El aceite de CBD reduce las convulsiones en los perros

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
cbd para perros

Historia en Breve -

  • Los resultados de un estudio recientemente publicado sobre la efectividad del CBD para el tratamiento de la epilepsia canina son muy prometedores
  • Se observó una reducción significativa en la frecuencia de las convulsiones en el 89 % de los perros que recibieron CBD en el estudio, y existe una relación directa entre las concentraciones sanguíneas de CBD y la reducción de las convulsiones
  • Existen diferentes causas potenciales, incluyendo traumatismo craneal, infección, tumores cerebrales, vacunas y defectos genéticos
  • Los dueños de mascotas con trastornos convulsivos deben considerar seriamente la transición a una alimentación cetogénica
  • También existen varias terapias naturales que pueden ayudar a estos pacientes a reducir o eliminar su necesidad de medicamentos anticonvulsivos

"Prometedor" y "emocionante" son las palabras de la Dra. Stephanie McGrath, una neuróloga veterinaria en James L Voss Veterinary Teaching Hospital de la Universidad Estatal de Colorado, para describir los resultados de un estudio piloto sobre el cannabidiol (CBD) en el tratamiento de la epilepsia en perros.

El estudio se realizó en el 2016 y el 2017, y los resultados se publicaron recientemente en el Journal of the American Veterinary Medical Association. El producto de CBD utilizado en el estudio se deriva de una planta de cáñamo, que tiene un 0.3 % o menos del componente psicoactivo del cannabis, el cual se le conoce como THC.

El tratamiento con CBD redujo significativamente la frecuencia convulsiva en el 89 % de los perros

McGrath dirigió el pequeño estudio de 16 mascotas, que fueron asignados aleatoriamente al grupo de tratamiento o placebo. Nueve recibieron un aceite infundido con CBD durante 12 semanas; mientras que los siete restantes (el grupo de control) fueron tratados con un placebo, y todos debían consumir medicamentos anticonvulsivos, incluyendo fenobarbital y bromuro de potasio.

Los investigadores encontraron que el 89 % de los perros que recibieron CBD experimentaron una reducción significativa (cambio del 33 %) en la frecuencia de las convulsiones. También notaron una relación importante entre el grado de reducción de las convulsiones y la cantidad de concentración de CBD en la sangre de los perros.

Según este hallazgo, McGrath ha ajustado la dosis del CBD para perros que participan en un nuevo ensayo clínico lanzado en enero del 2018, en el que espera inscribir a 60 perros con epilepsia.

Con suerte, si tu mascota es convulsiva, puedes consultar el tratamiento con CBD si tu veterinario se mantiene actualizado con los datos más recientes sobre su uso. Es importante consultar a tu veterinario o, encontrar un veterinario integral que pueda recomendar un protocolo que incluya CBD.

Cada vez son más los productos de CBD que inundan el mercado, y existen varios tipos diferentes de extractos producidos por muchos fabricantes que varían de sorprendentes a terribles, por lo que es importante consultar a un veterinario sobre los productos más apropiados para los problemas específicos de tu mascota. Debido a la popularidad de esta hierba, es imprescindible la validación de todos los productos por parte de los expertos.

Cómo identificar una convulsión

De todos los trastornos que pueden ocurrir en las mascotas, una convulsión es una de las más aterradoras de presenciar.

Las convulsiones a menudo van precedidas de un aura durante la cual puede parecer aturdido o asustado, o puede esconderse o buscar consuelo. Cuando tu mascota esté sufriendo una convulsión, se caerá hacia un lado. Su cuerpo puede volverse rígido o puede hacer un movimiento de remo con sus piernas. Muchas mascotas también aprietan las mandíbulas, babean excesivamente, vocalizan y pierden el control intestinal o de la vejiga.

No hace falta decir que observar con impotencia a tu perro mientras atraviesa esta experiencia es extremadamente angustiante, pero, aunque estés aterrado, es muy importante mantener la calma. Mantén tus manos alejadas de su cara para evitar que te muerda y mantén a tu mascota lejos de las escaleras u otros lugares donde pueda sufrir una caída que le provoque algún daño.

También es importante recordar cómo se comportó tu mascota antes de la convulsión (la fase "preictal"), durante la convulsión (la fase "ictal") y después (la fase "postictal"), así como cuánto duró el episodio. También puede ser muy útil para tu veterinario que grabes estos episodios.

Los episodios epilépticos suelen durar entre 30 y 90 segundos. Después, tu mascota puede parecer confundida o desorientada. Puede vagar o caminar sin rumbo fijo, actuar inquieta, tener dificultades para ver y tener más sed o hambre de lo normal. La recuperación después de una convulsión es a veces inmediata, o bien, tu mascota puede tardar hasta 24 horas para volver a sentirse y comportarse de forma normal.

