3 Señales De Que Tu Nuevo Cachorro Es Demasiado Agresivo

Articulo Anterior Siguiente Articulo
Julio 27, 2015 | 19,465 vistas

Historia en Breve

  • Puede ser difícil para los dueños de un cachorrito nuevo entender en qué momento el juego normal se convierte en un juego agresivo e inapropiado
  • Los signos de juego intenso incluyen gruñidos prolongados y profundos, una mirada fija y unas postura rígida y agresión que es situacional o en respuesta a un estímulo en particular
  • Existen muchos métodos para desalentar los juegos agresivos de tu cachorro, como la introducción de una distracción, dándole un descanso, y utilizar una correa durante los periodos de juego como un medio rápido para recuperar el control
  • Para prevenir el comportamiento agresivo en tu cachorro, es importante proporcionarle tiempo de juego y de ejercicio, socialización y entrenamiento de refuerzo positivo desde el primer minuto que llegue a casa

Por la Dra. Becker

Jugar con un cachorro implica un gran número de comportamientos animados, como perseguir, ladrar, gruñir, brincar y morder. Con todo esto, no es de sorprender que muchos dueños de cachorros tengan problemas para diferenciar cuando el cachorro está jugando de forma normal o mostrando signos de agresión. Es realmente importante conocer la diferencia, porque el juego agresivo requiere de un control especial.

La Diferencia Entre Juego Normal y Problemático

Durante el juego normal, tu cachorrito podría jugar de manera sumisa (bajando su cabeza mientras levanta su trasero), mostrándote su parte delantera o estar de lado ante ti, levantando la parte delantera de su cuerpo, meneando la cola, ir de atrás para adelante, con ladridos y gruñidos leves y “atacando” espontáneamente. Este comportamiento es divertido de ver y en el que puede participar con tu mascota… a menos que se vuelva demasiado extremo.

Los pequeños cambios en el juego normal que pueden indicar un problema incluyen:

  • Gruñido profundo y prolongado
  • Mirada fija
  • Postura rígida
  • Agresión situacional o dependiente de un estímulo en lugar de ser espontaneo

Estos comportamientos agresivos podrían provenir del miedo, territorialidad, conflicto o dolor y deberían ser evaluados inmediatamente por ti, tu veterinario y/o un veterinario conductista.

Cómo Controlar el Juego Agresivo de Tu Cachorro

Con el fin de madurar y convertirse en un buen ciudadano canino, tu cachorro debe aprender a jugar apropiadamente y tú puedes ayudarlo de las siguientes maneras:

  • Detén el mal comportamiento: Ten un juguete a la mano para que puedas captar la atención de tu cachorro tan pronto como empiece a mostrar un comportamiento inapropiado. Ofrécele los juguetes apropiados para morder antes de que empiece con las malas acciones.
  • Da señales verbales seguidas de una acción: Si tu cachorro está mordiendo demasiado duro durante el juego, dile en voz alta “Ouch” y deja de jugar con él inmediatamente.
  • Dale tiempo de descanso: Si tu mascota no está respondiendo a tus intentos por detener el mal comportamiento, ponla en un cuarto separado junto con algunos juguetes o su jaula mientras se calma.
  • No participes en juegos agresivos: Algunos cachorros tienen un bajo umbral de excitación y pueden ser muy asertivos. Evita el juego riguroso o intenso con este tipo de cachorros, ya que puede desencadenar juegos más intensos de su parte o comportamientos en los que usa su hocico para morder.
  • Utiliza correas y arneses de cabeza: Puedes utilizar una correa cuando estés en espacios cerrados para detener rápidamente un mal comportamiento. No jalonees la correa– simplemente utilízala cuando sea necesario para recuperar el control de la situación. El arnés algunas veces proporciona un sentido más natural de control que los collares, pero es importante que el collar o arnés vaya de acuerdo con la personalidad y necesidades de entrenamiento de cada cachorro.

Una Fórmula Para el Éxito

Como guardián de tu cachorro, es tu trabajo interactuar, socializar y entrenarlo para ayudar a prevenir el juego agresivo anormal. Puedes lograrlo de muchas maneras.

