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Infección de Giardia

Historia en Breve -

  • Investigaciones recientes sugieren que en toda Austria, el parásito intestinal giardia es una causa común de diarrea en los gatos.
  • El estudio encontró que los gatos que viven en casas con varios gatos más tienen un índice significativamente más alto de parásitos intestinales.
  • La giardia es la raíz de muchos problemas gastrointestinales crónicos, tanto en gatos, como en perros y muchos gatos que desarrollan la enfermedad del intestino inflamatorio tuvieron giardia cuando eran pequeños.
  • Para diagnosticar la giardia, es preferible realizar un análisis ELISA o PCR en vez de un examen por flotación fecal.
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Difícil de Matar, Esta Parásito En Mascotas También Te Puede Infectar a Ti...

Diciembre 3, 2015 | 5,079 vistas
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Por la Dra. Becker

Un estudio reciente realizado en el Instituto de Parasitología de la Universidad de Medicina Veterinaria en Viena, Austria, reveló que el parásito intestinal giardia es una causa común de diarrea e infecciones en los gatos.1

Los investigadores analizaron 298 muestras fecales felinas en busca de parásitos intestinales unicelulares, también conocidos como protozoarios entéricos. Las muestras fueron tomadas de gatos en toda Austria, como animales que viven en hogares privados, en criaderos y albergues. De las 298 muestras analizadas, 56 fueron positivas a al menos un parásito intestinal. Una de las especies de giardia que encontraron los parasitólogos podría ser zoonótica, es decir, transmisible a los humanos.

Los investigadores descubrieron que un índice significativamente mayor de muestras fecales positivas vino de las casas con varios gatos. Los gatitos también corren un mayor riesgo. De acuerdo con Barbara Hinney, autora principal del estudio:

 “Los animales jóvenes deben arreglárselas primero con el patógeno y aún no son inmunes, lo que hace que sea posible que el patógeno persista más obstinadamente. Cuando los animales excretan el parásito a través de las heces, infectan a otros gatos. Es por esto que los hogares con más de un gato tienen un mayor riesgo de infección".

Además de la giardia, los parasitólogos también encontraron una variedad de parásitos intestinales, como:

  • 1.7 por ciento de las muestras fecales dio positivo a cryptosporidium.
  • 4 por ciento contuvo cystoisospora
  • 0.3 por ciento contuvo sarcocistosis.
  • 2.5 por ciento dio positivo a Tritrichomonas blagburni

Se Encontró Que la Giardia es el Parásito Intestinal Más Común en los Gatos en Austria

Se encontraron infecciones de giardia en más del 12 por ciento de las muestras fecales. Los parásitos de giardia se ingieren como quistes e invaden el intestino delgado, donde se reproducen. Los quistes regresan al ambiente en la popó infectada del gato.

La mayoría de las especies de giardia que encontraron los investigadores tan sólo ocurren en los gatitos, aunque una especie también se encuentra en los humanos. Sin embargo, “La mayoría de las infecciones de giardia ocurren a través de la transmisión de humano a humano”, dice Hinney.

Las infecciones de giardia son muy difíciles de curar y es posible que regresen, incluso después de un tratamiento exitoso. Los quistes de giardia pueden sobrevivir durante largos periodos en ambientes cálidos y húmedos. Los investigadores recomiendan que en los criaderos se laven las sábanas y toallas de los gatos a 140 grados F y que se limpien regularmente los tazones y platos de comida con agua caliente. Además, ya que la giardia puede transmitirse a través del agua, las heces de los gatos no deben nunca desecharse en el baño.

La Giardia es la Raíz de Muchos Problemas Gastrointestinales Crónicos

La giardiasis es mucho más común en los perros que en los gatos, pero si tu gatito pasa tiempo en el exterior y entra en contacto con la popo de un animal infectado o con agua contaminada, podría ser una posibilidad.

Muchas personas no se dan cuenta de que la giardia permea el ambiente. Los científicos no saben mucho sobre este organismo unicelular. Sabemos que se encuentra fácilmente en los perros, gatos y en la mayoría de los animales silvestres e incluso en muchas personas que viven en países tercermundistas.

En mi experiencia, el parásito de la giardia es la raíz de muchos problemas gastrointestinales crónicos en los gatos (y también en los perros). Muchos de los gatitos que me refieren a causa de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) también tuvieron un diagnóstico de giardia positivo cuando eran pequeños. Y muchas visitas por problemas crónicos del tracto gastrointestinal, como diarrea constante o mala absorción, también dan positivo a giardia.

Exposición y Transmisión

Mientras que la exposición a la giardia es común, adquirir una enfermedad del parásito no lo es tanto.

Tu gatito puede estar expuesto a la giardia al ingerir un quiste infectado que se oculte en las heces de otro animal. La contaminación ocurre directa o indirectamente a través del contacto con quistes infectados. Muchos gatitos están expuestos a la giardia muy tempranamente a través de una madre con parásitos y podrían albergarlos asintomáticamente cuando son adoptados.

