Bultos en la Piel de su Gato o Perro Unidos por un Tallo - ¿Qué Está Pasando?

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Marzo 01, 2015 | 18,066 vistas

Historia en Breve

  • Un tumor de células basales es un crecimiento lento y excesivo de células en la capa externa de la piel. Pueden ser benignos o malignos, pero la mayoría son benignos. En los perros, los tumores basales generalmente se encuentran en la cabeza, cuello o extremidades frontales. En los gatos pueden desarrollarse casi en cualquier parte del cuerpo
  • Generalmente estos tumores son protuberancias firmes que pueden estar adheridos por un tallo. Su tamaño puede variar, desde menos de 1 centímetro y hasta 10 centímetros de diámetro. Los tumores malignos se encuentran con más frecuencia en gatos mayores y son más planos que los tumores benignos
  • La confirmación de un diagnóstico se realiza a través de un examen microscópico del tejido mediante una biopsia o una aspiración con una aguja fina. El tratamiento para ambos tumores, benignos y malignos, es la cirugía, que proporciona una curación completa si el tumor entero puede ser extirpado

Por la Dra. Becker

Un tumor de células basales es un crecimiento lento, desordenado y excesivo de las células en la capa externa de la piel de su mascota, llamada la epidermis. En términos generales, una proliferación benigna de células basales se llama tumor de células basales, mientras que una proliferación maligna de células se llama carcinoma de células basales.

Estos tumores son más comunes en los gatos que en los perros, y la mayoría son benignos. La exposición al sol es una de las causas más comunes de los tumores de células basales en las personas, pero no existen evidencias de que ocurra lo mismo con las mascotas.

Los tumores de células basales normalmente se desarrollan en los perros de mediana edad y edad adulta, especialmente en algunas razas como el Wheaten Terrier, Kerry Blue Terrier y Wirehaired Pointing Griffon. En los perros, los tumores normalmente se encuentran en la cabeza, principalmente en las orejas, el cuello y las extremidades delanteras.

Cuando se trata de los gatos, los viejos greñudos y domésticos, los Himalayas y Persas son las razas con más riesgo. En los gatitos, los tumores se pueden desarrollar casi en cualquier parte del cuerpo.

Apariencia de los Tumores de Células Basales

Tanto en perros como en gatos, los tumores de células basales aparecen como protuberancias solitarias, firmes, encapsuladas y a menudo ulceradas o sin pelo que pueden estar adheridas a la piel por un tallo. Los tumores varían en tamaño, desde menos de un centímetro hasta 10 centímetros de diámetro cuando hablamos de un tumor grande. Particularmente en los gatos, los tumores a menudo están pigmentados.

Aunque la mayoría de los tumores de células basales en gatos y perros son benignos, pueden llegar a crecer tan grandes que tienden a crear ulceras y se inflaman o infectan.

Los tumores malignos de células basales se presentan más a menudo en gatos adultos y geriátricos, especialmente en gatitos tipo persa. Normalmente estos tumores parecen como manchas ulceradas en la cabeza, el cuello o las patas. A diferencia de los tumores benignos, estos carcinomas son planos, localmente invasivos y pueden tener más de un centro. Afortunadamente, la metástasis local o sistémica de estos tumores es raro que ocurra.

En los perros, los tumores malignos generalmente se llaman carcinomas Basoescamosos (BSC). Se desarrollan típicamente en perros más viejos, y el San Bernardo, el Terrier escocés y el cazador de Alces Noruego corren mayor riesgo. A diferencia de los tumores benignos, estos carcinomas pueden encontrarse casi en cualquier parte del cuerpo de un perro. Afortunadamente, también es poco probable que se extiendan por medio de la metástasis.

Diagnóstico y Tratamiento

Su veterinario puede sospechar de la presencia de un tumor de células basales sólo por la apariencia en el cuerpo de su mascota. Sin embargo, la confirmación del diagnóstico se realiza a través de la examinación microscópica del tejido mediante una biopsia de tejido o una aspiración con una aguja fina. Las muestras se envían a un laboratorio para ser examinadas por un patólogo veterinario, quien determinará si el tumor es benigno o maligno, junto con su grado y estado. Esta información ayudará a su veterinario a determinar el mejor tratamiento para su mascota.

El tratamiento estándar para los tumores de células basales, ya sea benigno o maligno, es la extirpación quirúrgica. La criocirugía, que es la aplicación de frío extremo mediante nitrógeno líquido, a veces se utiliza para lesiones muy pequeñas. Los tumores benignos pueden reaparecer si no son totalmente eliminados, esto ocurre cuando el cirujano no puede extirpar un margen bastante amplio alrededor del tumor, o cuando está en un lugar que hace imposible quitar todo el tejido dañado.

Algunas veces los gatitos desarrollarán otros tumores de células basales en el área del tumor original. Ocasionalmente, los carcinomas también volverán a aparecer, pero se desarrollan muy lentamente y es muy raro que ocurra la metástasis. Sin embargo, los carcinomas basales escamosos en perros tienden a ser más agresivos que otros tipos de tumores de células basales.

Afortunadamente, la mayoría de los perros y los gatos se recuperan completamente después de haberles extirpado un tumor de células basales.