solo disponible en Ingles)

Charles Darwin, quien publicó su controvertido libro conocido como "On the Origin of Species" en 1868, también escribió un volumen menos conocido pero muy interesante, "The Variation of Animals and Plants Under Domestication" (La diversificación de los animales y plantas en función de la domesticación), que expuso la pregunta, ¿por qué algunas mascotas y ganado tienen orejas "caídas", en particular las especies domesticadas?

Según NPR, Darwin escribió:

"Ciertamente, la incapacidad para erguir las orejas de los gatos en China, caballos en algunas partes de Rusia, ovejas en Italia y en otros lugares, cobayas en Alemania, cabras y ganado en la India, conejos, cerdos y perros en todos los países civilizados… de alguna manera, es el resultado de la domesticación".1

Asimismo, los animales domesticados son propensos a tener hocicos más cortos, su pelaje es de color más claro y con frecuencia es irregular o multicolor. Todo eso, impulsó un constante flujo de estudios basados en la teoría del síndrome de domesticación.

Hace miles de años, nuestros antepasados se toparon con animales silvestres y posiblemente domesticables, que con frecuencia fueron útiles para diversas funciones, desde proteger hasta cazar, y fungir como animales de compañía.

Cuando los animales domesticados fueron criados deliberadamente para obtener más ejemplares, algunas veces se presentaron disparidades en sus características. Incluso Darwin, por más que lo intentó, no pudo descifrar la conexión entre el comportamiento y la apariencia, la cual se ha analizado durante décadas. Pero muy recientemente, los científicos desarrollaron una notable hipótesis.

Los genetistas encontraron correlaciones un siglo después

Curiosamente, un experimento realizado en los años 30 por el genetista ruso, Dmitry Belyayev, quien ocultó el verdadero propósito de sus estudios genéticos para que fueran más parecidos a un estudio sobre fisiología animal (ya que los genetistas eran ejecutados o enviados a campos de trabajo forzado),2 indicó que Darwin tenía razón (al menos en una parte).

NPR sigue el estudio de Belyayev, pero no en perros ni lobos, sino en zorros plateados:

"Belyayev tomó 130 zorros de granjas de pieles y empezó un programa de cría. Solo escogió los zorros más dóciles--los que parecían menos nerviosos en compañía de humanos--y menos propensos a morder—en su rol como padres.

Cuando sus cachorros crecieron, escogió los más dóciles para reproducirlos de nuevo. En tan solo unas cuantas docenas de generaciones, las hembras del programa de Belyayev fueron domesticadas.

Y he aquí que, sus orejas eran evidentemente más caídas. Tal como Darwin lo sospechaba, al seleccionar un cambio en el comportamiento produjo un cambio inesperado en la apariencia".3

Más allá de proporcionar una idea sobre los cambios que la domesticación provoca en los animales, el hecho es que, se ha observado que los animales silvestres nunca han presentado orejas caídas, excepto en el caso de los elefantes.

De igual manera, los animales domesticados también atraviesan cambios en sus comportamientos característicos; no solo parecen dispuestos sino ansiosos por estar en compañía de seres humanos.

El monje agustino del Margraviate de Moravia (en República Checa), Gregor Mendel, planteó y experimentó los principios de hibridación en alrededor de 5 000 plantas de chícharos, durante alrededor de ocho años.

En 1865, antes de que conociera sobre la genética, propuso tres "principios de herencia" para explicar cómo se transmitían los rasgos genéticos.

La naturaleza explica los fundamentos de lo que ahora se denomina como genética Mendeliana, o ciencia moderna de la genética:

"Los rasgos son transmitidos en las familias en diferentes patrones. Los pedigríes pueden ilustrar estos patrones al seguir el historial de características específicas, o fenotipos, tal como se presentan en una familia.

El patrón de herencia de tal rasgo es considerado dominante, porque puede observarse en cada generación.

Por lo tanto, cada individuo portador del código genético con este rasgo, exhibirá evidencia de tal característica. En contraste... (existe) un patrón diferente de herencia, en el cual un rasgo desaparece en una generación, pero reaparece en la siguiente.

Este patrón de herencia, en el que los padres no manifiestan el fenotipo, pero sí algunos de sus hijos, se considera recesivo".4

Rasgos involucrados en el síndrome de domesticación

Un estudio sobre el síndrome de domesticación publicado en Genetics en 2014, señala que la teoría de la herencia de Darwin, en especial el hecho de que los mamíferos domesticados tienen un conjunto visible de rasgos hereditarios (también observados en peces y aves domesticadas) no percibidos en sus antecesores silvestres, ocasionó que los científicos se cuestionaran durante más de 140 años.

El estudio propone que la "falta de células de la cresta neural" (descritas como "las células madre multipoderosas que aparecen en los embriones de vertebrados en la parte dorsal del tubo neural"), ocurre durante el desarrollo embrionario, algunas veces como resultado directo de tales deficiencias; otras veces como una consecuencia indirecta.

