Nunca dejes que tu cachorro pase por este cruel y doloroso proceso, pase lo que pase

seccionamiento de cola en perros

Historia en Breve -

  • Por desgracia, en los Estados Unidos, la dolorosa e inhumana práctica de seccionar la cola de los perros sigue vigente, a pesar de que durante años se ha prohibido o restringido en muchos otros países
  • La mayoría de las organizaciones de salud y bienestar animal en Estados Unidos han tomado una posición en contra del seccionamiento de colas. El American Kennel Club y los criadores y propietarios individuales son principalmente quienes todavía defienden el procedimiento
  • El corte de cola normalmente se realiza a cachorros sin anestesia; los perritos gritan y lloran de dolor durante, e inmediatamente después del procedimiento
  • También se pueden presentar problemas crónicos después del corte de cola; además, estos perros ya no son capaces comunicarse de forma natural con sus colas
  • Los argumentos a favor del seccionamiento de cola son endebles e indefendibles; es hora de que el AKC adopte estándares de crianza que eliminen los incentivos que alientan a los criadores y dueños a modificar quirúrgicamente a sus perros con fines puramente estéticos

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Ya que los perros nacen con colas, se les debería permitir conservarlas, ¿no crees? Nunca he realizado un seccionamiento de cola ni orejas, en ningún perro, dos cirugías que son meramente estéticas.

También me niego a la desungulación y cordectomía ("desvocalización"), otros dos procedimientos médicamente innecesarios "únicamente para la comodidad humana" que son crueles e incuestionablemente inhumanos.

El seccionamiento de cola todavía se realiza de manera rutinaria en los Estados Unidos

Por desgracia, la práctica cruel de cortar la cola de ciertas razas de perros sigue siendo un procedimiento estándar en los Estados Unidos. A pesar del hecho de que según la Asociación Americana de Médicos Veterinarios (AVMA, por sus siglas en inglés), la mayoría de los veterinarios y público en general considera inaceptable el seccionamiento rutinario de cola.1

El procedimiento se encuentra bastante restringido o prohibido en muchos países, incluida toda Europa, Australia, Islandia, Israel, Noruega, Sudáfrica, Suiza y las Islas Vírgenes.

En el Reino Unido, el seccionamiento de cola es ilegal, excepto en el caso de ciertos perros y razas de trabajo, pero los propietarios que reciben una exención de la ley deben poder proporcionar un certificado emitido por el veterinario que realizó el procedimiento y al perro se le deberá implantar un microchip.

En los Estados Unidos, tanto la AVMA como la Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA) se oponen oficialmente al corte de cola con fines estéticos. Sin embargo, el American Kennel Club (AKC) sigue siendo un firme defensor y declara que la práctica es "fundamental para definir y preservar las características raciales y/o favorecer la salud".2

Afortunadamente, otras organizaciones más abiertas, como el United Kennel Club (UKC), apoyan la participación de animales que no han sido quirúrgicamente modificados en sus eventos.

Es difícil comprender por qué el seccionamiento de cola sigue siendo una práctica de rutina que es aceptada en los Estados Unidos a pesar de lo que se conoce acerca del procedimiento.

Los cachorros sometidos al seccionamiento de cola gritan de dolor

El corte de la cola implica la eliminación intencional de una parte de la cola del perro. La cola se secciona de una o de dos maneras.

Un método consiste en colocar un torniquete con una liga alrededor de la base, el cual corta el suministro de sangre y hace que la cola se caiga en cuestión de días. Este es el método utilizado por muchos criadores. El otro es la amputación que se realiza con tijeras quirúrgicas o bisturí.

Por lo general, el seccionamiento de cola se realiza en cachorros de 2 a 10 días de edad, sin anestesia, lo que atraviesa la piel, cartílago, terminaciones nerviosas y el hueso. Los defensores de la práctica creen que los cachorros no sienten dolor durante el procedimiento. Sin embargo, los oponentes no piensan lo mismo.

Se afirma que al igual que los bebés humanos, los cachorros sí sienten dolor a pesar de que su sistema nervioso aún no está completamente desarrollado. De hecho, un estudio publicado hace más de 20 años analizó el comportamiento de los cachorros durante el corte de la cola con bisturí o tijeras. El resumen del estudio destaca:

"Todos los cachorros vocalizaron intensamente ("a gritos") en el momento de la amputación de la cola, con un promedio de 24 gritos (que van de 5 a 33). El promedio de vocalizaciones menores ("quejidos") durante el seccionamiento fue de 18 (en un rango de 2 a 46)".3

Por increíble que parezca, a pesar de los repetidos alaridos de los 50 cachorros, los investigadores concluyeron que aunque el procedimiento claramente era doloroso, la molestia duró poco porque los gritos y gemidos se detuvieron en un par de minutos.

La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en Australia (RSPCA) cree que los cachorros experimentan el mismo dolor que los perros adultos, si no es que más:

"La evidencia indica que los cachorros tienen la misma sensibilidad al dolor, o más, en comparación con los perros adultos. Amputar la cola de un cachorro implica cortar músculos, tendones, hasta siete capas de nervios bastante sensibles, así como las conexiones entre huesos y cartílagos.

Por lo general, el seccionamiento de cola se lleva a cabo sin anestesia o analgesia (alivio del dolor). Los cachorros gritan y vocalizan intensamente y en repetidas ocasiones en el momento en que se les corta la cola y durante el cosido de la herida, lo que indica que experimentan un dolor considerable. La inflamación y el daño a los tejidos también causan dolor continuo mientras sana la herida.

