Los perros los aman pero pueden romperles los dientes y convertirse en un peligro de asfixia

huesos para perros

Historia en Breve -

  • Dos preguntas importantes que los dueños de perros deben cuestionarse antes de proporcionarles huesos o masticables a sus mascotas son; 1) ¿Es atóxico?, y 2) ¿Es adecuado para mi perro?
  • Hay diferencias significativas entre los huesos crudos y los huesos a "temperatura ambiente", y es importante saberlo; recomiendo los huesos recreativos crudos siempre que sea posible
  • El tipo de masticador que es tu perro, junto con su estado de salud física y oral, determinan cual es el tipo de hueso o masticable adecuado para él
  • Existen muchos tipos de masticables para perros disponibles comercialmente, incluyendo a los nervios de buey, masticables de tendones, orejas de cerdo y masticables totalmente comestibles
  • Dos tipos de masticables que no recomiendo son los de cuero sin curtir y sintéticos

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Dos preguntas que todos los dueños de perros deben cuestionarse antes de proporcionarle un hueso recreativo o masticable a su mascota son:

  1. ¿Es atóxico?
  2. ¿Es adecuado para mi perro?

El hecho de que un hueso o masticable posiblemente sea tóxico está relacionado con su país de origen, fuente del producto y cómo fue procesado. Debes buscar la leyenda "Made in the USA" en el empaque (e incluso, quizá llamar al fabricante para preguntar si sus ingredientes también fueron fabricados en los Estados Unidos).

Si compras huesos o masticables importados, también debes sentirte cómodo con esas fuentes (actualmente me siento satisfecha con los productos que provienen de Nueva Zelanda, Canadá y Australia).

Siempre sugiero evitar los productos sin marca de contenedores a granel, porque es imposible saber de dónde provienen, cómo fueron procesados, o el tiempo que han permanecido en los contenedores, etc.

Realmente es muy lógico el hecho de que un hueso o masticable deba tener el tamaño adecuado para tu perro. ¿Es posible que su tamaño represente un posible riesgo de asfixia u obstrucción intestinal? Por ejemplo, si un pedazo de hueso se rompe y tu perro se lo traga, ¿podría atorarse en alguna parte de su tracto gastrointestinal (GI)?

Además, ¿acaso el hueso es demasiado duro o grueso para el padecimiento de los dientes y encías de tu perro?

También debes considerar los ingredientes del producto ¿Qué nutrientes le aporta? ¿Contiene aditivos? ¿Tiene posibles patógenos oportunistas que pueden enfermar a tu perro? Además, algunos huesos son naturalmente altos en grasa, por lo que no se le debe proporcionar ese tipo de huesos a un perro con antecedentes de pancreatitis.

Huesos crudos versus huesos a temperatura ambiente

Los verdaderos huesos de res y bisonte son cocidos al vapor, ahumados o crudos. Los huesos cocidos al vapor y ahumados fueron tratados para no descomponerse a temperatura ambiente.

Por medio de ese proceso, la estructura química del hueso cambia y se vuelve más frágil. Los huesos frágiles se fracturan fácilmente, por lo que no son apropiados para los masticadores agresivos.

Los huesos de cualquier tamaño se pueden conservar, por lo que la forma de diferenciar a los huesos tratados de los huesos crudos es que no encontrarás los primeros en la sección de refrigerados o congelados. Estarán en los estantes de las tiendas a temperatura ambiente.

Recuerda que todos los huesos con carne y masticables almacenados a temperatura ambiente tienen la probabilidad de desarrollar bacterias oportunistas con el tiempo. Algunos productos indican que han sido irradiados para eliminar las bacterias potencialmente dañinas.

Algunos se sienten más cómodos al comprar masticables y huesos irradiados, a diferencia de otras personas. Si eres parte de las que no les agrada, en especial es importante que sepas de donde proviene el producto, proveedor y tiempo en que debe reemplazarse, antes de proporcionárselo a tu mascota.

