¿Estás considerando un tratamiento preventivo para la enfermedad de parásitos del corazón?

parasito del corazón en perros

Historia en Breve -

  • Es importante evaluar el riesgo de tu mascota de contraer la enfermedad de parásitos del corazón basándose principalmente en el lugar donde vives, lo que determina la población de mosquitos
  • El tratamiento preventivo contra la enfermedad de parásitos del corazón es a base de pesticidas químicos con potencial de toxicidad, además, está el creciente problema de parásitos del corazón resistentes a los tratamientos preventivos
  • Si vives en un área con problemas de mosquitos, es importante que consultes a un veterinario integral para desarrollar un protocolo preventivo con el fin de mantener a tu mascota sana y salva
  • Antes de administrarle a tu mascota cualquier tipo de tratamiento preventivo, debes hacerle una prueba de parásitos del corazón

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Cuando se trata de evaluar los riesgos relacionados con la enfermedad del parásito del corazón, la consideración más importante es el lugar donde vives. Por desgracia, muchas personas recurren al tratamiento preventivo anual para la enfermedad y justifican su postura al señalar que la enfermedad de parásitos del corazón se ha diagnosticado en los 50 estados del país.

Esto lleva a los dueños de mascotas a hacer suposiciones incorrectas sobre la prevalencia de la enfermedad de parásitos del corazón en los Estados Unidos. Si bien puede ser cierto que al menos 1 perro, de los 50 estados, se ha visto afectado, eso no significa que la enfermedad sea una amenaza significativa en todos los estados.

De acuerdo con el mapa de prevalencia de parásitos del corazón publicado en 2018 por Companion Animal Parasite Council (CAPC), solo 1 de cada 78 perros en los Estados Unidos, menos del 1.3 %, da positivo para esta enfermedad. Y a pesar del hecho de que los gatos no son portadores naturales de parásitos del corazón, también se les está recomendando un tratamiento preventivo anual.

Además, solo en 11 estados se considera que los perros tienen un alto riesgo de infección. Estas cifras no han cambiado desde que se creó el primer mapa en 2012. Los 11 estados se encuentran principalmente en el sureste, donde abundan las altas temperaturas y humedad durante los meses más cálidos del año, que es el entorno ideal para los mosquitos.

Me preocupa que el uso excesivo de insecticidas químicos puede representar una mayor amenaza para las mascotas que la enfermedad

El problema con las recomendaciones veterinarias convencionales sobre la prevención de la enfermedad de parásitos del corazón es que en lugar de enfocarse en las probabilidades de infección y hacer un balance entre los riesgos y beneficios de un tratamiento preventivo a base de sustancias químicas tóxicas, se enfocan en el miedo a una enfermedad que solo ocurre en un pequeño porcentaje de perros.

Los tratamientos preventivos a base de insecticidas químicos con el potencial de provocar efectos secundarios a corto y largo plazo dañan la salud de tu mascota.

Además, este tipo de “tratamiento preventivo” en realidad no previene la enfermedad. Lo que hace es envenenar las larvas en la etapa de desarrollo de la microfilaria (L1-L2), provocando que mueran dentro del cuerpo de su mascota.

Además de las preocupaciones sobre la toxicidad de estos insecticidas, también hay evidencia de que cada vez hay más casos de resistencia a los tratamientos preventivos contra la enfermedad de parásitos del corazón. La resistencia de las “superbacterias” es el resultado del uso excesivo de ciertas clases de medicamentos, como el caso de los antibióticos.

Tal vez la comunidad veterinaria tradicional tiene buenas intenciones, pero su enfoque me parece manipulador. Además, asumen que los dueños de las macotas no son lo suficientemente inteligentes para darse cuenta cuándo es apropiado proteger a sus perros de las picaduras de mosquitos.

Qué es lo que se requiere para que un perro contraiga la infección de parásitos del corazón

Los parásitos del corazón son una gran variedad de gusanos redondos (dirofilaria immitis) y se propagan a través de los mosquitos. No pueden contagiarse de un perro a otro, o de cualquier otro animal, tampoco de las heces de perro o de sus madres mientras están en el útero, ni a través de la lactancia.

Solo ciertos mosquitos pueden transmitirle parásitos del corazón a tu perro. Estos mosquitos deben cumplir con ciertos criterios precisos, incluyendo:

  • Deben ser hembras
  • Deben ser de una especie que permita el desarrollo de gusanos en las células del cuerpo (no todas las especies lo hacen)
  • Deben ser de una especie que se alimente de mamíferos (no todas lo hacen)
  • Deben haber picado a un animal infectado con parásitos del corazón en etapa 1 (L1) unas dos semanas antes, ya que se requieren 14 días aproximadamente para que la larva del otro animal se desarrolle a etapa 3 (L3) dentro del mosquito transmisor

Este mosquito muy específico debe picar a tu perro. Cuando la larva llega a la etapa L4-L5, que toma de 3 a 4 meses, bajo las condiciones adecuadas, puede viajar a través del torrente sanguíneo de tu perro y llegar a los pulmones y corazón. Si el sistema inmunológico de tu perro no destruye los parásitos, entonces alcanzan la madurez (L6), etapa adulta, en la que los machos pueden crecer unas 6 pulgadas de largo y las hembras 12.

