Darle a tu perro una cantidad suficiente de esto podría ayudar a prevenir el linfoma

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
omega 3 combate el cancer

Historia en Breve -

  • Un estudio reciente de Golden Retrievers con linfoma en la zona T sugiere que los perros que consumen dietas ricas en ácidos grasos esenciales omega-3 tienen menos probabilidades de desarrollar la enfermedad
  • Los omega-3 son simplemente las superestrellas de los ácidos grasos esenciales en los beneficios significativos que ofrecen a las mascotas
  • Los estudios demuestran que los omega-3 son beneficiosos para el desarrollo saludable de los cachorros y para perros con ansiedad, artritis, enfermedades cardíacas, renales y picazón e inflamación de la piel
  • Las mejores fuentes de omega-3 son los aceites de pescado

El linfoma canino en la zona T (TZL, por sus siglas en inglés) es una forma de cáncer de progresión lenta que se observa con mayor frecuencia en perros de edad avanzada, y comprende aproximadamente el 12 % de los casos de linfoma canino. Este tipo de linfoma representa el 40 % de los casos en Golden Retrievers ya que es mucho más frecuente en ellos que en cualquier otra raza.

Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad del Estado de Colorado (CSU) realizó un estudio para evaluar la genética, medio ambiente, estilo de vida e historial de salud de Goldens con linfoma de la zona T. Los resultados se publicaron en el Journal of Veterinary Internal Medicine.

Estudio: los ácidos grasos omega-3 brindan protección a los perros contra el linfoma en la zona T

Los perros fueron reclutados en el Registro de Morris Animal Foundation’s Canine Lifetime Health Project. Muchos de los perros ingresaron al registro de Golden Retriever Lifetime Study de la fundación, pero eran demasiado viejos para participar.

Para el estudio, los investigadores analizaron cuestionarios detallados de su historial de salud y muestras de sangre o biológicas de más de 350 Goldens que se dividieron en un grupo de perros con TZL y otro grupo de perros sanos que tenían al menos 9 años de edad.

El historial de salud cubrió temas como la situación de la vida de los perros, el historial de vacunación y la posible exposición a toxinas. Los investigadores utilizaron muestras de sangre para tratar de ubicar áreas en los cromosomas de los perros con posible enfermedad.

Los resultados del estudio indican que los perros que reciben suplementos de ácidos grasos omega-3 pueden tener menos probabilidades de desarrollar un linfoma en la zona T. (Curiosamente, los perros con hipotiroidismo también tienen un riesgo menor.)

"Aunque los estudios prospectivos controlados serían necesarios para establecer firmemente la protección de los ácidos grasos omega-3, nuestras observaciones plantean la posibilidad de una intervención simple que pueda ayudar a reducir la frecuencia de esta enfermedad", dijo la Dra. Anne Avery, Profesora Asociada del Departamento de Microbiología, Inmunología y Patología de la Universidad Estatal de Colorado.

"También nos sorprendió un poco descubrir que los genes defectuosos que conducen a otro trastorno aparentemente no relacionado que es el hipotiroidismo, son más comunes en los perros que no desarrollan linfoma de la zona T".

Si bien, el estudio se centró en Goldens pero la Dra. Avery cree que las causas subyacentes del linfoma en la zona T sucede en todas las razas.

Estos hallazgos respaldan lo que también descubrió la Dra. Anna Hielm-Bjorkman y su proyecto de la Escuela veterinaria de Helsinki DogRisk: los perros a los que se les suplementó aceite de pescado, independientemente de la raza, tenían menos cáncer que los perros que no tenían suplementos.

Omega-3: las superestrellas de los ácidos grasos esenciales

Una de las categorías de suplementos para mascotas de más rápido crecimiento es el aceite de pescado, una rica fuente de ácidos grasos esenciales (AGE), conocidos como grasas omega-6 y omega-3. Mientras que los perros (y los gatos) necesitan un equilibrio de ambos para una buena salud, los omega-3 son las superestrellas en los beneficios que ofrecen para la salud.

