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Cuidado, esta práctica veterinaria convencional y peligrosa todavía se utiliza hoy en día

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
uso excesivo de antibioticos en las mascotas

Historia en Breve -

  • Muchas clínicas veterinarias convencionales continúan recetando antibióticos en exceso, y los resultados podrían ser devastadores
  • En la actualidad, los perros y gatos están expuestos a los antibióticos no solo a través de los medicamentos recetados, sino también a través de la carne producida en granjas industriales que se utiliza en casi todos los alimentos comerciales para mascotas
  • La resistencia a los antibióticos está creando superbacterias capaces de sobrevivir a múltiples tipos de antibióticos; el resultado final puede ser una cepa de bacterias que podrían ser mortales para las que no existe un tratamiento efectivo
  • La resistencia a los antibióticos está creando superbacterias capaces de sobrevivir a múltiples tipos de antibióticos; el resultado final puede ser una cepa de bacterias que podrían ser mortales para las que no existe un tratamiento efectivo
  • Excepto en situaciones de emergencia, los antibióticos nunca deben prescribirse sin una prueba de cultivo y sensibilidad para determinar la cepa bacteriana y el antibiótico más eficaz
  • Si tu mascota necesita un antibiótico, adminístraselo exactamente según lo prescrito y también bríndale un suplemento probiótico para reponer las bacterias intestinales saludables

En mi experiencia, demasiadas prácticas veterinarias convencionales prescriben antibióticos de forma excesiva y con ello peligrosa, lo que tiene resultados devastadores. Al igual que las personas, las mascotas pueden desarrollar alergias a los medicamentos que se recetan en exceso. Además, los antibióticos tienen una larga lista de efectos secundarios, muchos de los cuales son de largo plazo.

También existe el problema cada vez mayor de la resistencia a los antibióticos, que es el resultado del uso demasiado frecuente e innecesario de estos medicamentos. Una de las cosas más importantes que debes saber es que los perros y gatos están expuestos a los antibióticos al consumir alimentos hechos con carne producida en granjas industriales, lo que incluye aproximadamente al 99 % de los alimentos para mascotas en el mercado actual. 

Los residuos de antibióticos pasan a la cadena alimenticia, por lo que incluso si tu veterinario no le ha recetado antibióticos innecesarios a tu mascota, es muy probable que tu compañero animal esté expuesto a ellos de forma regular a través de sus alimentos.

La excepción sería comprar carnes orgánicas de animales criados en libertad y preparar tu propio alimento para mascotas, o comprar uno de los muy pocos alimentos para mascotas que contienen carne orgánica de animales criados en libertad.

También es importante notar que las infecciones virales y fúngicas no responden a los antibióticos. Dispensar antibióticos para tratar una infección viral es un ejemplo clásico de uso excesivo e indiscriminado del medicamento, lo cual veo que sucede con demasiada frecuencia en la medicina veterinaria. Los veterinarios no saben exactamente qué hacer con una mascota que estornuda, tose o presenta picazón, por lo que prescriben un antibiótico.

Resistencia a los antibióticos

La resistencia a los antibióticos es un término usado para describir una situación en la que las bacterias pueden sobrevivir y multiplicarse ante la presencia de un antibiótico que en algún momento las mató o detuvo su proliferación. En muchos casos, incluso cuando las bacterias se exponen por primera vez a un antibiótico en particular, la mayoría morirá, pero algunas sobrevivirán y transmitirán esa resistencia a otras bacterias.

A diferencia de los organismos superiores, las bacterias pueden transferir su ADN no solo a bacterias que no son de su descendencia, sino también a bacterias de otras especies. El problema no es que ciertas bacterias causantes de enfermedades sean resistentes a los antibióticos. El problema son los genes de resistencia en cualquier tipo de bacteria que transfieren su capacidad de supervivencia a miles de millones de otras bacterias.

Así es como nacen las superbacterias. Una superbacteria es una cepa de bacterias capaces de sobrevivir al ataque de muchos tipos de antibióticos. Cuando el veterinario ya no puede eliminar las infecciones bacterianas con antibióticos, la vida de la mascota se ve amenazada, y esa es nuestra preocupación más grande.

Por qué son tan importantes las pruebas de cultivo y sensibilidad

Si sospechas que tu mascota tiene una infección, o si el veterinario le da un diagnóstico de infección, antes de aceptar un ciclo de tratamiento, solicita una prueba de sensibilidad y cultivo, en caso de que tu veterinario no lo sugiera.

Cuando un veterinario prescribe un antibiótico sin un cultivo de bacterias y una prueba de sensibilidad, estará adivinando qué tipo de organismo se encuentra presente y cuál es el mejor antibiótico para tratarlo.

Aunque muchos veterinarios son muy buenos adivinando, debido al creciente peligro de cepas de bacterias causantes de enfermedades resistentes a los antibióticos, considero que ya no hay margen de error.

Cada vez que se prescribe un antibiótico innecesario o inapropiado, aumenta la posibilidad de resistencia. Una prueba de sensibilidad y cultivo le proporciona al veterinario dos datos muy importantes: El organismo preciso que causa la infección y el mejor antibiótico para tratarla.

Un cultivo es simplemente una muestra del área afectada. Podría ser un hisopo estéril sumergido en orina, o un hisopo de tejido infectado, piel o secreción del oído. La muestra se incuba y monitorea para detectar el crecimiento del organismo, lo que por lo general comienza al día siguiente.

Cuando se forman colonias de organismos, cada uno se examina para determinar qué tipo de bacteria está presente. La parte de sensibilidad de la prueba consiste en colocar pequeñas cantidades de antibióticos diferentes sobre los organismos para ver a cuáles son las bacterias más sensibles (susceptibles).