Si optas por comprar huesos congelados (que no están irradiados), una vez que los huesos se descongelan, debes ser consciente de su potencial de desarrollo bacteriano, porque al estar a temperatura ambiente podrían atraer bacterias con el tiempo.

Diversos tipos de huesos para diferentes masticadores

Es vital que el tamaño del hueso o masticable sea compatible con la personalidad, tamaño y salud de tu perro. No debes asumir que el hueso o masticable que tu vecino le ofrece a su perro, o el que le ofrecías a tu perro anterior, también será adecuado para tu mascota actual.

Si tu perro es un "devorador": Algunos perros pequeños y muchos perros grandes son devoradores. Si tu mascota es propensa a tragarse cada bocado que recibe, deberás ser precavido en el tamaño de hueso que le proporciones, porque existe la posibilidad de que llegue entero a su estómago. O podría intentar engullirlo todo y tener un problema, lo cual puede ser igualmente desastroso.

El objetivo principal de un devorador no es masticar o roer el producto, sino que llegue al estómago lo antes posible. Así que mi recomendación de seguridad para los devoradores de cualquier tamaño es elegir huesos grandes.

Ya sea que tu perro sea Labrador o Yorkie, si le proporcionas un hueso recreativo más grande que el tamaño de su cabeza, es casi imposible que se lo trague. Y algunos devoradores patológicos no deben recibir ningún hueso en lo absoluto.

Si tu perro es un masticador agresivo: Este tipo de perros tienen una misión que es, ¡acabarse su hueso! Los masticadores agresivos quieren consumir el producto en su totalidad, tan pronto como les sea posible. Muchos masticadores agresivos se fracturan los dientes.

En su misión de romper el hueso lo más rápido posible no piensan en que se causarán múltiples fracturas dentales. Estos perros agarran un hueso y lo mastican de forma desenfrenada, lo cual les ocasiona fracturas o desgaste en sus dientes muy rápidamente.

A los masticadores agresivos no se les deben dar huesos muy duros, como por ejemplo astas. Proporcionar huesos duros como piedras a masticadores agresivos podría ocasionarles un traumatismo dental muy severo. Los dentistas veterinarios han estado sumamente ocupados debido las astas y huesos con tuétano de tamaño inadecuado ¡que les proporcionan a masticadores agresivos!

A los masticadores agresivos tampoco se les deben ofrecer huesos angostos que puedan introducir en sus bocas sin dificultad, lo que podría permitirles aplicar potencia en la fuerza de su mordida vertical. Si a uno de estos perros se le proporciona un anillo femoral pequeño y estrecho o astas angostas, podría generarle un problema.

En el caso de los masticadores agresivos lo ideal es darles huesecillos grandes y sin procesar, que son mucho menos duros que las astas y más suaves al contacto con los dientes. Los "huesos" 100 % comestibles y procesados comercialmente (hechos con ingredientes de grado humano), también son buenas opciones para los masticadores agresivos.

Además, es importante que estés muy atento a tu perro, ya que un masticador agresivo con grandes mandíbulas podría reducir un hueso muy grande hasta el tamaño de una pelota de ping-pong en poco tiempo.

Una vez que el hueso está muy pequeño, se convierte en un riesgo, por lo que es importante que vigiles atentamente a tu perro y, cuando observes que su hueso está muy roído, debes quitárselo.

Si tu perro es un masticador cuidadoso: Si tu perro resulta ser un masticador suave que simplemente disfruta de sostener o roer suavemente un hueso, las astas son una buena opción. Las astas son huesos muy fuertes y tienden a durar indefinidamente. Puedes comprar astas de ciervo canadiense, alce americano o venado, y son muy económicas porque simplemente no se desgastan.

