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No ignores este comportamiento raro en tu gato, podría ser fatal

síntomas de enfermedades felinas

Historia en Breve -

  • Si tu gato no se siente bien, a menudo podría ser difícil saber si debes esperar 1 o 2 días, o si debes subirte al automóvil y acudir a la clínica veterinaria más cercana
  • La decisión es muy difícil porque muchos de los síntomas felinos podrían ser similares tanto a enfermedades pasajeras y moderadas como a enfermedades potencialmente mortales
  • Hay 12 síntomas que nunca deben ignorarse, porque simplemente no valdrá la pena arriesgarse a esperar y observar

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Cuando observas que tu gato presenta un comportamiento un poco "raro" pero no puedes identificarlo con precisión, podría ser difícil saber si debes esperar 1 o 2 días para saber si la situación cambia, o si debes convencer a tu minino de entrar en su transportadora y acudir con tu veterinario.

Asimismo, esta podría ser una decisión especialmente difícil cuando el miembro peludo de tu familia manifiesta síntomas típicos de trastornos que podrían variar desde inofensivos hasta potencialmente mortales.

Para poder guiarte un poco, he compilado una lista de los síntomas que no debes ignorar; estos podrían indicar si tu gato se encuentra gravemente enfermo, pero deben ser investigados de inmediato por tu veterinario o en la clínica de urgencias animales.

12 síntomas en los gatos felinos que no debes ignorar

1. Pérdida del apetito o de peso — A menudo, la pérdida del apetito en los gatitos es el primer signo de una enfermedad subyacente. Puede haber múltiples razones por las que tu gato no tenga hambre o se niegue a comer, pero no comer podría comenzar a afectar negativamente su salud en las siguientes 24 horas. En el caso de los gatitos de 6 meses de edad o menores, el problema podría ser aún más grave.

La pérdida de peso es el resultado de un déficit en el balance calórico, y puede ser una consecuencia de la anorexia (pérdida de apetito) o cuando el cuerpo de un animal usa o elimina nutrientes esenciales de su alimentación más rápido de lo que se reponen.

Una pérdida de peso mayor al 10 % del peso corporal normal de tu gato es una importante señal de alerta; podría haber diversas causas subyacentes, algunas muy serias.

2. Maullidos fuertes — Sabes mejor que nadie cuáles son los sonidos “normales” que tu gato suele hacer. Por ejemplo, algunos gatitos casi nunca maúllan, mientras que otros les "hablan" sin parar a sus seres humanos. En función de la personalidad de tu gatito, también puedes saber la diferencia entre los sonidos felices y sus maullidos cuando se encuentra molesto.

Los sonidos que no debes ignorar son los quejidos que hace de la nada y sin ninguna razón aparente, y sobre todo los maullidos continuos, en especial si también camina de un lado para otro, o parece incapaz o no está dispuesto a quedarse quieto. Estas son señales de que podría sentir mucho dolor y necesita acudir con un veterinario de inmediato.

3. Dificultad para respirar — Un gato con dificultad respiratoria hará un gran esfuerzo por respirar o le faltará el aire, lo cual podría ocurrir cuando inhala o exhala. La dificultad respiratoria podría significar que sus tejidos no obtienen suficiente oxígeno. Además, es posible que los gatos con insuficiencia cardíaca no sean capaces de bombear suficiente sangre hacia sus músculos y otros tejidos.

A menudo, la dificultad respiratoria se presenta junto con una acumulación de líquido en los pulmones o en la cavidad torácica que causa tos y dificultad para respirar. Si de manera repentina tu mascota tiene problemas respiratorios sin diagnosticar, debes consultar a un veterinario de inmediato.

4. Colapso y desmayo — Cuando un gato colapsa, significa que ha sufrido una pérdida repentina de fuerza, lo cual ha provocado que caiga y no pueda levantarse de nuevo. Asimismo, si pierde el conocimiento, significa que se ha desmayado. Cualquiera de estas situaciones representa una emergencia, aun si el gatito se recupera con rapidez y parece normal en un par de segundos o minutos después de colapsar.

Todas las causas de desmayos o colapsos podrían ser graves y requieren de una visita inmediata al veterinario. Algunas pueden incluir un posible problema con el sistema nervioso (cerebro, médula espinal o nervios), sistema musculoesquelético (huesos, articulaciones, músculos), sistema circulatorio (corazón, vasos sanguíneos, sangre) o sistema respiratorio (boca, nariz, garganta, pulmones).

5. Problemas oculares — Si notas algo inusual en los ojos de tu gato debes estar atento, sobre todo si padece alguna enfermedad crónica que puede afectar sus ojos. Debes monitorear a tu mascota con el fin de detectar cualquier tipo de secreción ocular, lagrimeo excesivo o cambios de color, en especial si tiene ojos enrojecidos.

Si el área blanca del globo ocular se vuelve de color rojo brillante, es un signo de inflamación o infección que podría indicar una de varias enfermedades que involucran a los párpados externos, tercer párpado, conjuntiva, córnea o esclerótica del ojo. Asimismo, el enrojecimiento podría indicar una inflamación en las estructuras internas del ojo, trastornos en las cavidades oculares, así como glaucoma.

Ciertos trastornos oculares podrían ocasionar ceguera, por lo que debes investigar cualquier cambio significativo en la apariencia de los ojos de tu mascota.

