Atrapar este animal puede ser irremediablemente irresistible y venenoso para los perros

sapo venenoso para mascotas

Historia en Breve -

  • Algunas especies de sapos secretan una toxina mortal a través de su piel que puede actuar rápidamente y ser fatal para una mascota (por lo general un perro) que lama o capture alguno con su boca
  • Los signos de envenenamiento pueden presentarse algunos segundos o minutos después de la exposición y podría ser necesario implementar algún tratamiento de urgencia para salvar la vida de la mascota
  • Las dos especies más comunes y mortíferas de sapos son el sapo del desierto de Sonora o del río Colorado y el sapo marino o de caña
  • Por fortuna, los sapos venenosos solo se encuentran en unos cuantos lugares de los Estados Unidos

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Ciertas áreas de los Estados Unidos, como por ejemplo, la Costa del Golfo, es una típica zona de sapos venenosos y, aunque parezca increíble, también es usual observar casos de envenenamiento por sapo en perros.

Especies de sapo venenoso

Las dos especies de sapo más conocidas por ser mortíferas para las mascotas son el sapo del desierto de Sonora o del río Colorado (Incilius alvarius, antes conocido como Bufo alvarius) y el sapo marino o de caña (Rhinella marinus, antes conocido como Bufo marinus).

Sapo del desierto de Sonora (del río Colorado)
Sapo del desierto de Sonora (del río Colorado)
Sapo marino (de caña)
Sapo marino (de caña)

Estos sapos son bastante grandes, ya que llegan a alcanzar las 8 o 9 pulgadas de largo cuando son adultos. Por lo general, solo se encuentran en Arizona, California, Texas, Florida, Hawái y otras áreas tropicales. De las dos especies, el sapo marino o de caña es considerado como el más venenoso.

¿Cómo es que un sapo podría envenenar a tu mascota?

Un sapo saltarín podría ser una tentación irresistible para muchos perros; ya sea que los perciban como una presa o por curiosidad, los perros suelen atrapar sapos con su boca.

Todos los sapos secretan una sustancia de mal sabor a través de su piel que no les agrada a sus posibles depredadores; pero en el caso de las especies de sapos venenosos, cuando se sienten amenazados, pueden producir una sustancia química sumamente tóxica que es absorbida a través de las membranas de la boca del perro y, a veces, por medio de sus ojos.

La toxina es similar a la digoxina, un medicamento para el corazón de uso humano. Esta toxina contiene: los compuestos bufotoxinas y bufodienólidos; aminas biogénicas (tales como las bufoteninas, bufotioninas); epinefrina (conocida también como adrenalina); y, serotonina. Estas sustancias son producidas en la glándula parótida y piel del sapo. Cuando un perro atrapa a un sapo con su boca, lo lame o mastica, las glándulas del sapo se comprimen liberando la toxina. 

Aunque es menos común, la toxina es absorbida a través de heridas o lesiones en la piel, también han existido informes de envenenamiento como resultado de sapos que se introducen en el tazón de agua de una mascota o incluso si solo se sientan en el borde del recipiente.

La mayoría de los casos de envenenamiento provocado por sapos ocurre durante los meses más cálidos del verano, cuando la humedad es alta y los sapos se encuentran más activos. Por lo general, los perros se encuentran con los sapos temprano por la mañana o después de oscurecer.

Los sapos son omnívoros, por lo tanto, su alimentación natural consiste en insectos y pequeños roedores, pero también podrían consumir los alimentos para mascotas que dejas al aire libre.

A menudo, así es como los perros entran en contacto con ellos, por medio de un tazón de alimento o agua que se encuentra al aire libre. Lo más recomendable es que, si vives en un área en la que habitan este tipo de sapos, no dejes los alimentos o agua de tus mascotas al aire libre.

Señales que debes observar

Si tu perro entra en contacto con un sapo venenoso, puede presentar uno o más de los siguientes síntomas casi inmediatamente:

Babeo excesivo

Vómito de color amarillento

Diarrea pastosa

Arañarse la boca u ojos con las patas

Movimientos de cabeza

Dificultad para respirar

Calentamiento excesivo (hipertermia)

Membranas mucosas que se tornan de color rojo ladrillo

Síntomas neurológicos, como pupilas dilatadas, pérdida de coordinación, vocalización, convulsiones, colapso y muerte

Este tipo de envenenamiento es una emergencia médica que puede ser fatal. Si sabes o sospechas que tu mascota ha estado expuesta a una especie de sapo venenoso, enjuágale la boca de inmediato (de preferencia con un chorro de agua constante, ya sea de la llave o con una manguera) y comunícate con tu veterinario o con el hospital de urgencias para animales más cercano.

Diagnóstico y tratamiento para abordar la toxicidad del veneno de un sapo

Cuando un veterinario busca un posible envenenamiento en un perro provocado por sapos, realiza un examen físico, hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés), perfil de química sanguínea y análisis de orina.

Por lo regular, los resultados de estas pruebas resultan normales; sin embargo, a menudo hay un nivel inusualmente elevado de potasio (un padecimiento llamado hipercalemia) y también puede presentarse un ritmo cardíaco anormal. Si el perro demuestra síntomas de toxicidad por veneno de sapo, el veterinario también utilizará esa información para realizar el diagnóstico.

El primer paso para tratar el envenenamiento por sapo es enjuagar la boca del perro con una cantidad abundante de agua de 5 a 10 minutos, para evitar una mayor absorción del veneno. A menudo, esto se hace bajo anestesia para que la boca y garganta puedan enjuagarse por completo. También, podría administrarse carbón activado.

Dado que el ritmo cardíaco anormal es un síntoma común en este tipo de envenenamiento, la función cardíaca y respuesta del perro al tratamiento serán monitoreadas por medio de un electrocardiograma (EKG, por sus siglas en inglés). Posiblemente se administren medicamentos para controlar el ritmo cardíaco anormal.

Así mismo, un perro envenado puede requerir un baño frío para mantener estable la temperatura de su cuerpo. Le deberán administrar líquidos por vía intravenosa (IV) para mantenerlo hidratado y controlar las convulsiones; podría ser necesario sedarlo, en especial en los perros con dolor evidente o angustia extrema. Estos pacientes deben ser monitoreados de forma continua hasta que se hayan recuperado por completo.

Si tu perro ha estado expuesto a un sapo venenoso, estarás contra reloj, por lo cual será crucial que lleves de inmediato a tu mascota con el veterinario o a una clínica de urgencias para animales.

Las mascotas que son tratadas antes de que la toxina se absorba totalmente, en alrededor de 30 minutos, tendrán una mayor posibilidad de recuperación. Recomiendo administrar una dosis de alta potencia del producto homeopático Nux Vomica en camino a la sala de urgencias.

Por desgracia, el pronóstico general no es bueno y es muy común que los perros que se exponen al veneno de un sapo fallezcan.

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