Las astas están disponibles en una variedad de tamaños y pueden dividirse, cortarse o permanecer enteras, pero una vez más, no debes proporcionarle un asta pequeña a un perro grande debido al riesgo de una posible fractura dental. Lo adecuado es dar astas pequeñas a perros pequeños y astas grandes a perros grandes, siempre y cuando sean masticadores suaves.

Si tu perro es un masticador suave debido a su edad, dientes sensibles, o un trabajo de restauración dental, incluso una mejor buena opción sería ofrecerle "huesos" más suaves.

Por fortuna, hay diversos "huesos" que son 100 % comestibles, disponibles comercialmente y hechos con ingredientes de grado humano, los cuales son mucho más flexibles que los verdaderos huesos de esqueleto de mamíferos.

Si tu perro tiene exceso de peso, requiere llevar una alimentación baja en grasa, o apenas está familiarizado con huesos crudos: Muchos huesos largos sin cocinar contienen tuétano, que es una sustancia muy alta en grasa. El riesgo de darle un hueso gigante con tuétano a un perro es que, instintivamente se enfocará en extraer el tuétano del hueso, lo que podría causar trastornos digestivos significativos en cualquier perro que no esté acostumbrado a consumir un premio que contenga 60 % de grasa.

Además, el tuétano es una fuente considerable de calorías, por lo que aunque los huesos crudos son excelentes, en el caso de las mascotas que ya tienen problemas de exceso de peso, me gusta recomendar una opción baja en grasas. Por lo que te sugiero que tomes el hueso con tuétano y se lo extraigas por completo para que esté libre de grasa, luego reemplázalo por calabaza al 100 % enlatada y vuélvelo a congelar.

Luego, cuando lo saques del congelador para dárselo a tu perro ya será un hueso congelado relleno de calabaza que esencialmente tendrá menos grasa que un hueso con tuétano.

El tipo de hueso que no recomiendo

Mis opciones menos favoritas para perros son las pezuñas, porque son filosas y quebradizas. Muchas mascotas han sufrido graves traumatismos orales por masticar pezuñas afiladas. Los veterinarios han atendido más bocas cortadas por pezuñas que cualquier otro tipo de hueso recreativo.

Si se le proporcionas pezuñas a tu mascota, te pido que por favor que solo le des pezuñas americanas ya desarrolladas para asegurar que provengan de animales que no sean tóxicos.

Para obtener consejos y recomendaciones adicionales, accede a mi artículo, 12 reglas para proporcionarle huesos recreativos sin procesar a tu perro.

Guía básica de masticables para perros

Los fabricantes de alimentos para humanos han descubierto cómo comercializar casi todas las partes sobrantes del cuerpo de los animales en la industria de premios para perro, desde los tradicionales cueros de vaca sin curtir, hasta los recién populares nervios de buey, tráqueas y otros masticables. Todos los tipos de piel, tendones, ligamentos y otras partes blandas y cartilaginosas son convertidos en masticables para perro.

Masticables de cuero sin curtir: Comencemos por analizar los masticables que se han comercializado por más tiempo, los tradicionales cueros sin curtir. Técnicamente, la denominación "cuero sin curtir" es incorrecta. Un nombre más apropiado sería sin procesamiento visible, porque la piel no está cruda en lo absoluto. Pero, se ha mantenido el término de "cuero sin curtir".

Estos se encuentran entre mis opciones menos favoritas de masticables para perros. Los masticables de cuero sin curtir no solo son altos en calorías, sino que también se encuentran en listas de productos tóxicos para mascotas y generan diversos problemas.

Para obtener más información sobre el lado oculto del procesamiento de cuero sin curtir, accede a este video en el que Rodney Habib y yo explicamos este terrible proceso:

(Este video solo está disponible en Ingles.)

Masticables de tendón: Estos masticables son largos y delgados, y muchos perros los adoran. Al igual que los cueros sin curtir, este tipo de masticables también podrían llegar a ser muy suaves y flexibles conforme tu perro los desgasta con el tiempo.

