Esto puede provocar ceguera, no lo pases por alto

infeccion de los ojos en mascotas

Historia en Breve -

  • Las infecciones oculares son muy comunes en perros y gatos. Pueden ser clasificadas desde muy leves y auto controlables hasta ser de extrema gravedad
  • Los gatos que viven todo el tiempo en espacios cerrados tienen muchas menos infecciones oculares que los gatos y perros que pasan tiempo al aire libre. En la mayoría de los casos, si el problema ocular de tu gato no se soluciona por sí mismo en cuestión de uno o dos días, debes hacer una cita con tu veterinario
  • Los síntomas de una infección en el ojo son similares en perros y gatos. Entre ellos se encuentran el enrojecimiento, irritación, entrecerrado y apretado de los ojos
  • Como los perros son más propensos a contraer infecciones en los ojos, un buen consejo para prevenirlo es limpiar la cara de tu perro con un paño húmedo con la constancia que sea necesaria para eliminar los alérgenos, polvo y otros irritantes que pueden provocar un problema en los ojos
  • Hay otras enfermedades de la vista que pueden aparentar ser una infección, por lo que si el problema en los ojos de tu mascota no se resuelve dentro de uno o dos días, es importante, de nuevo, programar una cita para que tu veterinario lo revise

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Los problemas de la vista son una de las razones más comunes por las cuales los perros y gatos terminan en el consultorio del veterinario.

Algunas infecciones oculares son inofensivas y auto controlables, es decir que el cuerpo se ocupa del problema por sí solo.

En el otro extremo del espectro hay infecciones oculares que son muy serias y causan daños permanentes, incluyendo la ceguera o la pérdida de un ojo. Muchas de las infecciones se posicionan entre esos dos extremos.

¿Qué tan serio es el problema de tu mascota?

Los veterinarios categorizan a las infecciones oculares como problemas urgentes. En realidad la mayoría de estas infecciones no son una verdadera emergencia, a menos que haya habido un trauma en el ojo o una inflamación repentina. En caso de que lo anterior ocurra, debes llevar a tu mascota de inmediato ya sea con tu veterinario o a una clínica de emergencia para animales.

En general, puedes tomar en cuenta la infección ocular de tu mascota como urgente si hay cambios evidentes en el ojo que empeoren de forma gradual hasta llegar al punto en que te preocupe su estado. Si la calidad de vida de tu perro o gato está sufriendo debido a un problema en los ojos, entonces es otra señal de que la situación es urgente.

Por ejemplo, si ayer notaste que tu gato parpadeaba con frecuencia y hoy no está abriendo uno de sus ojos, es hora de que llames al veterinario para programar una cita lo antes posible.

Las infecciones oculares en los gatos

Los gatos no tienen tantos problemas de la vista como los perros, debido a que muchos gatos viven en espacios cerrados, lo cual reduce por mucho la probabilidad de lastimarse un ojo o de estar expuestos a una infección. Sin embargo, los gatos que pasan tiempo al aire libre corren casi el mismo riesgo que los perros.

El virus del herpes felino suele ser la causa de las infecciones oculares virales en los gatos. Si tu gato ha sido expuesto al virus, es probable que nunca se borre por completo de su cuerpo. Puede que tu gato tenga brotes intermitentes de la misma enfermedad durante el resto de su vida que sean causados por el estrés.

Debido a que el virus del herpes felino es una enfermedad inducida por el estrés, los gatos con sistemas inmunológicos óptimos pueden suprimir el virus de manera efectiva.

Pero si el sistema inmunológico de tu gato se debilita por algún motivo y se encuentra en una situación estresante, es posible que se produzca un brote viral que puede causar el enrojecimiento, irritación e inflamación de los ojos. Esto también podría conducir a una infección bacteriana secundaria.

Los gatos también pueden desarrollar infecciones oculares bacterianas primarias causadas, por ejemplo, por clamidia, así como infecciones fúngicas como el criptococo.

Cuándo hay que llamar al veterinario y cómo prevenir una enfermedad

Si la infección ocular de tu gato no se resuelve por sí sola después de unos días, es importante que tu veterinario identifique el origen para que pueda tratarla de forma acertada. Esto es muy importante ya que las infecciones virales, bacterianas y fúngicas se manejan de una manera muy diferente.

No existe ningún medicamento que tu veterinario pueda recetar que se encargue de tratar todo lo anterior.

Los síntomas de una infección ocular en tu gato pueden ser difíciles de detectar, ya que los gatos son expertos en ocultar su malestar, sin importar el motivo. Tal vez observes que parpadea con lentitud, mantiene un ojo cerrado o se talla los ojos.

También es posible que observes algo de enrojecimiento en sus ojos, que puede ser una señal de la enfermedad conocida como conjuntivitis. A veces, también puede que haya secreción y formación de costras alrededor de los ojos.

