¿Será posible que los perros puedan escuchar su nombre en medio del caos?

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
perros y ruido

Historia en Breve -

  • Los perros reconocen su nombre en situaciones muy ruidosas, incluso mejor que los bebés en una situación similar
  • En medio del ruido ambiental, un altavoz reproducía grabaciones de una mujer que pronunciaba el nombre de un perro o un nombre similar de otro perro
  • Los perros escucharon con mayor atención la grabación que mencionaba su propio nombre y lograron reconocerla con diferentes niveles de ruidos ambientales, hasta que dicho ruido incremento más que la grabación de sus nombres
  • Este hallazgo podría ser particularmente importante para los entrenadores de perros de trabajo o servicio, que necesitan atraer la atención de los perros dentro de un entorno caótico; el estudio sugiere que nombrar a los perros puede ser útil para atraer su atención

Los humanos cuentan con la capacidad de escuchar de manera selectiva, lo que nos permite sintonizarnos con un hablante, incluso en medio de una habitación repleta de ruido. Sin embargo, este fenómeno, conocido como efecto cóctel, no es exclusivo de los seres humanos.

La investigación publicada en la revista Animal Cognition reveló que los perros no solo pueden reconocer su nombre en situaciones muy ruidosas, sino que lo hacen mejor que los bebés en una situación similar. Este hallazgo podría ser particularmente importante para los entrenadores de perros de trabajo o servicio, que necesitan atraer la atención de los perros dentro de un entorno caótico.

Se ha sugerido que las señales gestuales pueden ser buenas para esto, pero los comandos vocales son mucho mejores, especialmente porque los perros pueden ignorar las señales gestuales para prestar atención a lo que sucede en su entorno.

Los perros reconocen su nombre incluso en situaciones muy ruidosas

Para el estudio, los investigadores de la Universidad de Maryland utilizaron diferentes razas caninas, incluyendo mascotas, perros de servicio, perros de búsqueda y rescate, así como a sus dueños. Se colocó a los perros dentro de una cabina con su dueño, donde se lograba escuchar ruido ambiental a niveles cada vez más elevados.

En medio del ruido, un altavoz reproducía grabaciones de una mujer que pronunciaba el nombre de un perro o un nombre similar de otro perro. Los perros escucharon con mayor atención la grabación que mencionaba su propio nombre y lograron reconocerla con diferentes niveles de ruidos ambientales, hasta que dicho ruido incremento más que la grabación de sus nombres.

"Esto supera el resultado de los bebés de 1 año de edad", anotaron los investigadores. En comparación, los adultos pueden escuchar su nombre incluso cuando el ruido ambiental es mucho más potente que su nombre. Quizás no sea una sorpresa, que los perros de trabajo lograron un mejor desempeño para reconocer su nombre que los perros de compañía.

"Sospecho que una de las razones por las que los perros de trabajo obtuvieron mejores resultados es porque las personas pronuncian sus nombres de manera más consistente", Rochelle Newman, coautora del estudio le explicó a National Geographic, "A menudo terminamos utilizando muchos apodos". Además, los investigadores concluyeron lo siguiente:

“En general, encontramos mejores resultados de dicho reconocimiento con perros entrenados para realizar tareas humanas, tal como en perros de servicio, perros de detección de explosivos y perros de búsqueda y rescate. Estos perros pertenecían a numerosas razas diferentes, y sus tareas eran demasiado diferentes.

Esto sugiere que sus resultados de gran calidad pueden atribuirse a una mayor cantidad de entrenamiento y mejor atención. En resumen, estos resultados demuestran que los perros pueden reconocer su nombre incluso en situaciones relativamente difíciles de balbuceo de varias personas, y que los perros que trabajan con humanos son expertos en reconocer su nombre en comparación con aquellos perros de compañía".

Los perros también detectan otras emociones humanas y caninas

Los perros se encuentran muy sintonizados con su entorno, incluyendo con acciones y emociones de aquellos que los rodean, tanto perros como personas. Por ejemplo, se ha descubierto que los perros demuestran una imitación de los movimientos corporales de otros perros, especialmente para incitar el juego y las expresiones faciales (boca abierta y relajada).

Cuando los perros se imitaban entre sí, sus sesiones de juego duraban más tiempo, lo que sugiere que aumentó su motivación para jugar y fortaleció su relación. Dado a que los perros imitan los estados emocionales de otros perros, también pueden imitar las expresiones faciales de sus dueños, especialmente si el lazo es muy estrecho.

"El contagio emocional es una forma básica de empatía que hace que las personas puedan experimentar las emociones de otras personas. En humanos y primates, el contagio emocional puede estar relacionado con la imitación facial, la cual es una respuesta automática y rápida (menos de 1 segundo) en la que los individuos imitan involuntariamente las expresiones de los demás", redactaron los investigadores en Royal Society Open Science. "Todos estos hallazgos coinciden en apoyar la idea de que existe una posible relación entre la imitación y el contagio emocional (un componente básico de la empatía) en perros".

El hecho de que los perros puedan imitar las expresiones faciales de su dueño y sean capaces de escuchar de forma selectiva su nombre entre una gran cantidad de ruido ambiental, proporciona un mayor entendimiento de las razones por las que los perros y los humanos comparten vínculos tan estrechos.

Los perros asocian las palabras con objetos

En la comunicación humana y canina, sigue siendo un misterio si los perros responden a las palabras, el tono de voz, los gestos u otras señales humanas, o todo lo anterior.

El estudio presentado sugiere que los perros responden a su nombre cuando este se expresa verbalmente, y las investigaciones anteriores también han demostrado que los perros asocian ciertas palabras con objetos y parecen formar imágenes mentales que corresponden a las palabras enseñadas.

Los perros también sintonizan el tono de voz, y pueden generar una mayor respuesta a los elogios en un tono optimista. Sin embargo, todavía existen ciertas dudas sobre si los perros realmente entienden lo que se les dice.

"Algunos expertos mencionan que el nombre es solo ruido realizado por el alfa, y que el perro se encuentra familiarizado con su voz, por lo que cualquier otra palabra que mencione llamará su atención", Stanley Coren, profesor emérito de psicología en la Universidad de Columbia Británica, le explicó a National Geographic.

Sin embargo, en el estudio presentado, los perros respondieron a la voz de un extraño que pronuncio su nombre, lo cual añadió más evidencia de que pueden entender más de lo que pensamos. Y, para disipar cualquier duda, existe evidencia de que los gatos también reconocen su nombre, al igual que los perros e incluso cuando es mencionado por un extraño.

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