Señales de advertencia según el color de los ojos de tu perro

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
perros con ojos rojos

Historia en Breve -

  • Las exposiciones ambientales, como a alérgenos, humo del cigarro, suciedad u otros irritantes pueden enrojecer e irritar los ojos de las mascotas
  • El enrojecimiento combinado con una secreción ocular espesa y amarillenta puede ser causado por queratoconjuntivitis sicca (KCS), también conocida como síndrome del ojo seco
  • La conjuntivitis, o pink eye en inglés, puede causar enrojecimiento ocular junto con secreción e inflamación
  • Si los ojos de tu perro lucen rojos junto con una córnea opaca o azulada, podría ser indicio de glaucoma
  • Cuando el tercer párpado de tu perro sobresale o presenta un prolapso, podría dar lugar a un bulto rojo brillante conocido como ojo de cereza
  • Si notas algún cambio en los ojos de tu perro, incluyendo enrojecimiento u otra decoloración, es importante que lo lleves a revisar lo antes posible

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Si tu perro tiene los ojos rojos, es importante que lo revise un veterinario, ya que el enrojecimiento puede ser un signo de inflamación o infección. En algunos casos, las exposiciones ambientales, como a alérgenos, humo del cigarro, suciedad u otros irritantes pueden enrojecer e irritar los ojos de las mascotas.

Incluso, las pestañas que crecen desde un punto poco común, una afección conocida como distiquiasis, pueden frotar la córnea de tu perro, lo que causará enrojecimiento, inflamación y secreción ocular. Pero suponiendo que no se trata de un irritante externo, el enrojecimiento podría señalar un problema con los párpados externos, el tercer párpado, la conjuntiva, córnea o esclerótica del ojo de tu perro. Estas son algunas de las causas más comunes del enrojecimiento ocular que debes conocer.

El ojo seco causa enrojecimiento y una secreción espesa

El enrojecimiento combinado con una secreción ocular espesa y amarillenta puede ser causado por queratoconjuntivitis sicca (KCS), también conocida como síndorme del ojo seco. Se estima que afecta a alrededor del 5 % de los perros en algún momento de sus vidas, es una afección que hace que los ojos de tu perro se resequen bastante y les provoca dolor. Podrías notar que tu perro parpadea o entrecierra mucho sus ojos y su párpado podría hincharse.

Ciertas razas, incluidos los shih tzus, boston terrier, bulldog inglés, cavalier king charles spaniels y west highland terrier, tienen más probabilidades de sufrir de ojo seco en comparación con otros y, en algunos casos, podría ser hereditario.

La enfermedad puede ser de naturaleza autoinmune, cuando el sistema inmunológico de tu perro ataca las glándulas lagrimales que ayudan a producir lágrimas, o puede deberse a un problema con el nervio de la glándula lacrimal. Es esencial abordar el síndrome del ojo seco, ya que, si se deja sin tratamiento, podría ser muy doloroso e incluso conducir a la ceguera.

Conjuntivitis

La conjuntivitis, o pink eye en inglés, puede causar enrojecimiento ocular junto con secreción e inflamación. Por lo general, es una afección causada por bacterias, las infecciones por conjuntivitis pueden hacer que tu mascota entrecierre los ojos o talle sus ojos con las patas debido al dolor o picazón. Si esta afección no desaparece después de uno o dos días, no responde al tratamiento o viene acompañada de opacidad en la córnea, debes consultar a su veterinario para un seguimiento.

En algunos casos, sobre todo en los cocker spaniel y bulldogs, los ojos rosados e hinchados pueden ser causados por alergias. También puede presentarse junto con otras afecciones oculares, como glaucoma, ulceración corneal, ojo seco o inflamación intraocular. En estos casos, se debe tratar la causa subyacente para prevenir el daño ocular e incluso la posible pérdida de la visión.

