Has Esto Varias Veces a la Semana para Reducir la Carga Bacteriana en Tu Mascota

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Agosto 18, 2017 | 4,148 vistas

Historia en Breve

  • Puedes bañar a tu mascota las veces que sean necesarias, siempre y cuando utilices un champú formulado especialmente para perros y gatos
  • Una buena regla en qué basarse es bañar a tu mascota cuando apesta, está sucia, su pelaje se siente grasoso, o si piel está irritada y le provoca comezón
  • Escoge un champú orgánico, humectante y herbal, y considera utilizar un enjuague para después de bañarse que ayude con el pelaje de tu mascota y con sus problemas cutáneos
  • Hay muchas cosas que puedes hacer para aliviar el estrés de tu mascota durante el baño, como cepillarlo previamente, proteger sus oídos y ojos del champú y del agua

Por la Dra. Becker

Muchos padres de mascotas aún creen en ese viejo dicho de que no se les debe bañar muy seguido porque se seca su piel y pelaje. Y es cierto que muchos baños y el uso de champús muy fuerte pueden provocar que la piel se seque.

Sin embargo, las mascotas con problemas cutáneos (que las hay muchas) a menudo necesitan que los bañen varias veces a la semana para reducir la carga bacteriana que tiene en la piel, así como la irritación e inflamación. Una buena regla en qué basarse es bañar a tu mascota cuando lo necesite, es decir, cuando apeste, esté sucia, grasosa, tenga comezón o irritación.

Muchos perros y gatitos con alergias de temporada mejoran notoriamente cuando enjuagas diario o seguido sus patas y su piel. A esto se le conoce elegantemente como "terapia de irrigación". También puedes lavar ciertas áreas que estén inflamadas sin tener que bañar a todo el animal.

Por ejemplo, si tu perro tiene patas que durante los meses de verano y primavera se irritan mucho y le provocan comezón, puedes hacer un enjuague especial para sus patas. También puedes enjuagar las patas que le provocan irritación y comezón en un poco de agua fría, ya sea en la bañera o en lavabo del baño, dependiendo del tamaño de tu perro o gato.

Enjuagues y Champús para Mascotas

Siempre recomiendo hacer uso de un champú completamente natural y suave, especialmente para mascotas. El champú para humanos tiene pH equilibrado para humanos, no para perros o gatos. Y desgraciadamente, muchos champús tanto para humanos como mascotas contienen ingredientes potencialmente tóxicos, los cuales pueden ser absorbidos por la piel y llegar al torrente sanguíneo y a los tejidos.

Tampoco recomiendo los champús para mascotas de avena a pesar de que existen docenas de ellos en el mercado. Puede que la avena sea suave con la piel, pero hay muchos animales que tienen alergias a los granos y son propensos a tener problemas con el champú de avena. Los champuses a base de granos podrían crear un ambiente donde se desarrollen bacterias y levaduras.

Recomiendo los champús orgánicos para mascotas que estén certificados por la USDA, que no contengan sulfatos ni químicos agresivos y que hayan sido formulados para ser suaves, y que además ayuden a la salud de la piel y pelaje de tu mascota. Busca productos que contengan extractos herbales orgánicos suaves y que sean buenos humectantes.

Aquí hay unos cuantos enjuagues curativos caseros para aplicar después del baño, los cuales recomiendo:

Enjuague desinfectante con vinagre. Agrega 1 taza de vinagre a un galón de agua. Baña a tu mascota (del cuello para abajo). Masajea su piel. No lo vuelvas a enjuagar. Seca con una toalla.

Enjuague de limón desodorizante (cabe destacar que si aplicas enjuague de limón a una mascota con pelaje oscuro puedes decolorar su pelo si pasa tiempo bajo el sol). Parte un limón en rebanadas delgadas y hiérvelo en ¼ de agua por 10 minutos. Tapa el agua y deja que repose por unas 3 horas.

Después de aplicar champú, vierte dicha agua sobre tu mascota empezando del cuello hacia la cola. Masajea su piel, evita el contacto con los ojos. No lo vuelvas a enjuagar. Seca con una toalla.

Enjuague con yoduro de povidona (Ten en cuenta que esta solución color té helado afectará el pelaje blanco y lo hará opaco). Esta es un buen enjuague para la piel infectada o inflamada que provocar mucha comezón. Agrega 1 taza de yoduro de povidona (también conocido como betadina o solución de yoduro al 1 %) a un galón de agua. Vierte el enjuague sobre tu mascota del cuello hacia la cola. No lo vuelvas a enjuagar. Seca con una toalla.

Enjuague de tés herbales para tratar la comezón e irritación generalizada. Agrega 5 bolsas de té de menta, manzanilla o tulsi a dos cuartos de agua hirviendo. Deja reposar las bolsas durante alrededor de 3 horas para dejar que liberen la cantidad máxima de polifenoles en el agua. Retira las bolsas de té y vierte el enjuague sobre tu mascota desde el cuello hacia abajo. Masajea su piel. No lo vuelvas a enjuagar. Seca con una toalla.

8 Consejos para Bañar a Tu Mascota Sin Estrés

1. Primero cepilla a tu mascota. Cepilla bien a tu perro o gato antes de bañarlo para quitar todo el pelo muerto, tierra y suciedad de su pelaje. Cepillarlo antes de bañarlo hará que cepillarlo después del baño sea mucho más sencillo. Si tu mascota disfruta que lo cepilles, esta es una buena manera de que le ayudes a que se relaje y lo prepares para el baño.

