Esto puede transformar a la mascota más tranquila en la más iracunda

manejo de la artritis en mascotas

Historia en Breve -

  • La artritis en perros y gatos puede ser una enfermedad primaria (casi siempre debido al proceso de envejecimiento) o una enfermedad secundaria
  • Hay varias señales de artritis en las mascotas, las más comunes son cojear y tener dificultad para moverse
  • Algunos veterinarios convencionales también están empezando a recomendar un enfoque de terapia multimodal en lugar de solo ofrecer los típicos medicamentos
  • Existen opciones atóxicas para controlar el dolor y brindar alivio, en especial para perros y gatos cuyos dueños ya aplican ciertas modificaciones en su estilo de vida. También es necesario realizar un protocolo personalizado por vía oral, el cual debe incluir agentes condroprotectores
  • Es importante que tanto los dueños como los veterinarios supervisen de manera continua a las mascotas con artritis y que realicen los ajustes necesarios para los protocolos del tratamiento

Por la Dra. Karen Shaw Becker

La artritis, tanto en perros como en gatos, puede ser una enfermedad primaria la cual a menudo se presenta como parte del proceso de envejecimiento o como una enfermedad secundaria con una amplia gama de causas, entre las cuales se incluyen las siguientes:

Desgaste anormal en las articulaciones y cartílagos por su uso

Dislocación de la rótula o subluxación de la rodilla o del hombro.

Trauma

Osteocondrosis disecante

Defecto genético (ejemplo: displasia de cadera)

Obesidad

Hiperlaxitud articular

Ciertos medicamentos1

Desarrollo anormal de la cadera o el codo

Terapia esteroidal prolongada

7 señales de artritis en las mascotas

Los síntomas de la artritis son varios e incluyen a los siguientes 7, tal y como lo indica PetMD2:

1. Cojear — Cojear es la principal señal de artritis en las mascotas. Si tu perro o gato evita usar una o más extremidades, sobre todo cuando se levanta después de estar recostado o sentado, es muy probable que padezca de articulaciones artríticas. A menudo, el cojeo será menos pronunciado conforme se vaya moviendo.

2. Dificultad para moverse — Con frecuencia las mascotas con artritis muestran renuencia o incapacidad para hacer ciertas cosas que antes hacían con facilidad. Por ejemplo, tu perro podría mostrarse renuente a brincar para entrar o salir de tu auto porque está adolorido, o bien, quizás tu gatito intente saltar sobre una mesa o cama y no lo logre porque el dolor en sus articulaciones ha afectado su capacidad para saltar.

3. Sufrir problemas en la columna — Las articulaciones artríticas también se producen en ciertas áreas de la columna vertebral, lo cual puede provocar que tu mascota mantenga su cabeza más baja de lo normal debido a un dolor de cuello, o que adopte una especie de postura encorvada. Cojear con una o ambas patas traseras también puede ser una señal de artritis en la columna vertebral.

4. Sentirse fatigado — Las mascotas con artritis tienden a cansarse con mayor facilidad que los animales con articulaciones sanas porque los aspectos relacionados con el dolor y el movimiento consumen su energía. Podrás notar que tu perro o gato pasa menos tiempo moviéndose y más tiempo descansando o durmiendo.

5. Estar irritable — La incomodidad causada por las articulaciones artríticas puede hacer que hasta la mascota más dócil y amigable se vuelva algo gruñona, en especial si la están acariciando o cargando de una manera que aumente su dolor.

6. Sufrir atrofia muscular — Si no recibe tratamiento, un perro o gato con artritis sufrirá atrofia muscular, la cual representa la muerte del tejido muscular por falta de uso. Si una o más de las patas de tu mascota se ven más delgadas que las otras, significa que los músculos de esa pata se están debilitando.