Tipos de convulsiones

Existen varios tipos, los cuales incluyen:

  • Una convulsión de petit mal (convulsiones de ausencia) es el tipo más leve y puede ser tan insignificante como un movimiento anormal de los ojos.
  • Una convulsión de gran mal (convulsiones tonicoclónicas) es el otro extremo y afecta a ambos lados del cerebro y del cuerpo.
  • El estado epiléptico es un ataque de gran mal que no se resuelve. Esta es una emergencia médica en la que el animal deja de respirar y puede morir. Si tu mascota está sufriendo una convulsión de gran mal y no está saliendo de ella, es muy importante que la lleves de inmediato a un hospital veterinario de emergencia.
  • Los perros y gatos pequeños suelen sufrir convulsiones motoras focales que involucran solo una parte del cuerpo. Estas convulsiones pueden ser difíciles de identificar, ya que a menudo no se parecen más que a una contracción, temblor o calambre.
  • Las convulsiones en serie son eventos que ocurren varias veces al día. Muchas convulsiones en serie son situaciones que requieren de atención médica urgente. Si tu mascota ha sufrido más de un ataque en un día, te recomiendo hacer una cita con tu veterinario. Este tipo de convulsiones puede provocar convulsiones continuas o progresivamente más intensas.

En general, cuanto más joven sea la mascota afectada, más grave será el trastorno convulsivo.

Posibles causas

Traumatismo craneal que provoca inflamación del cerebro

Infecciones bacterianas, virales, fúngicas y parasitarias

Subluxacion cervical (Con frecuencia, como resultado de jalar una correa que está atada a un collar y no a un arnés

Enfermedad hepática (un hígado dañado no puede procesar las toxinas de manera eficiente; las toxinas en el torrente sanguíneo pueden atravesar la barrera hematoencefálica)

Trastornos metabólicos tales como Hipotiroidismo

Ciertos medicamentos humanos y veterinarios, incluidos los productos químicos neurotóxicos y tópicos para combatir las pulgas y garrapatas

Tumores cerebrales (especialmente en mascotas de edad avanzada)

Ciertas enfermedades mediadas por el sistema inmune

Malformación congénita del tronco encefálico o la médula espinal

Bajo nivel de azúcar en la sangre, especialmente en mascotas diabéticas y aquellas con tumores pancreáticos

Intoxicación por plomo, mercurio y plantas, así como la exposición a fertilizantes, pesticidas, insecticidas y herbicidas

Golpe de calor

Vacunas veterinarias, algunas de las cuales todavía contienen timerosal, compuestos organomercuriales o aluminio como adyuvantes

Defectos en el gen DIRAS1 (Solo Rhodesian Ridgebacks)

¿Qué hay de los alimentos?

Una consideración muy importante es que los problemas de salud relacionados con la nutrición pueden causar o empeorar la situación. Un problema son las alergias alimentarias, las cuales pueden causar una respuesta inflamatoria sistémica que puede disminuir el umbral de convulsiones del perro.

Otro problema es que la mayoría de los alimentos procesados para mascotas disponibles en el mercado contienen productos químicos sintéticos (incluyendo pre-mezclas de vitaminas de China), conservadores, emulsionantes y otros ingredientes que también pueden causar inflamación sistémica y disminuir los umbrales de convulsiones. En algunos casos, los contaminantes causantes de las convulsiones son muchas veces más elevados que los límites legales, pero aún están permitidos en los alimentos para mascotas.

Si se hace correctamente, la cetosis nutricional por medio de una alimentación cetogénica ha demostrado ser muy exitosa en el manejo de la epilepsia en mascotas y, de hecho, es el estándar de atención para la epilepsia pediátrica.

Esta forma de alimentación respeta la biología evolutiva de tu perro y, además, también puede ayudar a mejorar otros síntomas, incluida la enfermedad inflamatoria. Al mantener bajos los carbohidratos netos, el nivel de insulina del cuerpo se restablece a un nivel mucho más saludable y más bajo, lo que reduce el estrés metabólico en cada célula del cuerpo.

En mi documental del 2017 con Rodney Habib discutimos los beneficios de una alimentación cetogénica como un medio para controlar el cáncer, pero esta alimentación también se ha utilizado para controlar la epilepsia en muchos perros.

Terapias naturales y beneficiosas

Existe una gran variedad de técnicas y sustancias naturales que pueden ayudar a aumentar el umbral convulsivo de tu mascota, así como disminuir el potencial de estos eventos, las cuales incluyen:

  • Quiropráctica y acupuntura
  • Fórmulas herbales (incluyendo extractos de cannabis)
  • Remedios homeopáticos
  • Medicinas chinas tradicionales
  • Terapias nutracéuticas

En los casos leves, los tratamientos naturales y un cambio en la alimentación, por lo general es todo lo que se necesita para controlar este problema con éxito. Para los animales con convulsiones frecuentes de tipo gran mal, suelo crear un protocolo integrador a base de terapias naturales y farmacoterapia.

Siempre les pido a los dueños que lleven un registro con las fechas, hora e intensidad de las convulsiones de su mascota. A menudo existe una relación entre las convulsiones y un momento particular del mes o año. Si identificamos un ciclo, podemos desarrollar un plan para controlar los episodios, al utilizar las opciones de tratamiento más seguras disponibles. Los animales con convulsiones deben obtener una prueba de títulos, en lugar de vacunas.

Aunque las convulsiones pueden ser una condición muy grave y aterradora en las mascotas, la mejor manera de cuidar a tu perro es aprendiendo sobre esta situación para saber cómo reaccionar, junto con un protocolo preventivo con la ayuda de un veterinario.

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