Los ácidos grasos omega-3 incluyen el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaneoico (EPA), importantes para la salud general de tu mascota, incluyendo:

  • Aliviar los efectos dañinos de las alergias y otras condiciones que son el resultado del sistema inmunológico sobre estimulado
  • Retrasar el crecimiento de infecciones comunes por hongos
  • Regular la coagulación sanguínea
  • Ayudar al correcto desarrollo de la retina y la corteza visual
  • Retrasar el desarrollo y propagación de ciertos tipos de cáncer

Junto con estos beneficios, varios estudios clínicos muestran que los omega-3 son útiles para la prevención y el tratamiento de varias afecciones que involucran el sistema cardiovascular, la función cognitiva, la salud neurológica, inflamaciones en la piel, la enfermedad renal y la osteoartritis.

DHA es beneficioso para los cachorros

Un estudio publicado en 2012 indica que alimentar a los cachorros recién destetados con alto contenido de DHA tiene beneficios de gran alcance para la salud.

El objetivo del estudio fue evaluar el desarrollo en 48 cachorros Beagle de 8 semanas de edad, recién destetados, del efecto de los alimentos con DHA del aceite de pescado en las funciones cognitivas, de memoria, psicomotora, inmunológica y retiniana, entre otras.

Los investigadores observaron que los cachorros alimentados con dietas que contenían los niveles más altos de DHA tuvieron mejores resultados que los otros grupos en las tareas de aprendizaje inverso, discriminación de contraste visual y rendimiento psicomotor temprano. También tenían anticuerpos más altos contra la rabia 1 y 2 semanas después de la vacunación, y una mejor capacidad para ver en condiciones de poca luz u oscuridad.

EPA calma a los perros ansiosos

Los perros que sufren de ansiedad podrían beneficiarse de suplementos con una fuente de alta calidad de grasas omega-3, debido a su capacidad para modular los neurotransmisores y la neuroplasticidad en el cerebro.

En 2008, los investigadores compararon la grasa omega-3 EPA contra el fármaco antidepresivo fluoxetina (Prozac) y descubrieron que EPA era tan efectiva como el medicamento para aliviar los síntomas de la depresión en los seres humanos, y lo mismo puede ser con los perros.

Investigaciones posteriores en las que participaron 24 perros encontraron que un mayor consumo de grasas omega-3 tenía un efecto calmante en los perros ansiosos y mejoras en el comportamiento.

EPA y DHA mejoran los síntomas en perros artríticos

Un estudio canadiense realizado en 2013 indica que los omega-3 son beneficiosos para los perros con artrosis natural. Los canes se alimentaron con una dieta que contenía altos niveles de ácidos grasos omega-3 de los peces y mostraron una mejora significativa en la discapacidad locomotora y el desempeño de las actividades diarias.

Los omega-3 mejoran la función cardíaca en perros con enfermedades del corazón

En un estudio realizado en 1998 en perros con cardiomiopatía dilatada (DCM), la suplementación con omega-3 redujo la producción de citoquinas inflamatorias (interleucina-1 y prostaglandina-E2), y también redujo la pérdida muscular en comparación con un placebo. Se cree que la disminución de la producción de citoquinas inflamatorias mejora el apetito en animales con insuficiencia cardíaca.

Los resultados de un estudio retrospectivo de 108 perros con DCM o enfermedad valvular crónica, mostraron mejores tasas de supervivencia con la suplementación de ácidos grasos omega-3. Además de mejorar la función cardíaca (incluida la reducción de la frecuencia cardíaca y la presión arterial), los suplementos de omega-3 también reducen la inflamación, mejoran el apetito y ayudan a mantener la masa corporal.

Los omega-3 mejoran la supervivencia en perros con enfermedad renal crónica

En un estudio de perros con enfermedad renal crónica (ERC), los investigadores demostraron que la suplementación con ácidos grasos omega-6 acelera la disminución de la función renal, mientras que los omega-3 hacen lo contrario.

