Cómo tener una mascota puede beneficiar a tu sistema inmunológico

protegen a los niños de problemas de salud

Historia en Breve -

  • Tener una mascota durante la infancia tiene muchos beneficios para la salud, ya que puede ayudar a proteger a los niños de problemas de salud como eczema y alergias
  • La exposición a un perro durante el embarazo se relacionó con un menor riesgo de eczema a los 2 años de edad
  • No tener un perro antes del año de edad se relacionó con un riesgo cuatro veces mayor de eczema a los 4 años de edad
  • La exposición a una variedad de bacterias, parásitos y microbios, incluyendo los de las mascotas puede ayudar a que el sistema inmunológico funcione de manera óptima, lo que lo ayuda a reconocer si la exposición requiere de una respuesta o si es inofensiva

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Hay muchas razones por la que es bueno crecer al lado de una mascota durante la infancia, entre ellas, siempre estar acompañado e inculcar el sentido de responsabilidad al cuidar del animal.

Las mascotas en la infancia y los perros en particular, también producen muchos beneficios para la salud, ya que estos miembros peludos de la familia pueden ayudar a proteger a los niños de problemas de salud como eczema y alergias.

Durante algún tiempo se creyó que las mascotas podían hacer a los niños más propensos a las alergias, pero en la actualidad, se cree que la exposición a los perros (o gatos) al nacer no aumenta el riesgo de enfermedades alérgicas, ni siquiera en niños con un riesgo elevado. De hecho, puede reducirlo.1

Dos estudios presentados en la Reunión Científica Anual del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (ACAAI) del 2017, proporcionaron más evidencia de que los perros ofrecen una fuente única de protección contra este problema de salud tan común.2

Los perros pueden proteger a los niños de problemas de salud como asma y eczema

En el primer estudio, la exposición a un perro durante el embarazo se relacionó con un menor riesgo de eczema a los 2 años de edad. El efecto de protección disminuyó a los 10 años de edad, pero la protección temprana puede hacer una enorme diferencia en la salud general de un niño.

“Aunque el eczema es un problema de salud muy común en los bebés, muchas personas no saben que esta enfermedad puede progresar a alergias alimentarias, alergias nasales y asma”, señaló el alergólogo Gagandeep Cheema y autor principal del estudio en un comunicado de prensa.3

El segundo estudio analizó la exposición a los perros en niños con asma y evaluó los efectos de las proteínas alérgicas y otros “elementos”, como bacterias, portados por los perros. En este caso, los elementos parecieron tener un efecto protector en el asma, aunque la exposición al alérgeno pudo haber empeorado los síntomas de los niños.

Otra investigación siguió a niños de 1 año de edad con un riesgo elevado de desarrollar alergias hasta los 4 años de edad.4 No tener un perro antes del año de edad se relacionó con un riesgo cuatro veces mayor de eczema a los 4 años de edad. Sin embargo, tener un gato antes del año de edad, se relacionó con un mayor riesgo de eczema.

Este tipo de hallazgo conflictivo no es algo inusual cuando se trata de estudiar la relación entre las mascotas y las alergias en niños.

Como se escribió en World Journal of Pediatrics, “A pesar del hecho de que se han realizado varios estudios y meta-análisis con el fin de explorar el papel de las mascotas en el desarrollo de atopia, la evidencia sigue siendo contradictoria. Parece que hay diferentes efectos dependiendo del tipo de mascota, tiempo, duración de la exposición y antecedentes genéticos de la persona”.5

¿Por qué la exposición a las mascotas influye en las alergias?

Se cree que puede haber un periodo de tiempo que es crítico para el desarrollo de alergias a temprana edad, por lo que durante este periodo la exposición a los perros puede ser muy beneficiosa.

