CÓMO ALIVIAR LAS ALERGIAS ESTACIONALES DE TU MASCOTA
CÓMO ALIVIAR LAS ALERGIAS ESTACIONALES DE TU MASCOTA

ADVERTISEMENT

Las formas misteriosas en que tu mascota podría ser afectada por tu estrés

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
estrés afecta a mascotas

Historia en Breve -

  • En fechas recientes, una investigación publicada que utilizó el cortisol del cabello demostró que el estrés a largo plazo en humanos podría ser captado por sus perros
  • El estudio también sugiere que la sincronización del estrés es muy fuerte en dueños con perros que participan en eventos de competencias caninas
  • Esta investigación se limitó a estudiar las razas de border collie y pastor de shetland; pero los investigadores esperan extender su investigación para incluir otras razas
  • Los estudios previos han demostrado que los perros pueden captar las emociones humanas a través de sus ojos, oídos y nariz, y que el olor del miedo humano puede desencadenar una respuesta de temor en los compañeros caninos

Hay otra razón para tomar en serio el tema del control del estrés en tu vida; es decir, la salud de tu perro. Según una investigación publicada recientemente, el estrés que padecen los dueños a largo plazo puede ser captada por sus compañeros caninos.

Este estudio, titulado "Long-term Stress Levels are Synchronized in Dogs and Their Owners", fue realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Linkoping, en Suecia. En el experimento participaron 58 dueños de border collie o pastores de shetland, y los investigadores analizaron el cortisol del pelo de los dueños y sus perros.

El cortisol es una hormona que se libera en el torrente sanguíneo en respuesta a factores de estrés, como el ejercicio excesivo, depresión y desempleo, finalmente es absorbida y puede medirse en los folículos capilares.

Los niveles de cortisol sugieren que los perros y sus seres humanos 'sincronizan su estrés'

Los investigadores descubrieron que los patrones de los niveles de cortisol en los humanos y sus perros coincidían mucho tanto en invierno como en verano, lo que sugiere que sincronizan sus niveles de estrés.

Los científicos aún no han podido precisar con exactitud la causa de la sincronización de los niveles de cortisol entre los dueños y sus mascotas. Sin embargo, lo curioso es que el efecto de sincronización parece más fuerte entre los dueños de perros de competencia, que entre los dueños de perros de una familia promedio.

Según Roth, el vínculo que se desarrolla entre un dueño y su perro de competencia durante el entrenamiento podría intensificar la dependencia emocional del perro con su dueño, lo que a su vez podría aumentar el grado de sincronización de los niveles de cortisol.

Un correo electrónico enviado a STAT News por la directora de comportamiento animal de la Sociedad Humanitaria de Nebraska, Alicia Buttner, expone que los resultados del estudio no son inusuales, al declarar:

"A menudo, aparecen nuevas pruebas que demuestran que las personas y sus perros tienen un vínculo muy fuerte, similar a los padres con sus hijos".

Los autores del estudio consideran que los dueños pueden influir en sus perros, porque al parecer hay ciertos rasgos de la personalidad humana (por ejemplo, neuroticismo, esmero y receptividad) que podrían influir en los niveles de cortisol de estos caninos.

Asimismo, es posible que esta influencia, que a menudo es unidireccional, se deba a que en esencia los dueños son el 'centro del universo' para sus mascotas, mientras que en general los humanos cuentan con una red social más amplia.

El cortisol puede ser un indicador de la respuesta a los factores estresantes 'buenos' y 'malos'

Buttner considera que aún no contamos con suficiente evidencia para asumir que la influencia es únicamente unidireccional.

"No es tan simple como si el dueño se estresa, el perro se estresará", indicó.

Sino que existen múltiples factores que pueden influir en los niveles de estrés humano y canino, incluso algunos podrían aliviar, en vez de causar el estrés. El cortisol no siempre es un indicador de estrés negativo. En el caso de los perros, también pueden responder a factores de estrés positivo, como una caminata por las montañas o paseo en automóvil.

Los investigadores de la Universidad de Linkoping esperan hacer un seguimiento de este estudio con una investigación sobre cómo otras razas de perros pueden reaccionar a sus dueños, por medio de la medición de sus niveles de cortisol. Mientras tanto, dado que los perros que juegan más exhiben menores signos de estrés, Roth sugiere que los dueños "solo deben estar presentes y divertirse con sus perros".

Publicidad
Clic aquí para obtén acceso a la guía GRATUITA de la Dra. Becker para vencer las alergias estacionales de las mascotas.Clic aquí para obtén acceso a la guía GRATUITA de la Dra. Becker para vencer las alergias estacionales de las mascotas.