  • Proporciónale muchas oportunidades de ejercicio. Los cachorros sanos están llenos de energía y es importante brindarle formas productivas para gastarla. Asegúrate de que tu mascota camine y juegue lo suficiente todos los días. De hecho, el ejercicio aeróbico es una excelente forma de distraer a un cachorro travieso, así que considera ir a dar una caminata con él. Mi lema es “un cachorro cansado es un buen cachorro.” Tendrá menos ganas de tener comportamientos antagonistas cuando está demasiado cansado como para mantenerse despierto.
  • Proporciónale estimulación mental. Los rompecabezas y otros juguetes de este tipo desafiarán a tu cachorro, y este hará lo que sea para conseguir esas deliciosas recompensas.
  • Tiempo de juego. Dedica algo de tiempo cada día para jugar con tu cachorro (buscar, escondidas, etc.) para ayudarlo a quemar energía y a mejorar el lazo que ahora comparten.
  • Enséñale comandos de obediencia. Asegúrate de que tu cachorro entienda y responda a los comandos básicos como ven, siéntate, quieto, acuéstate, etc. Asegúrate de utilizar los comandos con frecuencia para que tu cachorro desarrolle el hábito de responder adecuadamente.
  • El entrenamiento debería involucrar a los niños. Si tienes hijos y un cachorro nuevo, asegúrate de que los niños sean parte del entrenamiento. Considera familiarizar a tus hijos con el programa de entrenamiento canino antes de traer al cachorro a casa, puedes utilizar recursos en línea, tales como The Family Dog.

  • Inscríbelo en una clase para cachorros. Independientemente de cuántos cachorros has entrenado, creo que todos los cachorros deberían asistir a clases para cachorros. Conocer a otros cachorros con los que pueda interactuar de forma regular durante su periodo de desarrollo crítico puede ofrecer invaluables interacciones que no encontrará en el vecindario.
  • Si tu cachorro proviene de un refugio y por lo tanto tiene algún tipo de carga emocional (como es el caso de la mayoría de los perros de refugio), establece el escenario para una introducción de poco estrés a tu casa implementando las técnicas sugeridas en el programa A Sound Beginning.

  • Enséñale la gratificación retardada. Antes de darle a tu cachorro lo que quiere, enséñale a responder a comandos como siéntate y cuando lo haga, gratifícalo. Si ladra, aúlla o trata de llamar tu atención o quiere que los acaricies, evita ese comportamiento al alejar tus manos de él, voltear la mirada e ignorarlo. Una vez que deje de hacer eso, pídele que se siente y ponle atención. Cuando vayas de un cuarto a otro dentro de tu casa pídele que se siente y espere algunos segundos antes de permitirle que te siga. Recuerda: si tu cachorro te ve una actitud de liderazgo, será menos probable que tenga mal comportamiento.
  • Siempre utiliza refuerzo positivo. El entrenamiento de refuerzo positivo es la forma más rápida, efectiva y humana de criar a tu cachorro y convertirlo en un perro adulto de buen comportamiento. Jamás utilices métodos de castigos físicos como sacudir su pescuezo, ‘alpha rollovers’, aventar al perro al piso, golpear su nariz, cerrarle el hocico o manosearlo. Estos métodos serán contraproducentes para tus objetivos de entrenamiento, sin mencionar de lo espantoso y doloroso que es para tu perro.
  • Aléjate del piso si tienes un perro ruidoso. Sentarte sobre el piso con un cachorrito emocionado hará que se emocione aún más, poniendo a los demás miembros de la familia en una posición potencialmente vulnerable. También es más difícil recuperar el control desde esta posición.
  • Socializa, socializa, socializa. Con el fin de que tu cachorro se vuelva un adulto civilizado, necesita interacciones positivas con más animales, personas y estímulos durante sus primeros seis meses. Y la socialización debe continuar durante toda su vida con el fin de que pueda mantener sus habilidades sociales. No esperes a que tu cachorro tenga 6 meses para empezar. Comienza desde el día en el que lo traes a casa.

Recuerda: Tu cachorro no puede entrenarse a sí mismo y si no aprende como interactuar con el mundo desde pequeño, probablemente se convertirá en un perro adulto difícil de controlar y nadie querrá estar cerca de él. Los refugios están llenos de perros agresivos y otros problemas de comportamiento que se derivan de los problemas no tratados que comenzaron cuando eran cachorros. Debes evitar que tu hermoso cachorro se vuelva parte de esta estadística.