Cómo proteger a tu mascota de las infecciones resistentes a los antibióticos

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
antibióticos para perros

Historia en Breve -

  • La resistencia a los antibióticos es una situación en la que las bacterias pueden sobrevivir y multiplicarse en presencia de un antibiótico
  • La resistencia a los antibióticos es un problema global y algunos expertos predicen una era posterior a los antibióticos en la que las infecciones simples podrían ser fatales
  • Las tasas de infecciones resistentes a los antibióticos en animales están aumentando a un ritmo alarmante
  • El principal impulsor de la resistencia a los antibióticos es el uso excesivo de medicamentos tanto en la medicina humana como en la veterinaria y la agricultura industrial
  • Para mantener segura a tu mascota, no aceptes antibióticos para infecciones virales o fúngicas, insiste en una prueba de cultivo y sensibilidad, y administra los antibióticos exactamente como se los recetaron

A medida que más y más bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos, las infecciones que alguna vez se resolvieron muy fácil con antibiótico, ahora vuelven con fuerza. Según Morris Animal Foundation, "Algunos expertos predicen una era posterior a los antibióticos que se parece más a la Edad Media que al siglo XXI, donde las infecciones simples podrían ser fatales".

Las infecciones resistentes a los antibióticos también están en aumento en las mascotas. Las tasas de infecciones resistentes a los antibióticos en animales a nivel nacional están aumentando a un ritmo alarmante.

La mayoría de nosotros hemos oído hablar de MRSA: estafilococo aureus resistente a la meticilina. Staphylococcus aureus es una cepa de bacterias que se encuentra en la mayoría de los animales, incluidos los humanos. En tu perro o gato, el estafilococo es una bacteria natural en la piel, en las membranas mucosas y en el tracto gastrointestinal (GI).

En algunos casos, las mascotas se infectan por su propia flora. Estas son infecciones típicas relativamente leves que se tratan muy fácil. Pero cuando la flora normal de una mascota desarrolla resistencia a los antibióticos, las cosas pueden volverse peligrosas. Cuando las bacterias mutan y se vuelven resistentes a antibióticos muy potentes, incluida la meticilina, pueden causar enfermedades graves e incluso la muerte en las mascotas.

Dada la gravedad de este problema, es necesario que comprendamos qué es la resistencia a los antibióticos, cómo se desarrolla y qué se puede hacer para preservar la salud de las mascotas de hoy y de las generaciones futuras, junto con los humanos y otras especies de animales.

La resistencia a los antibióticos es exactamente lo que parece

La resistencia a los antibióticos es un término usado para describir una situación en la que las bacterias pueden sobrevivir y multiplicarse ante la presencia de un antibiótico que en algún momento las mató o detuvo su proliferación. En muchos casos, incluso cuando las bacterias se exponen por primera vez a un antibiótico en particular, la mayoría morirá, pero algunas sobrevivirán y transmitirán esa resistencia a otras bacterias.

A diferencia de los organismos superiores, las bacterias pueden transferir su ADN no solo a bacterias que no son su descendencia, sino también a bacterias de otras especies. El problema no es que ciertas bacterias causantes de enfermedades sean resistentes a los antibióticos. El problema son los genes de resistencia en cualquier tipo de bacteria que transfieren su capacidad de supervivencia a miles de millones de otras bacterias.

Así es como se crean las superbacterias. Una superbacteria es una cepa de bacterias capaces de sobrevivir al ataque de muchos tipos de antibióticos. Cuando el veterinario ya no puede eliminar las infecciones bacterianas con antibióticos, la vida de la mascota se ve amenazada.

Cómo se desarrolla la resistencia

En mi experiencia, muchas prácticas veterinarias convencionales recetan antibiótico de manera excesiva, y la resistencia a los antibióticos puede resultar del uso frecuente e innecesario de estos medicamentos. Además, los perros y los gatos están expuestos a los antibióticos cuando comen alimentos que contienen carne de animales que fueron criados en fábrica, lo que incluye alrededor del 99 % de los alimentos para mascotas en el mercado actual.

Los residuos de antibióticos pasan a la cadena alimenticia, por lo que si tu veterinario no le ha recetado antibióticos innecesarios a tu mascota, es muy probable que tu compañero esté expuesto a ellos de forma regular a través de sus alimentos.

La excepción sería comprar carnes orgánicas de animales criados en libertad y preparar tu propio alimento para mascotas, o comprar uno de los muy pocos alimentos para mascotas que contienen carne orgánica de animales criados en libertad.