También existe el riesgo de infección u otras complicaciones asociadas con esta cirugía innecesaria".4

Es muy probable que el método de colocar una liga en la cola, en el cual se corta el suministro de sangre por estrangulación, también cause un dolor considerable al cachorro. Imagina envolverte un dedo del pie con un torniquete elástico y dejarlo allí hasta que tu dedo haya perdido todo el flujo sanguíneo y sensibilidad. No es difícil imaginar la extrema incomodidad que sentirías.

Este procedimiento también plantea riesgos para la salud de los perros, que incluyen un sangrado excesivo, infección y necrosis o muerte de la cola.

Como explica el veterinario Dr. Jean Dodds, "...para detener la infección en los cachorros, se les administra antibióticos inmunosupresores. Si una madre se obsesiona con la lesión de su cachorro, podría lamer la herida y hacer que no cicatrice adecuadamente".5

De acuerdo con el Dr. Dodds, también se pueden desarrollar problemas crónicos después de la amputación de la cola, que incluyen debilitamiento o atrofia de los músculos pélvicos e incontinencia.

Los perros usan sus colas como principal medio de comunicación

Hasta hace relativamente poco tiempo, la mayoría de los humanos suponían que el movimiento de la cola canina no era más que un indicador de felicidad. Pero investigaciones sugieren que cuando los perros sienten estrés, tienden a mover sus colas hacia la izquierda como un reflejo de lo que está sucediendo en su cerebro.6

La activación del lado izquierdo del cerebro hace que la cola se mueva hacia la derecha; la activación del lado derecho del cerebro produce un movimiento hacia la izquierda.

Los estudios demuestran que los perros se mueven hacia el lado derecho cuando consideran que algo es agradable. Si ven algo amenazante, por ejemplo un perro extraño que tiene conductas dominantes, se menean más hacia el lado izquierdo.

Estos resultados sugieren que los perros observan que la cola de otro perro se mueve y usan esa información para decidir si el perro es amigo o enemigo.

Los investigadores concluyeron que los perros no envían señales con sus colas de manera intencional, sino que el movimiento que presentan es consecuencia del funcionamiento interno de sus cerebros. El comportamiento del movimiento de cola resulta de la forma en que las diferentes señales emocionales activan diferentes partes del cerebro canino.

Entonces ahora entendemos que quitarle la cola a un perro no solo es doloroso, sino que también puede afectar significativamente su capacidad para comunicarse con otros perros, así como con los humanos.

El riesgo de lesiones es un argumento poco convincente para el seccionamiento de cola

Una de las principales excusas que todavía se plantean ante la amputación de la cola es evitar lesiones en dicha parte del cuerpo. Sin embargo, de acuerdo con la AVMA, las lesiones de la cola son inusuales, con estadísticas que van de entre .0021 % a .0039 % entre las poblaciones de perros cada año.

Curiosamente, un estudio encontró que los lurchers, whippets y galgos presentaban el mayor riesgo de sufrir una lesión en la cola, tres razas cuyas colas no suelen ser cortadas.7

El mismo estudio informó que los perros de trabajo (sobre todo los perros de caza) no presentaban un riesgo significativamente mayor de lesión de la cola en comparación con los perros que no trabajan.

De acuerdo con la AVMA, no hay evidencia que sugiera que las razas de perros cuyas colas son cortadas de manera tradicional corran un riesgo significativo de traumatismo que justifique el seccionamiento de cola. Además, según los datos más recientes que hay disponibles, alrededor de 500 perros requieren la amputación para evitar una lesión en la cola.

El corte de cola se debe a la preferencia del propietario y las normas raciales, NO es por la salud o bienestar de los perros

Los partidarios del seccionamiento de cola señalan el hecho de que la mayoría de los estándares de las razas no permiten animales sin la amputación. Aunque el AKC no tiene reglas que requieran el corte de manera específica, es poco probable que un perro de exposición sin la cola cortada obtenga un puntaje alto en estructura física.

Las normas raciales de estos animales establecen severas sanciones para los perros sin la cola cortada. Los dueños de perros que quieren que sus animales participen en exposiciones pueden sentirse presionados a cortarles la cola para poder competir.

En mi opinión, los estándares ideales de apariencia y función de nuestros compañeros caninos son bastante evidentes desde su nacimiento. Las colas de los perros existen por una razón, y no deben verse como extremidades sobrantes que deben cortarse.

Y como lo señala la AVMA, la cuestión principal es si existe razón suficiente que justifique la amputación profiláctica (preventiva) de la cola:

"Realizar un procedimiento quirúrgico con fines estéticos (es decir, en aras de la apariencia) implica que el procedimiento no fue médicamente indicado. Debido a que no se ha demostrado que los perros ganen autoestima u orgullo por la apariencia y tamaño de sus colas (razones comunes para realizar procedimientos estéticos en las personas), no existe un beneficio evidente para realizar tal práctica en nuestros pacientes.

El único beneficio que parece haber en el corte estético de la cola canina es la impresión de una apariencia agradable en el propietario del perro. En opinión de la AVMA, esa es una justificación insuficiente para someterlos a un procedimiento quirúrgico".8

Es hora de que el AKC adopte estándares raciales que eliminen el incentivo que alienta a los criadores y dueños a modificar quirúrgicamente a sus perros con fines puramente estéticos.