6. Ráfagas repentinas de energía, en especial en un gato de edad avanzada — La "hiperactividad" o ráfagas repentinas de energía en un gato de edad avanzada son una señal de que podría tener una tiroides hiperactiva, en especial si su apetito también ha aumentado, pero está perdiendo peso. El vómito frecuente puede ser otro signo de hipertiroidismo, una enfermedad muy común en los gatitos de mayor edad. Si tu gato presenta estos signos, debes hacer una cita con tu veterinario lo antes posible.

7. Sangre en la caja de arena — Encontrar sangre en la caja de arena puede generar miedo incluso en los dueños más tranquilos y con toda razón ya que esto podría ser una importante señal de alerta.

La sangre que es digerida en el tracto gastrointestinal (GI) de tu gato aparecerá en forma heces negras alquitranadas. La sangre fresca en las heces indica sangrado en el colon o recto. Cualquiera de ambas situaciones puede ser motivo de preocupación y debe investigarse lo antes posible.

La sangre en la orina, llamada hematuria, puede ser observada a simple vista o a nivel microscópico. Hay una serie de trastornos graves que pueden causar sangre en la orina, incluyendo una obstrucción en el tracto urinario, infección bacteriana e incluso cáncer.

8. Vómito — Por desgracia, el vómito crónico en los gatos es tan común que muchos dueños y veterinarios consideran que es un comportamiento "normal". Sin embargo, en mi experiencia, el vómito crónico, incluso en gatitos que regurgitan bolas de pelo, es una señal de que algo está mal y necesita ser investigado. Las bolas de pelo recurrentes en gatos domésticos son una señal de algún posible padecimiento.

Otras causas típicas de vómito persistente en los gatos incluyen una mala alimentación, intolerancias alimenticias, comer demasiado rápido y dejar pasar mucho tiempo entre las comidas, deficiencias enzimáticas, problemas gastrointestinales que pueden resultar en bolas de pelo, ingestión de toxinas y enfermedades médicas subyacentes, como la enfermedad renal y cáncer gastrointestinal.

La sangre vomitada puede ser de color rojo brillante (fresca) o parecerse a posos de café (lo que indica sangre parcialmente digerida). Existe una extensa variedad de razones por las que tu gato podría vomitar sangre, algunas son relativamente menores, pero otras son graves e incluso potencialmente mortales.

9. Micción y sed excesiva — Si necesitas volver a llenar el tazón de agua de tu gatito con mayor frecuencia y también has notado un aumento en los cúmulos de orina en su caja de arena, debes hacer una cita con tu veterinario. La micción y sed excesiva son síntomas de diversos trastornos felinos, incluyendo problemas del tracto urinario y enfermedad renal.

10. Problemas para orinar — Esto incluye molestias y esfuerzo al orinar, así como frecuentes intentos poco exitosos. Si tu gato se queja al orinar, no evacúa una cantidad normal de orina en su caja de arena, parece atento a esa zona de su cuerpo o la lame excesivamente, debes hacer una cita con tu veterinario.

Existen diversas causas subyacentes de dificultades urinarias, algunas podrían causar la muerte en pocos días.

11. Babeo — Los gatitos babean por un sinfín de razones; sin embargo, solo hay unas cuantas causas que son realmente benignas. Algunos gatitos babean cuando están ronroneando y se sienten muy contentos, cuando hiñen (mueven la patas como si “amasaran” algo), o mientras disfrutan un poco de hierba gatera.

No obstante, la mayoría de las veces, un gato que babea requiere acudir con un veterinario. Algunas de las causas potencialmente graves de salivación excesiva incluyen una enfermedad dental u oral, enfermedad renal crónica, envenenamiento, traumatismo o cuerpo extraño y mareos/náuseas.

12. Ocultarse más de lo usual — De la misma manera que conoces los sonidos que tu gato hace normalmente, de seguro también sabes dónde y con qué frecuencia se esconde. Algunos gatitos tímidos tienden a permanecer escondidos, excepto a la hora de comer o cuando necesitan usar su caja de arena; por otro lado, un gato muy sociable podría dejarse caer a la mitad del piso de la sala y rodar sobre su espalda para tomar una siesta.

Sin embargo, casi todos los gatos buscan instintivamente lugares donde esconderse cuando están heridos o se sienten enfermos para tratar de ocultar su dolor, porque en la naturaleza, un gato con dolor es considerado como débil y vulnerable ante otros gatos y depredadores.

El hecho de que un gato cambie su hábito de ocultarse, o si se encuentra escondido o descansando en un lugar inusual (por ejemplo, su caja de arena), debe ser motivo de preocupación. En especial, si también exhibe otros signos de incomodidad.

Algunos síntomas de enfermedad en los gatos pueden manejarse simplemente al dejar que sigan su curso; por ejemplo, cuando rechaza solo una comida o regurgita alguna bola de pelo muy de vez en cuando. Otros síntomas podrían ser tan repentinos, graves y aterradores que de inmediato sabrás que debes llevar a tu mascota con el veterinario o a un hospital de urgencias para animales.

Los 12 síntomas que he enlistado previamente pueden ser catalogados en ambos extremos, así que espero que esta información haya sido de utilidad en caso de que tu familiar de cuatro patas desarrolle síntomas que indiquen una enfermedad potencialmente grave o mortal.

+ Fuentes y Referencias
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