La cola es uno de los rasgos más distintivos de los perros. Cuando se trata de las extremidades caninas (es decir, las partes del cuerpo que van unidas a partes más grandes), la mayoría de los dueños no le prestan mucha atención a la cola de su perro. Por esta razón, muchos se sorprenden al saber que la cola de su mascota puede sufrir diferentes tipos de lesiones y si no estás familiarizado con este tipo de problemas, será una experiencia muy desagradable.
La cola es una extensión de la columna, pero es más flexible y tiene mayor movilidad. Está unida al sacro, que es un hueso en la base de la columna. Contiene huesos llamados vértebras caudales o coccígeas que se van haciendo más pequeños a lo largo de la cola. Hay pequeñas articulaciones y discos entre cada hueso para que amortigüen.
Hay vasos sanguíneos y nervios a lo largo de la cola, junto con músculos que controlan su movimiento y que también tienen un papel en el proceso de evacuación de las heces.
La cola es propensa a lesiones porque está desprotegida y es una parte del cuerpo que se encuentra en constante movimiento. Y aunque las lesiones en la cola son más comunes en perros que en gatos, también los gatitos pueden sufrir alguna lesión en la cola.
Las lesiones en la cola de los perros pueden ir desde un simple pellizco, como cuando se la pisan de forma accidental, hasta ser un problema muy grave, que involucra un sangrado significativo o daño nervioso. Según el grado de dolor, un perro con lesión en la cola puede aullar o ladrar de agonía.
Con ciertos tipos de lesiones, se puede observar una cola flácida, lo que también es bastante alarmante, en especial si estás acostumbrado a ver que tu perro mueve su cola para expresar su felicidad.
Síndrome de la cola feliz
Se conoce como síndrome de la cola feliz a una condición que se observa con mayor frecuencia en perros grandes debido a que agitan su cola de manera tan brusca que terminan con una lesión. Las vértebras caudales de la cola de tu perro están compuestas de entre 5 a 20 huesos pequeños. Cuando estos pequeños huesos se unen con los vasos sanguíneos, quedan envueltos a lo largo de la larga cola que solo está protegida por una delgada capa de piel y pelaje.
La fuerza con la que un perro grande puede mover la cola, mientras golpea superficies duras una y otra vez o durante un período prolongado de tiempo, puede causar daños graves, en especial en la punta. La piel que rodea la punta puede empezar a sangrar por los golpes que recibe y si esto ocurre con suficiente frecuencia, la lesión de la cola se puede convertir en una úlcera que sangra y no cicatriza.
Es importante que, si tu perro tiene heridas o cortadas por golpearse contra superficies duras o esquinas filosas, consultes a tu veterinario porque la cola podría necesitar vendaje o suturas, ya que estas heridas pueden infectarse. Vendar la cola podría ayudar a que sane y evitar más lesiones.
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Síndrome de la cola flexible
El síndrome de la cola flexible también se conoce como cola fría, cola de nadador y (el peor de todos) cola muerta. Es un problema de salud relativamente común en razas de perros deportistas como el labrador y el golden retriever.
El síndrome de la cola flexible es muy doloroso y provoca que la cola quede colgada sin movimiento. Algunas veces se sostiene en un ángulo horizontal de 3 o 4 pulgadas y luego cuelga. Este trastorno aparece muy rápido y provoca mucho dolor, en especial cuando alguien trata de acariciar alguna parte de su cola. Por suerte, el dolor es el único síntoma, ya que es un trastorno relativamente benigno que se cura por si solo en unos pocos días o en una semana.
El síndrome de la cola flexible suele ocurrir después de nadar, pero también puede suceder después de un día de ejercicio intenso, tal como cazar u otras actividades al aire libre. Cualquier actividad en la que tu perro utilice mucho su cola puede provocar este trastorno.
Si tu perro tiene este problema, podría parecer que su cola está fracturada. Sin embargo, el daño no se produce en los huesos de la cola, sino en los músculos. Es una lesión muscular que suele producirse por agitar mucho la cola; un nombre más exacto podría ser calambre en la cola (Miositis por esfuerzo).
Y aunque una cola flácida puede indicar una fractura real, una lesión de la médula espinal u otro problema, en el caso de la cola flexible el problema aparece de forma repentina, la cola del perro está bien un momento y después de nadar o de hacer ejercicio intenso está flácida. Una aparición repentina es un buen indicador de que tu perro presenta un trastorno muscular que es temporal.
La mayoría de los casos de cola flexible se curan por sí solos en aproximadamente una semana. Sin embargo, si tu perro está sufriendo, te recomiendo aplicarle terapia láser para que se recupere más rápido, así como una terapia proteolítica enzimática para tratar el dolor. En este tipo de problemas de salud, la árnica homeopática también es un gran remedio para acelerar la curación.
Fracturas en la cola
Las fracturas en la cola de un perro casi siempre son causadas por algún trauma. Por ejemplo, cuando los atropellan, cuando se les atora la cola al cerrar la puerta, los pisan, o incluso cuando un perro se cae del sillón o cae mal cuando salta.
La buena noticia es que una simple fractura en el extremo de la cola suele curarse por sí sola, sin necesidad de yeso o cirugía. En muy raras ocasiones, es necesario amputarla.
Después de que la cola sane, podría aparecer una torcedura o una protuberancia en el lugar donde se produjo la fractura. La zona permanecerá sensible, lo cual notarás si tratas de acariciarle la cola a tu mascota. Si hay dolor residual, tu perro protegerá la zona dañada, esto significa que no debes tocar esa parte de la cola. El symphytum homeopático y la hierba eupatoria pueden ayudar a los perros con este tipo de problemas.
Daño en los nervios de la cola
El daño en los nervios de la cola de un perro puede ser causado por algún tipo de jalón. Esto se conoce como fractura por avulsión y puede afectar los nervios y músculos que mueven la cola y que controlan los procesos de micción y defecación.
La función nerviosa puede regresar con el tiempo, pero mientras eso sucede, tu mascota podría necesitar algo de ayuda. Consulta a tu veterinario si después de una lesión tu perro es incapaz de mover la cola, no puede orinar o defecar. La acupuntura y terapia con láser ayudará a acelerar la curación de las fracturas por avulsión.
Abrasiones en la cola
Los perros (y gatos) que deambulan libremente pueden ser víctimas de raspones en la cola y pérdida de pelaje durante los meses de invierno, ya que al esforzase en mantenerse calientes, tienden a subirse al área donde se encuentra el motor en los automóviles estacionados.
El dueño del auto se sube y lo enciende. El animal que estaba descansando abajo del capó trata de salir y termina con la cola lesionada o fracturada. Por esta razón, durante los meses de invierno siempre recomiendo golpear un poco el capó del auto antes de sentarte detrás del volante y encender el motor.
Es una buena manera de asegurarte que cualquier animal, como las aves y otros animales salvajes, pueda escapar antes de que prendas el automóvil.
Si la cola de tu perro sufre una abrasión, debes programar una cita con tu veterinario de inmediato. Si presenta sangrado abundante o pérdida de piel o pelaje, podría ser necesario un viaje de emergencia al hospital, en especial si no logras detener el sangrado.
En los casos donde la piel de la cola está muy dañada, curarse podría tomar algo de tiempo y la lesión puede ser bastante dolorosa para tu mascota hasta que la piel o el pelaje vuelvan a crecer. Los veterinarios integradores tienen botiquines llenos de remedios no tóxicos que ayudan a controlar el dolor y curar las heridas.