La mejor manera de mantener a tu gato a salvo de todo tipo de infecciones oculares es mantenerlo en el interior y solo permitirle paseos con correa o en un área segura como un corral, en donde pueda estar seguro mientras está al aire libre.

Puedes reducir al menos en un 80 % el riesgo de que tu mascota contraiga una infección ocular tan solo con no dejarla vagar con completa libertad en espacios abiertos.

Las infecciones oculares en los perros

Los virus, bacterias y hongos también provocan infecciones oculares en los perros, así como la enfermedad de Lyme.

Las infecciones oculares caninas pueden ser agudas o recurrentes. Una infección ocular aguda implica que tu perro estaba bien ayer, pero hoy está entrecerrando los ojos, están rojos e irritados, los está apretando con sus patas o está frotando su cabeza a lo largo del sofá o en el piso.

A diferencia de los gatos, es más probable que los perros nos hagan saber que hay un problema, ya que tratan de calmarse para aliviar el malestar.

Si tu perro está frotando o apretándose los ojos con intensidad, deberías tomar en cuenta el uso de un collar eléctrico para evitar que sufra un daño permanente ya sea antes de que la situación se solucione por sí misma en un par de días, o en lo que lo llevas al veterinario para que lo diagnostique y le dé el tratamiento apropiado.

Los síntomas de las infecciones oculares son similares en perros y gatos. Muchos perros tendrán una secreción verde o amarillenta en el ojo infectado, lo cual es una señal definitiva de que hay un problema.

Hay ciertas razas que son populares por tener manchas en el lagrimal, y que están predispuestas a tener infecciones oculares recurrentes, entre ellas están el Lhasa Apso, Shih Tzu y Maltés.

Ayuda a tu perro a prevenir estos problemas

Si tu perro tiene el pelo largo alrededor de los ojos, pídele a su peluquero que lo deje corto, o puedes cortarlo tú mismo. Esto ayudará a evitar que el pelo se enrede en las esquinas y también reducirá la acumulación de humedad, los cuales son aspectos que pueden crear las condiciones para provocar una infección ocular secundaria.

Cuando tu perro está afuera, está expuesto a alérgenos que puede traer a la casa por medio de su pelaje y patas. La ambrosía y el polen pueden entrar en los ojos de tu mascota y provocar una inflamación que conduce a una infección bacteriana secundaria.

Mantener limpia la cara de tu cachorro es una buena manera de minimizar los escombros microscópicos que se acumulan en su cara. Limpia suavemente con un paño húmedo para eliminar los alérgenos, polvo y otros irritantes que pueden provocar un problema en los ojos.

Si los ojos de tu perro tienden a lagrimear con frecuencia, es importante eliminar lo salobre y la suciedad que se acumula en las grietas húmedas de las comisuras de los ojos, ya que esto también sienta las bases para una infección ocular secundaria.

El asegurarse de que tu perro no asome la cabeza por la ventanilla del automóvil cuando viajas con él, también es un punto importante para reducir el riesgo de lesiones o infecciones oculares.

Si tu perro cava en tu patio o lo llevas de paseo o a caminar, corre el riesgo de que el polvo, fertilizantes, pasto y otros irritantes se acumulen en sus ojos. Cualquier objeto extraño que termine en los ojos de tu mascota crea un posible problema, sin importar lo pequeño que sea.

Reitero que mantener limpia la cara de tu mascota con un paño suave y húmedo después de haber estado al aire libre puede ser de gran ayuda para eliminar los elementos irritantes que pueden provocar una infección.

Jamás debes usar Visine u otras gotas para los ojos humanos en los ojos de tu mascota a menos que haya sido autorizado por tu veterinario.

Puedes usar una solución simple de las que se usan para los lentes de contacto para enjuagar los ojos, pero evita todas las gotas basadas en productos químicos que se venden para uso humano, ya que no solo son inadecuadas para las mascotas, sino que también pueden causarles más daño.

Puedes aplicar plata coloidal pura, que encuentras en tu tienda local de alimentos saludables, en un paño limpio para desinfectar de forma segura los alrededores de los ojos de tu mascota.

Otras enfermedades que aparentan ser infecciones oculares

Otras enfermedades de la vista que pueden aparentar ser una infección ocular incluyen el glaucoma, úlceras corneales, ojo seco, “ojo de cereza”, entropión (los párpados giran hacia adentro e irritan el ojo) y uveítis, una enfermedad autoinmune.

Si observas un cambio en los ojos de tu mascota que no se resuelve por sí mismo en uno o dos días, haz una cita para que tu perro o gato sea revisado por tu veterinario o por un oftalmólogo veterinario para determinar la causa del problema y el curso apropiado de tratamiento.

Si tu perro o gato es propenso a infecciones oculares recurrentes, habla con tu veterinario integral sobre las medidas homeopáticas, herbales y nutracéuticas que pueden ayudar a manejar la salud de los ojos de tu mascota.

Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo
Publique su comentario