¿Qué es lo que tu perro recuerda? Más de lo que podrías imaginar

Escrito por Dr. Karen Shaw Becker
memoria canina

Historia en Breve -

  • Es probable que los perros posean memoria episódica, un rasgo que está ligado a la consciencia de sí mismo
  • Los perros pueden recordar eventos pasados, tales como acciones humanas, aun si no esperaban que les hicieran pruebas, lo que proporciona evidencia de que su memoria es episódica
  • También, se ha encontrado que los perros tienen memoria declarativa, algunas veces llamada memoria explícita, que es la capacidad de recordar hechos y eventos

Durante mucho tiempo, se había creído que solo ciertos animales, incluyendo a los primates, ratas y palomas, poseían lo que se conoce como "memoria episódica" o la capacidad de recordar un evento específico, como lo que desayunaste o dónde tuviste tu primera cita con tu pareja. Pero, lo que la mayoría de nosotros ya sabía y lo que los investigadores han descubierto es que, los perros también poseen esta característica.

Al parecer, es probable que además los perros tengan memoria episódica, un rasgo que está ligado a la consciencia de la propia existencia. A diferencia de la memoria semántica, que es el conocimiento de ideas y conceptos, como el conocimiento general del mundo o el conocimiento común, la memoria episódica es el recuerdo individual de un evento, como por ejemplo, lo que hiciste en tu último cumpleaños.

Claudia Fugazza del Grupo de Investigación de Etología Comparada de MTA-ELTE, en Budapest, Hungría, dijo para Seeker que, "la diferencia entre memoria episódica y semántica puede ser considerada como la diferencia entre recordar y saber".

Los perros tienen memoria episódica, al igual que los humanos

Fugazza y sus colegas redactaron un estudio para descubrir si los perros eran o no capaces de tener memoria episódica. Utilizaron el método de entrenamiento “Do as I Do”, desarrollado por Fugazza, para que primero se le enseñara a un grupo de perros a imitar las acciones humanas.

Los perros son expertos en imitar y observar a los humanos, por lo que es lógico que el aprendizaje social sea un método efectivo para entrenar a un perro. En primer lugar, el método DAID involucra enseñarle a los perros a realizar un conjunto de comportamientos manifestados por un humano, cuando se indique el comando "¡Do it!" (¡Hazlo!, en español).

El comando se puede utilizar para guiar a los perros a realizar nuevos comportamientos aprendidos mediante observación. Después de que los perros aprendieron el método de entrenamiento DAID, se les enseñó a recostarse después de observar las acciones humanas, como tocar una sombrilla.

Luego, los investigadores sorprendieron a los perros con el comando "¡Do ti!", que debería impulsar a los perros a realizar la acción que el humano había hecho anteriormente, ¡y de hecho, lo hicieron!

"Estos descubrimientos demostraron que los perros recordaban eventos pasados tan complejos como las acciones humanas, aun si no esperaban que se les hicieran pruebas de memoria, proporcionaron evidencia de memoria episódica... Este es el primer informe que expone este tipo de memoria en perros", escribieron los investigadores.

A los perros se les indicó recordar las acciones después de breves (un minuto) y largos (una hora) períodos de tiempo, y en ambos casos tuvieron éxito. Sin embargo, las memorias sobre las acciones de sus dueños disminuyeron más rápidamente conforme se extendia la prueba. Los autores concluyeron:

"Sugerimos que los perros podrían proporcionar un nuevo modelo animal no humano para estudiar la complejidad de la codificación incidental de eventos cargados de contexto, especialmente debido a su ventaja evolutiva y de desarrollo por vivir en grupos sociales humanos".

Los perros también tienen memoria declarativa

La memoria declarativa, algunas veces denominada como memoria explícita, es la capacidad de recordar hechos y eventos. La memoria episódica junto con la memoria semántica nos otorga la capacidad de recordar hechos e información, lo que representa a la memoria declarativa.

En 2014, Fugazza y su colega Ádám Miklósi demostraron que los perros manifestaban memoria declarativa. Les pidieron a los dueños de ocho perros adultos que los entrenaran por medio del método DAID, y luego les hicieran esperar entre 5 y 30 segundos antes de permitirles intentar repetir la acción que acababan de observar en sus dueños.

En este estudio, los perros observaron a sus dueños realizar las tareas durante 1.5 minutos. Para desarrollar algunas tareas, a los perros se les permitió simularlas en dos acciones; para realizar otras tareas, solo podían sentarse y observar. Luego, fueron llevados detrás de una pantalla para que no pudieran ver los objetos utilizados para hacer las tareas.

Los perros permanecieron detrás de la pantalla entre 40 segundos y 10 minutos, durante los cuales las personas jugaban con ellos o se les permitía hacer lo que quisieran.

El propósito de esta interrupción detrás de la pantalla era determinar si los perros recordarían cómo realizar las tareas sin siquiera haberlas hecho. Resultó que los perros podían completar las tareas de dos acciones después de estar detrás de la pantalla hasta por 10 minutos.

También pudieron realizar las tareas que solo habían visto después de pasar un minuto detrás de la pantalla. "La capacidad de imitar una acción nueva después de aplazarla, sin hacer la práctica previa, sugiere la existencia de una memoria declarativa en los perros, señalaron los investigadores.

Ahora, Fugazza y su equipo investigan si los perros pueden comprender el objetivo de los demás, en vez de simplemente imitar sus acciones, y está claro que aún hay mucho más por descubrir sobre cómo funciona la mente de los perros. Dicho lo anterior, tal vez sea el momento de darle mayor importancia a los recuerdos de los perros.

Sabemos que pueden recordar comandos de entrenamiento a largo plazo, algunas veces pueden reconocer a sus dueños después de no verlos durante varios años; y por desgracia, también demuestran marcadas diferencias en su comportamiento y psicología si han sufrido abuso, lo que sugiriere un efecto memorizado y perdurable.

Aunque todavía se necesita comprobar si tu perro recuerda o no la caminata que realizó esta mañana contigo, o su viaje a la playa el verano pasado; la investigación que ha surgido indica la certeza que ya teníamos, sus recuerdos podrían ser más parecidos a los nuestros de lo que imaginamos.