7. Lamer, masticar y morder áreas específicas de su cuerpo — Algunas mascotas con artritis lamen, mastican o muerden la piel que recubre una articulación dolorosa en un intento por aliviar su malestar. Si este comportamiento se vuelve obsesivo, tu perro o gato puede desarrollar inflamación cutánea, pérdida de pelo y llagas en las áreas afectadas.

Las mascotas con artritis merecen tener un protocolo de tratamiento multimodal

Hace poco, algunos de mis colegas de la comunidad veterinaria convencional, quienes sugieren que es necesario cambiar el paradigma en el tratamiento de mascotas con artritis, comenzaron a alentarme a tomar este enfoque. Quieren que los veterinarios vayan más allá del enfoque tradicional de decir: “Aquí está su analgésico y su antiinflamatorio. Hasta luego”.3

El Dr. David Dycus, cirujano veterinario y especialista en rehabilitación canina, recomienda establecer un parámetro con estos pacientes mediante el uso de suplementos para las articulaciones, la alimentación y el ejercicio.

“En realidad el ejercicio diario no es más que salir a dar un paseo” comenta el Dr. Dycus. “Lo que quiero es que los perros caminen sobre un terreno plano al menos durante 20 minutos, dos veces al día”.

También señala que cuando las mascotas con artritis visitan al veterinario, lo hacen una vez que su enfermedad se exacerba. Sugiere que con estos pacientes nos detengamos a pensar con el fin de considerar cómo podemos controlar dicha exacerbación de manera rápida y agresiva.

En situaciones como estas, es posible que se necesiten productos farmacéuticos, pero sobre todo en el caso de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), el Dr. Dycus sugiere comenzar con la dosis más baja posible y la menor frecuencia posible.

También le recomienda a los veterinarios que usen una amplia variedad de tratamientos, entre los cuales se pueden incluir: Inyecciones para la reconstrucción del cartílago en las articulaciones, terapia de rehabilitación y acupuntura.

El objetivo debe ser que las mascotas con artritis se mantengan activas para ayudarlas a conservar su capacidad de movimiento y un peso corporal magro.

Debo felicitar al enfoque de “menos es más” del Dr. Dycus respecto a los AINE y otros medicamentos para las mascotas con artritis. Como regla general, en situaciones que no sean de emergencia, siempre intento primero usar métodos más seguros y atóxicos.

Los medicamentos tienen su valor, pero en mi opinión se usan tanto que llegan a ser un recurso excesivo en la medicina convencional tanto humana como veterinaria.

A las compañías farmacéuticas les interesa de gran manera desarrollar y vender sus productos y, por desgracia, muchos veterinarios se muestran muy felices de ayudarles a recetar medicamentos cuando existen opciones más seguras y, a menudo, no abordan la causa fundamental de la enfermedad del animal.

Opciones para controlar el dolor en las mascotas artríticas

El dolor a veces se puede controlar con terapia de frío y calor, así como con acupuntura. Por desgracia, los medicamentos antiinflamatorios y los analgésicos, sobre todo en mascotas que están en edad de padecer artritis, suelen prescribirse para manejar el malestar del día a día.

Sin embargo, existen muchos tratamientos y remedios naturales que son maravillosos para la artritis y pueden reducir o eliminar la necesidad de usar analgésicos. Entre ellos están los siguientes:

Algún suplemento de omega-3 de alta calidad (por ejemplo: aceite de kril)

Aceite de CBD

Ubiquinol

Súper alimentos verdes (como la espirulina, astaxantina)

Cúrcuma

Remedios homeopáticos (como el árnica y el extracto de hiedra venenosa)

Soluciones antiinflamatorias naturales (como las hierbas, enzimas proteolíticas, nutracéuticos, preparados de la medicina china tradicional)

Complejo de ácidos grasos esterificados (EFAC por sus siglas en inglés)

Recomendaciones fundamentales sobre el estilo de vida

En mi experiencia, la terapia física es de absoluta necesidad para las mascotas con artritis y debe planearse para mantener y aumentar la fuerza de las articulaciones, tono muscular y rango de movimiento. Esto se puede lograr a través de ejercicios terapéuticos, la natación y el masaje.