Los otros dos factores importantes en la transmisión de esta enfermedad son:

  1. Temperatura correcta. Durante el tiempo en que las larvas de parásitos del corazón se desarrollan de L1 a L3 dentro del mosquito afectado, que es de alrededor de 2 semanas, la temperatura no debe descender por debajo de 57°F en ningún momento. Si lo hace, se detiene el ciclo de maduración. Para un desarrollo completo de la larva se requiere de una temperatura diaria constante superior a los 64°F durante un mes aproximadamente.
  2. Humedad y agua estancada. La presencia de mosquitos es muy rara en los climas secos.

Conclusión: Para que tu perro desarrolle la enfermedad de parásitos del corazón, deben suceder una serie de cosas en un tiempo casi perfecto bajo un conjunto de circunstancias precisas.

Cómo ayudar a evitar que tu mascota contraiga la enfermedad de parásitos del corazón

Si vives en un área de los Estados Unidos donde los mosquitos son comunes y sabes que el riesgo de exposición de tu perro es significativo, aquí mis recomendaciones para proteger a tu amigo peludo:

1. Si vives en un área endémica de garrapatas, con la ayuda de un veterinario integral, puedes utilizar tratamientos preventivos naturales como nosodes (remedio homeopático) para parásitos del corazón en lugar de sustancias químicas.

Asegúrate de hacerle la prueba de la enfermedad de parásitos del corazón cada 3 a 4 meses (no anualmente), ya que los tratamientos preventivos naturales no pueden garantizar que tu mascota jamás contraerá esta enfermedad.

Es importante tomar en cuenta que, dado a que los parásitos del corazón viven en el torrente sanguíneo, los desparasitantes GI (gastrointestinales) naturales como la tierra de diatomeas y las hierbas antiparasitarias (como, ajenjo, semilla de calabaza, tinturas de nogal negro) no son eficaces para matar las larvas en la sangre.

2. Enfócate en fortalecer el sistema inmunológico de tu mascota al darle una alimentación apropiada para su especie, nutricionalmente balanceada a base de alimentos frescos que ayuden a fortalecer sus defensas naturales. Las carnes sin procesar son ricas en vitaminas B (y una opción menos alergénica que ofrecer levadura de cerveza).

También puedes añadir a su alimentación alimentos antiparasitarios específicos en pequeñas cantidades como ajo fresco como refuerzo adicional.

3. Si los riñones y el hígado de tu perro están en óptimas condiciones, entonces puedes utilizar un tratamiento químico preventivo en una dosis efectiva baja.

Esto puede significar tener que darle ivermectina compuesta, la dosis depende del peso de tu perro, las instrucciones vienen al final. Dale este tratamiento en intervalos de 6 semanas y no de 4 semanas, por el número mínimo de meses requeridos durante la temporada de mosquitos.

4. Evita los productos químicos todo en uno que afirman eliminar múltiples tipos de parásitos gastrointestinales y externos. El objetivo es utilizar la menor cantidad de sustancias químicas necesarias para tratar con éxito la enfermedad de parásitos del corazón.

Añadir otras sustancias químicas en la mezcla puede aumentar la carga tóxica y ser más de lo que el cuerpo de tu perro puede soportar. También evita aplicarle tratamientos preventivos químicos contra pulgas/garrapatas durante la misma semana.

5. Debes hacer un seguimiento de la administración de medicamentos para la enfermedad de parásitos del corazón a través de agentes naturales de desintoxicación del hígado como cardo mariano y SAMe la semana siguiente del tratamiento químico, pero antes consulta a tu veterinario.

6. Antes de recurrir a cualquier tratamiento preventivo debes hacerle a tu perro la prueba de la enfermedad de parásitos del corazón. Si vives o pasas mucho tiempo con tu mascota en áreas en donde hay mosquitos y otras plagas como garrapatas, pídele a tu veterinario una prueba SNAP-4Dx o Accuplex, ambas son para descartar enfermedades como Lyme, erliquiosis, anaplasmosis y parásitos del corazón.

A mí me gusta hacer la prueba SNAP-4Dx cada 6 meses en perros que pasan mucho tiempo al aire libre durante climas cálidos. La razón por la que realizo esta prueba cada 6 meses es porque los parásitos se vuelven resistente a las sustancias químicas contras los parásitos del corazón y pulgas/garrapatas.

Mientras más rápido identifiquemos la infección en tu mascota, más rápido podemos establecer un protocolo para tratarla de manera segura con el menor número de efectos secundarios a largo plazo.

Si vives en la zona del medio oeste o costa oeste de los Estados Unidos, lo mejor es hacerle la prueba a tu mascota a principios del año y al final de la temporada de plagas con el fin de verificar que está libre de la enfermedad y aunque puede ser resistente a los agentes preventivos, una vez que se identifica es relativamente fácil de tratar y curar, antes de que se convierta en una enfermedad crónica.

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