Lo Que los “Dientes con Pelo” Indican Para la Salud de Tu Mascota

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Mayo 11, 2016 | 5,002 vistas

Historia en Breve

  • Si tu perro tiene "pelos en los dientes " en realidad es una enfermedad llamada pelo subgingival
  • Los perros con pelajes gruesos y cortos, y trastornos de la piel, los cuales causan un lamido excesivo, son los principales candidatos para padecer pelo subgingival
  • El pelo subgingival puede causar una enfermedad de las encías, por lo que debe ser eliminado tan pronto como sea descubierto. Además, la causa subyacente de la picazón en la piel del perro debe ser identificada y tratada para prevenir la recurrencia

Por la Dra. Becker

Un problema extraño que de vez en cuando encuentran los veterinarios cuando hacen exámenes orales en perros es una enfermedad conocida como pelo subgingival.

El típico paciente tiene un pelaje corto y grueso (como un Labrador, Beagle, o Bulldog), y los pelos generalmente sobresalen de las encías, alrededor de los caninos, incisivos, o el paladar duro (la placa ósea en el techo de la boca).

Es importante tener en cuenta que estos no son pelos extraños, como, por ejemplo, de una presa, otro perro o un gato. Es el "pelo del perro", por así decirlo, lo que significa que provienen del propio pelaje del perro.

La mayoría de los perros con pelo subgingival sufren de una enfermedad inflamatoria de la piel tal como atopia (enfermedad alérgica), demodicosis (un tipo de sarna), o dermatitis alérgica por pulgas. La piel del perro inflamada y con picazón le provoca lamerse y roerse a sí mismo excesivamente, lo que puede resultar en pelos protectores--las capas de pelo largo y rígido—que se incrusten en sus encías.

El Pelo Subgingival Puede Ocasionar la Enfermedad Periodontal

Así que ahora que ya sabes que el pelo en la boca de tu perro proviene de su propio pelaje, puedes relajarte, ¿verdad? ¡Falso!

A pesar de que el pelo subgingival se compone de las propias células de tu perro y parece bastante inocente, es probable que su boca le declare la guerra a este. El pelo es visto por las encías como un invasor extraño, el cual inicia una respuesta inmunológica que ocasiona inflamación.

Para empeorar las cosas, el pelo atrapado en las encías puede atraer a las bacterias, lo que ocasiona una mayor inflamación, infección, posible pérdida de dientes y dolor en la boca.

La gravedad de la situación depende de una variedad de factores. Algunos perros tienen poca o ninguna respuesta al pelo subgingival, mientras que otros tienen el potencial de desarrollar una infección grave en las encías, encías retraídas, fisuras (escisiones en la encía), y pérdida de hueso.

Puesto que la situación de las encías de un perro puede cambiar de un estado saludable a una enfermedad avanzada en solo cuestión de semanas, recomiendo hacer una cita con tu veterinario si notas pelo subgingival en la boca de tu perro.

En pocas palabras--grandes cantidades de pelo en cualquier parte de tu perro que no sea su pelaje puede provocarle problemas, por lo que, si tiene pelo en su boca, este tiene que ser eliminado por su veterinario tan pronto como sea posible para prevenir la enfermedad periodontal.

Como Llegar a la Raíz de los Dientes con Pelo de Tu Perro

Si al parecer el pelo subgingival es el único problema en la boca de tu perro, tu veterinario puede ser capaz de eliminarlo correctamente en la sala de examinación al utilizar un hisopo. Sin embargo, si la zona está inflamada o sangrando, es posible que sea necesario un examen oral más completo, mientras tu perro está anestesiado.

Identificar y resolver la causa subyacente del lamido obsesivo de tu perro es tan importante como la eliminación del pelo subgingival. Es vital tener bajo control el lamido o tu perro continuará con el pelo pegado en sus encías.

Además, hay una buena posibilidad de que tu peludo amigo se sienta bastante miserable si tiene que auto acicalarse constantemente, por lo que es crucial tratar su enfermedad de la piel, para aliviar su sufrimiento.

El objetivo debe ser resolver la causa de la picazón en la piel irritada de tu perro, para que no sienta la necesidad de lamerse y morderse a sí mismo. Mientras tanto, asegúrate de verificar su boca todos los días y eliminar cualquier pelo en sus encías, ya sea al cepillar sus dientes (la gasa funciona bien para ayudar a eliminar el pelo) o utilizar un hisopo.