Debido a que están desgastados, y algunos de ellos son muy pequeños, largos y delgados, podrían representar un riesgo significativo de asfixia para la mayoría de los perros. Estos masticables provienen de diferentes fuentes animales, pero los pequeños son riesgosos inclusive para los perros más pequeños.

Recomiendo comprar masticables de tendón en tiendas que tengan una constante rotación de productos. Los masticables deben tener etiquetado su origen e ingredientes, y recomiendo conseguir los más largos para que cuando tu perro los desgaste puedas desecharlos, en vez de arriesgarte a que tu perro se trague la última parte entera.

Nervios de buey: Los nervios de buey (para los que no lo saben, son penes) podrían ser muy pequeños y no dejo que ni siquiera mi perro salchicha de 10 libras mastique algo tan pequeño, ya que es muy riesgoso. Así que, aún si tu perro es un masticador muy suave, te recomiendo comprar nervios de buey muy largos y cuando los desgaste, recogerlos y desecharlos.

Como regla general, recomiendo desechar cualquier masticable una vez que ya no sobresalgan dos pulgadas de cada lado en la boca de tu perro.

Orejas de cerdo: Las orejas de cerdo son masticables muy populares para perros, pero mi preocupación acerca de estos y las orejas de cualquier animal destinado a convertirse en alimento producido en masa, es que las orejas son un lugar muy común en donde se colocan implantes hormonales.

Si este es el caso de las orejas que compras, tu perro consumirá una cantidad anormalmente alta de residuos de hormonas concentradas, que con el tiempo podrían perjudicar su salud. Si encuentras orejas de animales criados en corrales de forma orgánica, obviamente podrás evitar el problema.

Masticables totalmente comestibles: Algunos de los masticables más novedosos de venta comercial no contienen ninguna parte animales. Las opciones más saludables están hechas a base de leche, tapioca de grado humano o papas (o vegetales comprimidos).

Estos son una excelente opción para las mascotas a las que se les ha realizado un trabajo dental, tienen bocas delicadas o son devoradores. Estos productos masticables están diseñados para ser consumidos en su totalidad.

Si buscas entrenar a tu perro para que no engulla sus huesos o masticables, podrías sostener uno de los extremos mientras lo muerde en el otro extremo. Cuando sostienes un extremo, mientras que tu perro mastica el otro, puedes controlar el ritmo en que lo hace. Y si mastica una pequeña pieza y se la traga, no correrá peligro.

No recomiendo proporcionarle este tipo de masticables a devoradores sin que alguien sostenga el otro extremo, ya que tratarían de tragar las piezas enteras, lo cual obviamente representa un peligro de obstrucción y bloqueo obstructivo gastrointestinal.

Algunos de los huesos dentales comestibles de venta comercial contienen ingredientes dudosos. Por lo general, son de color verde y se venden en la mayoría de los grandes supermercados. Debes leer la etiqueta de estos masticables con cuidado.

Los masticables del Himalaya están hechos de leche de yak (en realidad, de un queso) que se ha secado al sol para obtener una consistencia muy dura. Hoy en día, este es uno de los productos masticables comercialmente disponibles más notables y podría ser una buena opción para perros que no pueden consumir ciertos tipos de proteína.

También, hay muchos otros huesos comestibles que son a base de vegetales y adecuados para animales con estómagos sensibles.

El tipo de masticable que no recomiendo

Existe una gran variedad de masticables sintéticos hechos de nilón o plástico con sabor añadido que se encuentran disponibles en la mayoría de los grandes supermercados (al lado de los huesos dentales comestibles verdes). No soy entusiasta de los masticables de nilón o plástico ¡Es lógico que alimentar a un perro con productos sintéticos no es la opción más saludable!

Por fortuna, debido a que existen tantos tipos de huesos y masticables naturales disponibles, realmente no hay motivo para que le proporciones productos sintéticos a tu perro.

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