En América Sigue Siendo Común, Pero Prohibido en Otros Países - ¿A Qué se Debe Esto?

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Agosto 15, 2017 | 2,815 vistas

Historia en Breve

  • La desungulación en los gatos aún es legal en los Estados Unidos, y lamentablemente, todavía es algo común
  • Es importante entender que la desungulación no es la extirpación de las uñas, sino que es la amputación permanente de las falanges en cada uno de los dedos de los patas de tu gato
  • Un reciente estudio concluyó que los gatos a los que se les hacía este procedimiento presentaban más problemas de dolor y comportamiento que los gatos a los que no se les realizaba
  • Los autores del estudio esperan que sus resultados estimulen a los veterinarios a reconsiderar la desungulación en los gatos
  • Hay muchas alternativas diferentes a este procedimiento para tu gato, empezando por proporcionarle adecuadas superficies para rascar y entrenar al minino para que las utilice

Por la Dra. Becker

Aquí, en Healthy Pets, he escrito muchos artículos sobre la práctica inhumana de extirparles las garras en los gatos, un procedimiento llamado onicectomía. Este tipo de cirugía fue prohibida en varios países, pero continúa siendo común y legalmente realizada en muchos otros, incluyendo en los Estados Unidos.

No es una Desungulación, Más Bien es una "Amputación de la Falange de los Dedos"

Los gatos utilizan sus garras para tener equilibrio, hacer ejercicio, estirarse y tonificar los músculos de sus extremidades, espalda, hombros y patas. También, los utilizan para cazar y capturar presas, para escapar o defenderse contra los depredadores, y como parte de su comportamiento de marcado cuando viven al aire libre.

Lo que muchas personas no se percatan es que la desungulación no es una manicura en las uñas, ni tampoco la extirpación de las uñas. Ni siquiera es una desungulación, sino más bien es una "Amputación de la Falange de los Dedos". El procedimiento elimina no solo las garras, sino también los huesos, nervios, cápsula articular, ligamentos colaterales y los tendones extensores o flexores.

Los gatos son digitígrados, lo que significa que caminan sobre sus dedos. La mayoría de los demás mamíferos, incluyendo a los seres humanos, caminan sobre las plantas de los pies. Los gatos tienen tres huesos en cada uno de los dedos de sus patas, así como nosotros tenemos tres huesos en cada uno de nuestros dedos — dos articulaciones y tres huesos.

En realidad, la uña de un gatito crece por fuera del último hueso. Esto es muy diferente de las uñas de los seres humanos, que crecen por fuera de la carne. Puesto que la uña de un gato crece del hueso, el hueso es el que debe ser amputado—para prevenir que la garra crezca por la parte posterior.

El procedimiento de desungulación consiste en cortar entre el segundo y tercer hueso, y amputar el último hueso que contiene la garra. Esto separa todo lo que se encuentra en esa parte—nervios, tendones y vasos sanguíneos.

Una desungulación de la pata delantera requiere 10 amputaciones separadas. Si este procedimiento se realiza también en las patas traseras, eso sería 8 amputaciones adicionales separadas. Afortunadamente, la desungulación de las patas traseras es mucho menos común, pero también mucho más dolorosa para el gato.

Las previas investigaciones sobre los efectos de la desungulación se han centrado principalmente en los cambios postoperatorios a corto plazo. Recientemente, un pequeño equipo de investigadores de los Estados Unidos y Canadá publicó los resultados de un estudio para determinar si la desungulación aumenta el riesgo de dolor a largo plazo y comportamientos indeseados en los gatos.1

En realidad, muy a menudo, el dolor es la causa de comportamientos indeseables, tales como defecar fuera de la caja de arena y la agresión, incluyendo morder. Obviamente, esta situación es perjudicial para el gato que tiene un dolor constante, y es arriesgado para los miembros humanos de la familia, quienes podrían ser mordidos.

Además, evadir la caja de arena y la agresión son dos razones muy comunes por las que los padres de mascotas abandonan a sus gatos en los refugios.

El 63 % de los Gatos con Desungulación Tuvieron Fragmentos de Hueso Residuales

Para el estudio retrospectivo, los investigadores observaron a 137 gatos sin desungulación y 137 gatos con desungulación, de los cuales 33 tuvieron una desungulación en las patas delanteras y traseras. De los 274 gatitos, 176 eran de particulares (88 con desungulación, 88 sin desungulación) y 98 gatos provenían de refugios (49 con desungulación y 49 sin desungulación).

Todos los gatos fueron sometidos a exámenes físicos para detectar signos de dolor y "excesivo acicalamiento", que consiste en lamer y/o masticar la piel en exceso. Además, se revisaron los registros médicos de los 2 años anteriores para buscar reportes de comportamientos indeseados, tales como una inadecuada defecación, agresión, y morder a la más mínima provocación.

También, se tomaron rayos X de los gatos con desungulación para detectar anomalías en las extremidades distales, incluyendo los fragmentos óseos P3 (tercera falange). Lamentablemente, más de la mitad (86 o 63 %) de estos gatitos presentaron evidencia radiográfica de fragmentos de P3 residuales.

Los Gatos con Desungulación Presentaron Significativamente Más Dolor y Problemas de Conducta Que los Gatos Sin Desungulación

El equipo de investigación descubrió que se presentaba con mucha más frecuencia una defecación inapropiada, morder, agresión y un excesivo acicalamiento en gatitos con desungulación, que en los gatitos a los que no se les había realizado este procedimiento.