Una vez que un quiste de giardia llega al intestino delgado de tu gato, se abre para liberar la forma activa del parásito. Estos organismos tienen la capacidad de moverse y de sujetarse a las paredes del intestino, donde se reproducen.

Eventualmente, las formas activas del parásito se encapsulan en quistes y salen del cuerpo del gato en las heces. Luego la popó infectada contamina las fuentes de agua, el pasto, la tierra y otras superficies.

Otra forma de transmisión puede ocurrir cuando un gato se limpia el trasero y luego lame a otro gato.

Síntomas de la Giardiasis

La mayoría de las mascotas con giardia no muestran signos obvios de la infección. Para aquellos gatitos que sí experimentan síntomas, el más común es la diarrea, que puede ser aguda, crónica o esporádica. Cuando la diarrea de una infección de giardia se presenta con frecuencia, a menudo, los padres de mascotas atribuyen las evacuaciones flojas al consumo indiscriminado de alimentos o a una sensibilidad alimenticia azarosa.

Es por esto que tantos casos de giardia no se diagnostican – a veces durante meses o hasta años. Eventualmente, un gato con una infección de giardia de larga duración podría padecer un episodio severo y debilitante de diarrea sanguinolenta, que le cause deshidratación. La mayoría de estos gatitos no pierden el apetito, pero a menudo pierden una cantidad notable de peso. Esto se debe a que la infección parasitaria en el tracto gastrointestinal interfiere con la digestión y absorción de nutrientes de los alimentos que consumen.

Diagnóstico de la Giardia

El parásito de giardia es microscópico y no puede verse a simple vista.

Desafortunadamente, el análisis parasitario que realiza el veterinario en su consultorio, en vez del que se hace en un laboratorio independiente, podría no ser exacto. Se estima que hasta el 30 por ciento de los análisis internos regresan con un resultado negativo falso, lo que significa que hay muchos animales que son positivos a la giardia que salen negativos en el análisis de la infección.

Los laboratorios veterinarios nacionales, como Antech e Idexx utilizan equipo estandarizado que refleja resultados consistentes, así que si someterás a tu mascota a un análisis de giardia, te recomiendo que le pidas al veterinario que mande las muestras a un laboratorio para que sean evaluadas.

Otro desafío en el diagnóstico de la giardia es que el parásito no se elimina en todas las heces. Esto significa que los animales infectados pueden tener muestras de heces sin quistes. Si se colecta una de estas muestras para el análisis, no mostrará ninguna evidencia de giardia, a pesar de que el gatito esté infectado.

Yo recomiendo un análisis ELISA o PCR para la giardia de cualquier mascota con un historial de problemas gastrointestinales. Un análisis fecal ELISA o PCR es preferible a un examen de flotación fecal debido a que revisa la presencia de antígenos de giardia. Un examen de flotación fecal tan sólo detecta los quistes de giardia, que podrían o no estar presentes en la muestra.

Desafortunadamente, muchos veterinarios no realizan el análisis ELISA u OCR y en cambio, tan sólo usan los resultados de la muestra fecal, que podría o no contener evidencia de la infección. Así que asegúrate de pedirle a tu veterinario un análisis fecal de antígenos, además del de flotación fecal.

Los laboratorios ahora ofrecen “paneles de diarrea”, que revisan otras causas comunes de la diarrea y esta es una excelente opción de diagnóstico para cualquier gato con problemas intermitentes del tracto gastrointestinal.

Tratamiento Para la Infección de Giardia

El parásito de giardia se está volviendo resistente a muchos medicamentos antiprotozoarios, lo que significa que cada vez más mascotas son portadoras persistentes de la infección.

Lo que yo hago en mi consultorio es realizar análisis mensuales de flotación fecal durante tres o cuatro meses después de completar el tratamiento, a veces seguidos por un análisis ELISA para asegurarme de que la infección haya sido completamente eliminada. El análisis ELISA puede ser positivo a giardia hasta seis meses después del tratamiento, ya que toma un tiempo para que los antígenos dejen el torrente sanguíneo. Es por esto que no los hago inmediatamente después de completar el tratamiento.

Algunos exámenes de flotación fecal te darán a ti y a tu veterinario la información más exacta acerca de si la infección ha sido tratada exitosamente. La razón por la que realizo más de un examen es, de nuevo, debido a que los quistes de giardia no salen en cada evacuación, así que un examen inmediatamente después del tratamiento podría ser negativo, pero una semana después podría ser positivo. Si te detienes después de realizar un examen de flotación fecal, es muy difícil asegurarse absolutamente de que la infección haya desaparecido.

Para prevenir la infección por giardia en tu gato, toma algunas precauciones:

  • No dejes a tu mascota cerca de otros animales potencialmente infectados
  • Recoge la popó que tu gato deja en el exterior y no le permitas el acceso a las áreas donde otros animales van al baño
  • No permitas que tu gato beba agua del exterior