El enrojecimiento ocular y opacidad de la córnea podrían indicar glaucoma

Si los ojos de tu perro lucen rojos junto con una córnea opaca o azulada, podría ser indicio de glaucoma. Esta afección se presenta debido a un drenaje inadecuado de fluidos, lo que lleva a un aumento en la presión intraocular. También podría provocar secreción ocular acuosa, hinchazón o abultamiento del globo ocular y dolor ocular.

El glaucoma primario se hereda debido a una anomalía en el ángulo de drenaje del ojo. Se observa en muchas razas, incluidos los cocker spaniel, basset hound, chow chow, jack russell terrier, shih tzu y husky siberiano. Por lo general, el glaucoma primario comienza en un ojo y progresa hacia el otro y se considera como una emergencia médica.

El glaucoma secundario ocurre cuando hay otras enfermedades oculares que inhiben el drenaje del humor acuoso dentro del ojo. Estas enfermedades incluyen inflamación del ojo (uveítis), cataratas avanzadas, cáncer de ojo, desplazamiento del cristalino y desprendimiento crónico de retina.

El glaucoma puede causar ceguera permanente, así que si sospechas que tiene glaucoma llévalo al veterinario de inmediato.

Ojo de cereza - Prolapso del tercer párpado

Tu perro tiene un tercer párpado en el extremo de cada ojo, que se ubica debajo del párpado inferior. Éste aloja una glándula lagrimal y, cuando se encuentra saludable permanece oculto y no se puede ver al mirar los ojos de tu perro. A veces, la glándula puede sobresalir o prolapsarse, lo que ocasiona un bulto rojo brillante conocido como ojo de cereza.

Podría ser de gran tamaño y muy evidente o pequeño y discreto. Puede permanecer prolapsado o sobresalir y retroceder. Ciertas razas parecen ser más propensas a padecer esta afección en comparación con otras, tal vez debido a una unión débil entre el tercer párpado y el borde inferior del ojo interno. Las razas más afectadas incluyen a los cocker spaniel, bulldog, boston terrier, beagles, perros de San Huberto, lhasa apsos, shih tzu y otras razas braquicefálicas.

Si bien el ojo de cereza no es suele ser doloroso para los perros, una vez que la glándula se dilata, puede inflamarse cada vez más y es vulnerable a infecciones. Además, debido a que la glándula ya no está asentada en su posición normal, puede evitar la lubricación adecuada del ojo.

Por desgracia, a veces se recomienda extirpar la glándula con el fin de abordar esta afección, en lugar de reemplazarla quirúrgicamente, aunque sea necesaria para la lubricación adecuada de la córnea. Con frecuencia, extirpar la glándula produce resequedad ocular de por vida, lo que hace que los propietarios deban lubricar manualmente los ojos de sus perros por el resto de sus vidas.

Si tu perro sufre de esta afección, te recomiendo bastante solicitar un reemplazo de glándulas. Extirpar la glándula es un proceso innecesario y, en última instancia, puede disminuir la calidad de vida tu perro durante muchos años en el futuro.

Si la afección se aborda de inmediato con un veterinario integrador hay una alternativa que a menudo puede ayudar a controlar la inflamación y restablecer la integridad de los ligamentos que están diseñados para mantener la glándula en su lugar; se trata de un protocolo intenso de nutracéuticos y gotas homeopáticas para los ojos a base de hierbas, que se venden únicamente con receta.

Cualquier cambio en los ojos de tu perro debe ser revisado

Los ojos pueden actuar como una ventana hacia la salud general de tu perro y muchas afecciones crónicas subyacentes pueden causar síntomas que se reflejan en sus ojos. Si notas algún cambio en los ojos de tu perro, incluyendo enrojecimiento u otra decoloración, es importante que lo lleves a revisar lo antes posible.

Las afecciones oculares a menudo son tratables si se detectan en una etapa temprana, pero pueden progresar hasta la pérdida permanente de la visión si se ignoran o no se descubren hasta que sea demasiado tarde.

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