Cómo frenar el uso excesivo de antibióticos y la resistencia

En primer lugar, es importante entender que los virus y hongos no responden a los antibióticos, y cuando esos medicamentos se proporcionan para tratar infecciones no bacterianas son casos clásicos de uso excesivo indiscriminado. A menudo, los veterinarios no saben cómo ayudar a una mascota que estornuda, tose o tiene picazón en la piel y se sienten obligados a hacer algo, por lo que envían al animal a casa con un antibiótico.

1.Insistir en una prueba de cultura y sensibilidad — Si sospechas que tu mascota tiene una infección, o si el veterinario le da un diagnóstico de infección, antes de aceptar un ciclo de tratamiento, solicita una prueba de sensibilidad y cultivo, en caso de que tu veterinario no lo sugiera. Cuando un veterinario prescribe un antibiótico sin un cultivo de bacterias y sin una prueba de sensibilidad, estará adivinando qué tipo de organismo se encuentra presente y cuál es el mejor antibiótico para tratarlo.

Aunque muchos veterinarios son muy buenos adivinando, debido al creciente peligro de cepas de bacterias causantes de enfermedades resistentes a los antibióticos, considero que ya no hay margen de error.

Cada vez que se prescribe un antibiótico innecesario o inapropiado, aumenta la posibilidad de resistencia. Una prueba de sensibilidad y cultivo le proporciona al veterinario dos datos muy importantes: el organismo preciso que causa la infección y el mejor antibiótico para tratarla.

Un cultivo es simplemente una muestra del área afectada. Podría ser un hisopo estéril sumergido en orina, o un hisopo de tejido infectado, piel o secreción del oído. La muestra se incuba y monitorea para detectar el crecimiento del organismo, lo que por lo general comienza al día siguiente.

Cuando se forman colonias de organismos, cada uno se examina para determinar qué tipo de bacteria está presente. La parte de sensibilidad de la prueba consiste en colocar pequeñas cantidades de antibióticos diferentes sobre los organismos para ver a cuáles son las bacterias más sensibles (susceptibles).

La concentración mínima inhibidora (MIC, por sus siglas en inglés), es la concentración más baja de antibiótico que previene el crecimiento visible de bacterias, lo que le permite al veterinario elegir el antibiótico y la dosis para tratar con éxito la infección de la mascota.

El proceso de toma de decisiones también debe incluir la elección de un antibiótico que se pueda administrar por inyección, vía oral o tópica para obtener resultados óptimos en el área específica del cuerpo donde se encuentra la infección.

Una prueba de sensibilidad y cultivo toma un poco más de tiempo, por lo general un mínimo de 72 horas, por lo que debe estar preparado para dejar el consultorio de su veterinario sin un diagnóstico definitivo de qué tipo de bacteria está desarrollando exactamente, sin tener que recetar nada.

Solo en una situación de emergencia, el veterinario debe prescribir un antibiótico antes de poder realizar la prueba de sensibilidad y cultivo. Cuando llegan los resultados de la prueba, podrá cambiar los medicamentos en caso de ser necesario.

Ten la seguridad de que el tiempo adicional que toma identificar el tipo de bacteria presente y el medicamento que se requiere permitirá obtener un tratamiento preciso para la infección de la mascota en lugar de un enfoque de prueba y error.

2.Administra a tu mascota el antibiótico tal y como se lo recetaron ⁠— Esperar una prueba de cultivo y sensibilidad asegurará que tu perro o gato se cure de forma más rápida y completa. Además, es importante administrar la dosis adecuada del antibiótico en los intervalos adecuados y agotar toda la receta, incluso si tu mascota parece estar completamente recuperada antes de terminar el medicamento.

Esto asegurará que la infección esté totalmente resuelta y evitará que tu mascota tenga que tomar otro curso completo de antibióticos porque el primero no se administró por completo y la infección no se eliminó de manera efectiva.

Esto lo veo a menudo con las infecciones cutáneas. La piel comienza a mejorar después de unos cuantos días a una semana, y los clientes suspenden el antibiótico antes de que esa infección profunda sea tratada por completo. Esto no solo aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a los antibióticos, sino que también deja a la mascota sin recibir un tratamiento a cabalidad.

Recomendaciones adicionales

  • Asegúrate de proporcionarle a tu perro o gato un probiótico para mascotas de alta calidad durante y después de los antibióticos. Dar un probiótico volverá a sembrar el intestino con las bacterias saludables apropiadas que tu familiar peludo necesita para un sistema inmunológico fuerte y equilibrado.
  • Trabaja con un veterinario integrador que tenga experiencia en el uso de sustancias naturales para ayudar a reducir el crecimiento bacteriano, incluido el aceite de orégano, el propóleo y el extracto de hoja de olivo. Yo uso aceites esenciales, plata coloidal y miel de Manuka para tratar naturalmente el MRSA y otros tipos de infecciones de la piel.

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