2. Escoge el mejor lugar para bañar a tu mascota. Ya que la mayoría de las casas no están equipadas con una bañera elevada como la que ves en las clínicas veterinarias y estéticas veterinarias, si tienes un perro o gato pequeño, puedes utilizar tu cuarto de lavado o lavabo.

Para los perros más grandes, la bañera generalmente sirve (aunque puede ser más difícil para tu espalda), o una ducha sin bañera. Si el día es lo suficientemente cálido como para que tu perro no sufra frío, puedes bañarlo afuera con la manguera del jardín.

Asegúrate de tener listo todos los accesorios para el baño, así como diferentes toallas, un contenedor de agua si es necesario, champú y acondicionador, etc. Dejar una mascota mojada en la bañera o en el lavabo mientras corres por el champú que olvidaste es darle la oportunidad de hacer un desastre.

3. Ayuda a tu mascota a sentirse seguro en la bañera. Asegúrate que la temperatura del agua sea cómoda, no muy caliente ni fría. La mayoría de los pisos de las bañeras son resbalosos para las patas de las mascotas, así que recomiendo poner una toalla en el piso para que tú perro o gato se sienta más seguro durante su baño. También puede salvarte de tener que estar sosteniendo a tu perro por el piso resbaloso.

Si tu mascota parece tenerle miedo al baño, trata de conseguir alguien que te ayude a sostenerlo y lo haga sentir seguro. Tu ayudante puede calmar a tu mascota y darle un premio ocasionalmente por portarse bien en el baño. La meta es crear una experiencia positiva para que no desarrolle aversión o temor al baño.

4. Mantén protegidos sus oídos y ojos. Coloca una bola de algodón dentro de cada una de las orejas de tu mascota para evitar que el agua entre. Las mascotas no disfrutan que les mojen en la cabeza, de todas maneras, en realidad no es la mejor forma, ni la más segura, de lavar la cabeza y orejas.

Otro motivo por el que no recomiendo verter agua sobre la cabeza de tu perro o gato es porque podría desarrollar infecciones secundarias en los oídos debido a la humedad que queda en el canal auditivo. Tampoco recomiendo la espuma en la cabeza, pero si eso sucede, levanta la barbilla de tu mascota y enjuaga hacia el cuello, no sobre la cabeza.

5. Enjuaga desde el frente hacia atrás. Moja todo el cuerpo de tu mascota con una manguera o un aerosol, o llena un contenedor con agua y vierte el agua lentamente, moja el pelaje y la piel. No olvides mojar las cuatro patas, su panza, ¡y órganos reproductivos!

Asegúrate de que esté completamente mojado antes de aplicar champú, especialmente si tiene un pelaje grueso o largo, ya que esto hará que enjuagar y tallar sea mucho más sencillo. Si el pelaje de tu perro o gato es muy grueso, puedes diluir el champú con agua 50/50, para que sea más fácil lavar el pelaje y la piel.

6. Enjuaga, talla y enjuaga una vez más. Es extremadamente importante enjuagar todo el jabón y residuos de este de tu mascota, lo cual puede llevarte algo de tiempo si su pelaje es largo o grueso. El champú que se seca y queda en el pelaje y piel puede provocar irritación, y también hará que se ensucie y se opaque rápidamente.

Así que, aunque tu mascota parezca una rata ahogada y se muera por salir de la bañera, tómate el tiempo necesario para asegurar que la hayas enjuagado bien.

Una vez enjuagada, usa una toalla pequeña para secar su cabeza y alrededor de los ojos mientras sigue en la bañera. Suavemente limpia cualquier mugre que haya quedado entre sus arrugas faciales (si es que las tiene) y debajo de los ojos.

Luego puedes secar o absorber el agua de su pelaje, tomar una toalla y secarlo otro poco antes de levantarlo y hacer que se salga de la bañera. En cuanto esté fuera de la bañera y lejos de tus manos, empezará a sacudirse, así que, ¡prepárate!

7. Seca a tu mascota. Los perros y gatos con pelaje corto a menudo solo necesitan que los sequen un poco con la toalla y sacudirse unas cuantas veces. Sin embargo, las mascotas con pelajes más largos o gruesos, generalmente necesitan ya sea que los sequen varias veces con la toalla o con una secadora. La mayoría de las mascotas no disfrutan de la secadora, así que si la tuya tampoco, sugiero secarlo con una toalla, asegurarte de mantenerlo caliente, especialmente en los meses más fríos.

8. Terminar con la limpieza de oídos. Ahora es tiempo de quitarle el algodón y revisar si tiene suciedad o mugre, lo cual generalmente es más problemático en perros que en gatos.

Si necesitan limpiar sus oídos, puedes colocar el limpiador de oídos directamente en la oreja (siempre y cuando las instrucciones digan que es seguro), o puedes colocar bolas de algodón y quitar la cera y la mugre.

Si rocías o viertes la solución directamente en el oído antes de que tu perro pueda sacudir su cabeza, debes masajear la oreja para que realmente entre a sus oídos. Utiliza todas las bolas de algodón necesarias para que al final cuando retires el algodón ya no salga sucio.

La parte exterior y floja de la oreja de tu perro se le conoce como pinna. Una vez que termines de limpiar el interior de los oídos, utiliza una bola de algodón limpia y desinfecta la pinna de cada oreja.