Los problemas de displasia de codo son comunes en los perros. A principios de este año, investigadores del Royal Veterinary College (RVC) del Reino Unido publicaron los resultados del estudio más grande que se ha realizado sobre la displasia de codo en perros. El estudio identificó cinco razas de mayor riesgo para que los dueños sepan qué buscar y cuando requerir atención veterinaria:
- Rottweiler (riesgo x6)
- Labrador retriever (riesgo x6)
- Pastor alemán (riesgo x4)
- Golden retriever (riesgo x3)
- Springer spaniel inglés (riesgo x2)
Existen dos razas que tuvieron un menor riesgo de displasia de codo en comparación con las razas mixtas: el jack russell terrier y el west highland white terrier.
La displasia de codo en los perros es un problema en el Reino Unido
El estudio analizó los datos de 455 069 perros en 304 clínicas en el Reino Unido durante el año 2013. Hubo 804 casos confirmados de displasia de codo. El peso promedio de un perro adulto fue de 72 libras; la edad fue de poco menos de 7 años.
El estudio demostró varios hallazgos importantes:
La displasia de codo afectó al 60 % de los perros que estaban bajo cuidados veterinarios |
Más del 60 % de esos perros tenían un problema en ambos codos, lo que hace más difícil caminar sin sentir dolor |
Los signos más comunes, de acuerdo con los dueños, fueron cojera (75 %), dificultad para hacer ejercicio (20 %) y dolor (14 %)
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La displasia de codo hizo que los dueños eligieran la eutanasia en más del 40 % de los perros durante el estudio |
Los tipos más comunes de enfermedad en la articulación del codo fueron artritis (76 %), displasia de codo (31 %) y traumática (7 %) |
Los perros de 9 a 12 años tenían un riesgo 2.56 mayor de sufrir una enfermedad en la articulación del codo en comparación con los perros menores de 3 años |
Los machos tenían un riesgo 1.47 mayor de sufrir una enfermedad en la articulación del codo en comparación con las hembras |
Los perros castrados tenían un riesgo 1.69 mayor de sufrir una enfermedad en la articulación del codo en comparación con los perros sin castrar |
Los perros asegurados tenían 2.32 veces más probabilidades de ser diagnosticados con una enfermedad en la articulación del codo en comparación con los perros sin seguro |
El riesgo de enfermedad en la articulación del codo incrementa a medida que el perro adulto sube de peso |
Cómo minimizar el riesgo en las generaciones futuras de perros
Lo que no me sorprende en estos datos es que los perros mayores tienen un mayor riesgo de displasia de codo que los perros más jóvenes, los perros castrados tienen un mayor riesgo que los perros sin castrar y el riesgo incrementa junto con el peso del perro.
Lo más sorprendente y triste es que la displasia de codo fue un factor que hizo que los dueños decidieran sacrificar a más del 40 % de los perros durante el curso del estudio. También es sorprendente que los perros con displasia de codo, cuyos dueños no los tenían asegurados, tuvieron menos probabilidades de ser diagnosticados.
“Este estudio ha proporcionado pruebas de casos frecuentes que involucran a muchos perros con problemas en las articulaciones del codo y que a menudo son tan graves como para necesitar medicamentos o cirugía. Buscamos nuevas formas de ayudar a estos perros, pero lo mejor sería evitar el problema”. Dijo para la revista en línea Veterinary Practice el coautor del estudio, el Dr. Richard Meeson.
De acuerdo con Bill Lambert, director de salud y bienestar del Kennel Club:
“Esta investigación, financiada por Kennel Club Charitable Trust, complementa el estudio realizado por el Kennel Club el año pasado y demuestra la importancia de trabajar con veterinarios y criadores con el objetivo de mejorar la salud del perro en general. Seguimos animando a todos los criadores, en especial a aquellos con razas más predispuestas a la displasia de codo, a utilizar el esquema de displasia de codo Kennel Club / BVA, que ha demostrado ayudar a reducir el riesgo de displasia en las próximas generaciones.
Mientras tanto, está claro que los dueños también pueden ayudar, ya que, si los mantienen sanos, en forma y se aseguran de que no suban de peso, sus perros tendrían más posibilidades de evitar esta afección".
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Displasia de codo en perros de Estados Unidos
En Estados Unidos, investigadores de la Universidad de California, Davis, publicaron los resultados de un estudio de 15 años, que analizó si los perros de razas mixtas tienen una ventaja respecto a los trastornos genéticos en comparación con los de raza pura.
Los investigadores de UC Davis analizaron los datos de más de 90 000 perros de raza pura y mestiza que habían sido pacientes en el hospital universitario de medicina veterinaria de la universidad entre 1995 y 2010.
El equipo de investigación descubrió más de 27 000 registros que involucraban a perros con al menos uno de 24 trastornos genéticos, incluyendo varios tipos de cáncer, enfermedades cardíacas, disfunción del sistema endocrino, afecciones ortopédicas, alergias, inflamación, cataratas, problemas de lentes oculares, epilepsia y enfermedad hepática.