La concentración mínima inhibidora (MIC, por sus siglas en inglés), es la concentración más baja de antibiótico que previene el crecimiento visible de bacterias, lo que le permite al veterinario elegir la dosis y el antibiótico correcto para tratar con éxito la infección de la mascota.

El proceso de toma de decisiones también debe incluir un antibiótico que se pueda administrar por medio de inyección, vía oral o tópica para obtener resultados óptimos en el área específica del cuerpo donde se encuentra la infección.

Una prueba de sensibilidad y cultivo toma un poco más de tiempo, por lo general un mínimo de 72 horas, por lo que debes estar preparado para dejar el consultorio de tu veterinario sin un diagnóstico definitivo de qué tipo de bacteria se está desarrollando exactamente, ni una receta médica.

Solo en una situación de emergencia, el veterinario debe prescribir un antibiótico antes de poder realizar la prueba de sensibilidad y cultivo. Cuando llegan los resultados de la prueba, podrá cambiar los medicamentos en caso de ser necesario.

Tenga la seguridad de que el tiempo adicional que toma identificar el tipo de bacteria presente y el medicamento que se requiere, permitirá obtener un tratamiento preciso para la infección de la mascota en lugar de un enfoque de prueba y error.

Asegúrate de administrarle los antibióticos a tu mascota tal y como le fueron recetados

Esperar una prueba de sensibilidad y cultivo asegurará que tu perro o gato se alivien de manera más rápida y completa. Además, es importante administrar la dosis adecuada del antibiótico en los intervalos adecuados y agotar toda la receta, incluso si tu mascota parece estar completamente recuperada antes de terminar el medicamento.

Esto asegurará que la infección esté totalmente resuelta y evitará que tu mascota tenga que tomar otro curso completo de antibióticos porque el primero no se administró por completo y la infección no se eliminó de manera efectiva.

Esto lo veo a menudo con las infecciones cutáneas. La piel comienza a mejorar después de unos cuantos días a una semana, y los clientes suspenden el antibiótico antes de que esa infección realmente profunda sea tratada por completo. Esto no solo aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a los antibióticos, sino que también deja a la mascota sin recibir un tratamiento a cabalidad.

La recurrencia de la infección es casi inevitable en estas situaciones, ya que la mayoría de las infecciones bacterianas de la piel tardan entre cuatro y seis semanas en resolverse con antibióticos.

También asegúrate de reponer las bacterias saludables del intestino de tu mascota

Es importante reconocer que los antibióticos literalmente significan “anti-vida”. Matan de forma indiscriminada a todas las bacterias, tanto a las buenas como a las malas. Si tu perro o gato ha sido tratado con antibióticos, también se han destruido miles de millones de bacterias sanas en su tracto digestivo, lo que puede sentar las bases para otros problemas de salud, como trastornos digestivos, diarrea intermitente, mala absorción de nutrientes y disbiosis (síndrome del intestino permeable).

Es importante repoblar el sistema gastrointestinal (GI) de tu mascota con microorganismos beneficiosos (probióticos) durante y después de una terapia con antibióticos con el fin de restablecer un equilibrio saludable de bacterias intestinales. Esto también ayudará a mantener el funcionamiento óptimo del sistema digestivo de tu perro o gato, así como un sistema inmunológico fuerte.

Alternativas a los antibióticos

La decisión de usar antibióticos nunca debe tomarse a la ligera ni ser vista como algo sin importancia. No deben prescribirse a menos que sea absolutamente necesario. Aparte de la capacidad de las bacterias para mutar y desarrollar resistencia a los antibióticos, estos medicamentos también tienen efectos secundarios, como diarrea, decoloración dental, supresión de la médula ósea e incluso sordera permanente.

Muchos padecimientos para los cuales se suelen prescribir antibióticos de forma indiscriminada, responden muy bien a una combinación de terapias naturales, que incluyen hierbas, remedios homeopáticos, nutracéuticos, estimulantes del sistema inmunológico e intervenciones nutricionales específicas.

Los veterinarios que practican la medicina funcional, un grupo que por fortuna es cada vez más grande, se han dado cuenta de esto y podrían trabajar junto con los dueños de mascotas para ofrecer alternativas a los antibióticos.

Un estudio de 2016 demostró que el extracto de arándano puede ser igual o más efectivo para prevenir las infecciones del tracto urinario (ITU) relacionadas con E.coli en perros, como tratamiento antibiótico a corto plazo. Además, el extracto de arándano puede ayudar a combatir las bacterias resistentes a múltiples fármacos en perros con infecciones recurrentes del tracto urinario por E.coli

En un estudio que incluyó la participación de perros de refugio, los investigadores compararon el uso de probióticos con antibióticos para tratar la diarrea aguda causada por el estrés. Concluyeron que la terapia con probióticos era tan efectiva como la terapia con antibióticos. Además, los perros que no respondían a los antibióticos parecían obtener beneficios significativos de llevar un tratamiento probiótico posterior.

Por lo regular, utilizo aceite de orégano, propóleo, hoja de olivo, aceites esenciales, plata coloidal y miel de manuka para ayudar a reducir las infecciones bacterianas de la piel causadas por el estafilococo aureus resistente a la meticilina (SARM), con lo cual he tenido mucho éxito.

Si tu perro o gato no se encuentra frente a una situación de salud que amenaza su vida, habla con el veterinario sobre alternativas a los antibióticos. En estas situaciones, los padres de mascotas a menudo encuentran beneficioso consultar a un médico funcional o integrador, ya que nuestro objetivo es tratar estos problemas comenzando primero con las opciones menos tóxicas.

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