Hay Una Epidemia de Enfermedad Periodontal en Mascotas

La enfermedad periodontal o de las encías es una inflamación de algunas o todas las estructuras profundas que apoyan los dientes. Desafortunadamente, las estimaciones sugieren que alrededor del 80 % de los perros de tres años de edad o mayores tienen la enfermedad periodontal.

Además de la presencia de pelo subgingival, otras causas más comúnmente vistas de enfermedad de las encías incluyen una tendencia hereditaria, un defecto estructural, los alimentos procesados, la falta de cepillado y de exámenes orales regulares, o muy a menudo, una combinación de estos factores.

Hay cuatro etapas de la enfermedad de las encías:

El proceso de la enfermedad periodontal comienza con trozos de comida y bacterias (o el pelo subgingival) los cuales permanecen en la boca de tu perro. Estos residuos forman una capa de placa en los dientes y las encías.

Si se deja sin atender, pronto la placa se endurece en un sarro que se adhiere a los dientes de tu perro. Una acumulación de sarro irrita las encías, lo que ocasiona que se inflamen. Esta enfermedad es conocida como gingivitis. La inflamación hace que las encías de tu perro pasen de un saludable color rosa a un rojo irritado.

Si permanece el sarro, este se acumula debajo de las encías. Con el tiempo, la acumulación de sarro provocará que las encías se separen de los dientes.

La rapidez con que la placa, el sarro y la enfermedad de las encías se desarrollan en la boca de tu perro depende de un sin número de factores, incluyendo su edad, estado general de salud, su alimentación, raza, genética y el cuidado de los dientes que recibe de parte tuya y de su veterinario.

Los Señales a Observar

Las señales de que tu perro tiene la enfermedad periodontal pueden incluir:

Mal aliento

Encías rojas, inflamadas y con sangrado

Babeo

Pérdida de dientes, y dientes flojos

Dificultad para masticar

Pérdida del apetito

Sensibilidad de la boca

Problemas digestivos

Tocarse la boca con las patas

Estado de ánimo irritable o deprimido

Si sospechas que tu compañero canino tiene una enfermedad en las encías, haz una cita con su veterinario tan pronto como sea posible. Si hay una enfermedad presente, para detener el problema en la etapa más temprana es posible que tengas que tomar medidas inmediatas junto con su veterinario.

Algunas Recomendaciones Para Ayudar a Mantener la Boca de Tu Perro en Buenas Condiciones

Cepilla los dientes de tu perro, de preferencia todos los días, o por lo menos varias veces a la semana.

Aliméntalo con comida apropiada según su especie, preferentemente cruda. Cuando tu mascota muerde la carne cruda, esta actúa como un cepillo de dientes natural. Los animales alimentados con comida cruda tienen enfermedades dentales sustancialmente menores que sus contrapartes alimentadas con comida seca, pero desafortunadamente, alimentarla solo con comida de buena calidad no siempre es suficiente para prevenir enfermedades dentales.

Ofrécele huesos crudos recreacionales. Al ofrecerle a tus perros nudillos para roer puedes ayudarles a eliminar el sarro al viejo estilo –al triturarlo a través de la masticación mecánica.

Hay algunas reglas para ofrecer los huesos crudos (no son adecuados para las mascotas con pancreatitis, enfermedades de la boca, dientes débiles o fracturados, acaparadores, "devoradores", etc.) así que pregúntale a tu veterinario holístico si los huesos crudos serían una buen "cepillo de dientes" para tu perro.

Recomiendo ofrecer un hueso crudo de aproximadamente el mismo tamaño de la cabeza de tu mascota, para prevenir las fracturas de los dientes. Si tu perro no puede o no debe masticar los huesos crudos recreacionales, recomiendo ofrecerle un masticable para perro de alta calidad dental y totalmente digerible.

Realiza inspecciones orales rutinarias. Tu perro debe permitirte abrirle la boca, observa adentro de ella, y palpa alrededor para buscar dientes flojos, bultos inusuales o protuberancias en la lengua, debajo de la lengua, a lo largo de la línea de las encías y en el techo de la boca.

Después de hacer esto un par de veces, podrás darte cuenta de los cambios que se producen de una revisión a la siguiente. También, debes tomar nota de las diferencias en el olor del aliento de tu perro que no estén relacionadas con la alimentación.

Organiza exámenes orales regulares realizados por su veterinario; el cual te avisará cualquier problema existente o potencial en la boca de tu mascota, y si es necesario, recomendará una limpieza dental profesional con anestesia.

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