También es indispensable que mantengas a tu mascota esbelta y en un peso saludable para prevenir o aliviar los síntomas de la artritis. Un perro con sobrepeso o un gato con artritis puede tener una mejoría evidente en los síntomas después de perder al menos una pequeña cantidad de peso corporal.

A medida que envejecen, las mascotas necesitan mover sus cuerpos más, no menos. Aunque la intensidad, duración y tipo de ejercicio cambien, la actividad diaria sigue siendo esencial para prevenir una gran debilidad musculo-esquelética con la edad. Los músculos sostienen el cuerpo de tu mascota, por lo que preservar el tono muscular también reducirá la cantidad de laxitud articular (la cual causa la artritis).

Otros factores cruciales para mantener la salud de una mascota con artritis incluyen proporcionarle una alimentación nutricionalmente balanceada y apropiada para su especie, así como evitar las vacunaciones innecesarias (se pueden realizar pruebas de titulación en su lugar).

Además de las terapias, como los tratamientos de láser o de pulso electromagnético (Assisi loop), descubrí que al incorporar la quiropráctica para el mantenimiento, acupuntura, ejercicios de estiramiento diario y ejercicio moderado, junto con un protocolo por vía oral para controlar el dolor y la inflamación, se podrían obtener los mejores resultados posibles para un perro con artritis.

Suplementos recomendados para las articulaciones

Los agentes condroprotectores (CPA, por sus siglas en inglés) que protegen a las articulaciones, incluyendo al sulfato de glucosamina, metilsulfonilmetano, membrana de la cáscara del huevo, mejillón de labios verdes, Adequan© y miristoleato de cetilo son esenciales para una mascota con artritis. Los CPA reducen la tasa de degeneración del cartílago, lo cual es fundamental.

La forma, dosis y tipo de CPA que tu veterinario recete debe basarse en una evaluación cuidadosa de las necesidades individuales de tu perro o gato. Los CPA deben combinarse con las opciones para controlar el dolor (antes mencionadas) según sea necesario.

También hay hierbas ayurvédicas y chinas, así como nutracéuticos que pueden ofrecer grandes beneficios para los perros y gatos con artritis, dependiendo de sus síntomas individuales.

Es importante observar los síntomas de tu mascota de manera continua, ya que la artritis progresa con el tiempo. El cuerpo de tu perro o gato cambia de manera constante y su protocolo de tratamiento deberá evolucionar a la par.

En la gran mayoría de los casos donde se sufre dolor leve o moderado en las articulaciones, si los CPA y las alternativas naturales para controlar el dolor comienzan a usarse de manera oportuna, la necesidad de implementar un tratamiento con AINEs de manera intermitente puede ser minimizado a unos cuantos “días malos” en los que el clima o las actividades del día agudicen de manera temporal el malestar de tu mascota.

En los casos donde el dolor pasa de moderado a severo (los cuales requieren un suministro constante de medicamentos AINEs para mantener la calidad de vida) pueden depender de dosis más bajas de medicamentos mediante el uso de un protocolo integral. También es importante tener en cuenta que muchos analgésicos son demasiado tóxicos para los gatos.

Recomiendo buscar a un veterinario integral u holístico que trabaje contigo para personalizar un protocolo integral para tu mascota. Los profesionales que han ido más allá del entrenamiento en su escuela veterinaria tradicional para aprender e incorporar terapias complementarias en sus consultorios, podrán ofrecerle muchas más opciones a tu perro o gato con artritis.

También te recomiendo que por lo menos 2 veces al año lleves a tu mascota al veterinario para que le realice una revisión de salud con el fin de revisar su estado, así como verificar el rango de movimiento que tienen sus articulaciones, la masa muscular que esté ganando o perdiendo y hacer los ajustes necesarios en su protocolo con el fin de garantizar que su calidad de vida sea óptima.

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