La nariz de tu mascota es un barómetro de salud (no te dejes engañar por este mito)

cuidado de la nariz de mascotas

Historia en Breve -

  • Las mascotas sanas pueden tener la nariz fría y húmeda, o caliente y seca; la nariz caliente y seca por sí sola no indica que tu perro o gato está enfermo
  • Hay que estar atento a cualquier cambio en la textura o color de la nariz de tu mascota La piel escamosa, con costras, agrietada o despigmentada, requiere una visita al veterinario
  • La nariz de tu mascota puede cambiar de color temporalmente o permanentemente, tanto por razones benignas como por motivos graves
  • Los signos en la nariz de tu perro o gato que indican un posible problema son, las secreciones inusuales, hinchazón, olor desagradable, o problemas para respirar
  • Existen varias enfermedades que pueden afectar su nariz, es por eso que es importante conocer como se ve la nariz de tu mascota cuando está sana

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Se le ha dicho a la mayoría de los dueños de mascotas que, si la nariz de su perro o gato está caliente o húmeda, significa que está enfermo. En realidad, esto no es más que un mito. Tener la nariz caliente por sí sola no significa que tu mascota tenga fiebre o esté enferma. La nariz de los perros y gatos pasa de estar húmeda y fría, a cálida y seca, y viceversa con mucha rapidez, es completamente normal y saludable.

Sin embargo, si tu mascota muestra síntomas de una enfermedad, como vómito, diarrea, falta de apetito, o letargo, entonces que su nariz esté caliente y seca probablemente es un síntoma adicional de una enfermedad subyacente. Lo que definitivamente debes tomar en cuenta son los cambios en la textura de su nariz, por ejemplo, si se vuelve escamosa o agrietada, o si su color cambia.

Si además de que la nariz esté seca, la piel se agrieta; pierde pigmentación (se vuelve de color más claro); observas costras, llagas, grietas que no cierran, u otros tipos de irritación cutánea—estas son las señales que ameritan llevarlo con el veterinario.

Por qué la nariz de tu mascota podría cambiar de color

El color de la nariz de un perro o gato lo determina la genética, y puede ser negra, rosa (algunos criadores la llaman “nariz de Dudley”), color hígado, o del mismo color que su pelaje. Algunas mascotas padecen un trastorno común conocido como “nariz de nieve” o “nariz de invierno”, esto quiere decir que el color de su nariz se vuelve más claro durante los meses más fríos y regresa a su color normal cuando empieza a hacer calor.

Ciertas razas de perros tienen una nariz que cambia de negra a café o rosa a medida que envejecen. Se cree que este es el resultado de la descomposición de la tirosinasa, enzima que produce el pigmento. Debido a que la tirosinasa es una enzima sensible a la temperatura que funciona mejor en clima cálido, esto explicaría el color que presentan los perros con nariz de invierno en los meses fríos. 

Algunas mascotas, así como muchos gatos calicó, desarrollan manchas negras en la nariz o labios a medida que envejecen. Este cambio conocido como lentigo simplex es completamente normal. Se trata simplemente del cambio de pigmentación que ocurre como parte del proceso normal de envejecimiento.

Algunas veces la nariz de los animales se aclara cuando están enfermos y regresa a su color más oscuro y normal, una vez que recuperan la salud. Si aparece un rasguño o raspón en la nariz de tu mascota, este puede tornarse rosa al principio, y a medida que sane oscurecerse hasta que la costra se caiga por completo.

La dermatitis de contacto también puede provocar que tu perro o gato pierda pigmento en la nariz. Algunas mascotas son sensibles a los tazones para comida y agua que son de plástico, y la exposición constante a estos puede provocar que su nariz se aclare. Otras veces los labios también pueden volverse rojos e irritados.

Esa es una de las razones por las que recomiendo utilizar tazones para comida y agua de acero inoxidable, pues además de la posibilidad de que las mascotas sean hipersensibles al plástico, este se desgasta con el tiempo, y las toxinas pueden llegar a sus alimentos y su agua.

Por último, existe una enfermedad cutánea llamada vitíligo, la cual puede cambiar el color de la nariz de tu perro a rosa, pero generalmente al mismo tiempo aparecen otros indicativos de este trastorno, como son unos cuantos pelos blancos o puños de pelo blanco en el cuerpo de tu mascota.

En el vitíligo, el sistema inmunológico ataca las células que contienen los pigmentos del cuerpo que son responsables del color. Hay ciertas razas que son más propensas a este trastorno, como los doberman, pastores alemanes, rottweiler y dachshunds.

Si la nariz de tu perro es rosa o se tornó rosa, necesitas protegerlo de los rayos del sol, una preocupación común en los meses de verano, así como en los días soleados de invierno. Deberías aplicarle un protector solar seguro y no tóxico antes de salir.

Cuándo buscar atención veterinaria

Si notas secreción nasal, hinchazón o un olor desagradable en la nariz de tu perro o en el área que lo rodea, o si parece tener problemas para respirar o sonidos respiratorios anormales, debes llevarlo con el veterinario. Estos síntomas pueden indicar que hay algo dentro de la nariz, como la presencia de un cuerpo extraño, una infección, o incluso un tumor nasal, que en realidad es más común de lo que se piensa.