Los gatos sin desungulación tuvieron 7 veces más problemas con la caja de arena, 4 veces más problemas con el comportamiento de morder, y 3 veces más problemas con un comportamiento agresivo, así como un excesivo acicalamiento, que sus homólogos sin desungulación.

Además, los gatitos con desungulación manifestaron casi 3 veces un dolor de espalda, en comparación con los gatos sin desungulación, donde los investigadores especularon que podría ser el resultado de una alteración en el andar, debido a un acortamiento de las extremidades por la desungulación y/o dolor persistente en la zona de la cirugía, lo que causo un cambio de peso compensatorio en los miembros pélvicos.

Cuando se realiza una onicectomía, se supone que el veterinario extirpa el hueso de la tercera falange (P3) con base en las directrices quirúrgicas establecidas por los Diplomados del Colegio Americano de Veterinarios. El hecho de que 86 de los 137 gatos con desungulación caminaban con fragmentos de hueso en P3, significa que un número significativo de veterinarios no realizan el procedimiento de desungulación según los estándares.

Estos gatos presentaron aún más dolor de espalda y comportamientos indeseables que los gatos con desungulación restantes; sin embargo, los investigadores también argumentan que inclusive cuando la onicectomía se realiza según los estándares, no elimina los riesgos. El dolor residual en los dedos de las garras que son desunguladas provoca que muchos gatos busquen superficies suaves, en vez de arena, con el propósito de defecar.

Además, los investigadores explicaron que los gatos con desungulación que presentan dolor podrían recurrir a morder, cuando son tocados, debidos a que se les han extirpado sus garras, que son su primera línea de defensa.

La autora principal del estudio, Nicole Martell-Moran, médico veterinaria de una clínica solo para gatos, en Houston, dijo a EurekAlert:

"El resultado de esta investigación refuerza mi opinión de que, es posible que los gatos con desungulación, con comportamientos indeseados, no sean 'gatos malos', simplemente, es posible que requieran algún método para controlar su dolor.

Ahora, tenemos evidencia científica de que la desungulación es más perjudicial para nuestros pacientes felinos de lo que pensábamos originalmente, y espero que este estudio se convierta en uno de los muchos que impulsen a los veterinarios a reconsiderar la desungulación en los gatos."2

5 Maneras de Minimizar el Daño en las Garras del Gato en el Hogar

Para tu gato, rascar es un comportamiento normal. Esto acondiciona y afila sus garras, le permite estirar su espalda adecuadamente, y también es la forma en la que marca su territorio, por lo que los gatos vuelven al mismo lugar una y otra vez para hacer su rascado.

Como evitar que esas pequeñas garras afiladas puedan hacerte daño y a tus pertenencias:

1. Suminístrale a tu gato superficies de rascado adecuadas. Los gatitos varían en la manera que rasguñan y las superficies que prefieren. Observa el comportamiento de rasguñar de tu gato e intenta igualar la superficie de rascado que compraste con ello.

Algunos gatitos rasguñan horizontalmente. Algunos alcanzan partes altas de forma vertical para poder estirar bien su espalda. Algunos se acuestan sobre sus espaldas y rascan una superficie que se encuentra encima de ellos. También, observa qué tipos de superficie prefiere arañar tu gato. Algunos gatos prefieren la tela suave, mientras que a otros les gusta el piso de madera.

Si es posible, compra o elabora una superficie de rascado para tu gato que satisfaga tanto su posición como superficie de rascado preferidas. Esto podría implicar más de un diseño para rascar.

Las superficies de rascado para tu gatito deben estar colocadas donde sean utilizadas. En parte, arañar es un comportamiento de marcado de tu gato, por lo que probablemente volverá al mismo lugar para rascarlo. Es poco probable que tu gato se anime a utilizar las superficies de rascado, si las pegas en zonas que no frecuente ni se encuentren a la vista.

Una vez que tengas sus superficies de rascado en posición, anima a tu gatito a explorarlas a través de utilizar un señuelo, tal como un juguete de plumas o al frotarle Catnip orgánico. Elógialo y proporciónale premios cada vez que utilice el poste y especialmente cuando clave sus garras en el mismo. Acarícialo mientras lo utiliza, y dale una gran cantidad de refuerzo positivo.

2. Recorta las uñas de tu gato de forma semanal o al menos cada dos semanas.

3. Protege cualquier área que se encuentre fuera de los límites que tu gato rasca. Utiliza una combinación de agentes para disuadir a tu gatito de rascar en esas zonas, incluyendo papel aluminio, cinta de doble cara, láminas de plástico, alfombras corredoras antideslizante de vinilo o alfombras para automóviles con el lado que tiene puntas hacia arriba, o globos inflados.

Si cubres las superficies que utilizas con frecuencia, tales como muebles, podrías colocar una lámina, cinta o plástico sobre pedazos de cartón y moverlos fácilmente, para colocarlos y quitarlos de la posición.

4. Utiliza rociadores a base de hierbas, diseñados para reemplazar las zonas de marcado, en tus muebles u otras superficies, que tienen el olor de la almohadilla de la pata de tu mascota, por un olor que lo desaliente de regresar a ese lugar. Yo utilizo aceites esenciales de cítricos en las esquinas de mi sofá para disuadirlo de rascarlo.

5. Considera la posibilidad de cubrir las uñas de tu gato con una tapa para uñas disponible comercialmente, que te protegerá tanto a ti como a tus pertenencias de las afiladas garras de tu gatito.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Journal of Feline Medicine and Surgery, May 23, 2017
  • 2 EurekAlert! May 23, 2017