De acuerdo con los resultados de dicho estudio, la frecuencia de los trastornos genéticos (13 de los 24), fue casi igual para las razas puras que para las razas mixtas. Sin embargo, descubrieron diez afecciones frecuentes entre los perros de raza pura, incluyendo la displasia de codo. Los datos del estudio sugieren que las razas que comparten un linaje similar son más propensas a ciertos trastornos hereditarios:
“... cuatro de las cinco razas principales afectadas con displasia de codo incluyen: perro de montaña de Berna, terranova, mastín y rottweiler (todos provenientes del linaje parecido al mastín). Esto sugiere que estas razas comparten mutaciones genéticas para la displasia de codo porque son descendientes de un ancestro en común".
Opciones de tratamiento para la displasia de codo
El objetivo del tratamiento de la displasia de codo es aliviar el dolor y mantener la función de las extremidades afectadas para que estos perros puedan tener una vida activa y normal. El tratamiento dependerá de varios factores, incluyendo la cantidad de dolor que experimenta el perro y el grado de los cambios artríticos en la articulación. Aunque la calidad de vida del perro se ve comprometida, el tratamiento que se elige en muchos casos es la cirugía artroscópica.
Es muy importante que los perros con displasia de codo mantengan un peso normal y saludable, y al mismo tiempo que hagan ejercicio moderado para prevenir la atrofia muscular. Los perros con displasia de codo responden bien a las terapias de rehabilitación como la terapia de natación/cinta de correr bajo el agua, masajes, movilización de articulaciones y ejercicios terapéuticos.
La proloterapia y las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) también pueden ser beneficiosas para los perros sintomáticos.
He tenido muchos pacientes caninos diagnosticados con displasia de codo que se recuperaron con éxito sin cirugía, ya que sus dueños trataron de manera proactiva la inflamación y la degeneración articular tan pronto como se hizo el diagnóstico.
Aún mejor, si tienes un perro asintomático con displasia o una raza de alto riesgo, debes comenzar un protocolo de apoyo de articulaciones, antes de presentar cualquier síntoma. Esta es la mejor manera de mantener la calidad de vida de tu perro, a pesar de su genética.
Nutrición y genética
Si compras un cachorro de raza pura, es importante que investigues a fondo al criador, quien debería informarte de todas las enfermedades genéticas de los padres. Mi recomendación es no comprar razas de mayor riesgo si el criador no puede proporcionarte esta información.
Si rescataste a un perro de una raza que tiene más riesgo o que tiene malos resultados de detección, no te asustes, todavía puedes apoyar a tu cachorro de muchas formas epigenéticas.
Es muy importante tener presente que solo porque algunos trastornos puedan heredarse en ciertas razas, no significa que tu perro esté predestinado a adquirir dicha condición. Existen pasos a seguir que pueden ayudar a prevenir que tu mascota adquiera enfermedades a las que pueda estar predispuesto, y existen formas de tratar exitosamente o de manejar con éxito las condiciones genéticas existentes.
Por ejemplo, la nutrigenómica es un concepto científico emergente que sugiere que la nutrición que necesitamos como individuos (tanto humanos como animales) depende de nuestra composición genética: la genómica nutricional. Nuestros genes y su expresión están controlados por nutrientes individuales, lo que significa que necesitamos una nutrición funcional personalizada para modular de manera óptima nuestro ADN. El uso de cofactores específicos para "llenar las brechas genéticas" en humanos es un campo en rápido crecimiento que debería expandirse a las mascotas en la próxima década.
Es importante comprender cómo la calidad y cantidad de nutrientes que le damos a nuestras mascotas afectarán sus genes y, por lo tanto, su salud y longevidad. Y, de hecho, si sabemos qué nutrientes son esenciales para las mascotas (y las personas) en función de su genoma, podemos crear un impacto en la longevidad, reducir el riesgo de enfermedades crónicas y curarnos de enfermedades mucho más rápido.
La nutrigenómica estudia el efecto de la nutrición en el genoma. El genoma tiene todo que ver con el cuerpo: cómo funciona metabólica y genéticamente. Los genes son solo una pequeña parte del genoma, cerca del 2 %. El otro 98 % no tiene nada que ver con los genes, sino con cómo el cuerpo controla lo que hacen nuestros genes.
Cada individuo cuenta con una característica molecular alimenticia única que determina qué nutrientes debe de consumir para prosperar. Como veterinarios y padres de mascotas, podemos ejercer cierto control. Por ejemplo, si tu perro es de una raza genéticamente predispuesta a un determinado problema de salud, la nutrición se puede utilizar para ayudar a suprimir ciertos genes, de modo que no puedan expresarse o alentar a otros genes a hacer lo contrario.