Otros signos de problemas nasales incluyen estornudos, comezón en la nariz, hemorragias nasales, respiración ruidosa o la aparición de un bulto visible a cada lado de la nariz o en la cara de tu mascota, que algunas veces es causado por un absceso de la raíz de un diente.

Enfermedades nasales

Hay varios trastornos médicos que pueden afectar la nariz de tu mascota.

El complejo de pénfigo es un grupo de enfermedades cutáneas graves y autoinmunes que afectan tanto a perros como a gatos. Existen dos tipos principales de pénfigo: pénfigo foliáceo y pénfigo eritematoso. La primera señal de ambos son manchas de piel roja en el rostro, así como en nariz y orejas. La variedad foliácea a menudo se propaga a otras partes del cuerpo, como son los pies, el cuerpo central, el abdomen y las patas.

El pénfigo eritematoso solo afecta la cara, la cabeza y las almohadillas de las patas. Las manchas rojas se convierten rápidamente en ampollas, y luego en pústulas que pueden llegar a formar costras, hacer que el cabello se pegue a ellas y eventualmente se caiga. En ambos tipos de pénfigo se observan áreas de pigmentación de la piel.

Hay un tercer tipo de pénfigo llamado pénfigo vulgar, el cual es muy poco común. En este se pueden formar ampollas y úlceras en los labios, fosas nasales y párpados, y también puede afectar los lechos ungueales, lo que puede provocar que las uñas se caigan.

El lupus eritematoso discoide es otra enfermedad autoinmune que se presenta en perros, pero no en gatos. Es más común en ciertas razas, como los collies, pastores alemanes, huskies, pastor de las islas de shetland y spaniels bretón.

Se cree que es una versión más leve de la forma sistémica de lupus y se limita solamente a la cara. Primero, la nariz pierde pigmentación, y luego a menudo desarrolla grietas y llagas, fisuras que no cicatrizan, y costras.

Otro tipo de trastorno de la nariz es la dermatosis sensible al zinc. Es provocada por la deficiencia de zinc, y es frecuente en huskies, doberman pinschers, grand danéses y malamutes de Alaska.

Los perros que padecen este trastorno tienen el pelaje muy delgado y a menudo presentan ronchas en la cara, alrededor de la nariz, en los ojos y la boca, e incluso en los oídos. También pueden aparecer costras en los codos y tobillos de algunos perros. Estas zonas pueden presentar mucho callo y agrietarse con facilidad.

Es importante que te asegures de que tu perro tiene un caso confirmado de dermatosis sensible al zinc antes de tomar suplementos de zinc. Este no es un trastorno común, y la toxicosis por zinc puede desarrollarse cuando alguien da por hecho que su perro tiene el trastorno y comienza a darle suplementos sin antes obtener un análisis de sangre para confirmar que los niveles sanguíneos de zinc son anormalmente bajos.

Todos los perros que he visto con dermatosis sensible al zinc han llevado una alimentación casera desequilibrada. La probabilidad de que tu perro tenga deficiencia al zinc es muy baja, a no ser que tú también le brindes una alimentación casera desequilibrada.

Otras deficiencias nutricionales también pueden provocarle cambios en el tejido de la nariz, especialmente la deficiencia del ácido graso omega-3, la cual es muy común y causa que el tejido nasal se engruese y seque.

La dermatitis solar nasal, también conocida como “nariz de collie”, es un trastornoque se ve con mayor frecuencia en los lugares de los Estados Unidos que reciben más sol. Afecta principalmente a razas de pastoreo, como son collies, australianos y shelties. Al ser expuestos al sol, primero se irrita la piel entre la nariz y la boca, luego se cae el pelo, y por consiguiente la piel empieza a supurar y formar costras.

Con la exposición constante al sol, la piel termina por romperse. En casos graves, la nariz puede volverse una herida grande que no sana y que provoca mucho dolor para el perro, esto aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de piel. Si tienes un perro de una de estas razas y su nariz está reseca, no la ignores.

Hay otros trastornos sistémicos que pueden afectar la salud de la nariz de tu perro. El más común es el hipotiroidismo, el cual provoca engrosamiento de la piel nasal y le da una apariencia correosa.

Cómo cuidar de la nariz de tu mascota

Familiarízate con la apariencia y forma normal y sana de la nariz de tu perro para que puedas identificar inmediatamente cualquier cambio que se produzca. Presta atención a cualquier signo inusual de secreción nasal, y también mantente alerta ante la sequedad excesiva, la formación de costras o la pérdida de pigmentación.

También recomiendo que observes su nariz cuando tu mascota respira. Los perros y gatos tienden a respirar por la nariz cuando descansan—generalmente mantienen la boca cerrada. Si las mascotas nasales de tu mascota se abren más de lo normal, podría ser que tienen problemas para respirar.

Si notas algo inusual sobre la nariz de tu mascota, especialmente si haz observado otros signos de enfermedad, es momento de hacer una cita con el veterinario.

En mi experiencia, los ungüentos tópicos aplicados a la nariz de los perros o gatos a menudo resultan inútiles, pues ellos los lamen y los eliminan en cuestión de segundos.

Lo único que recomiendo que apliques a la nariz de tu mascota mientras esperas tu turno con el veterinario es la vitamina E natural o el aceite de coco. Puedes abrir una cápsula de vitamina E, exprimirla para sacar su contenido, o aplicar un poco de aceite de coco con un algodón a la nariz de tu mascota en lo que puedes acudir al veterinario.

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