EPA mejora significativamente la piel inflamada y con picazón

En un estudio realizado en 1994 con 16 perros que recibieron ácidos grasos omega-3 que incluían altos niveles de EPA, mostraron una mejoría en la picazón, el autotraumatismo, el pelaje y la pérdida de pelo en comparación con la administración de ALA solo. Los perros en el estudio tenían síntomas de prurito idiopático (picazón inexplicable), atopia confirmada (piel inflamada debido a alergias) y alergia a las pulgas.

Un estudio realizado en 2014 evaluó una formulación localizada de ácidos grasos esenciales y aceites esenciales en 48 perros con dermatitis atópica canina. Los resultados mostraron que las mejoras individuales en las puntuaciones de lesiones y picazón fueron más altas para los perros que recibieron los AGEs y los aceites esenciales comparados con el grupo de control y más de esos perros también mostraron una mejoría del 50 % en la picazón.

Las mejores fuentes de ácidos grasos omega-3

El alimento procesado para mascotas se fabrica a temperaturas muy altas y, como los ácidos grasos omega-3 son sensibles al calor y la luz, son inertes en el momento en que se empacan. Incluso si alimentas a tu mascota con comidas crudas y no sigues una receta balanceada que requiera ácidos grasos esenciales adicionales (omega-3 de los mariscos), la dieta de tu perro probablemente no esté balanceada con ácidos grasos.

Los omega-3 no solo son importantes, también lo es la proporción alimenticia de omega-3 a omega-6. Debido a que la dieta promedio de las mascotas es abundante en ácidos grasos omega-6, se complementa con formas adicionales de omega-6 como maíz, oliva, cártamo o incluso aceite de linaza (que contiene algunas fuentes vegetales de ácidos grasos omega-3 y omega-6) porque un desequilibrio puede llevar a problemas de salud.

El aceite de krill es el suplemento que recomiendo para garantizar que tu mascota reciba suficientes grasas omega-3 en su dieta. Los perros no pueden convertir de manera eficiente las fuentes vegetales de ácidos grasos omega-3 (de aceite de linaza, por ejemplo) en cantidades apropiadas de DHA y EPA, por lo que la mejor opción es proporcionarla en su forma ya biodisponible de aceites marinos.

Como mencioné, los omega-3 son muy sensibles al oxígeno y pueden volverse rancios rápidamente, así que prefiero los aceites que se dispensan de una bomba sin aire o en cápsulas que se pueden cortar y exprimir sobre los alimentos justo antes de consumirlos. Con los aceites liquidos hay un riesgo mucho mayor de oxidación con el tiempo, por lo que, si compras una botella, asegúrate de refrigerarla después de abrirla y trata de usarla dentro de los 30 días.

Asegúrate también de que el aceite de pescado haya sido capturado de forma sostenible o aprobado por MSC, y que provenga de peces no tóxicos (cuanto más pequeño, mejor, de ahí mi recomendación de aceite de kril).

Muchas personas que temen comer peces del océano encuentran consuelo en los aceites marinos validados y libres de toxinas disponibles en el mercado. A diferencia de los pescados, la pureza y potencia de los aceites de pescado pueden verificarse. Si te preocupa la calidad del aceite de pescado, el fabricante proporcionará resultados a terceros que demuestren que el producto está libre de toxinas.

El aceite de hígado de bacalao y otros aceites de hígado de pescado, son ricos en ácidos grasos omega-3, y también son muy ricos en vitaminas A y D. Aunque los perros que comen alimentos comerciales están obteniendo cantidades adecuadas de estas vitaminas solubles en grasa, el consumo excesivo puede resultar en toxicosis o niveles anormales de calcio y fósforo que pueden causar la mineralización y la calcificación de tejidos y órganos vitales, así como también cálculos urinarios. Es por eso que los aceites corporales de pescado sin vitamina D son los preferidos para las mascotas.

Es importante buscar el consejo de un veterinario para determinar la mejor manera de complementar la dieta de tu perro con los ácidos grasos que necesita para una buena salud y para tratar cualquier condición de salud específica que pueda tener.