Los perros pueden captar nuestras emociones con sus ojos, oídos y nariz

Nuestros compañeros caninos podrían absorber nuestro estrés al percibir nuestras emociones, y ahora los estudios científicos han confirmado que no solo pueden ver y escuchar las emociones humanas, sino que también pueden utilizar su increíble sentido del olfato para saber cómo se sienten sus humanos.

En fechas recientes, tuve el privilegio de entrevistar a un equipo de investigadores universitarios en Italia y Portugal que se propuso solucionar la siguiente incógnita: “¿Podrían los olores corporales humanos (quimioseñales,) producidos en circunstancias emocionales de felicidad y miedo, proporcionar información que pueden detectar los perros domésticos (de las razas labrador y golden retriever)?”

El estudio contó con la participación de 8 voluntarios humanos que observaron un video de 25 minutos diseñado para provocar las emociones de felicidad o miedo. Se recolectó el sudor de los voluntarios en toallitas, mientras observaban el video; luego, dichas muestras se agruparon para obtener muestras compuestas de "sudor de felicidad" y "sudor de miedo". Además, hubo una muestra de control sin olor.

Los 40 perros de estudio eran de raza labrador y golden retriever que tenían colocados monitores de frecuencia cardíaca. Los perros fueron introducidos en una habitación pequeña con su dueño y una persona extraña que no había proporcionado una muestra de sudor. Las dos personas estaban sentadas, leyendo revistas y no interactuaban con el perro de forma deliberada.

Las muestras (ya sea de felicidad, miedo o sin olor) se esparcieron en la habitación por medio de un frasco abierto que contenía las toallitas. Los perros pudieron oler el frasco, pero no lograron tener contacto directo con las toallitas.

Durante períodos de cinco minutos, los investigadores evaluaron tras bambalinas su frecuencia cardíaca, lenguaje corporal, movimientos, así como los comportamientos relacionados con el estrés. El objetivo era conocer si los perros exhibían un conjunto consistente de comportamientos en respuesta a dichas circunstancias.

Los perros se estresan por oler el miedo humano y en respuesta pueden sentir temor

Los perros expuestos a la muestra de sudor de felicidad tuvieron una menor interacción con sus dueños, así como mayor interacción con las personas extrañas en la habitación. Esto indica que los perros se sintieron tan relajados como para inspeccionar a los extraños y no necesitaron obtener la sensación de tranquilidad de sus dueños.

Por el contrario, los perros expuestos a la muestra de sudor de miedo demostraron conductas más frecuentes y duraderas relacionadas con el estrés, y en algunos casos, durante el período completo de cinco minutos. Estos perros también buscaron a sus dueños, en vez de las personas extrañas, lo que indicó que buscaban la sensación de tranquilidad porque estaban estresados.

Lo que me sorprendió, mientras observaba el comportamiento de los perros desde un monitor afuera de la habitación, fue cuán rápido captaban y reaccionaban a las muestras de miedo; de hecho, fue casi de inmediato. Y aunque las muestras de sudor fueron ciegas (los investigadores no sabían qué muestra probaban), el comportamiento de los perros hizo evidente que las muestras eran del "sudor de miedo".

Asimismo, los perros expuestos a la muestra de sudor de miedo experimentaron una mayor frecuencia cardíaca, en comparación con los ejemplares expuestos a la muestra de control y a la muestra de sudor de felicidad.

Según indicó el experto en perros, Stanley Coren Ph.D., "aunque era claro que los perros respondían de forma emocional al olor de miedo, parecía que su respuesta reflejaba la emoción que detectaban en el momento y ellos mismos actuaban con temor. No hubo evidencia de agresión hacia el dueño, persona extraña o dispositivo dispensador de olor".

Como veterinaria, una incógnita que me parece muy importante es cómo la exposición a largo plazo al estrés humano y desequilibrios emocionales en el hogar (frustración, ira, miedo, entre otros) podrían influir en la salud de nuestras mascotas sin que lo sepamos. Cuando trabajaba junto con Rodney Habib en nuestro documental sobre el cáncer en los perros, casi todos los expertos que entrevistamos mencionaron el rol del estrés en esta enfermedad, un tema que aún no se ha investigado.

Estos estudios plantean la pregunta del papel de las emociones humanas negativas en los patrones de salud y enfermedad en las mascotas. Espero que en un futuro cercano podamos comenzar a responder estas preguntas importantes, pero mientras tanto; en mi opinión, esta es razón suficiente para ser conscientes acerca de la salud emocional y bienestar cotidianos de los miembros de la familia.