La teoría fue ideada por el embriólogo y anatomista, William His Sr.,5 y surgió el mismo año en que se publicó el segundo libro de Darwin.

Esta señala un "vacío" en la primera teoría de la evolución de Darwin, con respecto a cómo funciona la herencia.

Su siguiente tratado ha brindado una lista de diversos cambios en los rasgos--además de orejas caídas—algunos de ellos solo podrían ser percibidos por los científicos modernos:

Mayor docilidad y mansedumbre

Cambios en el color del pelaje

Menor tamaño de los dientes

Cambios en la morfología craneofacial

Alteraciones en la forma de la cola

Ciclos no estacionales y más frecuentes de celo

Trastornos en los niveles de las hormonas adrenocorticotropas

Cambios en las concentraciones de diversos neurotransmisores

Prorrogación del comportamiento juvenil

Menor tamaño total del cerebro y de regiones cerebrales específicas

Según indica el estudio, la diversidad presentada en esta lista de cambios es reconocida como un "gran rompecabezas" y "uno de los problemas más antiguos de la genética", pero puede estar relacionada con el proceso de domesticación.

Un análisis más detallado sobre las células de la cresta neural

Una nueva hipótesis aborda lo primero que la mayoría de los científicos observa al examinar el comportamiento de los animales relacionado con la domesticación; es decir, la falta de agresividad por temor hacia los humanos.

Además, tal disminución en el miedo agudo y estrés a largo plazo es un requisito previo para una reproducción exitosa en cautiverio, teorías que son discutidas en función de la investigación tanto de Darwin,6 como de Belyayev y Lyudmila N. Trut.

El estudio de Genetics explica:

"Rastreamos la base del mecanismo de mansedumbre para disminuir el tamaño y la función de las glándulas suprarrenales, que desempeñan un rol fundamental en la fisiología de las respuestas al miedo y estrés.

Los niveles inferiores de la hormona del estrés y la hipofunción suprarrenal se encuentran bien documentados en las especies domesticadas, y se han inducido de forma experimental por medio de la selección de la docilidad durante el proceso de domesticación experimental de zorros y ratas".7

Sin embargo, los autores han especulado que debe haber algo más involucrado, que solo la función adrenal, en cuyo punto empezaron a examinar las células de la cresta neural, también conocidas como NCC, descritas como "un tipo específico de células madre en vertebrados que se originan durante la embriogénesis temprana en el borde dorsal ('cresta') del tubo neural y luego se transportan ventralmente por todo el cuerpo..."

En resumen, las NCCs incluyen prácticamente a todas las partículas cerebrales, desde los ganglios simpáticos hasta las regiones craneofaciales, pero sin afectar al sistema nervioso central. Según el estudio, la base común es que todos los tejidos afectados son derivados de la cresta neural o al menos influidos por ellas.

La genética analiza las "variantes genéticas preexistentes", para explicar la domesticación, así como los genes involucrados en cómo las NCCs se manifiestan en los tejidos, pero no hay evidencia genética de que un gen en particular sea responsable de la domesticación, como resultado de mutaciones.

Asimismo, existe la posibilidad de que el instinto de "lucha o huida", una respuesta natural en las especies, desde las lombrices de tierra hasta los seres humanos, también podría tener un rol crucial en los cambios cerebrales, que involucran al eje HPA; es decir, el sistema hipotalámico, pituitario y suprarrenal, sistema hormonal, tal como la epinefrina/adrenalina.

Genectics explica que:

"Al parecer, el sistema de miedo/estrés de base periférica es regulado descendentemente en los mamíferos domesticados y proporciona un vínculo evidente entre la mansedumbre y la cresta neural, en particular, a través de la hipofunción suprarrenal y menor tamaño adrenal.

En el caso de los zorros y ratas domesticadas de forma experimental, las glándulas suprarrenales son más pequeñas que en sus contrapartes no seleccionadas. En los zorros domesticados, las glándulas suprarrenales disminuyen significativamente en el útero…".8

Reflexión final: Debemos continuar investigando lo desconocido

No es necesario decir que, es algo fascinante estudiar los rasgos, tales como las orejas caídas (así como hocicos y dientes más pequeños de los animales domesticados), y el hecho de que no se presenten en los animales silvestres, incluyendo a los que están muy emparentados, como los lobos con los perros domesticados.

Los científicos continúan siguiendo una serie de indicios para descubrir, no solo por qué algunos perros tienen orejas caídas, sino por lo que podrían significar con respecto a la biología del desarrollo, neurobiología y genética.

El rasgo de las colas enroscadas es un ejemplo de los muchos acertijos relacionados con este tema. Pero, puedes estar seguro de que los científicos no solo analizan los supuestos de Darwin, sino también los de muchos otros que han presentado teorías, reunido pruebas sólidas y proporcionado pistas de posibilidades científicas para seguir investigando o desarrollar una idea.

En el proceso, podremos comprender mejor la herencia y epigenética, así como el comportamiento animal y humano.

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