La exposición a las mascotas mientras el bebé aún está en el útero o hasta los 3 meses de edad se relaciona con niveles superiores de ciertos microbios intestinales, lo que a su vez, se relaciona con un menor riesgo de alergias y obesidad.6 Esto incluye a la bacteria Ruminococcus, que se relaciona con una reducción en alergias infantiles y la bacteria Oscillospira, que se relaciona con obesidad infantil.

Los bebés que están expuestos a una mascota (la exposición ocurrió de forma indirecta, del perro a la madre y de la madre al bebé durante el embarazo y los primeros meses de vida) tuvieron niveles el doble de altos de estas dos bacterias.

La presencia de mascotas en casa incluso produjo el beneficio adicional de reducir la incidencia de la transmisión de GBS vaginal (estreptococo del grupo B) durante el parto, lo que provoca neumonía en los recién nacidos.

Curiosamente, en otro estudio, cuando personas adultas se expusieron a perros de refugio que les dieron para cuidar durante un periodo de tres meses, no se detectó ningún cambio en sus microbiomas (aunque si se detectaron otros beneficios fisiológicos y emocionales), lo que refuerza la idea de que la exposición a mascotas a temprana edad puede producir muchos beneficios en el microbioma intestinal.7

También refuerza la hipótesis de la higiene, que sugiere que la falta de exposición a temprana edad a mucha suciedad y gérmenes puede preparar a los niños para una serie de enfermedades alérgicas, entre otras.

Por otro lado, la exposición a una variedad de bacterias, parásitos y microbios, incluyendo los de las mascotas puede ayudar a que el sistema inmunológico funcione de manera óptima, lo que lo ayuda a reconocer si la exposición requiere de una respuesta o si es inofensiva.

La exposición a los alérgenos de las mascotas puede ayudar a prevenir el asma

Si bien algunas investigaciones sugieren que, una vez que el asma se ha desarrollado, puede ser importante reducir la exposición a los alérgenos de las mascotas, la exposición antes de que se desarrolle el asma puede tener un efecto protector.

La investigación que incluyó 442 niños, encontró que cuando los niños vivían en hogares con mayores niveles de alérgenos de gato en el polvo y se exponían a ellos durante sus primeros tres años de vida, tenían menor riesgo de asma a los 7 años de edad.8

“Nuestras observaciones implican que la exposición a una gran variedad de alérgenos y productos bacterianos a temprana edad puede reducir el riesgo de desarrollar asma”, dijo el Dr. James E. Gern, director del estudio y profesor en la Universidad de Wisconsin-Madison.9

Otros beneficios que experimentan los niños con mascotas

Muchos padres primerizos consideran regalar a sus leales mascotas cuando su recién nacido está por llegar, muchas veces debido a todos los mitos que existen sobre las mascotas y los bebés. Cuando la realidad es todo lo contrario, tener una mascota les proporciona a los niños muchos beneficios físicos y emocionales, incluso más allá del asma y eczema. Por ejemplo:

  • Los niños que viven con perros sufren de menos infecciones de oído y respiratorias, al igual que requieren de menos antibióticos durante su primer año de vida, tal vez esto se debe a que la exposición estimula el sistema inmunológico10
  • Las mascotas se relacionan con una menor tasa de presión arterial11 en niños
  • Cuidar a una mascota también puede fomentar el comportamiento de responsabilidad en los niños, lo que puede ser muy beneficioso para los niños que están aprendiendo a vivir con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 112
  • Los niños que tienen un perro como mascota tienen una menor probabilidad de sufrir ansiedad que los niños que no tienen perro13
  • Entre los niños, un mayor nivel de apego a su perro se relaciona con un mayor nivel de actividad física,14 lo que puede ayudar a reducir el riesgo de obesidad

Aunque no deberías considerar adoptar una mascota solo por los posibles beneficios para la salud que puede ofrecerle a tu familia, ciertamente es un beneficio adicional, uno que se ve superado por el amor incondicional y devoción que recibes cuando eres dueño de una mascota.

Publique su comentario
Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo